Juan Carlos Mestre (1957 )
El poder del viento
El viento de otoño el viento que arrastra restos de espino y lágrimas desnudas hasta detrás de los vagones donde los machos manosean prostitutas jóvenes mientras las madrinas cosen botones sin saber qué astro ha caído del cielo y a nadie le corresponde el encargo de embellecer la tierra y considerarse en algo semejante a los pájaros. El viento que toca con dedos de bakelita las cosas que dejaron de ser santas que dejan de preguntarse para qué sirven y tras la amputación y la farsa y todo eso del reparto las entregas al coleccionista. Es el viento el que vuelve histéricos a los ángeles y a las hermanas que recogen bajo la banqueta el carbón quemado de sus hijas. El viento malintencionado con su olor a jarabe y a vergüenza cuando golpea las cancelas y los malandros regresan a la propiedad con los puños ensangrentados. Es el viento sin nombre sobre las colchas negras y la médula de los carneros el viento de otoño sobre las agriculturas de la muerte.
("trianarts")
El viento de otoño el viento que arrastra restos de espino y lágrimas desnudas hasta detrás de los vagones donde los machos manosean prostitutas jóvenes mientras las madrinas cosen botones sin saber qué astro ha caído del cielo y a nadie le corresponde el encargo de embellecer la tierra y considerarse en algo semejante a los pájaros. El viento que toca con dedos de bakelita las cosas que dejaron de ser santas que dejan de preguntarse para qué sirven y tras la amputación y la farsa y todo eso del reparto las entregas al coleccionista. Es el viento el que vuelve histéricos a los ángeles y a las hermanas que recogen bajo la banqueta el carbón quemado de sus hijas. El viento malintencionado con su olor a jarabe y a vergüenza cuando golpea las cancelas y los malandros regresan a la propiedad con los puños ensangrentados. Es el viento sin nombre sobre las colchas negras y la médula de los carneros el viento de otoño sobre las agriculturas de la muerte.
("trianarts")
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