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Humberto Dib, fabulador

Todo un circo Se conocían desde muy pequeños, sus padres habían trabajado toda la vida en ese circo, así que jugaron, crecieron y se enamoraron entre animales, cuerdas, zancos y carromatos. Con el tiempo, él se convirtió en Tatín , el payaso, ella en Mamba , la encantadora de reptiles. Pasaron años muy felices hasta que la muchacha comenzó a notar que la carpa le quedaba chica, aseguraba que en aquel muladar nadie podía sentirse digno. Sus reclamos fueron creciendo al pulso de la inacción de su novio, por lo que, ya desilusionada, se dejó convencer por el primer embuste frondoso de cierto empresario de la capital. Desesperado, el payaso le prometió un mundo nuevo, otro cielo, en fin, hasta le juró que se volvería equilibrista y que no usaría red sólo por ella, pero ya era tarde, antes de que comenzara el espectáculo, encontró una escueta carta de despedida junto a los potes de maquillaje, justo debajo de la gran nariz roja. Dicen que nunca estuvo más gracioso que esa noche, los niñ...

Las Patronas solidarias recibirán distinción

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) publicó el acuerdo por el que se otorga a Norma Romero Vásquez, la mujer que encabeza al grupo conocido como Las Patronas, el Premio Nacional de Derechos Humanos 2013. El documento, difundido este jueves en el Diario Oficial de la Federación, destaca que el reconocimiento a Romero Vázquez –quien hace 18 años ofreció la primera bolsa de pan a un grupo de indocumentados que acababa de descender del tren llamado La Bestia– se debe a su destacada trayectoria en la promoción efectiva y defensa de los derechos humanos de las personas migrantes. La ceremonia de entrega del Premio se realizará el día que determine el titular del Poder Ejecutivo Federal, en los términos que señala la ley, puntualiza el texto, y señala que también se dará una mención honorífica a Juan Manuel Estrada Juárez, por su dedicación en la defensa de los derechos humanos de las niñas y los niños. Norma Romero es integrante del grupo de mujeres conocido con el nomb...

Vicente Quirarte (1954 )

A las tres de la tarde A las tres de la tarde de aquel trece de marzo, la voz de mi hermano Ignacio en el teléfono: "¿Puedes regresar?" Y yo que quería contarle del alba en California; del cartel de la ballena jorobada —cuarenta toneladas de energía saltando en algún lugar de Alaska—; del libro sobre la ballena spermacetti, la Moby Dick que acometió al Pequod y echó a pique los sueños de su capitán alucinado; del café que estrenaba las mañanas con su campana oscura; de las rubias empleadas de las tiendas que en mi sed de comprar reconocían las huellas del amor recién nacido. ¿Padre, hubieras querido que tu primer hijo diera la mala nueva de que ya éramos menos? En tus treinta minutos de agonía, con el pie en el estribo de otro tren, ¿te acordaste de sus primeros pasos cuando al pie de las sillas de montar posaba como un pequeño Buda, grave y solemne como los niños tristes? "¿Pue...

Rosario Castellanos, poeta

Distancia del amigo En una tierra antigua de olivos y cipreses ha fechado mi amigo su más reciente carta. Lo imagina escribiendo, sentado en una roca a la orilla del mar, tirando piedrecitas sobre el lomo verduzco de las olas. (Si estuviera en un parque tiraría migas a los gorriones, si en un estanque, Ledas a los cisnes.) Lo imagino volviendo su rostro hacia el crepúsculo, mordisqueando una brizna mientras piensa que la vida es tan bella porque es corta. (No es de los que invocan a la muerte. Es de los que la hospedan, silenciosos, en el sitio más hondo de su cuerpo.) Se levanta después y camina despacio, con las manos metidas en las bolsas de un traje viejo y ancho. Puede hervir a su lado la multitud. Mi amigo está solo. Entre hombre embriagados de dicha, entre mujeres ojerosas de duelo lleva su soledad como una espada desnuda y eficaz, radiante de amenazas. Llega a su cuarto. Lo abre. Nadie espera. Hay un olor oscuro, pesado, de ventana estrangulada. Igual...

Paulina Vinderman (1944 )

La superficie del verano Hay un grillo bajo la tapa y raíces que cuelgan en el corredor. Hay restos de maíz, de arenales de río, marzo pisa las calles y establece la duda como triunfo sobre la mesa. Es tiempo de terminar las historias y ponerlas a secar (la vida está vestida por nosotros desde temprano.) Mi amiga dice: “El mundo es inconquistable” mientras la colilla le quema los dedos y ensombrece los ojos “Pero le robé a un hombre el corazón”. Qué hiciste con él, no digo, dice el viento, qué hiciste con él. (texto tomado del blog "emma gunst")

Doris Lessing (1919/2013 )

Fable When I look back I seem to remember singing. Yet it was always silent in that long warm room. Impenetrable , those walls , we thought, Dark with ancient shields. The light Shone on the head of a girl or young limbs Spread carelessly. And the low voices Rose in the silence and were lost as in water. Yet, for all it was quiet and warm as a hand, If one of us drew the curtains A threaded rain blew carelessly outside. Sometimes a wind crept, swaying the flames, And set shadows crouching on the walls, Or a wolf howled in the wide night outside, And feeling our flesh chilled we drew together. But for a while the dance went on - That is how it seems to me now: Slow forms moving calm through Pools of light like gold net on the floor. It might have gone on, dream-like, for ever. But between one year and the next – a new wind blew ? The rain rotted the walls at last ? Wolves’ snouts came thrusting at the fallen beams ? It is so long ago. But sometimes I rem...

EL GABINETE

¿hay alguien en casa? pregunté antes de entrar al gabinete cerrado. no formulé de nuevo la pregunta, sólo toqué con tres nudillos. abrí la puerta y ahí estabas sentado con las manos tintas. quise despertarte, revisé signos vitales en pulso, aorta, etc. alcancé a ver tu eyaculación que, dicen, se alcanza en el instante. nada estaba escrito, nada era real, todo era una negra idea por cierto. entiendo que ensayaste el sangrado lento, como la marea en cuarto menguante. fue tu último intento en un sitio público sin auxilio de ningún tipo.