Iwan Llwyd (1957/2010 )
Araña
Aquella vez la telaraña era perfecta,
sostenida en su trama.
Pasó tiempo trenzando la luz solar en la zona de rocío;
y ahora que acabó con ese deber
escucha cómo escande la lluvia sus versos, y entonces
la mutación silenciosa de la lluvia.
Sobre el río que corre mañoso,
cascada imposible de acompañar, áspera
entre el mundo de liquen, con la visión de la orilla,
la araña, predadora paciente,
se mantiene estudiosa frente a su guión,
sopesa cada perla en su provincia.
De pronto una brisa llega para estremecer
el esquema entero, inmaculado de las cosas.
Y allí me paro como un viejo
con el mal aliento del otoño
uniendo el encanto
a mi propia crónica enredada.
"altazor", traductores katherine m. hedeen y víctor rodríguez núñez)
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