Alfonso Gatto (1902/1976 )
Fin
Cuando la muerte sea el suave viento
que la tarde del campo cobija en su regazo,
o un lago o un cielo, y la hierba en sí misma
un latido, el muro eterno blanco…
Y paseen del brazo voces límpidas
de mujeres lunares —tal creeremos—
y de exhaustos soldados desplomados
sobre linternas…
Veremos otra vez el blanco lecho de aire,
las casas a lo lejos con una sola luz
entre calles que el sueño trepa y baja
de voz en voz…
Penetraremos hondamente el brazo
vigoroso del cielo y, en la densa
cerrazón de los pueblos, las tinieblas,
el mar ceñido en galerías de olas.
Seremos estentóreos despojos en los tronos
de bárbaros legados a una vida
que nos tomó de niños, con el miedo
eternamente incrustado en los ojos.
Final
Si al volverme ya no te veo,
¿cuál de nosotros dos es el ausente?
¿Quién, de su pensamiento, un acto
vio salir tan veloz
que se perdió más allá de las nieblas
de los muertos que miran hacia atrás?
Si al volverme ya no te veo,
¿cuál de nosotros dos es el ausente?
Con su pobre adorno
de muerto,
¿cuál de nosotros dos empalidece
ausente de su voz?
("hablardepoesia", versiones de mariano pèrez carrasco y ricardo h. herrera)
Cuando la muerte sea el suave viento
que la tarde del campo cobija en su regazo,
o un lago o un cielo, y la hierba en sí misma
un latido, el muro eterno blanco…
Y paseen del brazo voces límpidas
de mujeres lunares —tal creeremos—
y de exhaustos soldados desplomados
sobre linternas…
Veremos otra vez el blanco lecho de aire,
las casas a lo lejos con una sola luz
entre calles que el sueño trepa y baja
de voz en voz…
Penetraremos hondamente el brazo
vigoroso del cielo y, en la densa
cerrazón de los pueblos, las tinieblas,
el mar ceñido en galerías de olas.
Seremos estentóreos despojos en los tronos
de bárbaros legados a una vida
que nos tomó de niños, con el miedo
eternamente incrustado en los ojos.
Final
Si al volverme ya no te veo,
¿cuál de nosotros dos es el ausente?
¿Quién, de su pensamiento, un acto
vio salir tan veloz
que se perdió más allá de las nieblas
de los muertos que miran hacia atrás?
Si al volverme ya no te veo,
¿cuál de nosotros dos es el ausente?
Con su pobre adorno
de muerto,
¿cuál de nosotros dos empalidece
ausente de su voz?
("hablardepoesia", versiones de mariano pèrez carrasco y ricardo h. herrera)
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