Ricardo E. Molinari (1898/1996 )
Elegías
III
Estoy encerrado en mi país y tengo hastío, horror desesperado;
nada me solaza, entretiene, sólo el campo es alto, inmenso, victorioso y leve
como la sombra de las nubes sobre las tejas rojas de mi casa.
Crece la muerte y ando distante de mí, soñado, junto a unos árboles que el viento ligeramente frío de abril hace vacilar,
y en las interminables brumas de la conciencia, las horrendas desveladas;
en la pobre lumbre que busca su expurgación por el ardido espacio vacío,
que recoge y desmorona y teje el inútil polvo brillante en otro, tal vez
sereno o subido.
El otoño arrolla estas hojas movedizas,
y miro la lejana tarde,
el sol en su ahogado y fuerte fuego profundo,
en el àvido y deshecho horizonte, limpio y entrañable.
Canta un pájaro y acucia a la noche, amado y monótono,
en la rama más grande y baja del día.
Y aprieta el otoño.
("antología de la poesía hispanoamericana 1914-1970", josé olivio jiménez, alianza editorial, madrid, 1973)
III
Estoy encerrado en mi país y tengo hastío, horror desesperado;
nada me solaza, entretiene, sólo el campo es alto, inmenso, victorioso y leve
como la sombra de las nubes sobre las tejas rojas de mi casa.
Crece la muerte y ando distante de mí, soñado, junto a unos árboles que el viento ligeramente frío de abril hace vacilar,
y en las interminables brumas de la conciencia, las horrendas desveladas;
en la pobre lumbre que busca su expurgación por el ardido espacio vacío,
que recoge y desmorona y teje el inútil polvo brillante en otro, tal vez
sereno o subido.
El otoño arrolla estas hojas movedizas,
y miro la lejana tarde,
el sol en su ahogado y fuerte fuego profundo,
en el àvido y deshecho horizonte, limpio y entrañable.
Canta un pájaro y acucia a la noche, amado y monótono,
en la rama más grande y baja del día.
Y aprieta el otoño.
("antología de la poesía hispanoamericana 1914-1970", josé olivio jiménez, alianza editorial, madrid, 1973)
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