miércoles, 3 de agosto de 2016

Osvaldo Bossi (1963 )






La marea de la noche, otra vez


La marea de la noche,  otra vez
vendrá y se llevará todo, o casi todo.
Mientras tanto, debo pensar en mi red
como si fuera un pescador experto
el instante fugitivo.
                                  Lo hago.
Apoyado contra la mesa del bar
espero a que él defina, una vez más
el golpe que dará la bola blanca
contra la bola rayada,
con ese efecto calculado – especie de rotación
y traslación, que determinará el impacto
de una esfera contra la otra,
del que yo tomo mis primeras lecciones.
Acerca el taco, afila
el ojo, el cuerpo apenas inclinado
hacia adelante, me dice cómo va a ser
el golpe, y el golpe se produce
efectivamente en la realidad:
                                                      seco, preciso.

Cada tanto, un bufido tenue
sale de sus labios. El bar se inclina. La muchacha
trae la cerveza y dos vasos.
Yo voy guardando todo, o casi todo
en la recámara de mi corazón.
El se sonríe, vuelve a inclinarse y a golpear.
Pasa un auto. Grazna un pájaro
en lo profundo de la noche.

                                                           Él se acerca
y llena hasta el borde
los vasos de cerveza. La espuma
es traicionera, dice. Y luego, más calmo:
Alguien llora por mí.

Después se acerca. Acerca su vaso
contra el mío, y delicadamente lo choca. La recámara
que lo ha guardado todo (o casi todo)
se cierra.
                 Él me mira y se sonríe, de tal forma
que todos sus enemigos
y  todos mis enemigos
se ríen también con nosotros,
y deponiendo definitivamente su actitud
dan un paso atrás.

Luego, un poco atontados
por la alegría del alcohol y el amor
que él y yo nos tenemos
salimos a la noche, a la calle
desierta. Sin consultarnos nada,
de memoria. Caminamos
hasta el hotel que está a unas pocas cuadras
de ahí.
               Él saca un cigarrillo, el último. Lo enciende,
lo fumamos a medias. No importa
si hace frío o si hace calor, muy juntos
caminamos toda la noche, como dos chicos solitarios
sobre la superficie de la luna.



("el poeta ocasional")

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