Entradas

Erika Martínez (1979 )

La casa encima Tantos siglos removiendo esta tierra que ha pisado el ganado y alimentado al ganado y a los hombres que regaron esta tierra con el cauce negro de su sangre -la sangre cambia de color fuera del cuerpo-. Tantos siglos alineando ladrillos, aquí hubo un establo sobre el que se construyó una iglesia sobre la que se construyó una fábrica sobre la que se construyó un cementerio sobre el que se construyó un edificio de protección oficial. Tantas mujeres fregando sus baldosas, pariendo en sus baldosas, escondiendo la mierda debajo de las baldosas que pisaron sus hijos ebrios y sus santos maridos que trabajaron y fornicaron para bien de un país en el que no creían. Tantos siglos para que yo, miembro de una generación prescindible, pierda la fe en la emancipación, mire el techo de mi dormitorio y se me venga la casa encima. ("otra iglesia es imposible") Mujer mirando a hombre que limpia coche Mujer en restaurante que no puede permitir...

Anne Carson (1950 )

Pueblo de Pushkin Tiene reglas. Y amor. Y la primera regla es. El amor a lo imprevisto. Muy probablemente algunas de tus palabras sean mineral. O lo serán antes de que nuestros ojos sean brasas. ("otra iglesia es imposible", ver. jonio gonzález)

Isla Correyero (1957 )

Terminal Sé que voy a morir antes del próximo invierno. Pero he sembrado las patatas, el trigo y las cebollas. Sigo dando de comer a las gallinas y a los cerdos, aunque sé que voy a morir antes de las heladas. Limpio meticulosamente la casa y los corrales. Me levanto y me acuesto cada día a mi hora. Sigo haciendo la comida y el café. Me limpio los dientes después de las comidas. Sigo leyendo el periódico y cosiendo la ropa. He comenzado una bufanda y unos calcetines para el próximo otoño. Salgo a la calle a hablar con los vecinos. Estoy pintando la fachada de la casa y las paredes de la casa. Me tomo las medicinas que me ha mandado el médico. Persevero en el rezo de mis oraciones. He reanudado una amistad que tenía perdida. Canto de vez en cuando. Lloro de vez en cuando. He plantado las flores de mi tumba. Todavía me enfado con mis hijos si no han hecho los deberes. De vez en cuando voy a la peluquería y una vez al mes voy a mirar zapatos. He contratado un viaje a la ciuda...

Aldo Luis Novelli (1957 )

La amante más fiel he recorrido bares y bodegones buscando a la hembra más puta del mundo y terminé borracho y derrotado sobre pringosas mesas de madera (creo que esto ya lo había escrito) hasta que algún dueño gordo y sucio o un imbécil matón de barrio me echaba a empujones y patadas a la calle. a veces me quedaba durmiendo en la vereda con mis amigos cirujas, lustrabotas y borrachos que me invitaban sus diarios como frazadas y algún bulto de almohada. otras/ golpeando las paredes regresaba a mi buhardilla y entre los pocos objetos de la pieza iba directo a la pecera la sacaba con esfuerzo la cargaba al hombro y me la llevaba a la cama/ para dormir el resto del día abrazado a sus plateadas escamas. nada como tener una sirena de amante para que siempre te espere por las noches. ("medusaria")

Elmer Calderón Jaramillo (1962 )

La maestra La maestra informa... que el niño por fin atiende más a las lecciones que al aleteo incierto de los pájaros en el abrevadero; que ya no salta los barrancos y las tapias ni corretea mariposas en el patio. La maestra informa… que ya no se asoma a las ventanas, que empieza a seguir las normas de la escuela, que ya no se distrae con el canto de las aves ni corre al encuentro del aguacero. La maestra informa… que si acaso volviera a sus andanzas ya vendrá la orientadora; ya está listo el plan de mejoramiento; que pronto entenderá el sacrificio y la importancia de la escuela. La maestra informa… ("revista corónica")

Cesare Pavese (1908/1950 )

El paraíso sobre los tejados Será un día tranquilo, con una luz fría como el sol que levanta o que muere, y el cristal cerrará el aire sucio del cielo exterior. Nos despertarán un día, de una vez para siempre, en la tibieza del último sueño: la sombra será tal la tibieza. Llenará la habitación, por el gran ventanal, un cielo aún más grande. Desde la escalera que se subió un día para siempre no llegarán más voces ni más rostros muertos. No será necesario abandonar el lecho. Sólo el alba entrará en la estancia vacía. Bastará la ventana para vestirlo todo de una tranquila claridad, casi como una luz. Pondrá una sombra pálida sobre el rostro supino. Los recuerdos serán como grumos de sombra aplastados igual que vieja brasa en el camino. El recuerdo será como una llama que aun hasta ayer mordía los apagados ojos. ("el poeta ocasional", trad. guillermo fernández)

Aurora Luque (1962 )

La muerte al otro lado de la cámara Acodada en la barra o la terraza me miro desde lejos como dicen que se miran los que han estado muertos: un fulgor en el vaso me resume lo helado de los años. Vértigo de un rodaje discontinuo, fotogramas vacíos que huyen. Eso sí, gastó el maquillador tiempo y pericia. Desde esta muerte actriz y fingidora, la vida es un depósito en penumbra de máscaras usadas hacia dentro. ("no me quites paz")