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Charles Simic (1938 )

Hotel Cielo Estrellado Millones de cuartos vacíos con televisores encendidos. Yo todavía no estaba ahí pero igual vi todo. E n pantalla el Titanic como una torta de cumpleaños hundiéndose. Poseidón, el encargado nocturno, apagó las velas. ¿Cuánto le damos de propina al botones ciego? A las tres de la mañana, la expendedora de chicles en el lobby vacío   con el espejo recién rajado es la nueva Madona con el Niño. (fuente: "el placard", versión: Sandra Toro)

Wislawa Szymborska, poeta

Los dos  monos de Brueghel Así es mi gran sueño del examen de reválida: dos monos atados con cadenas, sentados en la ventana, el cielo revolotea tras los cristales y el mar se baña. Me examino de historia de la gente. Tartamudeo y me atasco. Un mono clava en mí su mirada y aguza irónico el oído, el otro finge dormitar, y, en el silencio que sigue a la pregunta, me sopla la respuesta con un débil tintineo de cadenas. (fuente: "ignoria", traductores: Jerzy Skvomirsky y Ana María Moix)

Juan Gelman (1930/2014 )

El juego en que andamos Si me dieran a elegir, yo elegiría esta salud de saber que estamos muy enfermos, esta dicha de andar tan infelices. Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser un inocente, esta pureza en que ando por impuro. Si me dieran a elegir, yo elegiría este amor con que odio, esta esperanza que come panes desesperados. Aquí pasa, señores, que me juego la muerte. (fuente: rua das petras)

Ingeborg Bachmann (1926/1973 )

Una especie de pérdida Usados en común: estaciones del año, libros y una música. Las llaves, los boles de té, la panera, sábanas y una cama. Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados, gastados. Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y siempre alargada la mano. De inviernos, de un septeto vienés y de veranos me he enamorado. De mapas, de un poblacho de montaña, de una playa y de una cama. Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado irrevocables, he adornado un algo y he sido devota delante de una nada, (-de un periódico doblado, de las cenizas frías, del papel con un apunte) impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama. De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable. Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis vecinos. Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi cabello tenía su color más intenso. La llamada a la puerta era la alarma para mi alegría. No te he perdido a ti, sino al mundo. (fuen...

Begoña Abad (1952 )

Templar al punto... T emplar al punto los espárragos, desalar perfectamente el bacalao, hervir la leche con los granos de arroz y darle el punto exacto a la crema de calabacín. estrenar las sábanas de círculos verdes, comprar un caleidoscopio, preparar los libros de poemas, perfumarme suavemente, probarme un sujetador, elegir la música, poner toallas limpias, ensayar los latidos, comprobar las llamadas del móvil que no suena, mirar el reloj otra vez más. Templar al punto los deseos, desalar perfectamente la impaciencia, hervir la esperanza con los granos de fe y darle el punto exacto a la crema de amor. Cualquier día de estos confundo las recetas con las que preparo una cita contigo. (fuente: "emma gunst")

Carmen Gloria Berríos (1954 )

Labrador Tus manos hacen surcos en mi espalda mientras la ropa se me abrevia en la cintura Los dedos que conozco van arando tenues sensaciones que anuncian con creciente intensidad una dulce jornada de siembras y cosechas (fuente: "el árbol de los libres", ediciones arlequín, coleccón canto del sátiro, Guadalajara, 2008)

Uriel Martínez (1950 )

Rescoldos no requiero las profecías de gitana alguna para saber que en tus rescoldos aparece mi nombre ni necesito el sahumerio de chamán para limpiar el aura que me viste y fortalece ni la voz ni la luz ni el trance de médium equis para saberme insano aunque la rueda de la diosa dé una y mil vueltas, un día regresarás mareado al punto en que partiste y donde encontrarás agua tibia y brasas vivas y un sartén y una olla y una casa y una cama y un acaso.