domingo, 7 de agosto de 2016

Uriel Martínez (1950 )

Tres

a
Hace dos inviernos perdí
un guante negro, de dos,
el izquierdo, de piel.
Mientras buscaba espacio
a las prendas limpias,
me hallé en un cajón
el guante huérfano.
No sé si todos los Géminis
extraviamos calcetines,
anteojos, orejeras, algodones
de ollares, anillos de compromiso,
argollas de viudos, pendientes.


b
Me levanto de la siesta
con el sol alto,
asomado al balcón
veo al joven con la bolsa
de inhalar solventes
siento el estómago pesado
y me tomo la punta
del cuchillo de bicarbonato
de sodio
cambio el foco de la lámpara
de la mesa de trabajo

Si llueve de nuevo
será muy noche
acaso de madrugada
quizá la tormenta
no me despierte
Pero si me despierta
encenderé la luz
y alcanzaré el cuaderno
de dibujo
En una página limpia
dibujaré la almendra de cada ojo
luego los acomodaré a mi lado
y sin darme cuenta
conciliaré el sueño.

c
Donde dice Rodrigo debe
decir Fernando;
donde se lee Fernando
ha de leerse Luis;
donde alguien plasmó 
Luis, se leerá Agustín.
Y así sucesivamente hasta la locura.

[Inéditos]

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