jueves, 27 de julio de 2017

Juan L. Ortiz (1896/1978 )

Invierno




-El viento llora, padre...
-Sí, alaridos como de vidrio...
-Sin nadie, padre...
-¿Igual que caminos, solos, de piedra?
-¡Entro en el viento, ay, padre, cómo silba!
-¿Dónde terminarán los silbidos, dónde?
-¿Es otro padre el viento, ay, fuerte, que me lleva
a sus arenas amarillas, hundidas?
-Hundidas en una ausencia demasiado larga
y lastimada...
-¿Y qué es la ausencia, padre?
-El viento es un alma, hijo, desesperada...
-¿Desesperada de qué, padre?
-Desesperada de...aire sin fin...y del...
-¿De qué más?
-De fuga...
-Estoy vacío, padre, y a la vez en esos gritos....
-Las islas gritan también, oyes?
-¿Tienen alma también las islas, padre?
-Cuando hay mucha agua, ellas vuelan
y llenan toda la noche, ay, de heridas...
-Pero al río, mira, al río le han salido mariposas...
-Flores del viento...
-¿Pero el viento, verdad, traerá otras flores?
-Ay, él casi siempre las deshace, o son pálidas...
-¿Pero no alcanzará al fin la tierra verde?
-Y agitará banderas sobre los pájaros, sí,
mientras las islas se irán haciendo de cristal....


("la ficción del olvido")

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