lunes, 31 de octubre de 2016

Irma Verolín (1953 )

Sábado


Apuro el primer bocado
de la mañana, el mundo es inaudito
para alguien como yo
que se extasía
frente al círculo oscuro
de la taza de café.
Por suerte
hoy sábado
el mundo comienza a adormecerse
y tengo el día entero
para mí:
una mercancía cara
que se consume rápido,
pura extensión hacia delante
parecida a la llanura
donde tenderé mis sábanas
y lustraré mis zapatos.
Estoy respirando
y es casi un milagro
percibir este aire
que entra y sale
de la casa de mis huesos.
Mañana
cuando el mundo
esté  completamente adormecido
bailaré

bailaré hasta cansarme.


("caína bella")

domingo, 30 de octubre de 2016

Jorge Eduardo Eielson (1924/2006 )

Cuerpo enamorado


Miro mi sexo con ternura

Toco la punta de mi cuerpo enamorado

Y no soy yo que veo sino el otro

El mismo mono milenario

Que se refleja en el remanso y ríe

Amo el espejo en que contemplo

Mi espesa barba y mi tristeza

Mis pantalones grises y la lluvia

Miro mi sexo con ternura

Mi glande puro y mis testículos

Repletos de amargura

Y no soy yo que sufre sino el otro

El mismo mono milenario


Que se refleja en el espejo y llora


("círculo de poesía")

sábado, 29 de octubre de 2016

Laura Forchetti (1964 )

pd:


hace ciento treinta millones de años
que las plantas -estacionarias-
despliegan una brillante sexualidad
para anunciar su deseo

colibríes
abejas
mariposas
escarabajos
polillas
pequeños mamíferos

el exquisito cortejo
que vuelva al aire
impregnado
de polen y azúcar

como minuciosas
cartas
      de amantes

del otro lado
sabe la flor
        hace ciento treinta
        millones de años
que la esperan.


("la biblioteca de marcelo leites")


viernes, 28 de octubre de 2016

David Leavitt (1961 )



                                                                    La visitación

...Celia no acaba de creer que esté sentada, colinas que pertenecen a los fondos de cuadros del siglo XV: secas pero flexibles, con el verdor roto aquí y allá por la roca, y que justamente están empezando a quemarse bajo el sol del final de la primavera. Jesucristo podría estar arrodillado en esas colinas tras recibir el bautismo, la cintura envuelta en una tela empapada; o la virgen, en una casa de piedra abierta, podría estar inclinada sobre su rueca, esperando la visitación del ángel.


("un lugar en el que nunca he estado", anagrama, 1994, tr. juan gabril lópez guix)

jueves, 27 de octubre de 2016

Charles Simic (1938 )


Tienda de ropa usada


Un amplio surtido de vidas pasadas
que uno puede revolver hasta encontrar
la que mejor le ajuste,
limpia y recién planchada,
si bien un poco luída del cuello.

Un maniquí vestido de etiqueta
está a tus órdenes en la puerta.
Sus ojos no dejarán de seguirte.
Su bigote parece pintado
con la colilla de un cigarro.

Torres de pantalones se inclinan
cuando das media vuelta para huir,
sombreros de difuntos ruedan
por el suelo, apurándose
a escoltarte hasta la puerta.


("si le ha fallado la suerte", ed. cal y arena, méx., 2015, trad. rafael vargas)

miércoles, 26 de octubre de 2016

Miguel Florián (1953 )

Es la hora más dulce


Es la hora más dulce,
cuando declina el sol.

Y el horizonte arde
hasta alcanzar el ala
desnuda de los pájaros.


(Las aves que conocen
la frontera imprecisa
de los cuerpos, el fulgor
añil de las raíces...
su confusa avaricia).


Escucho gemir a los almendros,
el temblor de sus ramas
crecer hasta mis labios...


Y su flor blanquecina,
despojada, como un sexo vencido

que cae hasta el crepúsculo.


("portal de poesía")

martes, 25 de octubre de 2016

Charles Simic (1938 )







El invisible

X

El invisible mira la nieve
a través de una oscura ventana
desde una hilera de oscuras ventanas de escuela
asegurándose de que los copos caigan
en el orden adecuado
en que estaban destinados a caer
sobre el patio gris
y hace guardar silencio
en el momento en que lo hacen.

El cuervo asiente con la cabeza
mientras él pasa
debe haber sido un profesor de filosofía
en una vida anterior
pese a que las circunstancias han cambiado
aún sobre el pico de vez en cuando
como para dirigirse a los estudiantes que lo veneran
y al no ver nada más que nieve
mira con perplejidad
una de las oscuras ventanas.


("si le ha fallado la suerte", ed. cal y arena, méx., 2015, trad. rafael vargas)

lunes, 24 de octubre de 2016

Toshiko Hirata (1955 )

Tesoro


La palabra más hermosa del mundo es Concertgebouw
Hace cuatro años en Ámsterdam mientras me paseaba en el tranvía de la tarde
vi un edificio enorme frente a mí Te pregunté: ¿Qué es esto?
Concertgebouw —Respondiste.
Concertgebouw En ese entonces no sabía qué era eso pero tu voz que lo susurró fue tan linda que a partir de ese momento esa palabra se volvió
    mi tesoro
No había escuchado a alguien
decirla antes ni después y fue la única vez que susurraste
esa palabra que escuché sólo una vez
Yo fui la única que oyó en aquel momento esa blanda voz tuya
Escrito aquí de esta manera Mi tesoro de pronto pierde su brillo
se convierte en algo menos que el cadáver de una cigarra
Para desechar una cosa importante confesé mi secreto Para olvidarme de esa palabra y también de ti
Adiós mi Concertgebouw
Jamás volveré a enamorarme de ti Las cosas importantes hay que tirarlas una y mil veces
Hasta el rocío dulce de la separación pierde sabor al ser escrito aquí
Ni siquiera siento una herida

Qué pena


("el poeta ocasional")

domingo, 23 de octubre de 2016

Uriel Martínez (1950 )

Ya


me preguntó el especialista
si me he caído hace poco
"una vez, una mañana"

quiso saber si me levanté
por mí mismo, "al verme
en el suelo me pregunté si lo haría"

luego de incorporarme me
interrogué "quién me vio
ahí, en tierra"

me cuestionó si he usado
bastón, báculo o algún
apoyo artificial extra

"no, hasta este día ninguno"
le respondí con el aplomo
de haberte enviado a la mierda.


[Inédito]

sábado, 22 de octubre de 2016

Adélia Prado (1935 )

Poema extraño


Me duele la cabeza a los treinta y nueve años.
No es hábito. Me duele rarísimamente.
Nadie tiene la culpa.
Mi padre, mi madre, descansaron sus fardos,
no existe más el modo
de que tengan sus ojos sobre mí.
Madre, oh madre, oh padre, mi padre.
¿Dónde se escondieron?
Están dentro de mí.
No les hice mausoleo, puse a los dos en el suelo.
Una mata de no-me-olvides morado,
que abunda en los cementerios.
creció allá porque quiso.
Quien la plantó fue el viento, el agua de la lluvia.
Quien la va a matar es el sol.
Pasó el día de muertos; no fui, tampoco fui en el aniversario.
¿Para qué, si cualquier lugar me sirve para llorar?
No voy de tanto recordarlos.
Ooooh, padre. Ooooh madre.
Dentro de mí responden
tenaces y duros
porque el celo del espíritu es sin mimos:
Heeey, hija.


("huellas en la ciénaga", versión francisco navarro)


viernes, 21 de octubre de 2016

Golgona (1979 )

Antes montaba grandes escándalos


marchaba,

abría con una revolución la primera página del Expresso.

Estaba, seguramente, habituada a grandes poemas:

Os Lusíadas, la Divina Comedia.


Pero el destino decidió por nosotros.

Tiró a Barthes

bajo las ruedas de una furgoneta de lavandería;

contaminó a Foucault con el VIH;

encerró a Althusser en un manicomio.

Está claro que Dios no es estructuralista.


Podría escribirte un haiku

para simplificar la cosa.

Recuerdo a San Agustín, por ejemplo,

el verano de 384,

a una mujer en un cuarto

con un libro

leyendo

sin conseguir articular


palabra alguna.


("el cultural", tr. martín lópez-vega)

jueves, 20 de octubre de 2016

Cristian de Napoli (1972 )

Cuatro días en la ciudad


1 [Aguas]

Recuerda el Chaco Horacio Quiroga y escribe:
“Fracasé por culpa del rocío”.
“En la aldea”, dice Mansilla, “cuando había tormenta
no quedaba nada en pie”.

Pero esta es la ciudad. Y la ciudad es el lugar donde las aguas
no arrastran casas ni echan a perder plantaciones.
¿Se puede fracasar por culpa de una gotera?
¿Se inunda la calle y se lleva el hormigón?

Acá la lluvia es tan linda
que hubo que inventar las actividades que se suspenden por lluvia.
¿Puede irse todo a pique porque un día
ibas a salir con alguien y el tiempo lo arruinó?


("salida al mar")

miércoles, 19 de octubre de 2016

Horacio Fiebelkorn (1958 )

Love me tender



Lo que hasta este momento fue una flor
comienza a ser una cereza. Lo que hasta ahora
fue la palabra cereza, cae de la página y se convierte
en un fruto que rueda y se detiene
en los labios de los amantes. En secreto
lo muerden. En silencio arrasan los relojes

hasta la próxima estación.


("marcelo leites")

martes, 18 de octubre de 2016

Antonio Ferres (1924 )

El instante

                a lana

En este instante
está deshaciéndose la nieve
en el tejado de este año

está tan tibio el sol
en este instante
que vienen conmigo hombres
como recién resucitados

y mujeres con sudarios blancos.

En este instante
canta un gorrión en el tejado
y está deshaciéndose la nieve

mientras la tierra brilla como fuego
en este instante

mientras hay caminos
con hombres iguales que nosotros


y ciudades donde aún no he nacido.


("otra iglesia es imposible")

lunes, 17 de octubre de 2016

Toni García Arias (1969 )

Infancia


De mi infancia, sin embargo,
no albergo memoria alguna,
de tal modo que jamás
fui niño.
La vida tiene, al fin,
este modo perverso
de vengarse de nosotros.
Para reponer el hueco
de ese órgano sin vida
construí un niño semejante a mí,
con mis ojos y mis miedos,
un niño de papel
teñido de recuerdos
que otros me han contado.
Tuvo una infancia feliz –aseguran-,
así que le dibujé una cicatriz
a modo de sonrisa,
lo invadí de amigos que no perduraron,
lo rellené de sentimientos que no recuerda.
A veces me levanto
con las manos salpicadas de años
y de ausencias y de derrotas,
agarro entonces mi muñeco infantil
como si fuera un madero en mitad del abismo.
Intento sobrevivir,
nadar con rencor hacia una playa
y, al llegar,
dibujo sobre mi rostro una sonrisa resignada,
una larga y oscura cicatriz
que viene a salvarme de lejos,
una larga y oscura cicatriz del tiempo

que el tiempo no borra.


(muro fb de francisco álvarez velasco)

domingo, 16 de octubre de 2016

Pablo Anadón (1963 )

Los muertos


Un día no estarán
y tendré tu cabeza entre mis manos
apretada en el pecho
como un niño de horas,
puro desvalimiento envuelto en un abrazo.
Entonces, el sollozo
será definitivo,
agua que baja al fondo
de unas palmas en cuenco
y allí se queda para siempre, espejo
de todo el que ha nacido:
solo, sólo uno mismo, planta acuática,
las raíces colgando a la deriva...
En la corriente negra,
brillantes de dolor nos amaremos
como sólo se aman

los hijos de los muertos.


("de sibilas y pitias")

sábado, 15 de octubre de 2016

Adélia Prado (1935 )

Antes del nombre 



No me importa la palabra, la palabra común.
 lo que quiero es el espléndido caos de donde emerge la sintaxis
 los sitios oscuros donde nacen: de, sino,
 el, sin embargo, que, esta incomprensible
 muleta que me apoya.
Quien entiende al lenguaje, entiende a Dios,
cuyo Hijo es Verbo. Muere quien entiende.
La palabra es disfraz de una cosa más grave, sorda-muda,
fue inventada para ser callada.
En momentos de gracia, infrecuentísimos,
se le podrá atrapar: un pez vivo con la mano.
Puro susto y terror


("huellas en la ciénaga",versión josé francisco navarro)

viernes, 14 de octubre de 2016

Efraín Barquero (1931 )

Detrás de junio


Sueño tiene la tierra nuevamente arada.
Y los bueyes parecen caminar dormidos.
Y el labrador seguirlos con los ojos cerrados.
Y yo quisiera dormirme en este aroma áspero
y en est bandada de garzas desatadas,
dormirme junto a la boca entreabierta
y junto a los ojos de niebla despertados.
Y soñar con la edad azul del río
y con las yemas rosadas del silencio,
cruzar el primer trigal recién nacido
y alzar el primer fruto de la tierra
como un pájaro de greda humedecida.

Me envuelve el vapor como un abuelo blanco.
Entre los surcos parece despertar la luz
crecer el cielo como una fronda espesa
levantarse el aire con un escalosfrío
y cantar el primer pájaro del mundo
con una voz insegura de barro poco firme.

Pero a medida que lo eterno nace
de los surcos nuevamente abiertos
nosotros nos dormimos.
Nos da sueño este amor oscuro
de tierras y aguas sin descanso despertadas.
Nos da sueño el olor de las raíces.
Y el buey parece avanzar sin dirección
y el hombre vagar con los ojos perdidos,
nadie pensar ni proponerse nada
nadie poner atención en sus semillas,
sino caminar con milagrosa inconsciencia

como reconociendo vagamente algo.


(www.efrainbarquero.com)

jueves, 13 de octubre de 2016

Leonardo Martínez (1937/2016 )

Encantamiento


Anochece
Alguien canta con voz apagada
En el cañaveral cercano
las ranas plañen y sobre el árbol oscuro del traspatio
un pájaro lastimero pía
Las sombras se agolpan a esta hora
Alguien
canta a media voz
Nosotros sabemos que en la casa el padre muerto
enciende la lámpara mientras los perros lamen
las puertas cerradas del invierno
La luz convoca a los hermanos
Uno trae el corazón equivocado
otro los huesos divididos
otro una mirada húmeda de bosque
El padre después de rezar comparte la comida
En la ventana del salón resplandeciente
un gallo anuncia el alba
Amanece

Alguien empieza un canto distinto


(en muro marina kohon)

miércoles, 12 de octubre de 2016

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )


Venía del mercado excitada y dispuesta



Maritza Qué nombre tan horrible como su
cara  Pero tenía un culo que sacaba la cara por ella
Y unas tetas como papayas blanditas
que no había necesidad de tocar

Venía del mercado excitada y dispuesta
Me llevaba a un rincón y me acariciaba
lo más rápido posible  Y lo mamaba
de maravilla  Fantástico como diría José Barguil

Yo la quería más que a nadie El chiquito
lo tenía caliente y querendón  Y
sabía moverlo como una licuadora

Después del asunto me temblaban las piernas
y al cuerpo le entraba un sudor frío
y unas ganas de irse para donde mi mamá.


("cómo cantaba mayo en la noche")

martes, 11 de octubre de 2016

Idea Vilariño (1920/2009 )

Eso


Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.
Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin

mi pobre vida.


("cómo cantaba mayo" blogspot)

lunes, 10 de octubre de 2016

Luis García Montero (1958 )

Esa luna...


Esa luna color de viejo saxofón
me retendrá en París.
Esa luna color de vieja mariposa,
de alma vieja buscando sobre el viento
ojos para mirar el fin de siglo,
gatos que son las dudas de la noche.

Tiéndete junto a mí. Despierta en la memoria
esa inquietud que guardan los que acaban de amarse,
la imperceptible prisa de los labios
que buscaron un cuello donde apoyar su aliento.
Y déjame mirarte, frente a frente,
con estos mismos ojos orientales

que utiliza el amor para observamos.


("life vest under your seat")

domingo, 9 de octubre de 2016

Uriel Martínez (1950 )

Claves


Sí, en la vida he perdido
muchos password:
el que me lleva al sueño,
el que me abre tu cuerpo;
he olvidado la clave
a tu risa, a tu miedo,
a las plantas de tus pies
y al envés de mis párpados;
he perdido la llave
de tus ríos y corrientes
subterráneas, al principio
homicida de tu cama,
al hervor de tus arterias,
a tus silencios y cristales,
al rencor de tus uñas,
a la velocidad de tus ansias,
al pupitre de lejanías,
a la creación del mundo,
a la señal de la cruz,
al agua sagrada de tus noches
sin mí y conmigo.


[Inédito]

sábado, 8 de octubre de 2016

Jorge García Sabal (1948/1996 )

Soledades



Es confuso lo que uno podría ser
para otro cuando uno no conoce
aquello que oscuramente quiere,
pero sabe que lo perderá; como algo
que no está sino en uno, que hace daño,
pero como uno se hace daño a sí mismo;
que humilla y da miedo. Un miedo
que parece una pregunta de inicio
y despedida; mejor: un permanente adiós.
Es confuso; después uno vive la vida
lleno de miedo ante su piel, un miedo
de murciélago solo encerrado en una casa
de luces, un miedo como una mancha oscura,
otro.
Y pasa el tiempo y de a poco uno
va cambiando palabras intrascendentes
o palabras de búsqueda cada día, y
de a poco quita los espejos, descuelga
los cuadros, vende los muebles de la casa.

Con las puertas arrancadas, las ventanas
abiertas, agachado en un rincón lleno de frío,

uno termina preguntando a uno ¿qué vio? ¿qué?


("otra iglesia es imposible")

viernes, 7 de octubre de 2016

Idea Vilariño (1920/2009 )

O fueron nueve


Tal vez tuvimos sólo siete noches
no sé
no las conté
cómo hubiera podido.
Tal vez no más que seis
o fueron nueve.
No sé
pero valieron
como el más largo amor.
Tal vez
de cuatro o cinco noches como esas
pero precisamente como esas
tal vez
pueda vivirse
como de un largo amor

toda una vida.


("rua das pretas" y "emma gunst")

jueves, 6 de octubre de 2016

Sylvia Plath (1932/1963 )

A la luz de una vela


Es invierno, es de noche, mi pequeño amor:
Una suerte de crin negra,
Una tosca y taciturna materia agreste,
Acerada con el fulgor
Que las estrellas verdes provocan en nuestra verja.
Te cojo en brazos.
Es muy tarde.
Las campanas tediosas bardean su hora.
El poder de una vela nos hace flotar en el espejo.

Es aquí. en este fluido, donde tú y yo nos conocemos,
En este halo radiante que parece respirar
Y deja que nuestras sombras se apaguen
Tan sólo para avivarlas
Y agrandarlas de nuevo: gigantes inmpetuosos en la pared.
Prendo un fósforo y, de repente, vuelves a ser real.
Al principio la vela se niega a mantenerse:
Recorta su llama hasta reducirla
a casi nada, a una penosa decepción azul.

Contengo el aliento hasta que estallas a la vida,
Mi pequeño y furioso
Erizo ovillado. El cuchillo amarillo
Crece a lo alto. Tú te aferras a tus barrotes.
Mi canción te hace gritar.
Te acuno como una barca, yendo de un lado a otro
Sobre la alfombra india, sobre el suelo helado,
Mientras el hombre de latón
Se arrodilla, encorvado, todo cuanto puede,

Alzando su pilar blanco con esa luz
Que mantiene a raya el cielo, ¡el ataque de la negrura
Que está por todos lados, acercándose, acercándose!
Ese pequeño atlas marrón te pertenece:
Es todo lo que tienes, tu pobre herencia. Ese titán de juguete,
Sin esposa ni hijos, con cinco balas de cañón apiladas a sus pies.
¡Cinco balas! ¡Cinco brillantes balas de latón!
Para que tú hagas malabarismos con ellas, cariño,
Cuando el cielo se derrumbe.


("marcelo leites", trad.xoán abeleira)

miércoles, 5 de octubre de 2016

Miguel Méndez Camacho (1942 )

Letanía



Señor, dale una oportunidad a los virtuosos

y déjalos caer en tentación

para que no condenen

a quienes descubrimos que el abismo

es sólo otra variante del camino.

Señor, no prohíbas la gula de los míseros

ni la violencia de los débiles

ni la avaricia de los desposeídos.

Señor, otórgale soberbia a los humildes

para que no rediman a sus amos

permitiéndoles ser caritativos.

Refresca, señor, la desmemoria moralista

y diluye las sombras que confunden

la castidad del indeciso.

Permítenos, señor, desear la mujer

y no la ruina de nuestros deudores

y deja que sea el prójimo

quien tenga que poner la otra mejilla.

Señor, si este reino no es tuyo

como dicen

quita la viga de mis ojos

y cámbiala por la paja de los de mi vecino

y déjanos el goce de caer y recaer

en el viacrucis de culpas inconclusas

para el juicio final de los remordimientos

por los pecados que desconocimos

o nos fueron negados

en la resurrección de cuerpos

que comienza


ahora y en la hora de nuestra muerte, amén.


("círculo de poesía")

martes, 4 de octubre de 2016

Edmond Jabès (1912/1991 )

Soy un silencioso


Soy un silencioso. Me pregunto, gracias a la distancia que tomo, ahora, de mi vida, si este gusto pronunciado por el silencio no tiene su origen en la dificultad que, desde siempre, fue mía,  la de sentirme de algún lugar.
Antes de conocer el desierto, sabía que era mi universo. Sólo la arena puede acompañar una palabra muda hasta el horizonte.
Escribir sobre la arena, a la escucha de una voz de otro tiempo, abolidos los límites. Voz violenta del viento o, inmóvil, del aire, esta voz le sostiene la mirada. Le anuncia lo que lo agrede o aplasta. Voz de las abisales profundidades de las que usted sólo es el ruido ininteligible; la sonora o inaudible presencia.
Si le hiciera falta una imagen a la Nada, la arena nos la procuraría.

Polvo de nuestras ataduras. Desierto de nuestros destinos.



("marcelo leites", trad. carolina massola)

lunes, 3 de octubre de 2016

Maya Angelou (1928/2014 )

Pasar el tiempo



Tu piel como el amanecer
la mía como el musgo

Una describe el principio
de un final innegable.

La otra, el final de un

principio seguro.


("el placard", versión sandra toro)

domingo, 2 de octubre de 2016

César Moro (1903/1956 )






El olor y la mirada


El olor fino solitario de tus axilas
Un hacinamiento de coronas de paja y heno fresco cortado con dedos y asfódelos y
piel fresca y galopes lejanos como perlas
Tu olor de cabellera bajo el agua azul con peces negros y estrellas de mar y estrellas
de cielo bajo la nieve incalculable de tu mirada
Tu mirada de holoturia de ballena de pedernal de lluvia de diarios de suicidas
húmedos los ojos de tu mirada de pie de madrépora
Esponja diurna a medida que el mar escupe ballenas enfermas y cada escalera
rechaza a su viandante como la bestia apestada que puebla los sueños del viajero
Y golpes centelleantes sobre las sienes y la ola que borra las centellas para dejar
sobre el tapiz la eterna cuestión de tu mirada de objeto muerto tu mirada podrida
de flor


("la tortuga ecuestre" en la nube)

sábado, 1 de octubre de 2016

Jorge Teillier (1935/1996 )

A un viejo púgil


Revistas color sepia, programas de matches estelares,
el par de guantes firmados por el Presidente
cuando ganó el Campeonato
colgados junto al retrato de la Difunta
lo hacen buscar la gloria del Álbum amarillento
y mientras hierve el agua en el anafe
va recordando la cara del público y sus rivales
a quienes el tiempo les ha contado diez.

La tarde cuelga frente a su ventana
como una raída y sucia bata de combate,
y él vuelve a bailotear en el ring,
siente ovaciones en la tarde muerta.

No crean que está solo
mientras prepara el café
y hace guantes frente al espejo
que le muestra su nariz rota y sus orejas de coliflor.

Todas las tardes regresan sus admiradores
que en la estación se empujan para llevarlo en hombros
a la vuelta de su gira triunfal
y lo dejan en la primavera del césped de pez-castilla
    donde -como le prometió a su madre-
sueña que ha esquivado -sin despeinarse- los golpes del olvido.


("los dominios perdidos", ed. fce, méx., 1995)