Margarita Villaseñor (1934/2011 )
Escrito a rafael Ha venido el silencio a callarme la boca a romper el pico de mi pluma. Ha venido la dicha a desteñir la tinta con su sal. Se agazapan las palabras dolientes en la cuenca colmada de mis manos. Se me quema el corazón, se me pone la carne de gallina. Bebo un campo de lluvia cuando estás conmigo sin temporal, ni siembra ni cosecha y se deshace el tiempo. Escribo con tu voz no hay oreja ajena a mi semiótica ni mirada sagaz entre renglones. Hay fruta que endulza mi saliva y un hondo pozo para albergar mi angustia. Me encajo feliz en el silencio como el que pierde la razón y nada entiende. Como quien nada tiene que decir. Como un niño nacido sordomudo. Estás ciego a mi voz, a mi aullido constante de infortunio. Las palabras se me vuelven agua, viento, polvo de luz y se van hacia dentro al infarto fatal. A ningún lado al íntimo rescoldo de tu oído. ("Diecinueve poeta...