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Jorge Teillier (1935/1996 )

Carta a Mariana ¿Qué película te gustaría ver? ¿Qué canción te gustaría oír? Esta noche no tengo a nadie a quien hacerle estas preguntas. Me escribes desde una ciudad que odias a las nueve y media de la noche. Cierto, yo estaba bebiendo, mientras tú oías Bach y pensabas volar. No creí que iba a recordarte ni creí que te acordarías de mí. ¿ Por qué me escribiste esa carta? Ya no podré ir solo al cine. Es cierto que haremos el amor y lo haremos como me gusta a mí: todo un día de persianas cerradas hasta que tu cuerpo reemplace al sol. Acuérdate que mi signo es Cáncer, pequeña Acuario, sauce llorón. Leeremos libros de astrología para inventar nuevas supersticiones. Me escribes que tendremos una casa aunque yo he perdido tantas casas. Aunque tú piensas tanto en volar y yo con los amigos tomo demasiado. Pero tú no vuelves de la ciudad que odias y estás con quién sabe qué malas compañías, mientras aquí hay tan pocas personas a quien hacerles estas s...

George Bacovia (1881/1957 )

Anochecer Mujeres burguesas alhajadas pasan en carros de cristal con continuo tintineo, de un lado a otro: un barullo de millonarios. Y sentimentales violines gimen sobre terrazas públicas... Hay perfumes y tambores en el burdel cerrado... Pero el filósofo proletario anota en el cuaderno de los tiempos: "golpes, sangre, enfermedad, hambre, lamentación global..." mientras sobre el crepúsculo explotan los juegos pirotécnicos que celebran el final de un juego billonario. ("contigo", versión aleqs garrigóz, inédito)

Jorge Teillier (1935/1996 )

Para hablar con los muertos Para hablar con los muertos hay que elegir palabras que ellos reconozcan tan fácilmente como sus manos reconocían el pelaje de sus perros en la oscuridad. Palabras claras y tranquilas como el agua del torrente domesticada en la copa o las sillas ordenadas por la madre después que se han ido los invitados. Palabras que la noche acoja como los pantanos a los fuegos fatuos. Para hablar con los muertos hay que saber esperar: ellos son miedosos como los primeros pasos de un niño. Pero si tenemos paciencia un día nos responderán con una hoja de álamo atrapada por un espejo roto, con una llama de súbito reanimada en la chimenea con un regreso oscuro de pájaros frente a la mirada de una muchacha que aguarda inmóvil en un umbral. ("rua das pretas")

Alberto José Pérez (1951 )

El samán de Apure mi pueblo natal es un lugar de gente bonita que adorna sus cantares con la brisa sabanera tiene el río más hermoso que mis ojos hayan visto por él supimos de Roma y de París de Cupertino Ríos y Carlos Gardel de Andrés Cisneros y Pedro Infante que la tierra es redonda y da vueltas en el Sistema Solar en mi pueblo natal no nos matamos en el nombre de Dios morimos naturalmente la música se lleva en el caminar y la poesía en la mirada así es El Samán de Apure mi pueblo natal donde ya no tengo casa se la llevó el río. +++ Ana Bertha López ana berta lópez nunca me ha escrito una carta ni me ha dicho amor mío tampoco yo le he escrito una y no le he dicho amor mío quizás por eso estoy vivo no le he dado oportunidad de asesinarme con esa frase criminal de “tú eres mi amigo, mi amigo del alma, mi hermano…” si estoy equivocado y lee estos versos que me escriba la carta que nunca ha llegado que diga lo que quiera. ("letr...

Wislawa SZymborska (1923/2012 )

Es una gran suerte Es una gran suerte no saber con exactitud en qué mundo vivimos. Saberlo exigiría existir mucho tiempo, mucho más de lo que él dura. Conocer otros mundos, siquiera para compararlos. Elevarse por encima del cuerpo, maestro indiscutible en establecer límites y presentar dificultades. Por el bien de la ciencia, por la claridad de la imagen y de las conclusiones definitivas, alzarse por encima del tiempo en cuyo seno todo fluye y gira. Desde esta perspectiva adiós para siempre, detalles y anécdotas. Contar los días de la semana debería parecer una actividad sin sentido echar una carta al buzón, una travesura de adolescentes, el letrero «No pisar el césped» una advertencia delirante. ("cómo cantaba mayo", trad. ana maría moix y jerzy wojciech slawomirski)

Elvis Guerra (1993 )

Mi madre murió la semana pasada Mi madre murió la semana pasada y no he llorado un instante. No tuve tiempo de abrazar su ataúd y decirle tres o cuatro frases para que el silencio no duela tanto en sus oídos. No tuve tiempo de peinar su cabello y arroparle el más hermoso de sus huipiles. No tuve tiempo de contestar las llamadas y mensajes de mis amigos para recordarles que estoy bien, que lo he estado todo el tiempo. Me dediqué a limpiar la casa, sacudí su ausencia en la puerta principal, bajé su fotografía de la pared y le puse flores de mayo. Bañé al perro, entré a su cuarto y por primera vez la cama no tenía la forma de su cuerpo. Mi madre murió la semana pasada, y no sé si llorar por ella o por el gato que no ha parado de llorar de tanto buscarla. +++ Guti jñaa raca chupa chonna gubidxa Guti jñaa raca chupa chonna gubidxa ne ca'ru' guuna' ti pí nisa. Qui ñanda niguiidxe' xquiña gue'tu' ne gabe' laa caadxi diidxa' ...

Wingston González (1986 )

Dificultades dónde hallaríamos el oeste de algún jarrón y una casa cuando no hay en la cabeza la más elemental entre las ciencias ¿dónde? supongo que en algún solar estará apenas su presencia devastando las cosas desde adentro mismo de las cosas paraísos clonados                                      .aquí jamás   Flash A la derecha de la fuente de los cocodrilos el niño incoloro que me habita tiene un límite: el viento es una mujer desnuda que sabe qué mar son esos músculos sin sangre tenebroso aliento dúctil de tipos así en el dolor como en la nightmare. A la izquierda el fotógrafo decapitado ve el color del niño como se oye una mancha La Mancha, lejos, crepita en la angustia de una mujer menstruando miedo junto al miedo: al centro hay una novia, un árbol y una vaca el árbol te toma la mano y está más vivo. Nadie le heredó Arca de la Alianza, ni pa...