jueves, 13 de julio de 2017

Roberto Themis Speroni (1922/1967 )

Veo a los buhoneros


Veo a los buhoneros, a los dulces
acróbatas del hambre, a los viajantes
de la necesidad; veo a la gente
empujando cadáveres, creyendo
que el aceite es mejor que la tizana,
que la duda es muy útil para el hombre;
los veo echarse tierra en las encías,
masticar cualquier cosa; los observo,
los oigo discutir, dar palmetazos,
ser felices con sólo tres lentejas,
con una cama, con un nombramiento,
condecorados a pesar de todo,
hechos a una molicie activa y sucia;
dispuestos a discursos, a diagramas,
a cambiarse la cara por un hueso,
por el espaldarazo de un imbécil.

No sé qué hacer con mi melancolía;
ya no sé de qué hablar. Estoy cansado.
Sólo en un rostro vi fuegos extraños.

Pero estaba en un sueño de la infancia.


("no me quites paz")


He tomado la última semana...


He tomado la última semana
del mes de abril para morir intacto,
cerca de mi lugar, con los abrojos
que encierran una estrella en el tejido.

Los hombres como yo, deben morirse
aferrados al ser de la resina,
a los formones y a las alcayatas;
a todo aquello que en la vida fuera
signo de su vejez y su principio

Debe ser en abril porque en el campo
abril es un espejo de oro seco,
y las ovejas tienen las pupilas
abiertas al cristal y al duro frío.
Y además, porque el cuero fue a galpones
y hay fiesta en la cocina y en la altura.

Debe ser en abril. De otra manera
yo no podría ver a los labriegos
ni a mis hijos en torno, ni a mi rostro.
ni a tanta cosas que en abril fue mía.


("otra iglesia es imposible")

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