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Ecuador desafía a Reino Unido, etc.

El Gobierno de Ecuador no se ha plegado a las presiones de Reino Unido y EEUU y ha aceptado la solicitud de asilo presentada por Julian Assange el pasado mes de junio. La decisión llega 50 días después de que el fundador de WikiLeaks buscara refugio en la embajada del país suramericano en Londres con el objetivo de frenar su extradición a Suecia y un posible traslado a Washington para juzgarlo por las revelaciones de la organización. "El Gobierno del Ecuador, fiel a su tradición de proteger a quienes buscan amparo en su territorio o en los locales de sus misiones diplomáticas, ha decidido conceder asilo diplomático al ciudadano Julian Assange", dijo el embajador ecuatoriano de Exteriores, Ricardo Patiño, después de una extensa rueda de prensa en la que sostuvo que la decisión final se sustenta en el hecho de que Assange corre el peligro real de ser extraditado a EEUU y ser juzgado sin que se respeten sus derechos fundamentales ni las convenciones internacionales. P...

Assange y Damocles

Nadie sabe a ciencia cierta a qué hora de aquel 19 de junio Julian Assange se personó en la embajada de Ecuador en Londres para solicitar asilo político, desatando así una maraña legal y diplomática cuyo desenlace todavía está por ver. Solamente que todavía no había caído la noche, porque la noticia saltó pasadas las 8 de la tarde de una jornada veraniega. Su físico alto y un punto desgarbado, la mata de pelo prematuramente encanecida, pasaron completamente desapercibidos en el barrio de Knightsbridge cuando el fundador de Wikileaks accedió sin problemas al edificio de ladrillo rojo que se convertiría en su casa por tiempo indefinido. Porque salir del edificio no es, desde luego, tan fácil como la entrada en busca de refugio. Transcurridas ocho semanas desde que el australiano, de 41 años, convirtiera la legación diplomática en su particular trinchera, falta saber cómo se las apañará el Gobierno de Rafael Correa para trasladarlo desde uno de los barrios más bulliciosos y comerciales ...

Wislawa Szymborska (1912/2012 )

A algunos les gusta la poesía A algunos, es decir, no a todos. Ni siquiera a los más, sino a los menos. Sin contar las escuelas, donde es obligatorio, y a los mismos poetas, serán dos de cada mil personas. Les gusta, como también les gusta la sopa de fideos, como les gustan los cumplidos y el color azul, como les gusta la vieja bufanda, como les gusta salirse con la suya, como les gusta acariciar al perro. La poesía, pero qué es la poesía. Más de una insegura respuesta se ha dado a esta pregunta. Y yo no sé, y sigo sin saber, y a esto me aferro como a un oportuno pasamanos. (texto tomado de Poesía no completa, ed. FCE, col. Tezontle. Traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia. México, 2008, 2a. edición.)

Incidente con la Caravana

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Los Ángeles.- Un hombre armado no identificado fue detenido cuando los integrantes de la Caravana de la Paz salían de una iglesia en que se ofreció un servicio religioso a favor de las víctimas de la "guerra" de EEUU y México. Nota de Apro en línea y foto de Germán Canseco.

El poeta en Los Ángeles

Los Ángeles.- “Cada vez que salgo con una caravana, la prensa me hace la misma pregunta: ¿Cuántos viajan con usted? Y yo les digo: con uno que fuera, ése es importante”. Es lunes por la tarde y el calor en Los Ángeles empieza a bajar un poco mientras Enrique Morones, presidente de la organización Ángeles de la Frontera, habla sobre los visitantes, un grupo conformado por familiares de muertos y desaparecidos en México durante los últimos seis años. “Una sola persona es importante porque nunca sabes si ese que llega es el que puede hacer un cambio en una política pública, o el que diga ‘yo vi a esta persona que está desaparecida’”, dice el activista, quien ha realizado por su cuenta cinco caravanas por Estados Unidos en apoyo a una reforma migratoria. “Nunca sabes de qué tamaño es el poder de uno sólo”. Durante la mañana la temperatura rebasó los 95°F y el sol del sur de California caía a plomo sobre la Placita Olvera, en el centro de Los Ángeles. Aún así, las cámaras, los reportero...

Violencia y mentira

La violencia no existe ni puede existir por sí sola: está invariablemente entrelazada con la mentira. Están vinculadas del modo más íntimo, orgánico y profundo: la violencia no puede ocultarse detrás de nada, excepto las mentiras y las mentiras no tienen nada que las sostenga salvo la violencia. Cualquiera que haya proclamado alguna vez la violencia como su método debe elegir inexorablemente la mentira como su principio . En sus comienzos, la violencia actúa abiertamente e incluso se enorgullece de sí misma. Pero tan pronto como cobra fuerza y se instaura firmemente... ya no puede existir sin ocultarse en una neblina de mentiras. (cualquier parecido con la realidad que padece México, envuelto en los hechos de sangre desatados durante seis años por Calderón Hinojosa y los hechos que podrían suscitarse a raíz de los resultados electorales son meramente reales. Pasaje del discurso de recepción del Nóbel de Alexander Solzhenitsin, citado por J.M. Coetzee en "Contra la censura"...

Gintaras Grajauskas (1966 )

Una barricada construyo una barricada a mi alrededor he puesto juntos el armario y la cama y la nevera tumbada a su lado han enviado como negociador a un repartidor de pizzas es inútil oponer resistencia, me dice es inútil oponer resistencia, afirmo se va como un vencedor dejando una pizza de palitos de cangrejo entonces viene un cartero: tiene usted una carta certificada, firme aquí por favor firmo, los dos sonreímos la carta dice: es inútil oponer resistencia no discuto, asiento amablemente: no hay la más mínima esperanza luego viene un mormón -conoces el plan de Dios, me pregunta el mormón lo conozco, es inútil oponer resistencia digo, y el mormón murmura escaleras abajo refuerzo la barricada: reparo las grietas con chicle y periódicos viejos llaman otra vez a la puerta, y otra en la puerta están el repartidor de pizza el mormón y el cartero qué pasa pregunto tienes razón, dicen, es inútil oponer resistencia, no hay la más mínima esperanza es por eso que estamos del mismo lado de ...