César Simón (1932 )
De tarde en tarde A veces, de tarde en tarde, paso por aquella playa. Y nada pediría, si se me ofreciese; que todo regresara, por ejemplo. Disimulo quién soy, si me siento a una mesa y acude el camarero que nos atendía. Es como si dijera: yo no he sido nadie, yo no he tenido nada. Y sin rencor lo digo, con impreciso gesto, con oscuro semblante. Pues esta sensación es verdadera: no hay que sacar de nada conclusiones. Y menos que de nada de aquellos días muertos que no deben, por respeto, ni mencionarse. ("rua das petras")