CARL SANDBURG (1878- 1967)
Ceniza blanca
Hay una mujer en el Boulevard Michigan que tiene un loro, algunos
peces rojos y dos ratitas blancas.
Regenteaba una casa con muchachas en quimono, y en la puerta de
entrada había tres timbres.
Ahora está sola con su loro, los peces rojos y las dos ratitas blancas...
pero he aquí algunos de sus pensamientos:
El amor de un soldado con permiso o de un marinero en tierra
arde como una hoguera roja y azafranada.
El amor de un obrero inmigrante cuya mujer se encuentra a mil
leguas, arde con un humo azul.
El amor de un joven cuya amada se ha casado por dinero con un
hombre maduro, arde con una llama incierta y crepitante.
Y hay un amor... entre mil... arde puro y se apaga dejando una
ceniza blanca...
...Y tales son los pensamientos que ella nunca explica al loro, a los
peces rojos y a las ratitas blancas.
(texto tomado de Antología, editorial Letras Vivas,
versión de Agustí Bartra, México, 2003, col. La banda eriza.)
Hay una mujer en el Boulevard Michigan que tiene un loro, algunos
peces rojos y dos ratitas blancas.
Regenteaba una casa con muchachas en quimono, y en la puerta de
entrada había tres timbres.
Ahora está sola con su loro, los peces rojos y las dos ratitas blancas...
pero he aquí algunos de sus pensamientos:
El amor de un soldado con permiso o de un marinero en tierra
arde como una hoguera roja y azafranada.
El amor de un obrero inmigrante cuya mujer se encuentra a mil
leguas, arde con un humo azul.
El amor de un joven cuya amada se ha casado por dinero con un
hombre maduro, arde con una llama incierta y crepitante.
Y hay un amor... entre mil... arde puro y se apaga dejando una
ceniza blanca...
...Y tales son los pensamientos que ella nunca explica al loro, a los
peces rojos y a las ratitas blancas.
(texto tomado de Antología, editorial Letras Vivas,
versión de Agustí Bartra, México, 2003, col. La banda eriza.)
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