MANIFIESTO VS MERCENARIOS
Al Gobierno,
a la Unión Europea,
al Secretario General de las Naciones Unidas
Nosotros los ciudadanos asistimos con terror e indignación a la incesante masacre de civiles inocentes por parte de las milicias mercenarias al servicio de la dictadura de Gadafi. Pero las ejecuciones en masa, las detenciones arbitrarias, las torturas y las mutilaciones contra todo tipo de persona que se atreve a oponerse al régimen que domina ilegalmente Libia no pueden quedar impunes.
Las fuerzas mercenarias que operan en Libia tienen que ser detenidas, y debe impedirse la reiteración de tales crímenes. Les pedimos que hagan todo lo posible para que cualquier violación de la Convención de las Naciones Unidas contra los mercenarios y su actividad sea comprobada y castigada. Dicha Convención entró en vigor en el año 2001, pero presenta muchos puntos débiles y no fue adoptada por los países de los que proceden las principales compañías de mercenarios. Las atrocidades perpetradas en Libia, además, reclaman la adopción de un instrumento legal más radical y eficaz contra la plagade estas milicias.
Las actividades mercenarias son una amenaza para la paz y seguridad de todos nosotros, y se tienen que considerar como si fuese genocidio, piratería o asesinatos en masa, es decir crímenes contra la humanidad. Esta actividad tiene que ser prohibida en todas sus manifestaciones, y en particular cuando se disfraza tras la máscara de las denominadas "empresas privadas militares y de seguridad" que actúan en Libia, África, Afganistán, Irak y en otras zonas de conflicto, donde se están destacando por su crueldad, la falta de controles y las graves violaciones de los códigos penales civiles y militares.
Por lo tanto, les pedimos con urgencia que se comprometan para elaborar una nueva convención internacional que:
1. Prohíba y castigue con la máxima severidad a todo tipo de persona que reclute, organice, use, entrene y financie a mercenarios en cualquier parte del planeta.
"Esta actividad a menudo se disfraza tras la máscara de empresas privadas" 2. Prohíba estrictamente a los estados que deleguen o subcontraten a entidades o individuos privados sus funciones específicas en temas de seguridad y monopolio de la violencia física.
3. Obligue a los estados firmantes a que prohíban todo tipo de actividad militar en el extranjero hecha por empresas y ciudadanos propios, así como también el reclutamiento de estos últimos por parte de esta clase de compañías.
4. Prevea la realización de adecuados programas de asistencia para las víctimas de los mercenarios y del tráfico criminal relacionado con ellos.
(Infinidad de luchadoras sociales del norte de México y voces de la prensa independiente, ambos portavoces de la sociedad civil, han denunciado hasta el cansancio la presencia de grupos paramilitares que le hacen el trabajo "sucio" a las fuerzas policiacas en el supuesto combate al tráfico de drogas. En el fondo, también se ha dicho, que FCH es el 'mercenario' del gobierno de Estados Unidos en este trajín estúpido. Por mercenario se entiende "aquel que por un estipendio (Plan Mérida) sirve en la guerra a un poder extranjero". El manifiesto contra los mercenarios se tomó de la página on line de Público, diario español, que sólo contempla el caso de Gadafi, no así otros países postrados por mercenarios ideológicos.)
a la Unión Europea,
al Secretario General de las Naciones Unidas
Nosotros los ciudadanos asistimos con terror e indignación a la incesante masacre de civiles inocentes por parte de las milicias mercenarias al servicio de la dictadura de Gadafi. Pero las ejecuciones en masa, las detenciones arbitrarias, las torturas y las mutilaciones contra todo tipo de persona que se atreve a oponerse al régimen que domina ilegalmente Libia no pueden quedar impunes.
Las fuerzas mercenarias que operan en Libia tienen que ser detenidas, y debe impedirse la reiteración de tales crímenes. Les pedimos que hagan todo lo posible para que cualquier violación de la Convención de las Naciones Unidas contra los mercenarios y su actividad sea comprobada y castigada. Dicha Convención entró en vigor en el año 2001, pero presenta muchos puntos débiles y no fue adoptada por los países de los que proceden las principales compañías de mercenarios. Las atrocidades perpetradas en Libia, además, reclaman la adopción de un instrumento legal más radical y eficaz contra la plagade estas milicias.
Las actividades mercenarias son una amenaza para la paz y seguridad de todos nosotros, y se tienen que considerar como si fuese genocidio, piratería o asesinatos en masa, es decir crímenes contra la humanidad. Esta actividad tiene que ser prohibida en todas sus manifestaciones, y en particular cuando se disfraza tras la máscara de las denominadas "empresas privadas militares y de seguridad" que actúan en Libia, África, Afganistán, Irak y en otras zonas de conflicto, donde se están destacando por su crueldad, la falta de controles y las graves violaciones de los códigos penales civiles y militares.
Por lo tanto, les pedimos con urgencia que se comprometan para elaborar una nueva convención internacional que:
1. Prohíba y castigue con la máxima severidad a todo tipo de persona que reclute, organice, use, entrene y financie a mercenarios en cualquier parte del planeta.
"Esta actividad a menudo se disfraza tras la máscara de empresas privadas" 2. Prohíba estrictamente a los estados que deleguen o subcontraten a entidades o individuos privados sus funciones específicas en temas de seguridad y monopolio de la violencia física.
3. Obligue a los estados firmantes a que prohíban todo tipo de actividad militar en el extranjero hecha por empresas y ciudadanos propios, así como también el reclutamiento de estos últimos por parte de esta clase de compañías.
4. Prevea la realización de adecuados programas de asistencia para las víctimas de los mercenarios y del tráfico criminal relacionado con ellos.
(Infinidad de luchadoras sociales del norte de México y voces de la prensa independiente, ambos portavoces de la sociedad civil, han denunciado hasta el cansancio la presencia de grupos paramilitares que le hacen el trabajo "sucio" a las fuerzas policiacas en el supuesto combate al tráfico de drogas. En el fondo, también se ha dicho, que FCH es el 'mercenario' del gobierno de Estados Unidos en este trajín estúpido. Por mercenario se entiende "aquel que por un estipendio (Plan Mérida) sirve en la guerra a un poder extranjero". El manifiesto contra los mercenarios se tomó de la página on line de Público, diario español, que sólo contempla el caso de Gadafi, no así otros países postrados por mercenarios ideológicos.)
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