viernes, 26 de mayo de 2017

Diana Azcona Trejo (1982 )

Crónicas de hospital


VIII

Salgo de la sala de urgencias al amanecer,
luego del informe médico: dicen que no has despertado.
Prendo un cigarro   o dos
y leo un poema      o dos.

Hago lo mismo desde hace muchos días,
no sé exactamente cuántos:
he perdido la capacidad de medir el tiempo.

Siento como si llevara años viviendo aquí,
como si la entrada del hospital
fuera el comedor de nuestra casa,
como si los parientes de los otros enfermos
fueran de nuestra familia;
los observo y padezco con ellos:
el padre de Alfonso luce abatido
esta mañana
el pulmón de su hijo colapsó;
la hermana de Silvia ,
paciente de cáncer,
llora tranquila y come tamales
mientras espera a que le entreguen a la muerta radiada;
la casi viuda del hombre comatoso bebe café,
lee un poema   o dos,
prende un cigarro
y no sabe qué hacer ante el esplendor de la despedida.


("caína bella")

jueves, 25 de mayo de 2017

Eugénio de Andrade (1923/2005 )

Primavera en Oxford





La floración:

el cuerpo magnífico

del viento nos trae el aroma

de la floración de las lilas

en las calles más íntimas de Oxford,

coronando

de alegría a los muchachos

que huyen en bicicleta bajo la lluvia

menuda y clara,

como si la luz corriese con ellos

hacia un encuentro nupcial


conmigo o con la vida.


Las nubes


A  veces bailan en las colinas

o en los ojos de las tórtolas:

van hacia el sur, buscan

la luz fresca de las islas,

los pies diminutos de la lluvia,

el estallido del mar,

el olor juvenil de la leña

todavía verde y con resina,

el alma de las placitas,

los gorriones, el susurro del alba.


(tomado de la web, trad. iván garcía)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Xavier Villaurrutia (1903/1950 )

Cementerio en la nieve


A nada puede compararse un cementerio en la nieve.
¿Qué nombre dar a la blancura sobre lo blanco?
El cielo ha dejado caer insensibles piedras de nieve
sobre las tumbas,
y yo no queda sino la nieve sobre la nieve
como la mano sobre sí misma eternamente posada.

Los pájaros prefieren atravesar el cielo,
herir los invisibles corredores del aire
para dejar sola la nieve,
que es como dejarla intacta, que es como dejarla nieve.

Porque no basta decir que un cementerio en la nieve
es como un sueño sin sueños
ni como unos ojos en blanco.
Si algo tiene de un cuerpo insensible y dormido,
de la caída de un silencio sobre otro
y de la blanca persistencia del olvido,
¡a nada puede compararse un cementerio de nieve!

Porque la nieve es sobre todo silenciosa,
más silenciosa aún sobre las losas exangües
labios que ya no pueden decir una palabra.


("nostalgia de la muerte", editorial sur, buenos aires, 1938)

martes, 23 de mayo de 2017

Norah Lange (1905/1972 )

Amanecer


En el corazón de cada árbol
se ha estremecido la medianoche.

La noche se desmenuza
en lenta procesión de niebla.

Todas las tardes terminan su cansancio.

Los letreros luminosos duermen
el asombro de sus colores
y anticipan la contemplación de cada pobre.

En toda esquina vigila el sueño
y es tu recuerdo la única pena
que humilla la altivez de las aceras.

Lejos, el primer mendigo,
traiciona el portal donde ha dormido.

Y la ciudad se abre como una carta
para decirnos la sorpresa de sus calles.


("no me quites paz")

lunes, 22 de mayo de 2017

Manuel Moya (1960 )

Tienen



Tienen
sed los campos.
Ha llovido poco últimamente.
Pasaron las tormentas
y no dejaron nada.
Sacaron a los ídolos
y no vino la lluvia.
La lluvia viene cuando quiere.
No tiene su sazón
hora fijada. Mucha o poca,
la lluvia jamás mide
cuanto otorga, ni prevé
dónde será bien recibida.
Llueve con simpleza,
simplemente.
Se deja llover por puro gusto.
No castiga la lluvia, no condena.
Es un don la lluvia, y no lo sabe.


No los hombres


A mi padre, a quien tanto esperaba cada tarde de mi infancia. 

No los hombres
que vuelven de Hispania o de Cartago
cegados por el mirto o por el oro,
no aquéllos, cuyos torsos
perturban los jardines,
no los estrelleros, los escribas
ni el vencedor de Farsalia;
desde luego no los príncipes
ni el gladiador
que volvíó a eludir la muerte,
no el impúdico tribuno, ni el hebreo
tonante, inexpresivo,
al que temí menos por su sangre
que por su misterio,
no ninguno de los dioses
que dicen verdaderos
a quienes en su temor y en su codicia
tantos se encomiendan,
sino ver a mi padre
entrando solo en la ciudad
herido y sin escudo,
deslumbrante.


("poetas andaluces")

domingo, 21 de mayo de 2017

Constantino Cavafis (1863/1933 )

Anduve



Querían atarme. Me solté y anduve.
Anduve por la noche constelada.
Encontré goces que eran mitad reales;
la otra mitad, denuedos de mi alma.
Bebí el áspero vino que reservan,
para el placer, los bravos.



("otra iglesia es imposible", ver. josé emilio pacheco)

sábado, 20 de mayo de 2017

Gloria Fuertes (1917/1998 )

Al borde



Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.
He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.


("emma gunst")

viernes, 19 de mayo de 2017

Antonio Colinas (1946 )

Canto X


Mientras Virgilio muere en Bríndisi no sabe

que en el norte de Hispania alguien manda grabar

en piedra un verso suyo esperando la muerte.

Este es un legionario que, en un alba nevada,

ve alzarse un sol de hierro entre los encinares.

Sopla un cierzo que apesta a carne corrompida,

a cuerno requemado, a humeantes escorias

de oro en las que escarban con sus lanzas los

[bárbaros,

Un silencio más blanco que la nieve, el aliento

helado de las bocas de los caballos muertos,

caen sobre su esqueleto como petrificado.

Oh dioses, qué locura me trajo hasta estos montes

a morir y qué inútil mi escudo y mi espada

contra este amanecer de hogueras y de lobos.

En la villa de Cumas un aroma de azahar

madurará en la boca de una noche azulada

y mis seres queridos pisarán ya la yerba

segada o nadarán en playas con estrellas.

Sueña el sur el soldado y, en el sur, el poeta

sueña un sur más lejano; mas ambos sólo sueñan

en brazos de la muerte la vida que soñaron.

No quiero que me entierren bajo un cielo de lodo,

que estas sierras tan hoscas calcinen mi memoria.

Oh dioses, cómo odio la guerra mientras siento

gotear en la nieve mi sangre enamorada.

Al fin cae la cabeza hacia un lado y sus ojos

se clavan en los ojos de otro herido que escucha:

Grabad sobre mi tumba un verso de Virgilio.


("abc.es")

jueves, 18 de mayo de 2017

Eleonora González Capria (1983 )

Este pan



A los pies de la cama
hay un pájaro tibio
todavía latiendo.
No me muevo por miedo.
Está a mitad de sangre y de saliva
las alas y las plumas
y el pico apenas.
Es frágil el corazón de los pájaros,
pero trata de no morirse mientras miro.
Las alas y las plumas
y el pico apenas
y después además un ojo.
Sé bien que es una ofrenda
esa vida que duda ahí tirada,
que solamente para mí mordieron esa carne
antes entera.

Mi gata al fondo de la escena en el pasillo
se lava clara igual que siempre.


("periódico de poesía")

miércoles, 17 de mayo de 2017

Alda Merini (1931/2009 )

Sé que un amor...


Sé que un amor
puede volverse blanco
como cuando se ve un alba
que se creía perdida.


("la ficción del olvido", trad. delfina muschietti)

martes, 16 de mayo de 2017

Billy Collins (1941 )

Olvido


El nombre del autor es lo primero que se va
seguido obedientemente por el título, la trama,
la conclusión desgarradora, la novela entera
que de pronto se vuelve una que no has leído nunca,
de la que ni siquiera has oído.

Como si, uno por uno, los recuerdos los que solías aferrarte
decidieran retirarse al hemisferio sur del cerebro,
a una pequeña villa pesquera donde no hay teléfonos.

Hace tiempo besaste por última vez los nombres de las nueve Musas
y viste a las ecuaciones cuadráticas empacar
y ahora aún cuando memorizas el orden de los planetas,

algo más se te está escapando, la flor de un estado, quizás
la dirección de un tío, la capital de Paraguay.

Lo que sea que estás tratando de recordar
no está en la punta de tu lengua
tampoco merodeando en una esquina recóndita de tu bazo,

se ha desvanecido en un oscuro río mitológico
cuyo nombre empieza con una L, es lo que recuerdas, en tu propio
camino hacia el olvido donde te reunirás
con los que ya no saben cómo nadar o andar en bicicleta.

No importa si te levantas a medianoche
para buscar la fecha de una batalla en un libro sobre guerras
No importa si la luna en la ventana pareciera haberse desviado
de un poema de amor que solías saber de memoria.


("otra iglesia es imposible", versión marina kohon)

lunes, 15 de mayo de 2017

Manuel Ponce (1913/1994 )

Carpe Diem


Antes de que la vida se consuma
sumando en islas de verdor los años,
contad uno por uno sus escaños:
porque el tiempo nomás es una suma.

Antes de que la rosa infiel asuma
descoloridos síntomas extraños,
lo efímero gozad de sus engaños:
porque la rosa es nada más espuma.

Gozad el curso de la edad ligera:
porque la juventud es una ola
que nos induce a la glacial ribera.

Y antes de que marchite su corola,
con risas acatad la primavera:
porque la primavera es una y sola.


("el jardín increíble", ed. jus, méx., 1999)

domingo, 14 de mayo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Algunas tardes



Algunas tardes, previo al atardecer,
doy de beber a las plantas agua
de mi agua y pan de mi sed.

Otras, rodeado del halo que brota
una y otra vez de la música,
amanso hasta donde es posible
mis bestias.

A veces alcanzo a ver lenguas de fuego,
resplandores que sólo se adivinan
en las tumbas, la distancia, el silencio
de ciertas noches.

Si es una tarde de domingo
la caída de la noche es más lenta,
el silencio más dilatado, los poros
más ciertos.

Son horas en que los peces
se revuelcan en la arena,
buscan por instinto el oxígeno
que beben en el agua.

Los veo agitarse en lucha
por recuperar la ondulación primigenia,
las eses que sus branquias trazan
por instinto, como el instinto
de la escritura.


[Inédito]

sábado, 13 de mayo de 2017

Alberto Vega (1956/2006 )

Economía de medios (mejor: de miedos)


A veces suena el timbre del teléfono
y entra en casa el cartero, disfrazado de fax.


No le presto atención, mas algo en mi interior
me dice que una noche vendrá Dios
a cobrar la demora en la hipoteca de mi vida
simulando que me trae la cerveza y las pizzas
o un recibo impagado de la empresa del gas.


Entonces hará frío, será tarde
y en toda la ciudad no habrá un maldito

Banco de Horas abierto que me avale.


Buenas noches, amigos



Te aguardaba en estos versos.

Entre la niebla cotidiana y unos granos de opio
elegí este horizonte de noches y fonemas
para mirar tus ojos frontalmente.

Ahora soy un príncipe encantado
bajo este aspecto de sapo un tanto lírico
que deberás besar
si quieres que este cuento acabe bien
para nosotros.
Créeme: Crée Créeme:
no hay orgullo ni bajeza en mis palabras.

Yo te aguardaba en estos versos desde siempre.


("rua das pretas")

viernes, 12 de mayo de 2017

Alejandro Nicotra (1931 )

Última cita


Ella está ahí, esperándome,
a pocas cuadras, en la plaza
final:
yo camino, despacio,
atento al mundo
de la acera ─sus árboles, sus pájaros─
por si aún me entregase una palabra,
ya última, que darle:
ofrenda, sí,
de reconciliación.


(muro fb pablo anadón)

jueves, 11 de mayo de 2017

Anna Ajmátova (1889/1966 )

La mujer de Lot


                                  Pero la mujer de Lot miró
                                  Hacia atrás y se convirtió en una
                                  Columna de sal.
                                                             Génesis


Y el hombre justo acompañó al luminoso agente de Dios
por una montaña negra, siguiendo su huella,
mientras una voz incansable acosaba a la mujer:
—No es demasiado tarde, aun puedes mirar hacia atrás.
Hacia las torres rojas de tu Sodoma nativa,
al patio donde una vez cantaste, al pabellón para hilar,
a las ventanas de la enorme casa
donde la descendencia santificó tu lecho conyugal.
Una sola mirada: súbita punzada de dolor
en sus ojos, antes de poder emitir cualquier sonido.
Su cuerpo se derritió en sal transparente
y sus ligeras piernas claváronse en la tierra.
¿Quién penará por esta mujer? ¿No le resulta
de sobra insignificante a nuestra incumbencia?
Incluso así, nunca la negaré en mi corazón,
ella que murió porque eligió volverse.


(1922-24)

["biblioteca de poesía contemporánea", trad. kyra galván]

miércoles, 10 de mayo de 2017

Isaac Esau Carrillo Can (1983 )

Cuando era niño
(fragmento)



II



Ka’ach tin paalile’ kin chukik kóokay,

kin ji’ik u jojopsáasilo’ob tin wíinkilal

utia’al in júult’abtik in piixan ich u jobnel áak’ab.

Juntéenake’ in chiiche’ tu puk’aj u t’aan ich ja’e’ ka tu ts’áaj ten in wuk’ ich ch’ench’enkilil.

Bejla’ kéen in wu’uy u wo’oltiken éek’joch’e’enile’,

juntúul kóokayen ku k’a’ajsik u chiich.







II



Cuando era niño atrapaba luciérnagas,

sacrificaba sus cuerpos en mi piel

para iluminar mi espíritu en las entrañas de la noche.

Un día mi abuela diluyó sus palabras en agua y me las dio a beber en silencio.

Ahora cuando la oscuridad me envuelve,

soy una luciérnaga que recuerda a su abuela.


("círculo de poesía")

martes, 9 de mayo de 2017

Raquel Lanseros (1973 )

El mar y la playa


Me pregunto por qué desde la tierra

la masa de las aguas parece un solo bloque.

Un único sustento incontrastado

una roca que es toda la roqueda

un avenir de lejos uniforme

un alarido llano de membranas

sin desgaste ni lámina ni grieta.



Me pregunto por qué, cuando me acerco,

las aguas se dividen, se complacen

en enseñar sus rostros diferentes

en cada espuma cresta de rocío

en las calzadas líquidas que rugen.



Bajo este mismo efecto,

en la distancia la muerte es toda una

un símbolo cohesivo

un monolito.

Sin embargo de cerca, qué deprisa

se aprende a distinguir sus dimensiones

sus fúnebres volúmenes

su rutina

su querencia en lo ajeno y lo propio


hasta ver nuestra imagen en sus aguas.


("círculo de poesía")

lunes, 8 de mayo de 2017

Raymond Carver (1938/1988 )

Buscando trabajo


Siempre he deseado
truchas frescas
para el desayuno.

Repentinamente
descubro
un nuevo sendero
que me conduce
a la pequeña cascada,

apuro
el paso.
Mi mujer
me despierta.
"Estás soñando."
Murmura.

Intento levantarme,
la casa se inclina.

¿Quién
está soñando?

"Es mediodía."
Dice ella.

Mis zapatos nuevos
me esperan
cerca de la puerta,
brillan
intensamente.


("el poeta ocasional", versión patricia ogan rivadavia y esteban moore)


domingo, 7 de mayo de 2017

Fernando Pessoa (1888/1935 )

Pierrot borracho



En las calles de la feria
de la feria desierta
sólo la luna llena
blanquea y clarea
las noches de la feria
en la noche entreabierta.
Sólo la luna alba
blanquea y clarea
la tierra calva
de abandono y alba
alegría ajena.

Ebria blanquea
como por la arena
en las calles de feria,
de la feria desierta
en la noche ya llena
de sombra entreabierta.
La luna boquea
en las calles de feria
desierta e incierta.


("a media voz", versión rafael díaz borbón)

sábado, 6 de mayo de 2017

Ted Hughes (1930/1998 )

Cardos


Contra las lenguas de las vacas y las manos de los hombres
los cardos alancean el aire de verano
o crujen y se abren, obedientes a una fuerza azuloscura.

Cada uno rencorosa llamarada
de resurrección, firme puñado
de guerreras astillas, filos de escarcha islándica que brotan

del cuerpo descompuesto de un vikingo, ya mancha
                                                                    subterránea.
Son como pálidos cabellos o guturales de un dialecto.
Cada uno aventura un crespón de sangre.

Luego encanecen, como hombres. Y en guerra hereditaria
con la hoz que los siega, no ceden terreno:
de armas erizados, sus hijos contraatacan.


("poemas/poems", ed. el tucán de virginia, méx., 1984, trad. ulalume gonzález de león)

viernes, 5 de mayo de 2017

José Luis García Martín (1950 )

Calles


Calles de una ciudad que desconozco
con poca gente y viento y lluvia gris.
Espero a quien no llega mientras altas
se encienden luces en ventanas solas
y una mujer pasea en una esquina.
Hay ojos que me miran un instante
y no saben leer palabras que no digo:

"Dame otro nombre, cambia mi destino".


(ruadaspretas.blogspot.com/)

jueves, 4 de mayo de 2017

Fernando del Paso (1935 )

Amor a Mamá-Mar


Mamá:
Soy tu poema sobre la nada y el nadir.
Soy tu rapsodia sobre el cenote y el cenit.
Soy astrolabio y luna de tus labios.

Mi frente ha sido campo de acicalados, bellísimos
combates
entre buenos pensamientos y las alas de diablo.

Contigo aprendí a vestir de tinta las palabras,
y tú de boca a boca me diste la saliva
destinada a preñar mi intemperie y a poblarla de
alabanzas.

Es por eso que navego por la vida con bandera de
poeta.


("de aquí, allá y acullá", ed. asoc. nal. del libro, méx., 2016)

miércoles, 3 de mayo de 2017

Estela Figueroa (1946 )

Esta noche

                        a josé luis pagés

Esta noche va a helar
-pensé-
con una inexplicable congoja.

Miré las plantas del patio
que amagaron con florecer
después del “veranillo de San Juan”.

Esta noche va a helar.
Sí.
Pero ya heló sobre los que fueron
nuestros sentimientos de antaño
aquellas pasiones.

Va a helar.
Ya heló
-me dije.

Quisiera extender
al menos mi mirada
aún tibia como una manta
sobre las plantas del patio
y protegerlas.

Comienzo a envejecer.



("rua das pretas")

martes, 2 de mayo de 2017

Javier Heraud (1942/1963 )

Un eucalipto, alto


Un eucalipto alto,
espigado, contiene
para siempre mi corazón.
Eucalipto, alto germen de la
tierra, espiga y
piedra de ríos,
fruto eterno y sagrado
de los hombres.
Bosques, valles,
campos y quebradas,
quebradas que bajan
como un hombre,
quebradas que bajan
en los pechos,
sombras que descienden
como cuerpos,
sombras que descienden
como sombras.


("poesía reunida", ed. peisa, lima, 2010)

lunes, 1 de mayo de 2017

Javier Heraud (1942/1963 )

Dos poemas

Lentamente caminé
por la ciudad
y por sus calles.
Cálidas piedras sostenían
mis zapatos,
sostenían mi cuerpo
tiernas manos
anochecidas
como estrellas.


Mil países que
yo no conozco
mil estrellas y
túneles,
mil países y pueblos,
mil y un puentes
incontables.
Desconocido país:
en tus puertas ya
me siento torturado,
en tu boca ya me
siento masticado,
en tus ríos ya
me siento ahora
y siempre y nunca
ahogado.


("poesía reunida", ed. peisa, lima, 2010)

domingo, 30 de abril de 2017

Anne Sexton (1928/1974 )

La asesina



La muerte correcta está escrita.
Voy a satisfacer la necesidad.
Mi arco está tenso.
Mi arco está listo.
Yo soy la bala y el anzuelo.
Estoy gatillada y dispuesta.
En mi mira lo tallo
como una escultora . Modelo
su última mirada a los demás.
Pongo sus ojos y su cráneo
en todas las posiciones.
Conozco su sexo de varón
y lo recorro con mi índice.
Su boca y su ano son uno.
Estoy en el centro de la sensibilidad.

Un subte
viaja a través de mi ballesta.
Tengo un cerrojo de sangre
y lo hice mío.
Con este hombre tomo el control
de su destino, con esta arma
tomo los diarios y
con mi fuego voy a tomarlo a él.
Va a doblarse ante mí
y las venas le van a salir
como hijos... Dame
su bandera y su ojo.
Dame su cáscara dura y su labio.
Él es mi manzana y mi mal

y voy a acompañarlo a casa.


("el placard", versión sandra toro)

sábado, 29 de abril de 2017

Manuel Ponce (1913/1994 )

A una bondad relativa


Yo bendigo al Señor porque te hizo
aproximadamente dulce y bella:
en cuanto pudo te acercó a la estrella
para que recibieras su bautizo.

Yo bendigo al Señor por el hechizo
que recatadamente se destella
de tu barco mortal, por esa huella
de eternidad sobre tu ser huidizo.

Y lo bendigo con la certidumbre
de que tu gracia es nada más probable,
amenazada de inminente herrumbre.

Y aunque carezca de razón tu hechizo,
sólo por un imperativo amable,
yo bendigo al Señor porque te hizo.


("el jardín increíble", ed. jus, méxico, 1999, col. clásicos cristianos)

viernes, 28 de abril de 2017

Anónimo

No hables, vence...


No hables, vence a las palabras.
No nos veamos, vence a los encuentros.
Oh, querida flor primera
abierta a la sombra del follaje.
Dices que apuestas la vida
por aquél que piensas con el corazón.


("cantos de geisha", ed. uam-azc., méx., 1981, trad. jorge mouriño)

miércoles, 26 de abril de 2017

Manuel Ponce (1913/1994 )


Hazla llover sobre tu cabeza


La lluvia más los suplementos míos:
la liviandad insigne de su peso,
sus propósitos limpios de fineza
y su lenta semilla que no acaba.

Con intervalos de mental llovizna:
sus balbucientes lenguas de blandicie,
sus fragmentos de peces deshojados,
multiplica minúsculos otoños.

A borrar el color de mis recuerdos,
lavar imperfecciones inocentes,
contribuye su tela delicada.

A propagarte en incidentes múltiples,
y resolverte en inexhausta lluvia:
la lluvia más sus consecuencias leves.


("el jardín increíble", ed. jus, méxico, 1999) 

lunes, 24 de abril de 2017

Chantal Maillard (1951 )

Llevo acostada largo tiempo...


Llevo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra...
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya.


("cómo cantaba mayo en la noche")

domingo, 23 de abril de 2017

Charles Simic (1938 )

A medio camino


Tan pronto hube dejado A.
comencé a dudar de su existencia:
su gentío y sus calles ruidosas,
sus cárceles y sus cafés nocturnos.

era la hora de la cena. Las panaderías echaban el cierre:
en las repisas solo restos de harina blanca.
Los tenderos bajaban las persianas de hierro.
Una joven encantadora compraba el último melón.

Hasta la callejuela donde nací
se borra y desvanece… ¡Oh tejados!
Regimientos de camisas y sábanas

ondeando en el aire carmesí del anochecer…


("cómo cantaba mayo en la noche", trad. jordi doce)

sábado, 22 de abril de 2017

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

El mes adolescente


Llegó Abril
con sus aguas escasas
colocando diamantes en cada hoja
El mes de los árboles aún sedientos
El mes de la enredadera que trepa el muro

Joven Abril como una adolescente casi virgen
te deseé en las tardes de verano
y ahora llegas primoroso
a encantarme con el batir de tu llovizna

Amado Abril beso tu piel de esmeralda
me entristezco bajo tus cielos grisáceos
Con las voces de tus pájaros
me hago un nido del tamaño de mi deseo

En ti estremecido de ternura

derramo la leche agria del amor que ha esperado.


("cómo cantaba mayo en la noche")

viernes, 21 de abril de 2017

Fernando del Paso (1935 )

Poema para una niña del mar


Con la lengua del zapato
te voy a besar de miedo
por las orejas.

Te voy a amar bocabajo
como se bebe la tierra.

Y te voy a abrir de piernas
hasta la luna, en Y griega.

Llamaré al vino vino
y al ombligo ombligo:
te colgaré de las tetas
dos aguamalas,
y las lameré despacio,
como quien deshoja lámparas.

                                       En los dientes quiero
                                       [una esponja
de musgo y ámbar.
Y en una cuna de brazos
te voy a coger del pelo
con la boca derretida
en el pomo de una espada.

Si ya ni entiendes, niña,
si no entiendes nada,
si para ti
las olas no tienen alas
las alas no son de llamas
y las llamas no te escurren
entre los muslos, saladas,
no importa nada:

                                     con tal que me des tus ojos
(tus ojos por las mañanas)
y tu rencor,
y tu espalda.


("antología de textos de aquí, allá y acullá", ed. asoc. nal. del libro, 2016)

jueves, 20 de abril de 2017

Pepe Ramos (1971 )

De paso


Cuando vivía junto a la estación
tenía la sensación de estar de paso.


Ahora vivo junto al cementerio.



Y la sensación es la misma.


("rua das petras")

miércoles, 19 de abril de 2017

Fernando Pessoa (1888/1935 )

Si muero pronto...


Si muero pronto,
Sin poder publicar ningún libro,
Sin ver la cara que tienen mis versos en letras de molde,
Ruego, si se afligen a causa de esto,
Que no se aflijan.
Si ocurre, era lo justo.
Aunque nadie imprima mis versos,
Si fueron bellos, tendrán hermosura.
Y si son bellos, serán publicados:
Las raíces viven soterradas
Pero las flores al aire libre y a la vista.
Así tiene que ser y nadie ha de impedirlo.
Si muero pronto, oigan esto:
No fui sino un niño que jugaba.
Fui idólatra como el sol y el agua,
Una religión que sólo los hombres ignoran.
Fui feliz porque no pedía nada
Ni nada busqué.
Y no encontré nada
Salvo que la palabra explicación no explica nada.
Mi deseo fue estar al sol o bajo la lluvia.
Al sol cuando había sol,
Cuando llovía bajo la lluvia
(Y nunca de otro modo),
Sentir calor y frío y viento
Y no ir más lejos.
Quise una vez, pensé que me amarían.
No me quisieron.
La única razón del desamor:
Así tenía que ser.
Me consolé en el sol y en la lluvia.
Me senté otra vez a la puerta de mi casa.
El campo, al fin de cuentas, no es tan verde
Para los que son amados como para los que no lo son:
Sentir es distraerse.


("no me quites paz", s/c al traductor)

martes, 18 de abril de 2017

Robert Graves (1895/1985 )

La mañana antes de la batalla


Hoy, la pelea: mi fin está muy cerca,
y sellada la orden que limita mis horas:
lo supe mientras caminaba ayer al mediodía
por un desierto jardín lleno de flores.
... Cantando, despreocupado, me prendí unas rosas en el pecho,
corté una rama de cerezas... y luego, luego la Muerte
sopló en el jardín desde el norte y el este
agostando toda la belleza con un aliento helado.

Miré, y ¡ah! vi de pie ante mí a mi espectro,
con la cabeza aplastada por violentos golpes:
la fruta entre mis labios en sangre coagulada
se había transubstanciado, y exudaba la pálida rosa un olor enfermizo,
hasta que me pareció a través de una inundación de llanto

que hombres muertos en el cercado jardín florecían.


("otra iglesia es imposible", versión rolando costa picazo)

lunes, 17 de abril de 2017

Djuna Barnes (1892/1982 )

Descontento


En verdad, cuando me paro a pensar
Que con cuerda de cáñamo yaceré ovillada a la cama,
Consciente de que las nacientes lágrimas de las plañideras
Son meras salpicaduras marinas de la agitada cabeza,
Entonces, como la ardilla que pelea con su nuez,
Con mi acopio para el invierno disputo mi territorio,
Pues nadie cavará madrigueras para compartir mi pan.


["poesía reunida 1911-1982", ed. igitur, montblanc, 2004, trad. osías stutman y rosa lentini]

domingo, 16 de abril de 2017

Uriel Martínez (1950 )

El gato se despereza/en el silencio.


[Inédito]



sábado, 15 de abril de 2017

Cysko Muñoz (1976 )

Adicciones


Mis amigos
están preocupados
porqué dicen
que paso demasiadas horas
mirando el móvil.

No quiero ni pensar
como se pondrían
si supiesen
que estoy

leyendo poesía.


[La Putta Poesia]

viernes, 14 de abril de 2017

Concursos

1.
Hace unos años fui jurado del premio de poesía "Renato Sierra". El concurso contó con escasa publicidad, y el monto del premio era exiguo.Pese a todo, llené una caja, toda una gran caja con poemas que los concursantes enviaron a cada uno de los jueces. Dejando a un lado los participantes más rezagados, a los que todavía desembuchan sus resentimientos personales en culebrones escritos en tercetos (y la receta fue buena , sólo que hace siete siglos), resultó que la gran mayoría de los aspirantes al laurel estaba compuesta de poetas modernísimos, difíciles y abstrusos, no inspirados por las musas sino, respecto a las intenciones, perfectamente à la page. ¿Quiénes eran ellos? Sólo en algunos casos era posible identificarlos: maestros de escuela, curas, madres de familia, comerciantes; industriales que ponen a temblar a sus dependientes, pero que ellos mismos tiemblan por temor a que descubran su "pequeño vicio" poético; médicos, contadores, suboficiales del ejército: todo un mundo que produce (clandestinamente) y que adquiere poesía (cuando puede).

                                                                                        corriere della sera, 11, xi, 1949


["eugenio montale, sobre la poesía", ed. uam-azc., méx., 1992, trad. guillermo fernández]


2.
Hoy en día es usual, al revisar el curriculum de un vate, que ha hecho carrera a base de acceder a premios literarios aquí, allá y acullá; que se le ha incluido en antologías variopintas -desde los novísimos de su pueblo hasta aquellas selecciones que aglutinan temas regionales como la violencia generada por el crimen organizado, los que escriben en lenguas originarias, hasta los disidentes de la norma sexual ortodoxa, las feministas, etcétera-. Pero hay pocos que leen poesía, guiones de cine, obras de teatro o que se ocupan en visitar museos. Supongo que también habrá madres de familia, como las que menciona el poeta Montale, en 1949, -hace casi setenta años- que ahora se ocupan de buscar a sus hijos desaparecidos en fosas clandestinas de las que está "sembrado" todo el territorio de México; o procuran -integradas a las llamadas "Patronas del Sur"-, brindarles un pedazo de pan y una botella de agua a los que viajan por tierra en el tren conocido como "La Bestia".

                                                                                    Dogville, 14 abril 2017

jueves, 13 de abril de 2017

José Watanabe (1945/2007 )

El árbol



                                                              Para Alicia y Lucho Delboy

En el bosque que bordea la carretera
un árbol ha desenterrado una de sus poderosas raíces
                 para abrazar una peña blanca.
La tierra no le fue suficiente:
                       la raíz es una extremidad
donde el árbol se apoya para subir aún más alto.

No conozco el nombre del árbol
pero sus largas ramas caen lacias y rápidas
              como una cascada
                        sobre la peña.

Como te lo digo: para el lenguaje
subir y bajar son dos conceptos enfrentados,
                     y nunca se funden.

Mejor ven a la carretera,
la mismidad del doble movimiento del árbol
sólo se resolverá limpiamente en nuestros ojos.


("el poeta ocasional")

miércoles, 12 de abril de 2017

Amalia Bautista (1962 )

Cuéntamelo otra vez


Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
que no me canso nunca de escucharlo.
Repíteme otra vez que la pareja
del cuento fue feliz hasta la muerte,
que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
se le ocurrió engañarla. Y no te olvides
de que, a pesar del tiempo y los problemas,
se seguían besando cada noche.
Cuéntamelo mil veces, por favor:
es la historia más bella que conozco.


("en un mundo de palabras")

martes, 11 de abril de 2017

Gregory Orr (1947 )

El puente


En las luces del amanecer estas vigas blancas
son los huesos de los que quiero liberarme.

El agua me llama,
diciendo: Tu cuerpo está aquí con nosotros.
¿Dónde has estado? Te hemos esperado.
Regresa a ti mismo.


("periódico de poesía", trad. daniela birt)

lunes, 10 de abril de 2017

Ron Padgett (1942 )

Cafetería


Las grandes tazones de café del desayuno en Francia,
las pesadas tazas de porcelana en los viejos “diners” americanos,
las desechables tazas marrones de plástico en los vestíbulos de los moteles,

la sensación de que deberías beberte la taza entera,
el leve resentimiento que te invade por sentir lo que sientes,
la perplejidad con que te preguntas por qué lo haces entonces,

la gratitud hacia el que hace el café,
la decisión de no tomar una tercera taza gratis,
la sorpresa ante una taza de café verdaderamente malo,

el modo en que solía costar un centavo, después siete centavos, después diez,
y ahora, en cualquier lugar, de sesenta a tres dólares con setenta y cinco,
a veces un poco más si es descafeinado,

su huella marrón secándose en el borde de la taza,
la pequeña cantidad que ha quedado en el fondo,
el resto chapoteando dentro de ti,

enviando su estímulo a través de tubos
en tu cuerpo, hola, vámonos, se nos ha hecho tarde,

¿tienes las llaves?, oh, dios, no encuentro mi billetera.


("otra iglesia es imposible", ver. jonio gonzález)

domingo, 9 de abril de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Indoloro el botón...


Indoloro el botón se desprende
de la cintura al fondo
del agua sucia;
un diente en cambio no
sufre con la presión de pinzas
en el reposet médico;

sin dolor el cuerpo se va
al fondo antes de emerger
a flote de ninguna orilla;

así, cada noche, a merced
del viento las banderas
desgastadas del sueño
van y vienen, calladas;

sin lugar a dudas,
sin titubeos en voz,
párpados, boca,
nos vamos, nos quedamos
a la deriva.


[Inédito]

sábado, 8 de abril de 2017

Mercedes Reynoso (1990 )


Paradoja



Voy tras las almas libres,

como caballos desbocados

hacia el acantilado.

Voy tras el aire

de sus pasos,

la sonrisa ajena

que dispara mil historias

en mi almohada.

Busco los ojos

que despiertan

mi sueño,

los que buscan horizontes

e imposibles,

los que aman

lo austero

de un atardecer.

Voy tras las almas

que no voltean atrás,

se dejan llevar

por una brisa casi perpetua

que despide

sus propios aromas.

Y huelen a tierra húmeda,

a café recién hecho

y sábanas mojadas.

Huelen a verdad

y un misterio exquisito

que me mantiene despierta.

A revolución.

A paz.

Huele a mar viejo

sobre piel ceniza.

Voy tras esas almas libres

que no se percatan

de la sombra que les sobra.

Y los miro de lejos

con ojos de ensueño,

porque vuelan alto

y solas,

sin ataduras.

Y también sin mí.


("blanco móvil")

viernes, 7 de abril de 2017

Gonzalo Rojas (1916/2011 )

Las hermosas



Eléctricas, desnudas en el mármol ardiente que pasa de la piel a los vestidos,
turgentes, desafiantes, rápida la marea,
pisan el mundo, pisan la estrella de la suerte con sus finos tacones
y germinan, germinan como plantas silvestres en la calle,
y echan su aroma duro verdemente.

Cálidas impalpables del verano que zumba carnicero. Ni rosas
ni arcángeles: muchachas del país, adivinas
del hombre, y algo más que el calor centelleante,
algo más, algo más que estas ramas flexibles
que saben lo que saben como sabe la tierra.

Tan livianas, tan hondas, tan certeras las suaves. Cacería
de ojos azules y otras llamaradas urgentes en el baile
de las calles veloces. Hembras, hembras
en el oleaje ronco donde echamos las redes de los cinco sentidos
para sacar apenas el beso de la espuma.


("poemas del alma")

jueves, 6 de abril de 2017

Germán Arens (1967 )

El mar...



El mar estaba empecinado en tragarnos. Volví a pedirle a mi hermano que pise el acelerador. No hagas caso, me dijo, no hay mar, es solo una cristalización de tu mente; el día está hermoso. Sin insistir, en un acto reflejo, abrí la puerta de la camioneta. Al dar contra el suelo sentí dolor, no puedo expresarlo de otra manera: dolor. Mi codo derecho se desarticuló por completo y salvo movimientos del hombro mi brazo quedó inutilizado. Fue entonces que giré la cabeza, y otra vez el mar, perdiendo su liquidez, levantándose ante mí como una cobra gigante.


("el poeta ocasional")

miércoles, 5 de abril de 2017

Gemma Gorga (1968 )


Escondite



No sé cuánto tiempo llevo escondida
en el ojo ciego de la escalera. Se han cubierto
las horas de una telilla irisada y triste
como el plato de cocido que me esperaba
en la mesa. La abuela ha dejado de llamarme
y todos comienzan a cenar sin mí.
Algunas noches, las cucharas se detienen
un instante en el aire, como si hubieran
perdido un recuerdo que les fuera necesario,
pero enseguida recobran el movimiento
y solícitas esparcen
calidez y olvido
a partes iguales.

Como un cetáceo cansado de vivir
también la escalera cerrará un día
su inmenso ojo azulado
y ya no estaré a tiempo
de entrar en el comedor
riendo
y gritando
que no era más que un juego.



Poética del fragmento



Al volver del mercado
hay que limpiar los boquerones,
o sea arrancarles la cabeza y las tripas,
retirar los hilillos todavía pegajosos
de vida, la espina central
que se desprende con un leve murmullo
de cremallera nueva, después lavarlos,
purificarlos bajo el agua del grifo
(también la muerte requiere su bautismo),
asegurarse de que no queda ningún ojo
emboscado en la ceguera húmeda de los dedos,
finalmente sumergirlos en vinagre,
esperar que la carne se emblanquezca
curtiéndose en ácido, hacia adentro.
Hace ya horas que yacen bajo la luz
planetaria de la pimienta y el aceite.
Y el olor que no quiere irse,
como si escondiera pequeñas bolsas
de memoria fósil entre los pliegues
que forman aire y materia.
Segura de que nadie me ve
me huelo el dorso de las manos
-queda siempre un vestigio
de mar en el vientre de los peces-
y sé que son las tuyas.



[http://www.elcultural.es/blogs/rima-interna]

martes, 4 de abril de 2017

Claribel Alegría (1924 )

Barajando recuerdos


Barajando recuerdos
me encontré con el tuyo.
No dolía.
Lo saqué de su estuche,
sacudí sus raíces
en el viento,
lo puse a contraluz:
Era un cristal pulido
reflejando peces de colores,
una flor sin espinas
que no ardía.
Lo arrojé contra el muro
y sonó la sirena de mi alarma.
¿Quién apagó su lumbre?
¿Quién le quitó su filo
a mi recuerdo-lanza
que yo amaba?


("rua das petras")

lunes, 3 de abril de 2017

Robert Creeley (1926/2005 )

Algo



Me acerco temblando
tan cuidadosamente y siempre
siento la tonta pregunta final

de qué se siente,
y luego, qué hubo de sentirse,
y por quién. Recuerdo

una vez, una habitación alquilada en
la calle 27, la mujer que, literalmente,
amaba por entonces, después de

que hubiéramos hecho el amor sobre una
enorme cama, frente a un lavamanos
con dos grifos, tenía

que mear pero estaba nerviosa,
avergonzada supongo, de que
pudiera ver ese culo que

tan solo un instante atrás se
abría a mí por completo, desnudo, en
la misma cama. En cuclillas, su

cabeza reflejada en el espejo,
su pelo oscuro allí, la
totalidad de su rostro, los hombros,

se sentó de piernas abiertas, abrió
uno de los grifos y meó con timidez. Lo que
el amor aprende de una visión así.


("palabras amarillas" blogspot, trad. martín abadía)


domingo, 2 de abril de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Cosechas


Si hago cálculos estimados
todavía faltan algunos meses,
pocos, a que broten las crías
de higos, la flor de granada,
el azahar de cítricos.

Hasta entonces no escucharé
los gritos, las huellas trazadas
en tierra, asfalto, en
el piso mojado de vendedores
que van y vienen ofertando
cosechas.

Tardarán las lluvias, los techos
imprevistos de nubes negras,
las sábanas blancas que traen
consigo agua, cicatrices nuevas,
repentinas.

Cuando todo esto suceda
esperaré en el quicio
de mañanas, medio días,
tardes de verano con un sol
alto, impaciente, antes
de recoger fruta madura
y llevarla luego a mi sed.


[Inédito]

sábado, 1 de abril de 2017

Luz Machado (1916/1999 )

Narración de la tarde


Cuando la luz se va con el ocaso
y sobre el monte la cabeza inclina,
la tarde quema lentas golondrinas
en la pira solar de su regazo.

Nubes de leve, silencioso paso,
campos de dalias son y mandarinas.
Arde un solo fulgor en la opalina
lejanía del azul, como en un vaso.

Suelta la brisa se levanta. Apenas
se mueve el árbol. Y un color se niega
a ser color ante el nocturno acoso.

El cielo es playa de incendiada arena.
Y un caracol de luz en sí repliega
sus propias soledades, silencioso.


("no me quites paz")

viernes, 31 de marzo de 2017

Alberto Cardín (1948/1992 )

Presencia de Ibn Gabirol



Si tu fealdad logró
del terror elevarte hacia la fuerza
¿de dónde extrae belleza tu verso
sino de la ira?
Pudiste hablar de ti
para morir tan joven
La edad que a otros convierte en paladines
dejó de ti palabras sólo
tus versos que llenaron
el vacío del yo sobre la nada
sellan para mí idéntico destino en vida
Morir bien poco importa
puesto que importa todo
Saber cómo colmar la propia vida
vacía de sentido
cómo entretener la tarda
llegada de la muerte
Sólo eso importa


("cómo cantaba mayo en la noche")

jueves, 30 de marzo de 2017

Antonio Orihuela (1965 )

Esperar sentado


Los sueños de mi padre se han cumplido,
morirá feliz y atado a sus árboles y su barbecho,
volviendo a casa en su mula,
dormido en el sofá frente un documental de bichos en La 2.
Habrá arena en sus botas
unas humildes botas de mercadillo
de las que guarda tres pares nuevos e idénticos.

Morirán muchas cosas, grandes trozos de nosotros,
cuando la muerte se vista con él.

Mi madre lo mantendrá vivo
mientras se repitan, iguales,
las nieves, las flores, las cosechas.


("apología de la luz")

miércoles, 29 de marzo de 2017

John Donne (1572/1831 )

La pulga


Mira esta pulga, pues y así discurre
cuán poca es la merced que tanto niegas;
a mí picó primero, ahora te bebe;
nuestras sangres en ella van mezcladas
sin que nadie descubra ni pecado
ni vergüenza, ni doncellez perdida:
   ella sólo disfruta, sin proemios
   se atosiga con sangre de dos partes:
   tanto a nosotros no se nos concede.
Tres vidas en la pulga replegadas;
desposadas, y más, en ella estamos;
lecho nupcial nos alza, también templo,
y somos, simultáneos, tú y yo juntos,
desplazca o no, o a quién: vamos cercados
por vivientes murallas de azabache,
   Si la costumbre os mueve hacia mi muerte,
   no cedáis, que suicidio se llamara
   y triple sacrilegio en triple escarnio.
Cruel y repentina empurpuraste
la uña en una sangre de inocencia.
¿De qué pudo la pulga ser culpada
si no de haber libado en ti una gota?
   Y pues es cierto, aprende la mentira
   de los temores, porque a mí cediendo
   más de honra que hoy de vida no perdieras.


("cuaderno de traducciones", ed. fce, méx., 1984, ver. gerardo deniz)

martes, 28 de marzo de 2017

Martín Adán (1908/1985 )

VIII



Llego a verde absoluto,
regresando; y no es el valle.
¡Y cómo pesa el pie,
calzado de espesa sangre!
Andando sobre mí mismo,
yo me procuro, cargándome;
y cada cosa me orienta
a un coágulo de sangre.
Miro buey: dos ojos ciegos,
que lucen a eternidades,
bajo testuz que es un vaso
de ofrenda de dura sangre.
Miro regato, de córnea
que una vez miró, vivace:
una lividez de párpado,
rusida de quieta sangre.
Casi humus, casi luz,
vasta electricidades,
los trigos ganados tremen,
vibran: ¡que abreve la sangre!
Nieves de cimas y cirros,
alcores de claras sales,
toisón del cordero albo
morirían para sangre.
¡Ay, que paró el que seguía
como el eterno romance!...
Y se me va la palabra
como se iría mi sangre.
Y escuchando a luces mudas,
aprehendo lo impenetrable:
que todo mi sangre vierte
si no lo agita la sangre.


("casa barbieri", blogspot)

lunes, 27 de marzo de 2017

Manuela Fingueret (1945/2013 )

Mi padre


No fue sabio
No fue justo
No fue valiente

Sólo un pobre carpintero judío
recorriendo el verano
en bicicleta

Detenido en Tolstoi
entre los cielos de Chagall
hacia la tierra prometida
Jerusalem fue un sueño
que terminó en abandono

No fue músico
No fue rabino
No fue maestro

Sólo un pobre carpintero judío
remontando la guerra
y el origen
para vivir a tiempo
en la palabra de su hija.


("estación quilmes")

domingo, 26 de marzo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Los huéspedes


a veces adivino que alguien
anda en el cuarto de huéspedes,
alguien levanta un cobertor,
alinea los cojines, estira
sábanas para deshacer imperfecciones;

hay noches que siento
un alguien pasar el índice
en libros y autores
de ese espacio siempre vacío;

alguien que consulta contenidos,
prefacios, cuarta de forros,
fichas bibliográficas o que repasa
y repasa un poema en silencio,
con la mirada y pupilas tenues;

desde la habitación que ocupo
quiero adivinar esas noches
apenas rotas por una franja
de luz en el piso;

afino el oído para oír pisadas
de calcetines rumbo a la cocina,
adivinar el chorro de agua
en el peltre, el cerillo
acercado a la estufa, la tapa que cubre
el recipiente puesto al fuego;

en silencio cuento las hojas
pasadas del libro, los capítulos
dilatados, la decisión de la heroína
al beberse el veneno, la tinta
que corre al redactarse
la última despedida, el soplo
tenue del alma al retirarse
de la carne, el clic de una vida
vivida sin un para qué.


[Inédito]                       

sábado, 25 de marzo de 2017

Lucian Blaga (1895/1961 )

Final


Hermano, una enfermedad vencida parece
que es cualquier libro.
Pero quien te habla está ahora en la tierra.
Está en el agua. Está en el viento.
O tal vez, está más lejos.
Con esta hoja cierro las puertas y tiro las llaves.
Estoy en alguna parte del cielo o del infierno.
Apaga tu vela y pregúntate:
Tu misterio vivido ¿dónde se ha ido?
¿Te quedó en tus oídos alguna palabra?
Desde el cuento con sangre narrado,
vuelve tu alma hacia la pared
y pon tu lágrima hacia el ocaso.


("cuaderno de traducciones", ed. fce, col. cuadernos de la gaceta, méx., 1984,, trad. jorge alberto lamoyi)

viernes, 24 de marzo de 2017

Al Berto (1948/1997 )

Del ardor de la pasión a la muerte en el poema
                                                                    dos fragmentos


El cuervo vuela como una navaja atravesada en la boca de quien escribe. Viene a posarse en el hombro luminoso del habla. Quien escribe segrega palabras negras, tan negras como sus alas:
—No hubo un solo día en que no estuviese enamorado de ti. En que no haya pensado, en pleno vuelo, deshacerte a picotazos. Tan solo quiero decirte, Alexandre, que llegué a comprender el lenguaje limpio de los pájaros, a leer nuestro futuro en las entrañas de las víctimas, a vencer al miedo, a las serpientes por medio de encantamientos, a evocar las sombras, a excavar la ciudad hasta sus abismos más profundos, a hacer del día noche y de la noche día...
Pero si miras el firmamento, descubrirás una ruta de estrellas. Y verás que una estrella comienza a caer. Debes, entonces, observar atentamente su recorrido y el lugar donde por fin se extinga.
En ese punto de la noche insomne encontrarás Samarcanda.



Se cerró la ventana por donde entró la esencia salada del visitante. No te moverás del lugar que escogió para ti. Después, incendiado el aire, cierras los párpados de fiebre.
Al poco rato, cuando los abras en otro lugar, el mundo habrá cambiado. Si tu muerte aplazada se mantiene inmutable - y en la última casa de niebla el corazón se ilumina. Resplandece un segundo el nombre con que digo te amo.
Los dedos sujetan el ovillo de nubes con que te dejo un fúnebre collar. Ánforas de astros, herrumbre de la noche, oro de la mirada. Rostro contra la imagen del rostro.
En vela, siento el calor de tu cuerpo envolverme. Enrollo el collar en los cabellos. El perfume acre de la tierra mojada se infiltra en las palabras susurradas al oído. Y de tu pecho llega una nostalgia que me envenena. Crece un hilo de cobre en la línea húmeda de los labios. Nos abrazamos.
Tu sexo se yergue contra mi paladar. El rumor prolongado del mar nos protege.
Precario resplandor de los cuerpos saciados. Precario semen. Dejamos lentamente que venga el sueño a través del silencio.
Ningún recuerdo nos va a separar antes de la mañana.


("la nube habitada", blogspot, versión fernando menéndez)

jueves, 23 de marzo de 2017

Ted Hughes (1930/1998 )

No toques el teléfono


El Buda de plástico dispara un chillido de karate

Antes que las dulces palabras esporíferas
aliento cosmético de lápidas

inventó la muerte los teléfonos, altares de la muerte
No adores al teléfono: arrastra
a sus adoradores a la tumba
con mil estratagemas, con mil voces fingidas

Olvídate de los dioses ante el aullido religioso del teléfono

No pienses que tu casa es un refugio: es un teléfono
No pienses que recorres el camino elegido: recorres
                                                                  un teléfono
No pienses que duermes en la mano de Dios; duermes en el
                                                      transmisor del teléfono
No pienses tuyo tu futuro: es el esclavo del teléfono
No pienses tuyos tus pensamientos: son el pasatiempo del
                                                                                teléfono
la policía secreta del teléfono

Oh teléfono vete de mi casa
Eres un dios adverso
Vete y suspira en otra almohada


("poemas/poems", ed. el tucán de virginia, méx., 1984, trad. ulalume gonzález de león)

miércoles, 22 de marzo de 2017

José Watanabe (1945/2007 )

La estación del arenal


La prodigiosa lagartija corre
y ya no la veo más.
Oculta entre el color del médano, imperturbable, me observa
mientras el halcón huye de la resolana
y la arena cae suavemente desde las trombas de aire
sobre nadie.
Ningún ruido la inquieta. Huiría
si resonara en el aire lo que confusamente está dentro de mí:
discrimino una campana, la estridencia
de un tren
y un balido de oveja sobre las espaldas de un viajero.
Esta era la estación del arenal.
Queda un trecho de la vía desdibujada por la herrumbre,
un durmiente se quiebra como una hojarasca,
y ninguna sombra: el desierto calcinó los ficus
y sembró
sus propias plantas de largas espinas que se ensañan
en el esqueleto de una cabra.
Aquí la única sustancia viva es la arena, y nadie
que duerma en las bancas rotas del andén
la sacude de su sombrero.
Abandono este lugar. Y yéndome siento una porosidad en mi
propio cuerpo,
una herencia: aquí mi madre ofrecía su vendeja de frutas
a los viajeros. La siento correr
a mis espaldas
como un cuerpo de arena
que sin cesar se arma y se desintegra con su canasta.


(en muro fb de osvaldo picardo)

martes, 21 de marzo de 2017

Jiang Hao (1971 )

Un guijarro


El aire está limpio después de un aguacero,
una piedra al pie de un árbol
también limpio, salpicado de
lluvia. Tal vez me sienta
en ella de nuevo, sólo media hora,
dejando tiempo a las aves, lagartos, geckos,
e incluso las ardillas para que se sienten, y vean
el mar, mientras que la piedra se va poniendo
más redonda, con superficie lisa
y brillante al igual que un huevo flotando
sobre las hojas muertas,
sobre las blancas arenas. El guijarro
es un huevo
que puso el árbol, uno que espera
eclosionar, yo creo. Una rama
inclinada cuelga allá arriba,
como cría de serpiente
arrastrándose fuera del huevo,
y mueve sus diminutas piernas como si
intentara patear el guijarro vacío
para mandarlo hasta el océano. (¿Para eclosionar?)


("una soledad de cien años, nueva poesía china, 1916-2016", ed. valparaíso, méx., 2016, ver. francois roy)

lunes, 20 de marzo de 2017

Karmelo C. Iribarren (1959 )

Malos tiempos


Ándate con cuidado.
Que no se entere nadie
de que lo pasas bien,
que tu vida funciona
y eres feliz a ratos.
Hay gente que es capaz
de cualquier cosa,
cuando ve una sonrisa.



("no me quites paz")

domingo, 19 de marzo de 2017

Nuno Júdice (1949 )

La crisis griega


Fue en las islas griegas donde vi el Mediterráneo
completamente azul, sin sombra de transparencia. "Y
felizmente es así", me dijo la muchacha griega que
servía cafés a la orilla de las rocas. "Conocí a algunos que
quisieron rasgar el mar para ver lo que escondía
y nunca más volvieron". Entendí lo que quería: que
yo rasgara la superficie del mar, y bajase los peldaños
del abismo que nos cautiva hasta la eternidad. "Si vienes
detrás de mí, y me traes de vuelta, haré lo que
deseas". Pero ella fingió no entender mi
lengua, aunque hablásemos un inglés de aeropuerto.

Y cuando llegamos al gran anfiteatro, bajo
las colinas de los pinos rodenos y los bosques de
cipreses, el cielo estaba completamente limpio, como si
los dioses ya hubieran dejado de existir. Recité
un verso en griego clásico, poniendo a las aves en
desbandada. "¿Ves lo que has hecho?", me gritó la muchacha
griega. "¡Llenaste el cielo con una nube de pájaros!"
Y nos pusimos a mirarlos, a la espera de saber para
dónde se dirigían. Pero se hacía tarde para tomar
el barco. Las islas me dan claustrofobia, dijo
la muchacha griega. Y me puse a correr hacia el barco que
ya tenía los motores en marcha, sin pagarle el café.



("otra iglesia es imposible", trad. diego valverde villena)


sábado, 18 de marzo de 2017

Gabriela Blas (1984 )

Oración a Nuestra Señora de los Deseos





Virgen de los Deseos, amante de la vida,
hermana de los sueños e hija de la esperanza,
protégenos a todas nosotras
negras, morenas y blancas;
indias, putas y lesbianas;
y haz brotar desde la tierra las ilusiones necesarias
para que sigamos luchando.

Líbranos de racistas, homofóbicos, corruptos,
machistas y clasistas;
también de predicadores y curas hipócritas
para que nuestras hermanas pobres de rebeldía
vuelvan a soñar y en ellas se siembre la alegría.

Protégenos de los dioses que quieren imponernos
para que no nos priven de probar la tentación de
ser libres.

Haz que no falte el pan en nuestra casa,
que tampoco falte la miel que endulza nuestros días
y el vino que acompaña nuestras fiestas,
para que cada día celebremos por la vida,
por el amor, la ternura y las esperanzas.

No te olvides Virgen Nuestra
de todas nuestras hermanas, madres y abuelas
que yacen en tu vientre (la tierra),
para que con toda tu sabiduría
aprendamos a amarnos las unas a las otras
tanto como tú nos amas Virgen amante y amiga.

Haz que creamos en nosotras
que la desobediencia lata en los corazones de
todas las niñas
para que este deseo de ser felices se renueve cada día
en todas las que vienen y vendrán, por siempre...


Amén


("emma gunst")

viernes, 17 de marzo de 2017

Reynaldo Sietecase (1961 )

La gorda



Nadie se desviste como ella
Desnuda y blanca
se acomoda a mis huecos
Los ensancha

Yo me dejo chupar hasta los ojos
Digerir dirigir dirimir

Ella aplasta con su amor de giganta
las imperfecciones que luzco
y que ambos padecemos

Y así planchadito planchadito
descoyuntado el egoísmo
triturada la razón
soy su amante ideal
el néctar exprimido que merece
su pasión de ballena.


                                    a claudia vieder

("marcelo leites")

jueves, 16 de marzo de 2017

César Rodríguez Chicharro (1930/1984 )

Aconcagua


"No moriré sin haber visto  el Aconcagua".
Y no porque verlo me interese,
ni porque (si verdaderamente llegara a desearlo)
no pueda verlo. Quizá se trate
de que sólo de vez en vez me duele en los costados
(vanidoso que soy) la fatiga del mundo,
y un aura de silencio me aprisiona las sienes,
y el corazón mama y escupe sangre
con una lentitud que me sería fácil de calificar
(aunque no sé por qué hacerlo) de beatífica,
acaso obedeciendo órdenes
de una masa encefálica harta hasta el tope
de concebir nonadas.
Cuando (parcial o íntegramente) advierto esas señales
doy (¿a qué los eufemismos?) en cagarme de miedo,
y recuerdo angustiado que me he prometido
no ser (tópico) pasto de los gusanos
antes de haber visto el Aconcagua.
Y resulta del todo innecesario recordarme
que terminaré haciéndome a la idea de morir
sin haberlo mirado
(y sin haber sabido cómo se juega al bridge
o cómo se maneja una locomotora).


(inédito, en "la palabra y el hombre", no.39, ene-mar. 2017, uv-xalapa, méx.)

miércoles, 15 de marzo de 2017

Martín Adán (1908/1985 )

Diario de poeta



 Y está como está Amor, por el último beso.
Somos de carne y hueso, sin fin y sin teoría
Que enseñe a ningún tacto a ser una alegría
Y está como está Amor, con su cuerpo y su peso.

Amor es el que está… el beodo en su exceso
O el mendigo, que está con la mano nadía,
O el que hiede a colonia con la mirada mía
O el que estuvo y no está como yo me estoy preso.

El instante es eterno. Uno no es otro: es uno.
Yo no soy mi vecino, yo no soy mi ninguno.
De arrabio personal, de acero latente.

Acero del vivir el día todavía…
La tierna sinrazón en la que yo me acuno:
¡Temo el hacer que impone la lenta poesía!


("puertarrota")

martes, 14 de marzo de 2017

Daniel Faria (1971/1999 )

Hombres que son como proyecto de casas...



Hombres que son como proyectos de casas

En sus balcones inclinados hacia el mundo

Hombres en los balcones hacia la vejez

Muy estropeados por las intemperies


Hombres repletos de envases esperando la lluvia

Quedos en espera

De un compañero posible para el diálogo interior


Hombres muy vueltos para un modo de ver

Una mirada fija como quien viene caminando al encuentro

De si mismo

Hombres muy poco listos tan desprevenidos

Para recibirse


Hombres bajo la lluvia con las manos en los ojos

Imaginando relámpagos

Hombres abriendo fuego

Para enjugar el rostro para cerrar los ojos

No tan preparados tan desprevenidos

Tan confusos esperando un sistema solar


Donde sea posible una sombra más grande


("círculo de poesía", trad. sandra casas)

lunes, 13 de marzo de 2017

Felipe Benítez Reyes (1960 )

Una forma de eternidad


Pero ¿el miedo era esto?

                                          No los amenazantes
fantasmas del pensamiento y la conciencia.
No los largos pasillos de hospitales
con tubos fluorescentes día y noche.
Ni siquiera el temblor de irrealidad
que se queda en el alma si recuerdas.

El miedo, al parecer, es sosegado:

te llega cuando cierras la ventana
y comprendes que todo cuanto miras
es lo mismo que ayer, y que lo mismo
volverá a ser mañana y para siempre.


("cómo cantaba mayo en la noche")

domingo, 12 de marzo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Testamento

Las vendas que llevé
en el torso bajo la ropa
del sueño; el amoniaco
que me despertó de sueños;
la oración que repetida
me hizo cobrar aliento;
el bisturí de práctica
de sangrías; las obleas
que disminuyeron frecuencias
elevadas; el fuego que acabó
con sueños, mensajes,
promesas, engaños, festejos;
los pistilos de noches,
madrugadas, amaneceres.

Todo, guardado meticulosamente
en cuadernos viejos, en
calendarios caducos,
incluso en paredes, se quedarán
en esta casa, en aquella maleta,
en esas puertas que hoy,
a primera hora, cierro.


[Inédito] 

sábado, 11 de marzo de 2017

Anónimo



Que los ruiseñores...


Que los ruiseñores canten a la flor de ciruelo
que las ranas croen en el estanque
y los guíe un deseo de amor
que doquiera llama a los vivientes y a las cosas.


("cantos de geisha", uam-azc., méx., 1981, trad. jorge mouriño)

viernes, 10 de marzo de 2017

Abigael Bohórquez (1936/1995 )

Aprehensión


Es preciso volvernos a tiempo
hacia los que no nos ignoran;
ser prudentes, pacientes, cristianamente
alcohólicos, acostólicos y remonos.
los enemigos no tienen conducta
ni sentido;
se hacen ver donde menos
se les quisiera ver.
pero todo fue algo más:
yo acerqué mis labios a tu frente,
a tus mejillas redentoras
a tus labios, no sé;
y la beata, el adúltero, el sacrílego,
el cura, el homicida, el drogadicto,
la incestuosa y el sátiro,
el centurión,
la distinguida cogelona,
la sociedad de padres de familia
y adoradores del santísimo,
los fetógrafos,
los puros elegidos,
no sé qué hacían
emboscados,
ahí,
en el monte de los olivos.


("no me quites paz")

jueves, 9 de marzo de 2017

David Rosales Aragón (1965 )

Así son las batallas


Tres

Espada en mano   te digo amor   es tuya   acaricias el filo
inerme en la batalla   El sabor de tu axila   tu entrepierna
alegran más que el vino   y el silencio entre los dos     Un
gemido   uno solo  basta para derribar ciudades  Un ariete
para llevarte al cautiverio   Espada en boca   repito   amor
es tuya.


Uno

Dos hombres se      conocen             se huelen   se devastan
se desnudan                    se lamen   se lastiman   se penetran
se someten   se duelen   se desprenden  Porque dos hombres
suman más victorias   si se piensan    uno en el otro   dentro
de sí   En sí.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ed., méx., 2017, recopilación y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez)

miércoles, 8 de marzo de 2017

Ana Merino (1971 )

Carta de un náufrago


Con el consentimiento de la nieve
caminaré despacio.

Alguien habrá que espere junto al fuego
y yo, que estaré ciega por el frío,
haré paradas breves,
sacudiré el paraguas y empezaré de nuevo.

El único secreto es no sentirse
inmensamente lleno de verdades.
No aceptar nunca las invitaciones
que la neblina
sugiere al anidar con sus disfraces
de paisaje feliz, de grandes sueños.

Alguien habrá que diga, se ha perdido,
alguien saldrá a buscarme,
y llevará el calor de una botella
donde podré mandarte este mensaje.


("a media voz")


Carta de um náufrago


Com o consentimento da neve
caminharei devagar.
Alguém haverá à espera junto do fogo
e eu, que estarei cega pelo frio,
farei paragens breves,
sacudirei o guarda-chuva e começarei de novo.
O único segredo é não sentir-se
imensamente cheio de verdades.
Não aceitar nunca os convites
que o nevoeiro
sugere ao fazer ninho com os seus disfarces
de paisagem feliz, de grandes sonhos.
Alguém haverá que diga, perdeu-se,
alguém sairá a procurar-me,
e levará o calor de uma garrafa
onde poderei mandar-te esta mensagem.



("poemário", trad. joaquim manuel magalhães)



martes, 7 de marzo de 2017

Mónica Suárez (1965 )

Hundirse en el poema


Hundirnos en la nieve del poema
dejando transitar el viento frío
y poco a poco crecerá su brío
hasta pulir el alma en una gema.

Dejar correr la tinta por la yema
del dedo que, manchado, se hace río
meciendo torpe al verso en su desvío
hacia el muelle de la hoja, con problema.

Anudar la cintura de las letras,
los tiernos tallos de sus cuerpos tintos,
al malecón del tiempo que los guarde.

No olvidar el sonido, si penetras,
los ritmos nuevos y los casi extintos,
ni la pasión que en el verso siempre arde.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ed., méx., 2017, recopilación y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez)

lunes, 6 de marzo de 2017

Artemisa Téllez (1979 )

Mías


Tengo dos amantes,
dos esposas, dos amigas:
una que ya no es
y la otra no,todavía.
Por las dos yo velo y pienso
y por las dos me preocupo;
 de ninguna nada espero

mas que, tal vez, a futuro.
Las dos se parecen mucho,

se gustan, se conocen;
las dos son amigas
entre ellas, mías
y a la larga o a la corta
todas somos familia:
mujeres locas de viento,
incestuosas hermanitas.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ed., méx., 2017, recopilción y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez)

domingo, 5 de marzo de 2017

Susana Bautista Cruz (1971 )

Roma

      a irene

XXVI

En este lento transcurrir de las horas, te he llamado Luna.
Mujer de Manos Suaves y Cuerpo Tibio, ilumíname.
En este lento transcurrir de las horas, te he llamado a ti.
Mujer de Manos Suaves y Cuerpo Tibio, arrópame.
En este lento transcurrir de las horas, seréname.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ediciones, méx., 2017, recopilación y prólogo saúl ordoñez, epílogo maría luisa bacarlett pérez.)

sábado, 4 de marzo de 2017

A. E. Quintero (1969 )

El chico de la bicicleta


El chico de la bicicleta solitaria
ha pasado su silencio diario por la ventana
como otras tardes.

Pero esta vez no va solo,
va riendo con un amigo en patines.

Parecen ta complementados
patines y bicicleta, es como ir de la mano,
como si quisieran tomarse la mano calladamente
o lo hicieran.

No hablan mucho,
más bien sólo ríen, se miran y ríen.

Esta vez pareciera estar vivo, el chico.
Esta vez no parece un arbusto más
moviéndose en bicicleta.

Ahora se detienen frente a la ventana.
El chico enrojece. Creo que pensó en abrazarlo.

Eso es todo. El chico y su amigo
se quedan callados y aumentan su ritmo cardiaco juntos.


("afuera, arca poética de la diversidad sexual", diablura ediciones, méx., 2017, recopilación y prólogo de saúl ordóñez, epílogo de maría luisa bacarlett pérez)

viernes, 3 de marzo de 2017

Isabel Pérez Montalbán (1964 )

 Viviendas fundación benéfico-social
(Sector Sur, Córdoba, 1961-1965) 
Arquitecto: Rafael de la Hoz 



Teníamos un tiesto con claveles,
las coplas dedicadas por la radio
y un corazón de periferia
con vistas a la diáspora y al tizne.


Yo contaba dos años, tan blanca la memoria
que no recuerdo nada, pero he visto mi barrio
en una exposición de arquitectura
que muestra las vanguardias y el enjambre moderno.


La vivienda social era una huida
de los asentamientos marginales.
Así, pensando en los más pobres
y en nuestra natural inclinación
al revoltijo y a la bronca,
nos construyó el franquismo un polígono
de casas protegidas, de refugios al margen,
como nidos aislados de hipoteca.


En medio de un solar sin jardineras,
ni césped verde inglés ni toboganes,
se edificó una urdimbre de bloques tan idénticos,
con sus cubiertas de teja a dos aguas,
como idénticas jaulas de tristeza
para pájaros torpes o vidas que no logran
alzarse, y a ras de asfalto se mueven
con sus muros de carga paralelos.


Viviendas solidarias, dijeron los ministros.
No dijeron más dignas que nosotros,
criaturas sin modales ni costumbre,
casi bestias del campo a la intemperie.
Porque un techo no basta. Porque no hay dignidad
ni en la pobreza ni en el hambre.


Teníamos un cielo lapislázuli,
igual que en las películas.
Y un corazón a dos aguas de cauce turbulento,
y un corazón a dos lavas de volcán siciliano,
y un corazón a dos sangres fluyendo por los días.


Teníamos un arte de realismo puro:
fachadas de ladrillo visto,
polvaredas del natural,
secuencias al estilo de Vittorio de Sica.
Y un corazón al revés, a dos aguas.
Pero con una sola muerte.


("rua das petras")

jueves, 2 de marzo de 2017

Ma. Mercedes Carranza (1945/2003 )

Kavafiana


El deseo aparece de repente,
en cualquier parte, a propósito de nada.
En la cocina, caminando por la calle.
Basta una mirada, un ademán, un roce.
Pero dos cuerpos
tienen también su amanecer y su ocaso,
su rutina de amor y de sueños,
de gestos sabidos hasta el cansancio.
Se dispersan las risas, se deforman.
Hay cenizas en las bocas
y el íntimo desdén.
Dos cuerpos tienen su vida
y su muerte el uno frente al otro.
Basta el silencio.


("no me quites paz")

miércoles, 1 de marzo de 2017

Ethel Krauze (1954 )

Veintisiete


Somos un par de olas
un par de bocas somos
bocas que se devoran
olas que se aparean
somos.


Dieciocho


Como un fauno en la noche sacrílega
(apagamos la luz de la recámara)
me doblas boca abajo.
Soy un susurro que ruge.
Te inclinas sobre mi espalda
y eres un beso que esculpe.

No tenemos perdón.
Tenemos sed.


("lo que su cuerpo me provoca", ed. uam-xochimilco, col. 'la luna en la escalera', méx., 2016)

martes, 28 de febrero de 2017

Luis Aguilar (1969 )

Será que los oficios...


Será que los oficios viejos
van volviéndose
costumbre
o la repetición del acto es la única
certeza
frente al habitante irrepetible de la
cama

lo cierto es que las manos
dicen las mismas
caricias
las historias van sazonadas de
sí mismas
            [tener a mano siempre un guión
es importante-

ellos se han acostumbrado al encaje
blanco que la fugacidad del mar confecciona
a las mareas

al placer que dejan sobre su sed de arena
olas en fuga que alebrestan su hacer
tras el desove

             acostumbrados al extraño
                     duermen con una paz que asusta

             el extraño duerme siempre
                     con la mitad abierta de los ojos


("libre de sospecha, antología boreal", ed. uanl, monterrey, nl, méx. 2016)  

lunes, 27 de febrero de 2017

Héctor Rojas Herazo (1920/2002 )

Una lección de inocencia



Van Gogh pintó una vez
el retrato del mundo.
Allí estaba todo:
las flores que se abren
y las puertas que se cierran,
los días de llanto
y los días de oro
los senderos y los sueños,
los ramajes y las palomas.
También un niño
mirando dos amantes
y también la hora del nacimiento
y la muerte de cada hombre.
Para lograr ese retrato, Van Gogh
no tuvo sino que pintar una silla.


("rua das petras")

domingo, 26 de febrero de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Saldré de viaje...


Saldré de viaje unos cuantos
días, dejaré la casa sola;
antes del día señalado
llenaré las estancias de Haendel;
colmaré de agua los tiestos
y acurrucaré las noches
de colchas, sábanas limpias
y felpa callada y suave
como animal de compañía.

Dejaré cerrado el bote de café,
las bolsas de arándano, pasas,
avena y yogur para cuando
vuelva; porque volveré.

Quiero que los libros permanezcan
alineados por orden alfabético,
por estatura como soldados
de disciplina, como confidentes
con oídos prestos; como agujas
hipodérmicas impecables.

Saldré de esta ciudad
mediando la semana venidera,
una noche sin lluvia ni viento
ni pañuelos, llevaré conmigo
una maleta ligera, puertas
y cristales callados, ciertos,
como alas plegadas a sus sueños.


[Inédito]

sábado, 25 de febrero de 2017

Coral Bracho (1951 )

Los ríos encrespan un follaje de calma


Tu voz (en tu cuerpo los ríos encrespan
 un follaje de calma; aguas graves y cadenciosas).

-Desde esta puerta, los goces, sus umbrales;
desde este cerco, se transfiguran-

En tus bosques de arena líquida,
de jade pálido y denso (agua profunda, hendida;
esta puerta labrada en las naves del alba). Me entorno a tu
vertiente- Agua
que se adhiere a la luz (en tu cuerpo los ríos se funden,
   solidifican
entre las ceibas salitrosas. Llama -puerta de visos ígneos-
que me circundas y trasudas: sobre este vidrio, bajo estos
  valles esponjados, entre esta manta, esta piel


("huellas de luz", coed. era-conculta, méx. 2006)

viernes, 24 de febrero de 2017

Ernesto Cardenal (1925 )

Gethsemani, KY

1

Los insectos acuáticos de largas patas
patinan sobre el agua como sobre un vidrio.
Y patinan en parejas. Se separan
y se persiguen y se emparejan otra vez.
Y pasan toda su vida bailando en el agua.
Tú has hecho toda la tierra un baile de bodas
y todas las cosas son esposos y esposas.
Y sólo Tú eres el Esposo que se tarda
y sólo yo soy la esposa sola sin esposo.
Los tálamos de los pájaros están verdes
y las parejas de grajos vuelan jugando,
las parejas de grajos negros, jugando
y gritando: ¡AAAA! ¡AAAA!


2

Como las lechuzas que sólo ven de noche, como
el mediodía es la medianoche de los murciélagos,
en esta tarde luminosa de julio
son sólo las sombras lo que vemos:
el tanque de agua plateado, la puesta de sol,
las golondrinas revoloteando, este libro de Suso,
el avión que cruza como un pez por el cielo de julio.



("poesía completa", tomo I, uv-xalapa, ver., méx., 2007)

jueves, 23 de febrero de 2017

Charles Simic (1938 )

El sapo


Durante un tiempo mis amigos
no me verán en la ciudad.
No iremos por las calles
bien entrada la noche
llamándonos a gritos, señalando
tal o cual vista espléndida
o aterradora, tanto
que cómo darle nombre a la carrera.

Paso unos días en el campo.
Me pongo en pie temprano,
oigo los pájaros
que saludan el día
y cuando callan
oigo las hojas en el viento;
abundan aquí tanto
como allá en tu ciudad las multitudes.

Dios nunca hizo un día tan hermoso,
me dijo una vecina.
Luego se fue y yo me senté a la sombra
y me quedé rumiando aquello.
Un sapo salió entonces de la hierba
y, viendo que era inofensivo,
saltó sobre mi pie rumbo al estanque.


("no me quites paz", s/c traductor)

miércoles, 22 de febrero de 2017

Ethel Krauze (1954 )

Inevitable

VII

Tu casa es un esqueleto
sin músculos
sin nervios,
se le cayeron los dientes
de sus rejas,
sus chimuelas ventanas
sólo claman
y los vecinos van y vienen
por la calle
murmurando:
"¿Ya vieron la casa
que se volvió loca?"

Es una casa sin dueña
como perra abandonada
               de una patada en la cara.
"¿Ya vieron cómo brama
la pobre,
sin manos que la gobiernen
sin pasos que la recorran?"

Es una casa que muge
como vaca destripada,
ya no hay vestidos que guarde,
no hay rumores
no hay pan
no hay luz
no hay caca.

"Que no se acerquen, señores,
porque contagia la plaga,
está enferma de muerte,
está llena de nada."


("inevitable", ed. uacm, méxico, 2010)

martes, 21 de febrero de 2017

Coral Bracho (1951 )

Hiedra en el fulgor del agua


En estas tierras el agua
es oscura raíz. Es árbol ígneo que abreva,
fuente que emerge y que calcina. Es la cimbra
y el nicho que levanta, es su tiempo
abisal. En estas tierras, el reflejo
se adentra y petrifica. Hiedra
en el fulgor del agua, la noche
se ve en el día, el día en la noche. Huellas
que enlazan
su caudal.


("huellas de luz", coed. era-conaculta, méx., 2006)

lunes, 20 de febrero de 2017

Fernando Pessoa (1888/1935 )

En la vida de hoy...


En la vida de hoy, el mundo pertenece sólo a los estúpidos, a los insensibles y a los agitados. El derecho a vivir y a triunfar se conquista hoy casi por las mismas vías por las que se conquista el internamiento en un manicomio: la incapacidad de pensar, la amoralidad y la hiperexcitación.


("libro del desasosiego", acantilado, barcelona, 2002, trad. perfecto cuadrado)

domingo, 19 de febrero de 2017

Ape Rotoma (1967 )

Fumar provoca cáncer


Fumar provoca cáncer
tanto como no hacerlo provoca rigidez muscular.
Follar provoca sida
de la misma forma que no hacerlo provoca
neurosis, visión borrosa y otros desarreglos funcionales graves.
Drogarse provoca hábito
y no hacerlo, vergüenza de existir.


(muro fb daniel montoly)

sábado, 18 de febrero de 2017

Nuria Amat (1950 )

Creo...


Creo que amé
como Teresa incubó
su pájaro emplumado
de lejos,
con locura.


("poemas impuros", bruguera, 2008)

viernes, 17 de febrero de 2017

Graciela Perosio (1950 )

a veces pedía dormir...


a veces pedía dormir en el sofá
de brocato damasco
estaba arrimado a la pared
debajo de la ventana
que daba a la vereda
entonces, por la mañana, se podía oír
el redoble de los cascos del caballo
del carro del lechero
en el adoquinado viejo
                 Paco era mi amigo
apenas oírlo saltaba a vestirme
y corría afuera
me dejaba subir al pescante
y lo acompañaba a hacer el reparto
por toda la cuadra
había aprendido a inclinar
el tarro grande sobre las lecheritas
de las vecinas
cuando sutilmente me acariciaba
la cabeza o me rozaba el hombro
era la señal:
llegada a la esquina
había que bajarse
fue mi primer amigo varón
puertas afuera de la guarida familiar
mi amigo Paco
dueño de lejanas madrugas de escarcha

                                                                   [a fabio morábito]


("marcelo leites")

jueves, 16 de febrero de 2017

Anónimo

Yo espero y espero...


Yo espero y espero
y tú no llegas bajo la lámpara
de la noche de invierno.
¿Te habrá sucedido algo en el camino?
¿O es que ya no quieres verme
por alguna mala hechicería?
Tiemblo de improviso
al descubrir mi sombra solitaria.


("cantos de geisha", trad. jorge mouriño, uam-azc., méx., 1981)

miércoles, 15 de febrero de 2017

Herberto Helder (1930/2015 )

que yo aprenda todo desde la muerte


que yo aprenda todo desde la muerte,
pero no me llamen por un nombre ni por el uso de las cosas,
cuchara, ropa, bolígrafo,
ropa intensa con la respiración dentro de ella,
y tu mano sangra en la mía,
brilla completamente si un poco de mi mano sangra y brilla,
al tocar entre los ojos,
en la boca,
en la reescritura de cada cosa ya escrita en las entrelíneas de las cosas,
fiat cantus! y hágase el canto esdrújulo que regula la tierra,
el canto común a dúo,
el inexhaurible,
el cuanto se trabaja para que la noche aparezca,
y por la noche se ve la luz que desaparece en la mesa,
me llama por tu nombre, me cambia,
me toca
en la boca sin idioma,
ya no te has llamado nunca,
ya estás lista,
ya eres toda


("círculo de poesía", versión josé ángel garcía caballero)

martes, 14 de febrero de 2017

Graciela Perosio (1950 )

¿seré la que cultiva...?



¿seré la que cultiva
mimbres en macetas
jacarandáes en cornisas de balcón?
¿la que ofrece agüita a los gorriones
y le silba bajito al colibrí?
¿la que recuerda cómo iba a ser
su retoño y ya no sabe?
¿la que perdió los sueños
y ganó una tierra baldía
donde aún siembra
la noche de su nombre
el olvidado?


("marcelo leites")

lunes, 13 de febrero de 2017

Kay Ryan (1945 )

Esconderse y buscar


Es duro no
aparecer de repente
en vez de
esperar a que te
encuentren. Es
duro estar
solo durante mucho tiempo
y de pronto oír
que alguien llega. Es
como cultivar
una especie de piel
en el aire
que, más que
hacer que se desgarre,
desgarras.


("otra iglesia es imposible", versión jonio gonzález)

domingo, 12 de febrero de 2017

Uriel Martínez (1950 )

El tren


el sol ya es alto
y maría de jesús
no llega

el agua del baño
ya está al punto,
toallas, jabones,
todo

será un día cálido
al medio día
según pronósticos

un martes más,
de una vida larga
y noches somnolientas

el tren de las nueve
viene, va sobre rieles
y anuncia el paso

no sé si ella, la ausente,
toque tarde el timbre
o marque a destiempo

consigo trae obleas
que equilibran
ansiolíticos impacientes

he salido a tiempo
del agua, la tez
rasurada, las manos nuevas

me acerco al balcón
y grito su nombre
en balde.


[Inédito]

sábado, 11 de febrero de 2017

Rui Knopfli (1932/1997 )

Aeropuerto



Es el fatídico mes de marzo, estoy
en el piso de arriba contemplando el vacío.
Kok Nam, el fotógrafo, baja la Nikon
y me mira, de forma oblicua, a los ojos:
¿No volverás? Le respondo que no.

No volveré, pero no marcharé tampoco:
me quedaré al acecho en pequeñas señales ilegibles,
a salvo de todas las futurologías indiscretas,
preservado apenas en la exclusividad de la memoria
privada. No quiero recordar nada,

lo único que me importa es olvidar y olvidar
lo imposible de olvidar. Nunca
se olvida, todo se recuerda a escondidas.
Desarman la estatua del Almirante,
pieza a pieza, el quilómetro cien permanece

orgulloso en lo alto de la palmera esquiva.
Desmembrado, el almirante duerme en el museo
el sueño del bronce en la muerte oscura de las estatuas
inútiles. Desmantelado, también yo sobreviviré
tan sólo en el precario registro de las palabras.


("el cultural", trad.martín lópez-vega)