Félix Dauajare (1920/2011 )
1.
Podrás llegar a la frontera
del movimiento y la palabra
o de lo que camina en la
zozobra
Podrás imaginar los manzanos
y los pecados de la vieja expulsión
Podrás hundirte en el agua pesada
de la noche
en el incienso que mantiene
la respiración de los ángeles
o tocar en la mesa oscura
donde la sed camina en las voces
ausentes
Al fin encontrarás el equilibrio dibujando
su nombre
2.
En la persecución y en la sorpresa
el cazador evoca la identidad con el paisaje
los animales y los astros
Corre acecha y consuma en lugares
sagrados
el arrepentimiento el gozo y todo lo
demás
En el paso ordenado de la fiera
no se puede adivinar la disonancia
ni en el aire del vuelo el sobresalto
Un dios por ejemplo no conoce el
tropiezo
y en su actitud existe la uniformidad
silenciosa
La ruptura se anuncia cuando golpea la
mano
y la concordia vive tan lejana
como un sueño igual entre varios ausentes
("contraataque", ediciones tierra adentro, méxico, 1979)
Podrás llegar a la frontera
del movimiento y la palabra
o de lo que camina en la
zozobra
Podrás imaginar los manzanos
y los pecados de la vieja expulsión
Podrás hundirte en el agua pesada
de la noche
en el incienso que mantiene
la respiración de los ángeles
o tocar en la mesa oscura
donde la sed camina en las voces
ausentes
Al fin encontrarás el equilibrio dibujando
su nombre
2.
En la persecución y en la sorpresa
el cazador evoca la identidad con el paisaje
los animales y los astros
Corre acecha y consuma en lugares
sagrados
el arrepentimiento el gozo y todo lo
demás
En el paso ordenado de la fiera
no se puede adivinar la disonancia
ni en el aire del vuelo el sobresalto
Un dios por ejemplo no conoce el
tropiezo
y en su actitud existe la uniformidad
silenciosa
La ruptura se anuncia cuando golpea la
mano
y la concordia vive tan lejana
como un sueño igual entre varios ausentes
("contraataque", ediciones tierra adentro, méxico, 1979)
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