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Anne Sexton (1928/1974 )

La asesina La muerte correcta está escrita. Voy a satisfacer la necesidad. Mi arco está tenso. Mi arco está listo. Yo soy la bala y el anzuelo. Estoy gatillada y dispuesta. En mi mira lo tallo como una escultora . Modelo su última mirada a los demás. Pongo sus ojos y su cráneo en todas las posiciones. Conozco su sexo de varón y lo recorro con mi índice. Su boca y su ano son uno. Estoy en el centro de la sensibilidad. Un subte viaja a través de mi ballesta. Tengo un cerrojo de sangre y lo hice mío. Con este hombre tomo el control de su destino, con esta arma tomo los diarios y con mi fuego voy a tomarlo a él. Va a doblarse ante mí y las venas le van a salir como hijos... Dame su bandera y su ojo. Dame su cáscara dura y su labio. Él es mi manzana y mi mal y voy a acompañarlo a casa. ("el placard", versión sandra toro)

Manuel Ponce (1913/1994 )

A una bondad relativa Yo bendigo al Señor porque te hizo aproximadamente dulce y bella: en cuanto pudo te acercó a la estrella para que recibieras su bautizo. Yo bendigo al Señor por el hechizo que recatadamente se destella de tu barco mortal, por esa huella de eternidad sobre tu ser huidizo. Y lo bendigo con la certidumbre de que tu gracia es nada más probable, amenazada de inminente herrumbre. Y aunque carezca de razón tu hechizo, sólo por un imperativo amable, yo bendigo al Señor porque te hizo. ("el jardín increíble", ed. jus, méxico, 1999, col. clásicos cristianos)

Anónimo

No hables, vence... No hables, vence a las palabras. No nos veamos, vence a los encuentros. Oh, querida flor primera abierta a la sombra del follaje. Dices que apuestas la vida por aquél que piensas con el corazón. ("cantos de geisha", ed. uam-azc., méx., 1981, trad. jorge mouriño)

Manuel Ponce (1913/1994 )

Imagen
Hazla llover sobre tu cabeza La lluvia más los suplementos míos: la liviandad insigne de su peso, sus propósitos limpios de fineza y su lenta semilla que no acaba. Con intervalos de mental llovizna: sus balbucientes lenguas de blandicie, sus fragmentos de peces deshojados, multiplica minúsculos otoños. A borrar el color de mis recuerdos, lavar imperfecciones inocentes, contribuye su tela delicada. A propagarte en incidentes múltiples, y resolverte en inexhausta lluvia: la lluvia más sus consecuencias leves. ("el jardín increíble", ed. jus, méxico, 1999) 

Chantal Maillard (1951 )

Llevo acostada largo tiempo... Llevo acostada largo tiempo en la orilla. Mis pechos son colinas cubiertas de hoja seca. Levanto la cabeza y me contemplo: en mis muslos el vello a punto de ser vello, me incorporo: la hierba a punto de ser hierba, doy un paso y despierto al agua a punto de ser agua, se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto de ser negra... Un resplandor me ciega: el bosque me contempla, a punto de ser bosque, a punto de ser tuya. ("cómo cantaba mayo en la noche")

Charles Simic (1938 )

A medio camino Tan pronto hube dejado A. comencé a dudar de su existencia: su gentío y sus calles ruidosas, sus cárceles y sus cafés nocturnos. era la hora de la cena. Las panaderías echaban el cierre: en las repisas solo restos de harina blanca. Los tenderos bajaban las persianas de hierro. Una joven encantadora compraba el último melón. Hasta la callejuela donde nací se borra y desvanece… ¡Oh tejados! Regimientos de camisas y sábanas ondeando en el aire carmesí del anochecer… ("cómo cantaba mayo en la noche", trad. jordi doce)

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

El mes adolescente Llegó Abril con sus aguas escasas colocando diamantes en cada hoja El mes de los árboles aún sedientos El mes de la enredadera que trepa el muro Joven Abril como una adolescente casi virgen te deseé en las tardes de verano y ahora llegas primoroso a encantarme con el batir de tu llovizna Amado Abril beso tu piel de esmeralda me entristezco bajo tus cielos grisáceos Con las voces de tus pájaros me hago un nido del tamaño de mi deseo En ti estremecido de ternura derramo la leche agria del amor que ha esperado. ("cómo cantaba mayo en la noche")