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María Teresa Andruetto (1954 )

Visita Hoy vino mi madre a visitarme y caminamos las dos por estas calles. Hablamos de mi hermano, de los hijos, de las chicas del Sur, de mi cuñado. Otra vez yo critiqué al gobierno y ella dijo otra vez "¡Es un país tan grande!". No quiere que me queje: "¡Este país generoso recibió a tu padre!" y rodamos las dos hacia una zona de tristeza, en silencio, hasta que se detiene y dice: "Ayer hice dulce de duraznos" y yo digo que hablaron de mi libro en el diario. ("emma gunst")

Enzia Verduchi (1967 )

Geografía familiar             La familia sólo coincide en bodas o entierros, los parientes se reparten estrechos abrazos, retoman una conversación nunca concluida: las mismas preguntas, las mismas respuestas; como si el domingo hubieran compartido la mesa o el miércoles se prestaran el hilo dental. Nos hemos convertido en una tribu aburrida que se escandaliza cuando alguno decide ser alpinista o bailarina de cabaret. Pero siempre tenemos presente a nuestros muertos, aquellos que no harán las mismas preguntas, quizá porque no tendremos que dar las mismas respuestas. ("emma gunst")

Luis Miguel Aguilar (1956 )

Gálvez, melancólico No cualquier hombre abre la puerta de su casa Cualquier mañana turbia de febrero A una mujer amarga como tú, triste Rose-Helen. Las que han salido de la calle a ella vuelven. Cuando te fuiste dejaste intactos los retratos, Tu florero, tus peinetas, las marinas. Me dolió La cabeza hasta mi muerte -por cierto, más sencilla Que la tuya. Aunque no cualquier hombre muere Bocabajo, sobre una cama gris, triste Rose-Helen. ("el minuto difícil, poemas reunidos 1979/2007", unam, méxico, 2009)

Alejandro Romualdo (1926/2008 )

Cosa corriente Si me volteo para ver qué pasa, pasa un río de sangre bajo el puente. De arriba a abajo. Rasa la corriente, bramadora de sangre y de sanguaza. Y si salgo a la calle, con la masa hambreada, aprendo al tiro, mortalmente, que la sangre es igual: cosa corriente, arriba, bajo el puente y en la plaza. Igual. Cosa corriente, en este valle de sangre, en donde un hombre tira al blanco, al negro, al rojo, y barre de la calle al mendigo sentado junto a un Banco de sangre y soledad. Y es un detalle que quien no queda cojo quede manco. ("otra iglesia es imposible")

Carlos Marzal (1961 )

Metal pesado Igual que sucedía, siendo niños, con las  magníficas gotas de mercurio, que se multiplicaban imposibles en una perturbada geometría, al romperse el termómetro, y daban a la fiebre una pátina más de irrealidad, el clima incomprensible de los relojes blandos. Algo de ese fenómeno concierne a nuestra alma. En un sentido estricto, cada cual es obra de un sinfín de multiplicaciones, de errores de la especie, de conquistas contra la oscuridad. Un individuo es en su anonimato una obra de arte, un atávico mapa del tesoro tatuado en la piel de las genealogías y que lleva hasta él mismo a sangre y fuego.      No hay nada que no hayamos recibido ni nada que no demos en herencia.      Existe una razón para sentir orgullo en mitad de esta fiebre que no acaba. Somos custodios de un metal pesado, lujosas gotas de metal amante. ("poética y poesía", fundación juan march, madrid, mmv)

Estela Figueroa (1946 )

Principios de febrero No. El hermoso verano no ha terminado aún. Nos queda un mes para estarse en los patios y descalzarnos mientras charlamos de esto y aquello sin ton ni son. Todavía habrá hombres de brazos tostados en las calles de la ciudad envuelta por la noche brotada toda como un lazo de amor. No. No me sostengas que no voy a caerme. Sólo se caen las estrellas fugaces y yo -te dije- quiero permanecer. Un hombre es bueno para una noche. Cuando amanece es un reflejo dorado sobre la cama donde se toma café. Y es agradable el olor que deja. Dura todo un día. Pero no toda la vida. Luego hay que descansar. El libro de Kavafis y el de Pavese sobre la mesa de luz. Hay que aminorar la marcha. Sentarse un rato a solas en el sillón del patio. Mujeres: tendríamos que aprender de los gatos. ¡Cómo agradecen el tazón que rebosa de leche! Falta para el otoño. Que nos encuentre intactas. Sin habernos negado a estas pasiones que cada tanto asaltan. ...

Gloria Fuertes (1917/1998 )

Advertencia Cuando estés recién muerto, aún con la tibia tibia, aún con las uñas cortas, querrás hacer algo -lo que podías hacer ahora-; y ya habrán cerrado las tiendas y portales; y ya será muy tarde para llegar a tiempo a los que hoy te aman. ("emma gunst")