Uriel Martínez (1950 )
El cuaderno
Deja refugiarme debajo de esta página
en blanco mientras pasa la lluvia,
en tanto transcurre la tarde y llega
la noche.
Permite que mientras llueve
resbalen mis recuerdos lejos,
a las mañanas en casa
de la abuela.
Cuando oía los cascos de caballos
que pasaban a alguna parte,
a otros sueños, a grandes
días jamás imaginados.
Permite que el agua se multiplique
y toque puertas y moje huertos,
que cale en árboles,
que llegue el sueño.
Deja guarecerme en tu cuaderno,
concédeme la gracia de ocupar
renglones dobles, márgenes
de anotaciones, pautas para el descanso.
[Inédito]
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