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Octavio Paz (1914/1998 )

La vida sencilla Llamar al pan y que aparezca sobre el mantel el pan de cada día; darle al sudor lo suyo y darle al sueño y al breve paraíso y al infierno y al cuerpo y al minuto lo que piden; reír como el mar ríe, el viento ríe, sin que la risa suene a vidrios rotos; beber y en la embriaguez asir la vida, bailar el baile sin perder el paso, tocar la mano de un desconocido en un día de piedra y agonía y que esa mano tenga la firmeza que no tuvo la mano del amigo; probar la soledad sin que el vinagre haga torcer mi boca, ni repita mis muecas el espejo, ni el silencio se erice con los dientes que rechinan: estas cuatro paredes, papel, yeso, alfombra rala y foco amarillento? no son aún el prometido infierno; que no me duela más aquel deseo, helado por el miedo, llaga fría, quemadura de labios no besados: el agua clara nunca se detiene y hay frutas que se caen de maduras; saber partir el pan y repartirlo, el pan de una verdad común a todos, verdad de pan que ...

Horacio Castillo (1934/2010 )

Simeón estilita Aquí en lo alto de la columna, estoy vivo. La última estrella se apagó definitivamente, los árboles y los animales se desvanecieron en la oscuridad y con ellos los hombres y las obras de los hombres. Estoy vivo, mirando allá abajo la corriente que arrastra diarios, latas de conserva, cámaras                                                                  [fotográficas, arrastra gatos muertos, automóviles, coturnos, arrastra palabras de Esquilo, máscaras japonesas, souvenirs, todos los detritos de la época. Pero de pronto los cielos se parten y una lluvia poderosa cae sobre el mundo. Llueve infinitamente y el agua abre los nichos y lava los huesos, abre los hospitales y lava a las parturientas, abre los tálamos y lava a los recién amados. Estoy vivo. ¡Ladra, Tiempo, rebuzna, Muerte! Y se...

Uriel Martínez (1950 )

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                                                                      foto de erick elías "Orita vengo", escuchó Penélope la voz aguardentosa de Ulises, "voy por papel higiénico al OcZo". "No te tardes", respondió ella. Me consigues gel y estambre. Ella tuvo una corazonada. (del muro fb del autor)

Iwan Llwyd (1957/2010 )

Araña Aquella vez la telaraña era perfecta, sostenida en su trama. Pasó tiempo trenzando la luz solar en la zona de rocío; y ahora que acabó con ese deber escucha cómo escande la lluvia sus versos, y entonces la mutación silenciosa de la lluvia. Sobre el río que corre mañoso, cascada imposible de acompañar, áspera entre el mundo de liquen, con la visión de la orilla, la araña, predadora paciente, se mantiene estudiosa frente a su guión, sopesa cada perla en su provincia. De pronto una brisa llega para estremecer el esquema entero, inmaculado de las cosas. Y allí me paro como un viejo con el mal aliento del otoño uniendo el encanto a mi propia crónica enredada. "altazor", traductores katherine m. hedeen y víctor rodríguez núñez)

Efraín Barquero (1931 )

Si he de tener contigo un hijo Si he de tener contigo un hijo, que éste llegue cuando nuestra casa sea toda la tierra. Si hemos de dejar un heredero, que éste venga para mirar sin asco nuestro mundo. Si he de hacerte madre, que sea con amor y no con vergüenza de vivir y de ser hombre. Si hemos de traerlo, conquistemos para él el derecho de ser libres para que después no nos maldiga. Conquistemos la tierra donde habrá de crecer, para que después no nos olvide al no encontrar nuestras raíces. Conquistemos la paz en que habrá de construir, para que después no nos desprecie al impedírselo sus propios hermanos. Que nuestro hijo rasgue en dos tu vida y tu grito de dolor conmueva las estrellas; hienda en dos mi canto, y por mi herida entre el sol a todas las conciencias. ("altazor")

Uriel Martínez (1950 )

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                                                              foto: javier báez zacarías Bolero Quiero creer que el equinoccio está por empezar de nuevo; quiero imaginar que vendrás antes que termine el día; deseo intensamente que vengas y permanezcas hasta el oscurecer; quizá al otro día vuelvas a irte y me vaya yo contigo; quiero creer que luego cerraré los ojos, la puerta, todas las salidas; quiero creer que aún creo. (muro fb del autor)

Elisa Díaz Castelo (1986 )

Escoliosis En la búsqueda de la forma, se me distrajo el cuerpo. Es eso, nada más, asimetría. La leve errata vertebral, el calibraje óseo, la rotación espinada. Es el hueso mal conjugado. Es una forma de decir que a los doce años ya se ha cansado el cuerpo, que le pesa el aire y su gravedad es otra. Es la puntería errada de mis huesos, la desviada flecha. No es lo que debiera, mi esqueleto quiso escapar un poco de sí mismo. Se le dice escoliosis a esa migración de vértebras, a estos goznes mal nacidos, hueso ambiguo. A esa espina dorsal bien enterrada. A los doce años se me desdijo el cuerpo. Porque árbol que crece torcido, nunca. Porque mis huesos desconocen el alivio de la línea, su perfección geométrica. Me creció adentro una curva, una onda, un giro de retorcido nombre: escoliosis. Como si a la mitad del crecimiento dijera de pronto el cuerpo mejor no, olvídalo, quiero crecer para abajo, hacia la tierra....