EL PUERTO
a José Emilio
Emprenderás un viaje
a la noche, Ulises, el último
sin cura para tu incontinencia.
Sabes que llevarás contigo
antibióticos contra la lucidez
la oscuridad y el dolor.
Además de jeringas hipodérmicas
algodón y alcoholes cargarás
un atado con apuntes y bosquejos de cuerpos.
Querrás viajar en el estribo
de esa tarde, la única, la irrepetible,
la ensayada a solas.
Cabalgarás alrededor del escritorio,
la mesa, el techo de tu celda,
los barrotes de los años idos.
Antes de anotar en la libreta
el orden de goteros, yerbas
y analgésicos habrás llegado
a buen puerto.
Emprenderás un viaje
a la noche, Ulises, el último
sin cura para tu incontinencia.
Sabes que llevarás contigo
antibióticos contra la lucidez
la oscuridad y el dolor.
Además de jeringas hipodérmicas
algodón y alcoholes cargarás
un atado con apuntes y bosquejos de cuerpos.
Querrás viajar en el estribo
de esa tarde, la única, la irrepetible,
la ensayada a solas.
Cabalgarás alrededor del escritorio,
la mesa, el techo de tu celda,
los barrotes de los años idos.
Antes de anotar en la libreta
el orden de goteros, yerbas
y analgésicos habrás llegado
a buen puerto.
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