Frank O´Hara (1926/1996 )
A mi padre muerto
No me llames padre
dondequiera que estés sigo
siendo tu hijito
que corre en la oscuridad
no podría hacer lo que
dices aunque pudiera oír
tus rosas ya no crecen
mi corazón es tan negro como su
lecho sus delicadas espinas
se han convertido en la molesta barba
de mi cara tú
no debes pensar en flores
Y no asustes a mis
ojos azules con puntos avellana
ni engrueses mis labios cuando
me enfrento al espejo no pidas
que sea otro y no tu
extraño hijo que entiende
milagros menores no la muerte
padre ¡estoy vivo! Padre
perdona a las rosas y a mí.
No me llames padre
dondequiera que estés sigo
siendo tu hijito
que corre en la oscuridad
no podría hacer lo que
dices aunque pudiera oír
tus rosas ya no crecen
mi corazón es tan negro como su
lecho sus delicadas espinas
se han convertido en la molesta barba
de mi cara tú
no debes pensar en flores
Y no asustes a mis
ojos azules con puntos avellana
ni engrueses mis labios cuando
me enfrento al espejo no pidas
que sea otro y no tu
extraño hijo que entiende
milagros menores no la muerte
padre ¡estoy vivo! Padre
perdona a las rosas y a mí.
("marcelo leites", trad. rolando costa picazo)
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