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Janet Frame (1924/2004 )

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El espejo de bolsillo Tantas miles de veces por minuto la luz de los faroles se apaga. Concebí un método con el que esto puede enseñarse a quienes desconocen los hechos de la luz. Tomando el espejo de bolsillo, captura el reflejo de la hilera de lámparas. Aquita el espejo. Así. ¿Ves estas franjas negras que se alternan con el amarillo? Son barras de oscuridad real que no pueden percibirse a simple vista. Para desengañar a la visión se requiere un instrumento imparcial como un espejo. Los sentidos humanos jamás dicen la verdad si pueden ceñirse a una mentira fácil. ¿Tigres merodeando? ¿Alquitrán embarrado en mantequilla? ¿El Señor Oscuridad en su uniforme de sargento? ¿Un gato negro en una cama de queso? ¿Plumas de jilguero? ¿Barro y cipreses? ¿Un sándwich de Cielo e Infierno? ¿Orugas serpenteando a lo largo de la calle nutriéndose de la oscuridad para mutar en mariposas matinales? ¿Qué más puedo decir aparte de que estás lleno de mentiras? Balbuceas...

Osvaldo Bossi (1963 )

Ruego por el tornado Que no regrese, que no relinche contra la ventana como un caballo y a su paso se lleva los muebles, abrigos de lana, ollas, el televisor... Sobre todo que deje en paz al techo: cada chapa fijada con clavos a los tirantes, no las arranque como a barajas de cartón. No se pavonee en torno a mi lámpara y lo confunda todo con esa voracidad omnívora, sin restricciones. Que yo no piense: En el fondo, en el centro de su pecho, se esconde un sitio calmo para nosotros. Que yo no encuentre cierta belleza o música en esa órbita destructiva. No finalmente, molido a palos, recaiga sin consuelo en el odio o torne a la guardia que forjó un niño tímido. ("otra iglesia es imposible")

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

Alfred Attendu En el transcurso de los diferentes procesos que tuvo que sufrir el doctor Attendu de 1946 en adelante, apareció otro detalle científico interesante: casi todos los retrasados de uno, dos o tres años que se hallaban en el sanatorio, los llamados " p´tits anges ", eran hijos suyos, producidos in loco a través, según parece, de la inseminación artificial; para las jóvenes mamás, veintitrés, se había construido algo así como un gallinero-maternidad, con un suelo de cemento fácilmente lavable. ("la sinagoga de los iconoclastas", ed. anagrama, barcelona, 2010, trad. joaquín jordá)

Cees Nooteboom (1933 )

Atahualpa y Pizarro La afirmación de que ciento sesenta y siete españoles y cuarenta caballos vencieron al Inca sólo es válida para nosotros. A ojos de él, fue vencido por animales con pies de plata (caballos, que los incas no conocían), animales que al mismo tiempo eran hombres y que de noche perdían su fuerza; si se alcanzaba al hombre sobre el animal, se acababa con la vida de ambos. O bien fe vencido por la leyenda de los dioses blancos que habían regresado a la tierra. ("hotel nómada", ed. de bolsillo, trad. isabel-clara lorda vidal, méxico, 2008)

José Watanabe (1947/2007 )

Poema del inocente Bien voluntarioso es el sol en los arenales de Chicama. Anuda, pues, las cuatro puntas del pañuelo sobre tu cabeza y anda tras la lagartija inútil entre esos árboles ya muertos por la sollama. De delicadezas, la del sol la más cruel que consume árboles y lagartijas respetando su cáscara. Fija en tu memoria esa enseñanza del paisaje, y esta otra: de cuando acercaste al árbol reseco un fosforito trivial y ardió demasiado súbito y desmedido como si fuera de pólvora. No te culpes, quien iba a calcular tamaño estropicio! Y acepta: el fuego ya estaba allí, tenso y contenido bajo la corteza, esperando tu gesto trivial, tu mataperrada. Recuerda, pues, ese repentino estrago (su intraducible belleza) sin arrepentimientos porque fuiste tú, pero tampoco. Así en todo. ("enfocarte", no. 32 )

Niki Marangou (1948/2013 )

Don Jabis del pueblo de Julu Al cumplir los sesenta don Jabis del pueblo de Julu se fue al bosque y eligió dos robustas ramas. Talló sendos bastones uno para su esposa y otro para él y los guardó en el armario para cuando los necesitara. La electricidad en Fiti Don Nikos me contó que hace cincuenta y tantos años cuando la electricidad llegó a Fiti toda la noche lloraron los animales y las aves revolotearon inquietas porque no entendían lo que pasaba. ("estampas de chipre, ed. uv-xalapa, ver., méx., 2015, selma ancira traductora)

Eduardo Cote Lamus (1928/1964 )

El vértigo Todo se va cayendo, todo es piedra, molino que cambia aire por harina como el hombre es igual a lo que anhela. Todo se va cayendo, todo es plomo que cae ceniciento por la piel. Y todo va cayendo al miedo. Alguien usa la voz como perfume: cae sobre su sombra y la destruye, cae envuelto de pasión sobre sus pasos: los borra, los sepulta, los camina. Todo se va cayendo, todo es sueño: la luz para encenderla tiene un nombre, otro para apagarla.  Todo es sueño. Alguien se fue quitando días, poco a poco, hasta quedar sin años, para meterse en tierra y embozarse en ella. ("casa de poesía silva")