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Laura Yasan (1960 )

Desplegado hay otra vida adentro de la vida un alacrán de seda en su cofre de hambre una gota de sangre desovando su cría al costado del tiempo no todos sienten latir esa reserva luce como una puerta clausurada y es la entrada a un lugar de donde no se vuelve un mascarón de proa abriendo el universo con los ojos en llamas yo soy la pasajera de ese barco he pasado tres muertes y una vida buscando su timón y nada más encuentro retazos de tu piel señales de un destino que apuñalara todo lo que toco ¿es así de incompleta como me ven los otros en la ilusión precaria de los días mis pies lamidos por su boca la furia del oleaje contra el casco vencido de esta nave fantasma? lo real es impuro es en el movimiento donde el paisaje cambia y evoca del amor su versión más sublime quién jura en falso sobre mi corazón. ("mujeresqueescriben")

Carlos Sahagún (1957 )

Fotografía de niño   Cuando un niño nos mira serio y en pie desde el retrato, no queremos saber que ha sido dueño de nuestros años. Le volvemos la espalda, porque no queremos tenerlo tan cerca de nosotros, hombres que ya no comprendemos. Como a un extraño le decimos: «Aparta, no es tu tierra ésta que piso yo de ángeles perdidos en la niebla. Si te pusieron en la frente mala ceniza un día, cierra los ojos, porque ya no podrás con la vida. Angel cargado de blancura, mirabas a lo alto, pero un golpe fatal de arena todo lo ha derribado. El soldado de plomo, el caballo, el barco de papel. La vida es como un río grande. No debimos crecer. Nos arrastran como a aquel árbol que el leñador cortó. La primavera se ha perdido para tu corazón.» Y nos sigue mirando serio el niño, ese retrato. Y se quiere venir con nosotros cuando nos alejamos. ("cómo cantaba mayo")

Uriel Martínez (1950 )

Imagen
                                                                                                                                                                     bing Acuérdate                           in memoriam darío galaviz                                           pera ricardo elizondo ¿te acuerdas de darío, aquél muchacho que bajaba escaleras con un collar de serpientes titilando en noches sin soles? cu...

Federico Díaz-Granados (1974 )

  Pastelería Metropol Miro en la vitrina el reflejo de mi cuerpo sobre el vidrio y me veo gordo, cansado, sobre aquellos pasteles de vainilla. Y pienso en los amigos que no volví a ver ¿y qué sabían ellos de este corazón caduco donde no cabe ni un centímetro del mundo? Y cuando no te reconoces en los pasos del hijo, ni en el espejo harto de esquivar malos presagios viendo de lejos el esplendor de las pérdidas lo indescifrable y lo desconocido. Callo: mi silencio alcanza ese cuerpo que no entiendo, desmancho mi corazón de su último incendio. Y sigo extranjero en ese vidrio, gordo y cansado y atrás de mí algunas sombras, gestos de abuelos y tíos muertos sobre los pasteles de vainilla. ("cómo cantaba mayo")

Uriel Martínez (1950 )

  Lluvia Escucho los pasos del agua, oigo sus botas transparentes sobre el césped de azoteas y ciudades, sobre nubes de un gris ominoso; la espera se traduce en sobresaltos en la lectura, en mangas suspensas de mecates, en cuellos que penden de un hilo húmedo, en sábanas lívidas. (muro fb del autor)

María Mercedes Carranza (1945/2003 )

  Oda al amor Una tarde que ya nunca olvidarás llega a tu casa y se sienta a la mesa. Poco a poco tendrá un lugar en cada habitación, en las paredes y los muebles estarán sus huellas, destenderá tu cama y ahuecará la almohada. Los libros de la biblioteca, precioso tejido de años, se acomodarán a su gusto y semejanza, cambiarán de lugar las fotos Otros ojos mirarán tus costumbres, tu ir y venir entre paredes y abrazos y serán distintos los ruidos cotidianos y los olores. Cualquier tarde que ya nunca olvidarás el que desbarató tu casa y habitó tus cosas saldrá por la puerta sin decir adiós. Deberás comenzar a hacer de nuevo la casa, reacomodar los muebles, limpiar las paredes, cambiar las cerraduras, romper los retratos, barrerlo todo y seguir viviendo. ("sureando")

Elvira Hernández (1951 )

Aves de paso Sí. Eso somos. Pero nos hemos acostumbrado a comportarnos como monumentos, Y así nos va.   No todo lo que vuela No todo lo que vuela es pájaro. A veces lo que piensas alcanza una pequeña altura. ("marcelo leites")