viernes, 31 de marzo de 2017

Alberto Cardín (1948/1992 )

Presencia de Ibn Gabirol



Si tu fealdad logró
del terror elevarte hacia la fuerza
¿de dónde extrae belleza tu verso
sino de la ira?
Pudiste hablar de ti
para morir tan joven
La edad que a otros convierte en paladines
dejó de ti palabras sólo
tus versos que llenaron
el vacío del yo sobre la nada
sellan para mí idéntico destino en vida
Morir bien poco importa
puesto que importa todo
Saber cómo colmar la propia vida
vacía de sentido
cómo entretener la tarda
llegada de la muerte
Sólo eso importa


("cómo cantaba mayo en la noche")

jueves, 30 de marzo de 2017

Antonio Orihuela (1965 )

Esperar sentado


Los sueños de mi padre se han cumplido,
morirá feliz y atado a sus árboles y su barbecho,
volviendo a casa en su mula,
dormido en el sofá frente un documental de bichos en La 2.
Habrá arena en sus botas
unas humildes botas de mercadillo
de las que guarda tres pares nuevos e idénticos.

Morirán muchas cosas, grandes trozos de nosotros,
cuando la muerte se vista con él.

Mi madre lo mantendrá vivo
mientras se repitan, iguales,
las nieves, las flores, las cosechas.


("apología de la luz")

miércoles, 29 de marzo de 2017

John Donne (1572/1831 )

La pulga


Mira esta pulga, pues y así discurre
cuán poca es la merced que tanto niegas;
a mí picó primero, ahora te bebe;
nuestras sangres en ella van mezcladas
sin que nadie descubra ni pecado
ni vergüenza, ni doncellez perdida:
   ella sólo disfruta, sin proemios
   se atosiga con sangre de dos partes:
   tanto a nosotros no se nos concede.
Tres vidas en la pulga replegadas;
desposadas, y más, en ella estamos;
lecho nupcial nos alza, también templo,
y somos, simultáneos, tú y yo juntos,
desplazca o no, o a quién: vamos cercados
por vivientes murallas de azabache,
   Si la costumbre os mueve hacia mi muerte,
   no cedáis, que suicidio se llamara
   y triple sacrilegio en triple escarnio.
Cruel y repentina empurpuraste
la uña en una sangre de inocencia.
¿De qué pudo la pulga ser culpada
si no de haber libado en ti una gota?
   Y pues es cierto, aprende la mentira
   de los temores, porque a mí cediendo
   más de honra que hoy de vida no perdieras.


("cuaderno de traducciones", ed. fce, méx., 1984, ver. gerardo deniz)

martes, 28 de marzo de 2017

Martín Adán (1908/1985 )

VIII



Llego a verde absoluto,
regresando; y no es el valle.
¡Y cómo pesa el pie,
calzado de espesa sangre!
Andando sobre mí mismo,
yo me procuro, cargándome;
y cada cosa me orienta
a un coágulo de sangre.
Miro buey: dos ojos ciegos,
que lucen a eternidades,
bajo testuz que es un vaso
de ofrenda de dura sangre.
Miro regato, de córnea
que una vez miró, vivace:
una lividez de párpado,
rusida de quieta sangre.
Casi humus, casi luz,
vasta electricidades,
los trigos ganados tremen,
vibran: ¡que abreve la sangre!
Nieves de cimas y cirros,
alcores de claras sales,
toisón del cordero albo
morirían para sangre.
¡Ay, que paró el que seguía
como el eterno romance!...
Y se me va la palabra
como se iría mi sangre.
Y escuchando a luces mudas,
aprehendo lo impenetrable:
que todo mi sangre vierte
si no lo agita la sangre.


("casa barbieri", blogspot)

lunes, 27 de marzo de 2017

Manuela Fingueret (1945/2013 )

Mi padre


No fue sabio
No fue justo
No fue valiente

Sólo un pobre carpintero judío
recorriendo el verano
en bicicleta

Detenido en Tolstoi
entre los cielos de Chagall
hacia la tierra prometida
Jerusalem fue un sueño
que terminó en abandono

No fue músico
No fue rabino
No fue maestro

Sólo un pobre carpintero judío
remontando la guerra
y el origen
para vivir a tiempo
en la palabra de su hija.


("estación quilmes")

domingo, 26 de marzo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Los huéspedes


a veces adivino que alguien
anda en el cuarto de huéspedes,
alguien levanta un cobertor,
alinea los cojines, estira
sábanas para deshacer imperfecciones;

hay noches que siento
un alguien pasar el índice
en libros y autores
de ese espacio siempre vacío;

alguien que consulta contenidos,
prefacios, cuarta de forros,
fichas bibliográficas o que repasa
y repasa un poema en silencio,
con la mirada y pupilas tenues;

desde la habitación que ocupo
quiero adivinar esas noches
apenas rotas por una franja
de luz en el piso;

afino el oído para oír pisadas
de calcetines rumbo a la cocina,
adivinar el chorro de agua
en el peltre, el cerillo
acercado a la estufa, la tapa que cubre
el recipiente puesto al fuego;

en silencio cuento las hojas
pasadas del libro, los capítulos
dilatados, la decisión de la heroína
al beberse el veneno, la tinta
que corre al redactarse
la última despedida, el soplo
tenue del alma al retirarse
de la carne, el clic de una vida
vivida sin un para qué.


[Inédito]                       

sábado, 25 de marzo de 2017

Lucian Blaga (1895/1961 )

Final


Hermano, una enfermedad vencida parece
que es cualquier libro.
Pero quien te habla está ahora en la tierra.
Está en el agua. Está en el viento.
O tal vez, está más lejos.
Con esta hoja cierro las puertas y tiro las llaves.
Estoy en alguna parte del cielo o del infierno.
Apaga tu vela y pregúntate:
Tu misterio vivido ¿dónde se ha ido?
¿Te quedó en tus oídos alguna palabra?
Desde el cuento con sangre narrado,
vuelve tu alma hacia la pared
y pon tu lágrima hacia el ocaso.


("cuaderno de traducciones", ed. fce, col. cuadernos de la gaceta, méx., 1984,, trad. jorge alberto lamoyi)

viernes, 24 de marzo de 2017

Al Berto (1948/1997 )

Del ardor de la pasión a la muerte en el poema
                                                                    dos fragmentos


El cuervo vuela como una navaja atravesada en la boca de quien escribe. Viene a posarse en el hombro luminoso del habla. Quien escribe segrega palabras negras, tan negras como sus alas:
—No hubo un solo día en que no estuviese enamorado de ti. En que no haya pensado, en pleno vuelo, deshacerte a picotazos. Tan solo quiero decirte, Alexandre, que llegué a comprender el lenguaje limpio de los pájaros, a leer nuestro futuro en las entrañas de las víctimas, a vencer al miedo, a las serpientes por medio de encantamientos, a evocar las sombras, a excavar la ciudad hasta sus abismos más profundos, a hacer del día noche y de la noche día...
Pero si miras el firmamento, descubrirás una ruta de estrellas. Y verás que una estrella comienza a caer. Debes, entonces, observar atentamente su recorrido y el lugar donde por fin se extinga.
En ese punto de la noche insomne encontrarás Samarcanda.



Se cerró la ventana por donde entró la esencia salada del visitante. No te moverás del lugar que escogió para ti. Después, incendiado el aire, cierras los párpados de fiebre.
Al poco rato, cuando los abras en otro lugar, el mundo habrá cambiado. Si tu muerte aplazada se mantiene inmutable - y en la última casa de niebla el corazón se ilumina. Resplandece un segundo el nombre con que digo te amo.
Los dedos sujetan el ovillo de nubes con que te dejo un fúnebre collar. Ánforas de astros, herrumbre de la noche, oro de la mirada. Rostro contra la imagen del rostro.
En vela, siento el calor de tu cuerpo envolverme. Enrollo el collar en los cabellos. El perfume acre de la tierra mojada se infiltra en las palabras susurradas al oído. Y de tu pecho llega una nostalgia que me envenena. Crece un hilo de cobre en la línea húmeda de los labios. Nos abrazamos.
Tu sexo se yergue contra mi paladar. El rumor prolongado del mar nos protege.
Precario resplandor de los cuerpos saciados. Precario semen. Dejamos lentamente que venga el sueño a través del silencio.
Ningún recuerdo nos va a separar antes de la mañana.


("la nube habitada", blogspot, versión fernando menéndez)

jueves, 23 de marzo de 2017

Ted Hughes (1930/1998 )

No toques el teléfono


El Buda de plástico dispara un chillido de karate

Antes que las dulces palabras esporíferas
aliento cosmético de lápidas

inventó la muerte los teléfonos, altares de la muerte
No adores al teléfono: arrastra
a sus adoradores a la tumba
con mil estratagemas, con mil voces fingidas

Olvídate de los dioses ante el aullido religioso del teléfono

No pienses que tu casa es un refugio: es un teléfono
No pienses que recorres el camino elegido: recorres
                                                                  un teléfono
No pienses que duermes en la mano de Dios; duermes en el
                                                      transmisor del teléfono
No pienses tuyo tu futuro: es el esclavo del teléfono
No pienses tuyos tus pensamientos: son el pasatiempo del
                                                                                teléfono
la policía secreta del teléfono

Oh teléfono vete de mi casa
Eres un dios adverso
Vete y suspira en otra almohada


("poemas/poems", ed. el tucán de virginia, méx., 1984, trad. ulalume gonzález de león)

miércoles, 22 de marzo de 2017

José Watanabe (1945/2007 )

La estación del arenal


La prodigiosa lagartija corre
y ya no la veo más.
Oculta entre el color del médano, imperturbable, me observa
mientras el halcón huye de la resolana
y la arena cae suavemente desde las trombas de aire
sobre nadie.
Ningún ruido la inquieta. Huiría
si resonara en el aire lo que confusamente está dentro de mí:
discrimino una campana, la estridencia
de un tren
y un balido de oveja sobre las espaldas de un viajero.
Esta era la estación del arenal.
Queda un trecho de la vía desdibujada por la herrumbre,
un durmiente se quiebra como una hojarasca,
y ninguna sombra: el desierto calcinó los ficus
y sembró
sus propias plantas de largas espinas que se ensañan
en el esqueleto de una cabra.
Aquí la única sustancia viva es la arena, y nadie
que duerma en las bancas rotas del andén
la sacude de su sombrero.
Abandono este lugar. Y yéndome siento una porosidad en mi
propio cuerpo,
una herencia: aquí mi madre ofrecía su vendeja de frutas
a los viajeros. La siento correr
a mis espaldas
como un cuerpo de arena
que sin cesar se arma y se desintegra con su canasta.


(en muro fb de osvaldo picardo)

martes, 21 de marzo de 2017

Jiang Hao (1971 )

Un guijarro


El aire está limpio después de un aguacero,
una piedra al pie de un árbol
también limpio, salpicado de
lluvia. Tal vez me sienta
en ella de nuevo, sólo media hora,
dejando tiempo a las aves, lagartos, geckos,
e incluso las ardillas para que se sienten, y vean
el mar, mientras que la piedra se va poniendo
más redonda, con superficie lisa
y brillante al igual que un huevo flotando
sobre las hojas muertas,
sobre las blancas arenas. El guijarro
es un huevo
que puso el árbol, uno que espera
eclosionar, yo creo. Una rama
inclinada cuelga allá arriba,
como cría de serpiente
arrastrándose fuera del huevo,
y mueve sus diminutas piernas como si
intentara patear el guijarro vacío
para mandarlo hasta el océano. (¿Para eclosionar?)


("una soledad de cien años, nueva poesía china, 1916-2016", ed. valparaíso, méx., 2016, ver. francois roy)

lunes, 20 de marzo de 2017

Karmelo C. Iribarren (1959 )

Malos tiempos


Ándate con cuidado.
Que no se entere nadie
de que lo pasas bien,
que tu vida funciona
y eres feliz a ratos.
Hay gente que es capaz
de cualquier cosa,
cuando ve una sonrisa.



("no me quites paz")

domingo, 19 de marzo de 2017

Nuno Júdice (1949 )

La crisis griega


Fue en las islas griegas donde vi el Mediterráneo
completamente azul, sin sombra de transparencia. "Y
felizmente es así", me dijo la muchacha griega que
servía cafés a la orilla de las rocas. "Conocí a algunos que
quisieron rasgar el mar para ver lo que escondía
y nunca más volvieron". Entendí lo que quería: que
yo rasgara la superficie del mar, y bajase los peldaños
del abismo que nos cautiva hasta la eternidad. "Si vienes
detrás de mí, y me traes de vuelta, haré lo que
deseas". Pero ella fingió no entender mi
lengua, aunque hablásemos un inglés de aeropuerto.

Y cuando llegamos al gran anfiteatro, bajo
las colinas de los pinos rodenos y los bosques de
cipreses, el cielo estaba completamente limpio, como si
los dioses ya hubieran dejado de existir. Recité
un verso en griego clásico, poniendo a las aves en
desbandada. "¿Ves lo que has hecho?", me gritó la muchacha
griega. "¡Llenaste el cielo con una nube de pájaros!"
Y nos pusimos a mirarlos, a la espera de saber para
dónde se dirigían. Pero se hacía tarde para tomar
el barco. Las islas me dan claustrofobia, dijo
la muchacha griega. Y me puse a correr hacia el barco que
ya tenía los motores en marcha, sin pagarle el café.



("otra iglesia es imposible", trad. diego valverde villena)


sábado, 18 de marzo de 2017

Gabriela Blas (1984 )

Oración a Nuestra Señora de los Deseos





Virgen de los Deseos, amante de la vida,
hermana de los sueños e hija de la esperanza,
protégenos a todas nosotras
negras, morenas y blancas;
indias, putas y lesbianas;
y haz brotar desde la tierra las ilusiones necesarias
para que sigamos luchando.

Líbranos de racistas, homofóbicos, corruptos,
machistas y clasistas;
también de predicadores y curas hipócritas
para que nuestras hermanas pobres de rebeldía
vuelvan a soñar y en ellas se siembre la alegría.

Protégenos de los dioses que quieren imponernos
para que no nos priven de probar la tentación de
ser libres.

Haz que no falte el pan en nuestra casa,
que tampoco falte la miel que endulza nuestros días
y el vino que acompaña nuestras fiestas,
para que cada día celebremos por la vida,
por el amor, la ternura y las esperanzas.

No te olvides Virgen Nuestra
de todas nuestras hermanas, madres y abuelas
que yacen en tu vientre (la tierra),
para que con toda tu sabiduría
aprendamos a amarnos las unas a las otras
tanto como tú nos amas Virgen amante y amiga.

Haz que creamos en nosotras
que la desobediencia lata en los corazones de
todas las niñas
para que este deseo de ser felices se renueve cada día
en todas las que vienen y vendrán, por siempre...


Amén


("emma gunst")

viernes, 17 de marzo de 2017

Reynaldo Sietecase (1961 )

La gorda



Nadie se desviste como ella
Desnuda y blanca
se acomoda a mis huecos
Los ensancha

Yo me dejo chupar hasta los ojos
Digerir dirigir dirimir

Ella aplasta con su amor de giganta
las imperfecciones que luzco
y que ambos padecemos

Y así planchadito planchadito
descoyuntado el egoísmo
triturada la razón
soy su amante ideal
el néctar exprimido que merece
su pasión de ballena.


                                    a claudia vieder

("marcelo leites")

jueves, 16 de marzo de 2017

César Rodríguez Chicharro (1930/1984 )

Aconcagua


"No moriré sin haber visto  el Aconcagua".
Y no porque verlo me interese,
ni porque (si verdaderamente llegara a desearlo)
no pueda verlo. Quizá se trate
de que sólo de vez en vez me duele en los costados
(vanidoso que soy) la fatiga del mundo,
y un aura de silencio me aprisiona las sienes,
y el corazón mama y escupe sangre
con una lentitud que me sería fácil de calificar
(aunque no sé por qué hacerlo) de beatífica,
acaso obedeciendo órdenes
de una masa encefálica harta hasta el tope
de concebir nonadas.
Cuando (parcial o íntegramente) advierto esas señales
doy (¿a qué los eufemismos?) en cagarme de miedo,
y recuerdo angustiado que me he prometido
no ser (tópico) pasto de los gusanos
antes de haber visto el Aconcagua.
Y resulta del todo innecesario recordarme
que terminaré haciéndome a la idea de morir
sin haberlo mirado
(y sin haber sabido cómo se juega al bridge
o cómo se maneja una locomotora).


(inédito, en "la palabra y el hombre", no.39, ene-mar. 2017, uv-xalapa, méx.)

miércoles, 15 de marzo de 2017

Martín Adán (1908/1985 )

Diario de poeta



 Y está como está Amor, por el último beso.
Somos de carne y hueso, sin fin y sin teoría
Que enseñe a ningún tacto a ser una alegría
Y está como está Amor, con su cuerpo y su peso.

Amor es el que está… el beodo en su exceso
O el mendigo, que está con la mano nadía,
O el que hiede a colonia con la mirada mía
O el que estuvo y no está como yo me estoy preso.

El instante es eterno. Uno no es otro: es uno.
Yo no soy mi vecino, yo no soy mi ninguno.
De arrabio personal, de acero latente.

Acero del vivir el día todavía…
La tierna sinrazón en la que yo me acuno:
¡Temo el hacer que impone la lenta poesía!


("puertarrota")

martes, 14 de marzo de 2017

Daniel Faria (1971/1999 )

Hombres que son como proyecto de casas...



Hombres que son como proyectos de casas

En sus balcones inclinados hacia el mundo

Hombres en los balcones hacia la vejez

Muy estropeados por las intemperies


Hombres repletos de envases esperando la lluvia

Quedos en espera

De un compañero posible para el diálogo interior


Hombres muy vueltos para un modo de ver

Una mirada fija como quien viene caminando al encuentro

De si mismo

Hombres muy poco listos tan desprevenidos

Para recibirse


Hombres bajo la lluvia con las manos en los ojos

Imaginando relámpagos

Hombres abriendo fuego

Para enjugar el rostro para cerrar los ojos

No tan preparados tan desprevenidos

Tan confusos esperando un sistema solar


Donde sea posible una sombra más grande


("círculo de poesía", trad. sandra casas)

lunes, 13 de marzo de 2017

Felipe Benítez Reyes (1960 )

Una forma de eternidad


Pero ¿el miedo era esto?

                                          No los amenazantes
fantasmas del pensamiento y la conciencia.
No los largos pasillos de hospitales
con tubos fluorescentes día y noche.
Ni siquiera el temblor de irrealidad
que se queda en el alma si recuerdas.

El miedo, al parecer, es sosegado:

te llega cuando cierras la ventana
y comprendes que todo cuanto miras
es lo mismo que ayer, y que lo mismo
volverá a ser mañana y para siempre.


("cómo cantaba mayo en la noche")

domingo, 12 de marzo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Testamento

Las vendas que llevé
en el torso bajo la ropa
del sueño; el amoniaco
que me despertó de sueños;
la oración que repetida
me hizo cobrar aliento;
el bisturí de práctica
de sangrías; las obleas
que disminuyeron frecuencias
elevadas; el fuego que acabó
con sueños, mensajes,
promesas, engaños, festejos;
los pistilos de noches,
madrugadas, amaneceres.

Todo, guardado meticulosamente
en cuadernos viejos, en
calendarios caducos,
incluso en paredes, se quedarán
en esta casa, en aquella maleta,
en esas puertas que hoy,
a primera hora, cierro.


[Inédito] 

sábado, 11 de marzo de 2017

Anónimo



Que los ruiseñores...


Que los ruiseñores canten a la flor de ciruelo
que las ranas croen en el estanque
y los guíe un deseo de amor
que doquiera llama a los vivientes y a las cosas.


("cantos de geisha", uam-azc., méx., 1981, trad. jorge mouriño)

viernes, 10 de marzo de 2017

Abigael Bohórquez (1936/1995 )

Aprehensión


Es preciso volvernos a tiempo
hacia los que no nos ignoran;
ser prudentes, pacientes, cristianamente
alcohólicos, acostólicos y remonos.
los enemigos no tienen conducta
ni sentido;
se hacen ver donde menos
se les quisiera ver.
pero todo fue algo más:
yo acerqué mis labios a tu frente,
a tus mejillas redentoras
a tus labios, no sé;
y la beata, el adúltero, el sacrílego,
el cura, el homicida, el drogadicto,
la incestuosa y el sátiro,
el centurión,
la distinguida cogelona,
la sociedad de padres de familia
y adoradores del santísimo,
los fetógrafos,
los puros elegidos,
no sé qué hacían
emboscados,
ahí,
en el monte de los olivos.


("no me quites paz")

jueves, 9 de marzo de 2017

David Rosales Aragón (1965 )

Así son las batallas


Tres

Espada en mano   te digo amor   es tuya   acaricias el filo
inerme en la batalla   El sabor de tu axila   tu entrepierna
alegran más que el vino   y el silencio entre los dos     Un
gemido   uno solo  basta para derribar ciudades  Un ariete
para llevarte al cautiverio   Espada en boca   repito   amor
es tuya.


Uno

Dos hombres se      conocen             se huelen   se devastan
se desnudan                    se lamen   se lastiman   se penetran
se someten   se duelen   se desprenden  Porque dos hombres
suman más victorias   si se piensan    uno en el otro   dentro
de sí   En sí.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ed., méx., 2017, recopilación y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez)

miércoles, 8 de marzo de 2017

Ana Merino (1971 )

Carta de un náufrago


Con el consentimiento de la nieve
caminaré despacio.

Alguien habrá que espere junto al fuego
y yo, que estaré ciega por el frío,
haré paradas breves,
sacudiré el paraguas y empezaré de nuevo.

El único secreto es no sentirse
inmensamente lleno de verdades.
No aceptar nunca las invitaciones
que la neblina
sugiere al anidar con sus disfraces
de paisaje feliz, de grandes sueños.

Alguien habrá que diga, se ha perdido,
alguien saldrá a buscarme,
y llevará el calor de una botella
donde podré mandarte este mensaje.


("a media voz")


Carta de um náufrago


Com o consentimento da neve
caminharei devagar.
Alguém haverá à espera junto do fogo
e eu, que estarei cega pelo frio,
farei paragens breves,
sacudirei o guarda-chuva e começarei de novo.
O único segredo é não sentir-se
imensamente cheio de verdades.
Não aceitar nunca os convites
que o nevoeiro
sugere ao fazer ninho com os seus disfarces
de paisagem feliz, de grandes sonhos.
Alguém haverá que diga, perdeu-se,
alguém sairá a procurar-me,
e levará o calor de uma garrafa
onde poderei mandar-te esta mensagem.



("poemário", trad. joaquim manuel magalhães)



martes, 7 de marzo de 2017

Mónica Suárez (1965 )

Hundirse en el poema


Hundirnos en la nieve del poema
dejando transitar el viento frío
y poco a poco crecerá su brío
hasta pulir el alma en una gema.

Dejar correr la tinta por la yema
del dedo que, manchado, se hace río
meciendo torpe al verso en su desvío
hacia el muelle de la hoja, con problema.

Anudar la cintura de las letras,
los tiernos tallos de sus cuerpos tintos,
al malecón del tiempo que los guarde.

No olvidar el sonido, si penetras,
los ritmos nuevos y los casi extintos,
ni la pasión que en el verso siempre arde.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ed., méx., 2017, recopilación y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez)

lunes, 6 de marzo de 2017

Artemisa Téllez (1979 )

Mías


Tengo dos amantes,
dos esposas, dos amigas:
una que ya no es
y la otra no,todavía.
Por las dos yo velo y pienso
y por las dos me preocupo;
 de ninguna nada espero

mas que, tal vez, a futuro.
Las dos se parecen mucho,

se gustan, se conocen;
las dos son amigas
entre ellas, mías
y a la larga o a la corta
todas somos familia:
mujeres locas de viento,
incestuosas hermanitas.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ed., méx., 2017, recopilción y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez)

domingo, 5 de marzo de 2017

Susana Bautista Cruz (1971 )

Roma

      a irene

XXVI

En este lento transcurrir de las horas, te he llamado Luna.
Mujer de Manos Suaves y Cuerpo Tibio, ilumíname.
En este lento transcurrir de las horas, te he llamado a ti.
Mujer de Manos Suaves y Cuerpo Tibio, arrópame.
En este lento transcurrir de las horas, seréname.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ediciones, méx., 2017, recopilación y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez.)

sábado, 4 de marzo de 2017

A. E. Quintero (1969 )

El chico de la bicicleta


El chico de la bicicleta solitaria
ha pasado su silencio diario por la ventana
como otras tardes.

Pero esta vez no va solo,
va riendo con un amigo en patines.

Parecen ta complementados
patines y bicicleta, es como ir de la mano,
como si quisieran tomarse la mano calladamente
o lo hicieran.

No hablan mucho,
más bien sólo ríen, se miran y ríen.

Esta vez pareciera estar vivo, el chico.
Esta vez no parece un arbusto más
moviéndose en bicicleta.

Ahora se detienen frente a la ventana.
El chico enrojece. Creo que pensó en abrazarlo.

Eso es todo. El chico y su amigo
se quedan callados y aumentan su ritmo cardiaco juntos.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ediciones, méx., 2017, recopilación y prólogo de saúl ordóñez, epílogo de maría luisa bacarlett pérez)

viernes, 3 de marzo de 2017

Isabel Pérez Montalbán (1964 )

 Viviendas fundación benéfico-social
(Sector Sur, Córdoba, 1961-1965) 
Arquitecto: Rafael de la Hoz 



Teníamos un tiesto con claveles,
las coplas dedicadas por la radio
y un corazón de periferia
con vistas a la diáspora y al tizne.


Yo contaba dos años, tan blanca la memoria
que no recuerdo nada, pero he visto mi barrio
en una exposición de arquitectura
que muestra las vanguardias y el enjambre moderno.


La vivienda social era una huida
de los asentamientos marginales.
Así, pensando en los más pobres
y en nuestra natural inclinación
al revoltijo y a la bronca,
nos construyó el franquismo un polígono
de casas protegidas, de refugios al margen,
como nidos aislados de hipoteca.


En medio de un solar sin jardineras,
ni césped verde inglés ni toboganes,
se edificó una urdimbre de bloques tan idénticos,
con sus cubiertas de teja a dos aguas,
como idénticas jaulas de tristeza
para pájaros torpes o vidas que no logran
alzarse, y a ras de asfalto se mueven
con sus muros de carga paralelos.


Viviendas solidarias, dijeron los ministros.
No dijeron más dignas que nosotros,
criaturas sin modales ni costumbre,
casi bestias del campo a la intemperie.
Porque un techo no basta. Porque no hay dignidad
ni en la pobreza ni en el hambre.


Teníamos un cielo lapislázuli,
igual que en las películas.
Y un corazón a dos aguas de cauce turbulento,
y un corazón a dos lavas de volcán siciliano,
y un corazón a dos sangres fluyendo por los días.


Teníamos un arte de realismo puro:
fachadas de ladrillo visto,
polvaredas del natural,
secuencias al estilo de Vittorio de Sica.
Y un corazón al revés, a dos aguas.
Pero con una sola muerte.


("rua das petras")

jueves, 2 de marzo de 2017

Ma. Mercedes Carranza (1945/2003 )

Kavafiana


El deseo aparece de repente,
en cualquier parte, a propósito de nada.
En la cocina, caminando por la calle.
Basta una mirada, un ademán, un roce.
Pero dos cuerpos
tienen también su amanecer y su ocaso,
su rutina de amor y de sueños,
de gestos sabidos hasta el cansancio.
Se dispersan las risas, se deforman.
Hay cenizas en las bocas
y el íntimo desdén.
Dos cuerpos tienen su vida
y su muerte el uno frente al otro.
Basta el silencio.


("no me quites paz")

miércoles, 1 de marzo de 2017

Ethel Krauze (1954 )

Veintisiete


Somos un par de olas
un par de bocas somos
bocas que se devoran
olas que se aparean
somos.


Dieciocho


Como un fauno en la noche sacrílega
(apagamos la luz de la recámara)
me doblas boca abajo.
Soy un susurro que ruge.
Te inclinas sobre mi espalda
y eres un beso que esculpe.

No tenemos perdón.
Tenemos sed.


("lo que su cuerpo me provoca", ed. uam-xochimilco, col. 'la luna en la escalera', méx., 2016)