Jotaele Andrade (1974 )
La rosa orgiástica
yo parí a mi madre y retuve
entre mis manos
sus huesos de pájaro
y esos pobres huesos
crujen
y tratan de elevarse
porque un hijo no es otra cosa que una piedra o una cuchillada sobre el lomo
nadie debió esperarme más que yo mismo
más que mi sombra escondida
todavía
en la memoria del mundo
y si me abrazó el desierto
si el sol cavó en mi carne
fue porque soy proclive a desgastarme contra las cosas
porque veo reinos que se devastan y se construyen
cada vez que aletea
cualquier insecto
y porque yo inclino mi testuz ante lo instantáneo
pues sé que lo único que perdura entre los días
es el mineral
indivisible
del misterio
y acaso los huesos desperdigados de lo perdido
que buscamos como perros
o huérfanos
yo parí mi propio nacimiento
soy de una edad labrada en el terror del pájaro
apedreado
mi pena es una rosa orgiástica
(blog "de lo que no aparece en las encuestas")
yo parí a mi madre y retuve
entre mis manos
sus huesos de pájaro
y esos pobres huesos
crujen
y tratan de elevarse
porque un hijo no es otra cosa que una piedra o una cuchillada sobre el lomo
nadie debió esperarme más que yo mismo
más que mi sombra escondida
todavía
en la memoria del mundo
y si me abrazó el desierto
si el sol cavó en mi carne
fue porque soy proclive a desgastarme contra las cosas
porque veo reinos que se devastan y se construyen
cada vez que aletea
cualquier insecto
y porque yo inclino mi testuz ante lo instantáneo
pues sé que lo único que perdura entre los días
es el mineral
indivisible
del misterio
y acaso los huesos desperdigados de lo perdido
que buscamos como perros
o huérfanos
yo parí mi propio nacimiento
soy de una edad labrada en el terror del pájaro
apedreado
mi pena es una rosa orgiástica
(blog "de lo que no aparece en las encuestas")
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