miércoles, 31 de agosto de 2016

Sigal Ben Yair (1970 )

Eco



Me entrenaste para no llorar frente a la desdicha,
para morder mi rabia y detenerme antes
de que el suelo arda bajo mis pies. Me abrazabas
poco para que añorase el roce de toda otra piel,
para que respondiese a cualquier otra caricia.

Tienes un corazón fantasma
y cuando escucho que mi voz se trocó en la tuya
oigo un eco.

Ya no miro hacia atrás. Veme ahora:

soy, en resumidas cuentas, mi pasado.


("de_canta_sión" blogspot, trad. gerardo lewin)

lunes, 29 de agosto de 2016

Jorge Teillier (1935/1996 )

Notas sobre el último viaje del autor a su pueblo natal


5

 El único hojalatero que quedaba en el pueblo
fue a buscar trabajo a Lonquimay.
No ganó mucha plata pero contempló la Cordillera.
El no tiene Leica ni Kodak
así que se dedicó a dibujarla
para que sus nueve hijos la conocieran de verdad.


("proyecto patrimonio")

domingo, 28 de agosto de 2016

May Sarton (1912/1995 )

Querer morir


A veces
quiero morirme
para acabar con todo
de una vez,
no volver a hacer mi cama nunca,
no contestar otra carta nunca
ni regar las plantas,
ningún esfuerzo
de esos que hay que hacer
todos los días
para seguir  viva.

Pero después
no me quiero morir.
las hojas cambian
y tengo que ver
el rojo y el dorado
una vez más,
una sola hoja amarilla
cayendo
por última vez

bajo el sol.


("el placard", versión sandra toro)

sábado, 27 de agosto de 2016

Harold Alvarado Tenorio (1945 )


Dolora



En las eternas noches de las ciudades
tu música fue compañía.
Ningún otro recuerdo llevaré a la muerte
que las melodías de tus canciones
cuando, olvidado de todos,
me daba a la gloria que deparaba el cuerpo
oyéndote en El Corzo o en Casablanca,
diluyendo mi alma en días de hierro.
Para quienes no sabrán de ti,
quede aquí la noche
donde en El Barrio tocas la trompeta
que te dio la abuela
rogando conservaras, entre una hostil lengua,
el ritmo y la suavidad del corazón.
Queden no solo tus canciones
sino también tu figura de muchacho pobre
y la confusión de saber que nos tocó vivir
un mundo de asco y mezquino racismo.



(en muro fb hernán vargascarreño, 14,viii,2016)

viernes, 26 de agosto de 2016

Rómulo Bustos (1954 )

Cotidiana


La hermana pasa lentamente la escoba sobre el pequeño tumulto
de las hormigas
y no cesa de asombrarse de lo rápidas que acudieron
al saltamontes inesperadamente caído del techo
—Parece que supieran —dice

Cuánta minúscula y moviente voracidad sobre el cuerpo muerto
Cuánto vértigo de pinzas trincando, desgarrando, cargando
victoriosamente el animalejo

—Algo las llama —insiste sabiamente la hermana

Yo nada digo
Yo aparto los pies y dejo barrer
mientras miro la desorientación de las hormigas

que ahora no parecen saber tanto


("otra iglesia es imposible")

jueves, 25 de agosto de 2016

Eileen Myles (1949 )

Un poema americano


Yo nací en Boston
en 1949. Nunca quise
dar a conocer este hecho, de
hecho, me he pasado la mayor parte
de mi vida adulta tratando de barrer
mis primeros años bajo
la alfombra y llevar una vida
que fuese claramente mía
e independiente del
destino histórico
de mi familia. Pueden
imaginarse lo que era
ser una de ellos,
estar hecha como ellos,
hablar como ellos
cargar con los beneficios
de haber nacido dentro
de una familia americana
tan rica y poderosa. Yo fui
a los mejores colegios,
tuve toda clase de entrenadores
y tutores, viaje a todas partes,
conocí a los famosos,
a los controversiales, a los
no muy admirables
y supe desde muy temprano
que si había alguna posibilidad
de escapar del destino colectivo
de esta famosa familia de Boston
yo tomaría ese camino
y lo he hecho. Me subí
al Amtrak a Nueva York
a principios de los setenta
y creo que
podría decirse
que fue el principio
de mis años ocultos. Pensé:
seré poeta.
¿Qué podría ser más absurdo
y raro?
Me hice lesbiana.
Todas las mujeres
de mi familia
parecen lesbianas
pero de ahí a realmente
serlo, hay un gran salto.
Manteniendo esta ignominiosa
pose he visto
y he aprendido y
estoy empezando a
creer que no se puede
escapar a la historia. Una mujer
con la que estoy teniendo
un romance me dijo
sabes que pareces
una Kennedy. Sentí
como mis mejillas
se encendían. La gente
siempre se ha reído
de mi acento de Boston
confunden "large" por
"lodge", "party" por
"potty". Pero
cuando esta desprevenida
mujer invocó por primera
vez mi apellido
supe que se había
terminado la farsa. Si, lo soy,
soy una Kennedy.
Mis intentos
por permanecer
oculta han sido infructuosos.
Empezando como una humilde
poeta ascendí rápidamente
en los rangos de mi profesión
alcanzando una posición de
liderazgo y honor.
Esta bien que ahora
una mujer
me descubra. Si,
soy una Kennedy.
Y espero
tus ordenes.
Ustedes son los Nuevos Americanos.
Los desahuciados deambulan
las calles de la más grande ciudad
de esta gran nación. Entre ellos, hombres
con SIDA y sin hogar.
¿Eso está bien?
Que no haya casas
para ellos, que no haya
atención medica gratuita
para estos hombres. Y mujeres.
Que reciben el mensaje
-mientras están muriendo-
de que esta no es su casa.
¿y como están
tus dientes hoy?
¿puedes permitirte el lujo
de arreglártelos?
¿cuánto pagas de alquiler?
Si el arte es la más alta
y más honesta forma
de comunicación de
nuestro tiempo y un joven
artista ya no puede
mudarse aquí para hablarle
a su tiempo... Sí, yo pude,
pero eso fue hace
15 años, y recuerden -
como debo hacerlo,
yo soy una Kennedy.
¿No deberíamos ser todos unos Kennedy?
La ciudad más grandiosa
de esta nación es hogar
del hombre de negocios y
del artista rico. Gente con
hermosas dentaduras que no
viven en la calle. ¿Qué debemos
hacer ante este dilema?
Escucha, yo he sido educada.
He aprendido sobre la
Civilización Occidental.
¿Sabes cuál es el
mensaje de la
Civilización Occidental? Estoy solo.
¿Estoy sola
esta noche?
No lo creo. Acaso soy
la única con encías
sangrantes esta noche. Soy
acaso la unica homosexual
en este cuarto. Acaso la única
cuyos amigos han muerto, se
están muriendo ahora.
Y mi arte no puede
ser sostenido hasta hacerse
gigantesco, más grande que
ningún otro, confirmando
esa sensación de la audiencia
de que están solos. Que unicamente
ellos son buenos, merecedores
de comprar las entradas
para ver este Arte.
Están trabajando,
tienen salud, deben
sobrevivir, y son normales.
¿Eres tú normal
esta noche?
Todos aquí, todos somos
normales.
No es normal
que yo sea una Kennedy.
Pero ya no siento
vergüenza, ya no estoy
sola. Y ya no estoy
sola esta noche, porque
todos somos unos Kennedy.

Y yo soy su Presidente.


("revista ping pong", trad. giselle rodríguez cid

miércoles, 24 de agosto de 2016

Billy Collins (1941 )



Locos



Dicen que puedes joder un poema
Si hablas de él antes de terminarlo.
Si lo dejas ir demasiado temprano, advierten,
Tu poema saldrá volando,

Y esta vez tienen toda la razón.
Piensa en la noche en que te comenté
Que quería escribir sobre los locos,
Como tan alegremente los llaman los diarios,
Que atacan obras de arte, no en críticas,
Si no con cuchillos de pan y martillos
En los silenciosos museos de Praga y Ámsterdam.

De hecho, ellos son los verdaderos artistas,
Dijiste, moviendo el hielo en tu vaso.
El destornillador es su pincel.
Los verdaderos vándalos son los restauradores,
Continuaste, lentamente poniéndome patas arriba,
 Esos con sus batas blancas
Que cierran la herida en el paisaje,
Arruinando así el verdadero arte de los locos.

Miré cómo mi poema volaba hasta el frente
 Del bar y rondaba ahí
Hasta que el próximo cliente entró—
Entonces lo miré salir por la puerta hacia la noche
Y navegar, solitario, podía imaginarme,
Sobre los oscuros tejados de la ciudad.

Todo lo que quería decir
Es que el arte es también corto,
Como puede enseñarnos una navaja con un corte o dos,
Que sólo parece largo comparado con la vida,
Pero esa noche, manejé solo
Sin nada meciéndose en la jaula de mi corazón
Excepto la pequeña esperanza de que quizás
Podría darle un rápido vistazo
En el abanico de mis luces delanteras,
Subido en un letrero de la ruta o en un poste de luz,
Pobre pájaro no escrito, sus alas dobladas,

Mirándome fijamente con sus pequeños ojos iluminados.


("revista ping pong", trad. giselle rodríguez cid)

martes, 23 de agosto de 2016

Alfonso Brezmes (1966 )

Paréntesis



Leo una antología de poetas europeos
con nombres francamente impronunciables
(como el mío, supongo, si alguien me leyera
en una antología de poetas europeos
y pensara, como yo lo pienso ahora,
qué vasto es el mundo, cuántos poetas
que nunca llegaré a leer y menos aún
a recordar sus nombres, por no hablar
de los que no salen en las antologías)
y la cierro de nuevo, con la extraña
sensación del que cierra un paréntesis
sabiendo que se ha dejado algo fuera,
o de quien mira por vez primera el mar

y solo ve su superficie, esa otra antología.


("debajo del sombrero" blogspot)

lunes, 22 de agosto de 2016

Fernando Molano Vargas (1961/1998 )

Cómo llenará el jovencito amante



Cómo llenará el jovencito amante
al amado
de su amor
si sólo con un beso
en su alcoba
en la única noche
y la puerta entreabierta
y el padre oscuro que mira.


(hernán vargacarreño en su muro fb)

domingo, 21 de agosto de 2016

Uriel Martínez (1950 )

La caza


habrá grandes extensiones que nunca
pisaré, santiago del estero,
antofagasta o valparaíso

habrá aires salinos que tampoco
llenarán mis pulmones, branquias
ni renovarán mi pleura

habrá escenas de caza que jamás
imaginé, animales de presa
y gritos bestiales que no proferí

habrá manos, habrá dedos,
un matiz de piel, ojos,
gargantas que no rocé

habrá ritos sólo concebidos
de madrugada, respiraciones quietas,
rocíos que no resbalarán contigo.


[Inédito]


sábado, 20 de agosto de 2016

Westonia Murray (1938 )

Fue en otra época


Fue en otra época
El pequeño Brian
Mi niño Mi atolondrado de 17
Recibí el semen
Su vergüenza virgen Su sonrisa
Saboreé una vez
En esta vida
(Que no lo sepa Jacqueline)
La arcilla primera

Con que se hacen los hombres


("hasta donde llega la voz", versión tom maver)

viernes, 19 de agosto de 2016

Raymond Carver (1938/1988)

Lo que dijo el doctor


Dijo que no se veía nada bien
que en realidad se veía mal de hecho muy mal
dijo conté treinta y dos en un solo pulmón antes
de dejar de contar
dije me alegro no hubiera querido saber
de ninguno más que hubiera
él dijo es usted un hombre religioso se arrodilla
en un bosque y se permite pedir ayuda
cuando llega a una cascada
con la bruma flotando contra la cara y los brazos
en esos momentos se detiene y pide claridad
dije todavía no pero me propongo empezar hoy mismo
él dijo lo siento mucho dijo
me gustaría tener otra clase de noticias para darle
dije Amén y él dijo algo más
que no escuché y sin saber qué más hacer
y sin querer que él tuviera que repetirlo
ni yo que digerirlo por completo
solamente lo miré
un segundo y me devolvió la mirada entonces
di un salto y le estreché la mano a ese hombre que me acababa de dar
algo que nadie más sobre la tierra me había dado jamás

debería haberle agradecido el haber sido tan fuerte


("el placard", versión sandra toro)

jueves, 18 de agosto de 2016

Susana Cabuchi (1948 )

Aires


Ha llegado el olvido.
Lo recibo en silencio,
agradecida.
Pero me curvo
como una hoja seca,
porque el vacío

                        pesa.


("emma gunst")

miércoles, 17 de agosto de 2016

Alejandro Céspedes (1958 )


En qué lugar de mí


En qué lugar de mí
se agazapaba el hombre
que me iba a mirar como a un extraño.

En dónde estaba él cuando la lluvia
caía mansamente sobre el lomo
brillante y resignado de las vacas,
y mis botas de goma perseguían
el trozo de la rama que era un barco
por el caudal de las cunetas.

En dónde cuando el cauce
que formaban las hojas
de los árboles
iba vertiendo ríos
que llenaban los huecos
de la risa.

Cuando orinaba en las cuevas
de los grillos, dónde.
Dónde cuando desnudo
volvía el rostro y las manos hacia el cielo
para sentir la lluvia
deshilachar mi túnica de barro.

En qué lugar de mí
se agazapaba un hombre
mientras en pie, la lluvia,
como una verja inútil,
transparente,
me protegía del mundo que había fuera.

Sólo al agua
le ha sido concedido el elevarse.
Abandonar la tierra.
Separarse del barro que endurece
y afirma las pisadas de los hombres.
Formar parte del cielo
y alejarse.
Huir sin dejar rastros,
sólo el agua,
alma sola, sin cuerpo,
revive sin cadáver.

Pero no tú,
no yo,
polvo con forma
amasado en el fango de los días.

Por eso estoy aquí,
en la otra parte,
fuera.
Miro los mismos ojos que tú ves,
extraños,
mientras en pie,
la lluvia,
como una verja alta,
transparente,
es aduana del tiempo,
es frontera que cierra
el paso hacia la infancia
y separa a aquel niño que me mira
de este largo cadáver que hoy se moja.


("rua das petras" blogspot)

martes, 16 de agosto de 2016

Verónica Yattah (1987 )

Me pedís que te ate el pelo


Me pedís que te ate el pelo.
Con el inicio del viento y los álamos
balanceándose cerca del muelle
decís: "Haceme un peinado".
Tomo tu cabello como a un racimo de uvas.
Como a uvas de una naturaleza muerta
entre seguir mirando y atacar
hundo mis dedos en tu pelo,
lo envuelvo con mis manos.
Ahora queda libre tu nuca
y tu columna vertebral
es el camino de una gota.
Hasta disolverse, esa gota de agua
recorrerá tu espalda.
Es un descenso que estremece.
Entonces suelto tu pelo y te abrazo quién sabe

si por primera o  por última vez.


("marcelo leites")

lunes, 15 de agosto de 2016

Natalia Litvinova (1986 )

Flores de Chernóbil



Nuestros hombres comienzan a extinguirse,
nadie sabe por qué las mujeres resisten más.
Mi padre llora al sacrificar a un animal
mientras mi madre cambia el empapelado de las paredes.
No nos dejan exponernos al sol, empalidecemos
como flores que crecen bajo la nieve.
Huimos al bosque, lejos de este edificio,
yo con mi blusa infantil y mi hermano con su remera lisa.
Qué ganas de volver al lugar donde nacimos
y correr con los brazos extendidos,
limpiar el aire como uno de esos aviones
que arrojan espuma
sobre el sarcófago humeante.


("fogal" blogspot)

domingo, 14 de agosto de 2016

Uriel Martínez (1950 )


El despierto



Despierto de la siesta y sigues dormido. Lo sé por tu respiración acompasada y los latidos de tus sienes, por tu frecuencia cardíaca y los ojos de difunto. La tv sigue encendida. La pongo en "mute"
Me levanto sin ruido. Voy al baño. Voy a la tienda de la esquina. Compro víveres y regreso. Me asomo al cuarto de invitados: la cama donde te dejé está vacía. Hace unos tres meses que no sé de ti, ni de mí, ni de nadie.


[Inédito, en muro fb autor]

sábado, 13 de agosto de 2016

Baudelio Camarillo (1959 )

Escombros


III

Limpio mi cuerpo, amada,

en el agua más pura que corre por mi sueño.

Lavo estas manos que te recorrieron

y este pecho sobre el cual floreciste.

Lavo las piernas que hasta ti me llevaron

y los brazos que en vilo

sostuvieron tu sueño.



Limpio mi cuerpo, amada,

de derecha a izquierda y de norte a sur

hasta borrar tu nombre.

Pero es sólo un momento:

al cabo de cien o doscientos latidos

la podredumbre vuelve a salir del corazón


como una espuma negra.


("círculo de poesía")

viernes, 12 de agosto de 2016

Francisca Aguirre (1930 )

Apuesta


Somos tan sólo el ansia de lo que nunca fuimos;
somos tan sólo esa punzada que nos llega
puntual como un eclipse de sol
y nos apaga durante unos segundos;
somos la apuesta que nunca arriesgamos,
la alegría a que no nos atrevimos
y el llanto, el miedo, el miedo siempre;
miedo incluso de esta nostalgia que nos acompaña,
miedo de que nos avasalle y nos destruya,
ahora,

cuando ya es tiempo de asumir esta nada.


("life vest under your seat")

jueves, 11 de agosto de 2016

Antonio Requeni (1930 )

Ese hombre que escribe


¿Escribir o vivir? Acaso viva
mucho más ese hombre que ahora escribe
solo en el cuarto, con furor, insomne,
unos cuantos renglones azarosos.

La hoja en blanco lo invita a la aventura;
le hacen señas de fuego las palabras
que ordena y copia, corrigiendo un bosque
tachando una ciudad, adjetivando
con un nuevo fulgor lo que antes era
torpe y vulgar, oscuro, indiferente.

Del otro lado, por la vida —dicen—
transcurre el tiempo, el ruido, la rutina.

Allí, entre las paredes de su cuarto;
allí, entre las paredes de su cuerpo,
él elige escribir, asume el riesgo
de perecer o descubrir la cifra
de su destino oculto en las palabras.

Porque sólo por ellas ese hombre
que escribe está viviendo y tal vez viva

más allá de su muerte.


("poéticas")

miércoles, 10 de agosto de 2016

Ana Martins Marques (1977 )

Ancla



El sol recorre
toda la extensión de un muro

Rayas en el paisaje
escrito a lápiz

La calle empieza en la escritura –
está en la que te sigo

Este poema es un ancla:
para que te quedes siempre aquí

Pero huyen las horas sin caricias
horas que son como una pecera sin peces

Mi mano cubre la tuya
con su sombra

Este poema, pesado, se hunde.


("vallejo & co., trad. julia sanches)

martes, 9 de agosto de 2016

Frank Stanford (1948/1978 )





A veces, en el sueño, acariciamos

el cuerpo de otra

mujer y despertamos

y sabe­mos de las primeras noches

cuando lle­gan vis­i­tas de verano

a esa casa de tres pisos de la infancia.

No importa lo que recordamos,

el pelo más oscuro

peinado frente al más oscuro espejo

del cuarto más oscuro.


("revista crítica", versión hernán bravo varela)

lunes, 8 de agosto de 2016

Fernando Luis Chivite (1959 )

Poema del descreimiento


                                    Pasados los treinta años,
                                    los seres humanos se hunden en el horror.

                                                                                  gombrowicz

Ya he cumplido los cuarenta y siete. No soy pues
inocente. Me he hundido en el horror y he aceptado
el mundo, (con tristeza lo digo).

Digamos que al final he acabado aceptándolo,
que viene a ser lo mismo que decir que he dejado
de creer.

Y no me queda otro remedio que asumir
que lo que empieza ahora es ya completamente
otra cosa.

La cuestión, en todo caso (si es que hay que hacer
de esto una cuestión),
es averiguar qué.

Suena como un sarcasmo, pero es así.

Y ahí radica precisamente
el desafío:
en descubrir qué demonios puede ser eso
que debería empezar precisamente
ahora.

Después del descreimiento y de la aceptación.
Después del horror. Y después de todo

lo demás.


("tu cita de los martes" blogspot)

domingo, 7 de agosto de 2016

Uriel Martínez (1950 )

Tres

a
Hace dos inviernos perdí
un guante negro, de dos,
el izquierdo, de piel.
Mientras buscaba espacio
a las prendas limpias,
me hallé en un cajón
el guante huérfano.
No sé si todos los Géminis
extraviamos calcetines,
anteojos, orejeras, algodones
de ollares, anillos de compromiso,
argollas de viudos, pendientes.


b
Me levanto de la siesta
con el sol alto,
asomado al balcón
veo al joven con la bolsa
de inhalar solventes
siento el estómago pesado
y me tomo la punta
del cuchillo de bicarbonato
de sodio
cambio el foco de la lámpara
de la mesa de trabajo

Si llueve de nuevo
será muy noche
acaso de madrugada
quizá la tormenta
no me despierte
Pero si me despierta
encenderé la luz
y alcanzaré el cuaderno
de dibujo
En una página limpia
dibujaré la almendra de cada ojo
luego los acomodaré a mi lado
y sin darme cuenta
conciliaré el sueño.

c
Donde dice Rodrigo debe
decir Fernando;
donde se lee Fernando
ha de leerse Luis;
donde alguien plasmó 
Luis, se leerá Agustín.
Y así sucesivamente hasta la locura.

[Inéditos]

sábado, 6 de agosto de 2016

Diane Seuss (1956 )

¿Recuerdas esa primavera? La brisa olía como mezcla de pastel


y a algo de sodomía en el aire. Tal vez era la espirea,

que apestaba a espermatozoides y Pinol. ¿No extrañas aquellos días,

los besos con la boca abierta, los labios hinchados como la vagina de una cierva en primavera?

Vivíamos una vida de obscena angustia e imprudente cleptomanía para el emporio de las sombras de ojos.

Todavía pretendiendo ser chicas, y hetero, usando pantaletas de encaje y botas shit kickers.

Éramos, relativamente hablando, amas de casa.

Pizza precocida y martinis de lichi eran alta cocina.

Tirábamos los platos sucios por la puerta trasera hacia el terreno del ruibarbo.

Saqueábamos los esqueletos de las casas incendiadas en busca de porcelana china.

Sí, todos nuestros platos murieron por inhalación de humo.

¿Recuerdas?, alguien te secuestró y te puso en un prostíbulo

en Virginia del Oeste. No fue tan genial.

Tuve que pedir aventón en un peligroso viaje con el fin de liberarte;

daba zancadas usando aquellas altas botas rojas, todo un conjunto rojo,

completado con una espada enmascarada de sombrilla.

Sí, la valentía era un código de moda.

Tu recuperación requería desprogramarte y un nuevo peinado.

Bouffant-cum-beehive con un tinte azul profundo y mechas doradas.

¿Recuerdas?, ¿conseguimos empleos?

Tú untabas mayonesa sobre las ensaladas de gelatina en la cafetería Amish.

Yo manejaba el camión de fideos de Kowloon.

Mi especialidad era entregar galletas de la fortuna caducadas a los menos afortunados,

pero el trabajo mató el sueño.

¿Todavía te inyectas amnesia, ese sedante, o nostalgia, doble sedante?

Yo tuve una sobredosis hace tiempo y tuve que quedarme en permanente rehabilitación.

La filosofía del tratamiento es despiojarte y afeitarte la cabeza,

haciendo un regalo del tiempo presente.

Me cortaron las uñas hasta llegar a la carne viva así que no usé los diamantes de mis uñas

para arañar mensajes en los cristales de las ventanas.

Sólo tuve un flashback de esa noche en la que masturbamos las cónicas flores púrpuras

que colgaban de la vid de la glicina, ¿o nos agrupamos para fornicar con la floribunda?

El tallo erecto creció contrario a las manecillas del reloj en una escalera ornamental de fuga de novios.

El tiempo fue completamente descorchado.

Condujimos un auto incinerándose en sentido contrario en un camino de un solo sentido.


Chocamos contra un orificio designado únicamente como rampa de salida, ¿recuerdas?


("círculo de poesía", versión david ruano gonzález y andrea muriel)

viernes, 5 de agosto de 2016

Laura García del Castaño (1979 )

En Groenlandia...


"La mariposa volará toda una tarde
para reunir una gota de miel"

Dulce María Loynaz

En Groenlandia un hombre caza aves,
escondido en el mismo lugar que sus ancestros.
Las coloca en una bolsa de piel de foca
cose y unta sus junturas,
luego las entierra bajo las rocas hasta el próximo invierno.

Aquí, otro hombre escribe poemas,
escondido detrás de sus antiguas visiones,
en la misma persistencia.
No guardará ni enterrará nada.

Escribirá toda una vida para reunir una gota de silencio.


("emma gunst")

jueves, 4 de agosto de 2016

César Simón (1932/1997 )

Una noche


Una noche, hace tiempo, caminábamos.
De pronto, enardecidos,
pero conscientes
-nunca el amor enturbia la consciencia-,
nos metimos ahí, para besarnos,
al almacén oscuro.
Hicimos el amor en el más puro fuego,
junto al peligro
-la puerta estaba rota,
por la acera pasaban transeúntes…-.
La vida breve y el amor en vilo.
¿Cómo saber si en tales ocasiones
el amor nos preserva
o nos destruye?
Ahora tras el rictus con que apenas
señalo la presencia de esa puerta,
mi consideración me lleva lejos.

Y en la lluvia camino.


("tu cita de los martes", blogspot)

miércoles, 3 de agosto de 2016

Osvaldo Bossi (1963 )






La marea de la noche, otra vez


La marea de la noche,  otra vez
vendrá y se llevará todo, o casi todo.
Mientras tanto, debo pensar en mi red
como si fuera un pescador experto
el instante fugitivo.
                                  Lo hago.
Apoyado contra la mesa del bar
espero a que él defina, una vez más
el golpe que dará la bola blanca
contra la bola rayada,
con ese efecto calculado – especie de rotación
y traslación, que determinará el impacto
de una esfera contra la otra,
del que yo tomo mis primeras lecciones.
Acerca el taco, afila
el ojo, el cuerpo apenas inclinado
hacia adelante, me dice cómo va a ser
el golpe, y el golpe se produce
efectivamente en la realidad:
                                                      seco, preciso.

Cada tanto, un bufido tenue
sale de sus labios. El bar se inclina. La muchacha
trae la cerveza y dos vasos.
Yo voy guardando todo, o casi todo
en la recámara de mi corazón.
El se sonríe, vuelve a inclinarse y a golpear.
Pasa un auto. Grazna un pájaro
en lo profundo de la noche.

                                                           Él se acerca
y llena hasta el borde
los vasos de cerveza. La espuma
es traicionera, dice. Y luego, más calmo:
Alguien llora por mí.

Después se acerca. Acerca su vaso
contra el mío, y delicadamente lo choca. La recámara
que lo ha guardado todo (o casi todo)
se cierra.
                 Él me mira y se sonríe, de tal forma
que todos sus enemigos
y  todos mis enemigos
se ríen también con nosotros,
y deponiendo definitivamente su actitud
dan un paso atrás.

Luego, un poco atontados
por la alegría del alcohol y el amor
que él y yo nos tenemos
salimos a la noche, a la calle
desierta. Sin consultarnos nada,
de memoria. Caminamos
hasta el hotel que está a unas pocas cuadras
de ahí.
               Él saca un cigarrillo, el último. Lo enciende,
lo fumamos a medias. No importa
si hace frío o si hace calor, muy juntos
caminamos toda la noche, como dos chicos solitarios
sobre la superficie de la luna.



("el poeta ocasional")

martes, 2 de agosto de 2016

Mary Jo Bang (1946 )


El terremoto que no la despertó



No la despertó el terremoto en España.

El día siguiente se llenó de cosas muertas.  Bueno, no totalmente, algo.

Al llegar a la puerta de entrada, sintió quebrarse un caparazón



bajo su pie.  En el baño, una enorme cucaracha

yacía de espaldas sobre el borde de mármol; las antenas

muertas anunciaban el futuro señalando la boca de plata



que luego tragaría el agua tras lavar su cara.

¿Quién no hubiera deseado un rápido retorno

al sueño de anoche?  La idea, ella lo sabía, era permanecer despierta,



y al caminar por la niebla gris del día, lograr con engaños que lo vaporoso

actuase como algo concreto: una voluta de humo de cigarro,

por ejemplo, podría convertirse en edificio de Lego de una pulgada



reflejado en la ventana de un bus bloqueando la calle.

La gente a veces se ve a sí misma como una imagen que calza

en una añoranza inventada: un bosque de juguete, un grillo desfigurado, el



loto, más o menos puro.  La noche antes del temblor, fue por tren

a ver una opereta de trama inverosímil.  Vio a un hombre

de abrigo castaño y corbata, muy parecido a Kafka.



Al día siguiente, llamó a un amigo para quejarse de los insectos.

Desde una lejana ciudad él—la voz grave y algo quejumbrosa—le dijo:

“¿No estás bien? ¿Te hace falta algo?”


("círculo de poesía", trad. francisco larios)

lunes, 1 de agosto de 2016

Mario Montalbetti (1953 )

Bastante menos que una idea


No creas en la verdad.

No creas en la belleza.

No creas en el amor.

Síentate en el piano

sopla el corno

rasga la cuerda

y quedamos a la par.

No me alcances un bezerol

si me duele la cabeza.

No repitas conmigo

películas que ya viste.

No creas que hay algo

importante en lo que haces.

Ni siquiera una buena acción

es tan buena como ninguna acción



Octava nube o noveno ciclo apartes

algún día el cuerpo será un hecho suficiente.



("círculo de poesía")