Uriel Martínez (1950 )
La escoba
como todas las mañanas
la chica de enfrente barre
los residuos de niebla
aunque porta brazos como
palos despeja de piedras
los fantasmas que arrastra la noche
nunca la veo que rocíe
agua en los alrededores
pero limpia a conciencia
este día viste saco a cuadros
negros y blancos, como fichas
gastadas de dominó
sé que si me ve que la observo
me sonreirá porque sigo
sus movimientos y aplomo;
su aplomo para correr,
como ensayo de un ave que planea
la huida, el vuelo temprano.
como todas las mañanas
la chica de enfrente barre
los residuos de niebla
aunque porta brazos como
palos despeja de piedras
los fantasmas que arrastra la noche
nunca la veo que rocíe
agua en los alrededores
pero limpia a conciencia
este día viste saco a cuadros
negros y blancos, como fichas
gastadas de dominó
sé que si me ve que la observo
me sonreirá porque sigo
sus movimientos y aplomo;
su aplomo para correr,
como ensayo de un ave que planea
la huida, el vuelo temprano.
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