domingo, 31 de julio de 2016

Cristina Piña (1949 )

Calendario



Era eso la vida:
una callada compasión,
maneras de ausentarse
de la luz,
la calandria mentirosa
en el aire de febrero.
No lo supimos
entender:
a cambio el fuego,
el estruendo de la realidad,
un héroe de Verdi
que le canta a la
muerte.
Pero eso era la vida.
Ahora es invierno
para siempre.


(muro fb marcelo leites)

sábado, 30 de julio de 2016

Estela Figueroa (1946 )

Los huesos de mi padre


Hace más de veinte años que murió
y no renovamos el derecho de sus huesos
a permanecer en el nicho.

De mi parte fue intencional.
A mi padre no le gustaba estar encerrado.

Ojalá un sepulturero los haya vendido
y haya comido algo especial con su mujer y sus hijos
o se haya tomado unos vinos
en rueda de amigos.

Y con esos huesos un joven estudie medicina
-esos huesos largos y bien formados-

sin pensar en la muerte.


("de sibilas y pitias")

viernes, 29 de julio de 2016

Ramón Peralta (1972 )

Mi hermano Jonás



Mi hermano Jonás (en 1986) fue el tercer Cristo de Iztapalapa y un helicóptero se lo llevó porque le sangraba la lengua. Después me dijeron: Él es el mayor, se ha desplegado majestuosamente (brilla) en tanto que la Tierra se ha convertido en un planeta pequeño y el Sol ha ingresado en el rezago del universo. Al final eso no estará escrito, y en México todos seremos sacrificados. Los árboles de tu ventana se los tragará un incendio. Dedícate a cepillar muebles. Manda frente a las olas el orden de tu memoria. Ese día estuvo a punto de pegarme. Porque lo único que hay en peligro es lo que menos importa. Y me repitió que el ojo es una bella criatura musculosa en alerta. Miro las pocas nubes. He regresado continuamente al oriente de las especies. Se mueven. Encuentro esa teoría viable, como un andamiaje necesario que hay que desmontar después de creer y tragarnos el concepto de organización social. Miro las nubes se mueven, avanzan. En el cielo aparece un gran televisor apagado.


("las afinidades electivas")

jueves, 28 de julio de 2016

Derek Walcott (1930 )

A mitad del verano

XXV

Mi cara, quemada por el sol como una terracota.
Lleva el calor de su horno por toda la casa.
Me gustan sus arrugas como las del agua azul.
El jején hace pequeños huecos en el cacto dentado,
una hornilla encrespó las hojas del laurel rosa
y una rama del palo de campeche se cubre de letras salvajes.
Una casa de piedra aguarda en el peldaño. Su porche llamea, blanco.
Te cuento una promesa que me trajo la ola:
"Verás a la transparente Helena pasar como una llama
al sol, sin peso como el humo que no hace sombra
en la arena". Mis palmas están rajadas por la cuerda
con que arrastré una barca por más de cuarenta años.
Mi Jonia es el olor de la yerba quemada, el chamuscado manubrio
de una cisterna chirriando en agosto sobre mohosas islas,
las líneas que amo conservan todos sus nudos.
En la tarde aturdida, cuando hace mucho calor para pensar
y la musa de este océano entre islas espera un nombre,
y desde el saldo, oscuro cuarto, la tensa línea del horizonte no acoge
nada, yo espero. Las sillas sudan, los papeles se arrugan en el suelo,
un lagarto boquea en el muro. El mar relumbra como el zinc.
Y en el vano de la puerta: no Nike, soltándose la sandalia,
sino una muchacha, la mano apoyada en el marco, sacudiéndose
                                                                                [del pie la arena.


(pleno verano, poesía selecta, vaso roto, barcelona, 2012, trad. j. luis rivas)

miércoles, 27 de julio de 2016

Nuno Júdice (1949 )

Ofrenda



¿Qué tengo para darte? Una gramática de sentimientos,
verbos sin el complemento de una vida, los sustantivos
más pobres de un vocabulario íntimo -el amor, el deseo,
la ausencia. ¿Qué frase construiremos con tan poco? ¿A
qué léxico de la paciencia le robaremos lo que nos falta?

Entonces te ofrezco otra casa. Las paredes tienen la
consistencia del verso; el techo, el peso de una estrofa.
Te abro sus puertas; y el sol entra por la ventana de
una sílaba, con su fuego vocálico, como si una
palabra pudiese mitigar el frío que te envuelve.

Y te pregunto: ¿qué otras palabras quieres? ¿La música
sonora de un ocio? ¿El espeso manto con que se escribe
el terciopelo? ¿El fondo luminoso del azul? Podría darte
todas las palabras en la caja del poema; o prestarte
el canto efímero en el que se esconden del mundo.

Pero no es eso lo que me pides. Y la vida que pulsa
entre adverbios y adjetivos se esfuma deprisa
cuando intentamos seguir la línea del verso. ¿Qué queda?,
me preguntas. Un encuentro en el rincón de la memoria. Risas,

lágrimas, el tierno murmullo de la noche. Nada, y todo.


("salvo el crepúsculo", trad. mario merlino)

martes, 26 de julio de 2016

Federico Espinosa (1987 )

La Marcia


Tiene los dedos congelados
y la voz escarchada
de tanto ¡diario! ¡diario!
viste de amarillo
igual que el semáforo
en su espalda Río Negro
en su pecho La Mañana de Neuquén
interminable como el brazo
de un dios está la ruta grabada
en los ojos de Marcia
que sólo espera el rojo
para mostrar la última noticia.

Marcia tiene frío
y tan gastados los años
que ya no quiere continuar
quedó boca arriba
con los ojos mirando el cielo
a su esperanza la traía un caracol.

Su muerte no fue noticia

sino una hoja en blanco.


("griselda garcía")

lunes, 25 de julio de 2016

Karen Plata (1986 )

Dice la abuela...



dice la abuela que las ranas atraen la lluvia
que son signos de felicidad
que nuestro futuro se puede leer en sus panzas y en las estrellas
que si ves las estrellas con atención puedes saber el día de tu muerte
a mi no me gusta ver las estrellas
les tengo miedo
ayer al salir de casa vi tres ranas saltando en el patio
quise atraparlas pero al volver las tres estaban muertas
dice la abuela que la muerte esta en todas partes
no le creo
la muerte se esconde en las estrellas

ayer todas las ranas miraban al cielo con la misma mirada de mi abuela muerta


("las afinidades electivas" blogspot)

domingo, 24 de julio de 2016

Uriel Martínez (1950 )

El otro


desde que te fuiste
regresó la halitosis,
tengo agruras y un presentimiento
de catástrofe;

me han brotado puntos
negros en la cara, piojos
en áreas prohibidas y sudores
prietos de madrugada;

el dentista me ausculta,
me pregunta y calla el dermatólogo,
me ocultan resultados de biopsias
el internista, el cardiólogo y la chamana;

todos hacen rodeos, mutis,
cierran de golpe puertas y ventanas
como en días ventosos. No sé
si un día me vea calvo;

desde que no estás soy otro.


[Inédito]

sábado, 23 de julio de 2016

Amalia Bautista (1962 )

Un patio del sur



Un patio, cualquier patio, en un hueco del sur,
limoneros de aroma mareante,
la luz del día que se va muriendo
indiferente, igual que cualquier día,
repitiendo ese rito
que conserva el misterio de las cosas sabidas
y temidas a un tiempo:
¿y si fuera la última esta tarde?
Bandadas de vencejos cruzan el cielo oscuro,
bordean la alta torre,
consiguen despistarme con sus vuelos erráticos
cuyo frágil destino desconozco.
Las campanas empiezan a sonar
y los vencejos fingen asustarse
con el estruendo, pero todo es juego,
y tragedia, y cabriola, y trazado de círculos
perfectos contra el gris
rojizo de agonía
del alto y ancho cielo.
El cielo ya está negro del todo. Entre las ramas
del limonero ríe y me deslumbra,
tan arriba, un lucero.


("cómo cantaba mayo en la noche")

viernes, 22 de julio de 2016

Louise Glück (1943 )




Las migraciones nocturnas


Este es el momento en que vuelves a ver
las bayas del fresno de la montaña
y en el cielo oscuro
las migraciones nocturnas de las aves.

Me duele pensar
que los muertos no las verán–
estas cosas de las que dependemos,
ellas desaparecen.

¿Qué hará el alma entonces para consolarse?
Me digo a mí misma que tal vez no necesite
de estos placeres otra vez;
quizás no ser es lo suficientemente sencillo,

tanto como es difícil imaginarlo.


("de sibilas y pitias",trad. silvia camerotto)

jueves, 21 de julio de 2016

Juan José Saer (1937/2015 )

El Graal


El mar destila incertidumbre,
la montaña perplejidad; y el propio
cuerpo no abandona, por nada
del mundo, su secreto. El viaje
se volvió errabundo, y el aura
solitaria, retirándose,
nos transformó en manada.
En la llanura inmóvil
el cansancio nos visita:
todo esto podía haber sido
de esta manera o de alguna otra,
el tiempo hubiese preferido
correr para adelante o para atrás
y abstenerse de salir, indiferente,
la luna. Nos creeríamos perdidos,
si fuésemos capaces, todavía,
de distinguir un lugar.
La mirada rebota, espesa;
ni reconoce ni interroga.
Astillas turbias flotan
entre la sombra que amenaza.
Confusos, vacilamos:
salimos a buscar no sabemos qué
ya no nos acordamos bien cuándo.


("de sibilas y pitias")

miércoles, 20 de julio de 2016

Fabio Morábito (1955 )

Para sentirse vivo


En la naturaleza
todo está de pie:
los árboles,
los pájaros que están
sobre los árboles,
las hojas que se estiran
para limpiarse de las ramas.
Y cada uno piensa que los otros
son el suelo.
Las hojas creen
que toda rama está acostada
y ciega,
los pájaros
que el árbol ya no crece,
que es una especie de ruina,
y el árbol cree
que no hay más árboles,
no cree más que en sí mismo.
Nadie soporta que el sustrato
en que se apoya
tenga una vida propia,
que no esté muerto,
extinto,
que sea ligero.
Para sentirse vivo
hay que pisar una desolación,
algo que ya no tiene nada

que decir.


("life vest under your seat")

martes, 19 de julio de 2016

Ángel González (1925/2008 )

Siempre lo que quieras


Cuando tengas dinero regálame un anillo,
Cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
Cuando no sepas qué hacer vente conmigo
-Pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
Y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
Como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
Cuando quieras marcharte ésta es la puerta:

Se llama Ángel y conduce al llanto.


("salvo el crepúsculo.blogspot")

lunes, 18 de julio de 2016

Derek Walcott (1930 )

En conclusión


Yo vivo sobre el agua,
solo. Sin hijos ni mujer.
He dado vueltas a todo lo posible
para llegar a esto:

Una humilde casa junto al agua gris,
con las ventanas siempre abiertas
al mar picado. No escogemos tales cosas,

pero somos lo que hemos hecho.
Sufrimos, y los años pasan,
perdemos peso, pero no nuestra necesidad

de llevar algo a cuestas. El amor es una piedra
que se asentó en el lecho del mar
bajo las aguas grises. Ahora no necesito nada

de la poesía, salvo el sentimiento genuino,
no la piedad ni la fama ni la curación. Esposa tácita,
podemos sentarnos a observar el agua gris,

y en una vida bañada por las aguas,
de la mediocridad y la basura
vivir como las rocas.

Yo olvidaré cómo se siente,
desaprenderé mi talento. Eso es más grande
y más difícil que aquello que pasa allá por vida.


("pleno verano", vaso roto ed., barcelo, 2012, trad. j.l. rivas)

domingo, 17 de julio de 2016

Jan de Jager (1959 )

Erótica



media
mañana de otoño
mañana fría.
paso al baño de un bar
para mear.

al rato voy por la calle

y siento en los dedos

el olor.

el olor de tu sexo

no del mío.


("marcelo leites")

sábado, 16 de julio de 2016

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

Homero


El cadáver de su amante mira Aquiles
y se corta los cabellos y apartado y solitario llora
No volverán unidos a la tierra de los mirmidones
a cazar juntos el venado y el jabalí en el monte
Ni beberán más vino entre los amigos
mientras cantan poemas de los antecesores de Homero
Los dioses los han derrotado al matar a Patroclo
La guerra los acercó en un amor más hermoso
pero los separó para siempre jamás
Ya nada tendrá Aquiles sino la muerte
del amante en mitad de su joven corazón trémulo
A lo lejos -en el campamento- los guerreros
aqueos preparan religiosamente la pira funeraria
que volverá cenizas el cuerpo de Patroclo
Aquiles retorna a los amigos doloridos y gimientes
y unge al muerto con óleos y perfumesy él mismo
enciende los maderos cuando entrega al cadáver
el beso del adiós
-A Homero le gustaría narrar otros dolorosos detalles
que ha mezclado con su profunda amargura
pero sabe que tantos jóvenes griegos llorarían al oírlo
y tiene piedad de ellos y los omite


("amanecer en el valle del sinú", antología poética, sel. y prol. carlos monsiváis, fce-colombia, 2005)

viernes, 15 de julio de 2016

Elsa López (1943 )






Papilochromis Ramirezi

                                      a guillermo mora

Era un pez sin espinas
y siempre navegaba formando olas celestes.
Doradas las aletas y el dorso azul turquesa,
recorría la pecera en una ceremonia
inexplicable y mágica.
Por el fondo la arena formaba laberintos
y él, tan misterioso y grave,
—casi humano en sus giros—
abría sus aletas como abanicos negros
y dejaba una estela de ternura en el agua.

Cuando llegaba el frío, abría sus grandes ojos,
arrimaba su pecho al cristal transparente

y acariciaba mis dedos al saberme tan triste.


("portal de poesía")

jueves, 14 de julio de 2016

Hernán Bravo Varela (1979 )

"Pensé que no..."


“Pensé que no me tocaría”, dijo
mi padre aquella noche
mientras tapaba la televisión.
Picas, mazos, martillos y ganzúas,
jóvenes que venían
del otro lado, sin pensar que ahora
sería cuestión de dar
un paso hacia adelante, dar la espalda.

Mi hermano y yo escuchamos a mi padre
relatar noticias
que no pudimos ver sino en fragmentos.
Él vio el muro cayéndose a pedazos
y nosotros su nuca, sus hombros, sus omóplatos,
como la mano con que nos tapaba

los ojos en la escena de amor de una película.


("instituto cultural de león")

miércoles, 13 de julio de 2016

Luis Vicente de Aguinaga (1971 )

                                               
Mensaje del que duda

                                                  Rien ne m' est sûr que la chose incertaine
                                                  Villon

Digo salud cuando estornudo, y buenas noches
al mirar contra el sol mi cara en las vidrieras.
Si voy de pie, me cuadro los anteojos
para observar los charcos que no evito,
los setos que atravieso. Y con los mapas
me ha quedado muy claro que en la calle
donde vivo no hay gente, ni casas --no aparece
ni siquiera el buzón que guarda estos renglones.
Ayer, sin ir más lejos, traía metido en la cabeza
que ningún mar excede al pez que lo ha bebido,
que si dejara de pensar por las mañanas
pensaría por las tardes, y las cosas del mundo
tropezarían de nuevo con mis dedos
y yo diría salud y buenas noches
y no metería la mano al fuego por mis manos,
que parecen cada minuto menos fuertes,
más largas. Y aunque ya sea otro tema, sólo pido
vagar por una tierra en que las lluvias
no deshagan la flama --y estar vivo
al morir, de pie, despierto
para observar las vidrieras que atraviese,
para testificar que sea seguro lo inseguro.


("horizonte de poesía mexicana")

martes, 12 de julio de 2016

Derek Walcott (1930 )

Juncos de mar


La mitad de mis amigos están muertos.
Te daré otros nuevos, dijo la tierra.
No, en vez de eso, devuélvemelos como eran,
con defectos y todo, grité.

Robar puedo esta noche sus palabras
al confuso rumor del oleaje
entre los juncos, pero no andar a solas

sobre las hojas del océano que la luna baña
por aquel blanco camino,
ni cernirme en el vuelo, propio de un sueño,

de los búhos ya libres del peso de la tierra.
Los amigos que guardas, oh tierra,
son más que aquellos que dejaste para amar.

Al pie del farallón brillan los juncos, verdes, plateados;
fueron lanzas seráficas de mi fe,
pero de eso que está perdido crece algo más fuerte

que irradia el resplandor racional de la piedra,
tenaz claro de luna, más allá de la desesperación,
resuelto como el viento, que entre divisores juncos

trae delante de nosotros a los que amamos, como eran,
con defectos y todo, no más nobles, pero aquí.


("pleno verano, poesia selecta", ed. vaso roto, trad.josé luis rivas, madrid-méxico, 2012)

lunes, 11 de julio de 2016

Rubén Bonifaz Nuño (1923/2013 )

Del templo de su cuerpo


E

Aromado como la mañana
en los huertos llovidos, flota
tu cuerpo, ya a medias en las redes
del despertar. Santos aceites
exudados de las bestias húmedas
que por dentro lo forman, ungen
el calor dormido entre tus sábanas.

Gloria insigne de la corruptible
eternidad, lo sientes; pruebas,
con él, la carne de la dicha
perdurable; te transmuta entera
en la suavidad ambicionada
de tu anillo de bodas. Naces.

Pobre yo, pecador, te indago
en su opulencia; te pretendo
a tientas; exploro, paulatinos,
sus invernaderos de profundos
cálices; su raso de cisternas
escruto; sus rincones de ámbar,
sus olores de urnas memorizo.

Y recibo de él los santos óleos
del postrer bautismo y la primera
extremaunción. Y tú me absuelves.


("del templo de su cuerpo", fce. méx., 1992)

domingo, 10 de julio de 2016

Uriel Martínez (1950 )

La espera


esperaré hasta tarde
la lluvia que lava calles
esquinas y muros de esta
ciudad hostil

si antes me gana el sueño
no importa, sé que su
llegada me hará
recordar y oírla

me asomaré al balcón,
o de pie detrás de cristales
la veré en descenso
por caminos y veredas

esperaré hasta muy avanzada
la noche, cuando pasan
raudas alas muy por encima
de tu sueño separado de mí.


[Inédito]

sábado, 9 de julio de 2016

Carlos Marzal (1961 )

Decrepitud


Asilados en una infancia obscena,
en el exilio de su misma sombra,
desde un limbo de hielo,
derritiéndose,
los viejos testimonian, sin enigma,
sobre el enigma viejo de estar vivo.

Gota a gota en presente, son futuro,
evanescencia al fin fuera de tiempo,
que en la fronda del tiempo anda perdida.
Espectros de la carne en su derrota,
se acogen al sagrado de la carne,
que en deserción de sí no los ampara.
pabilos sin fulgor de inteligencia,
arden a fuego extinto en su hendidura,
ascuas de quienes fueron, balbucientes.

Isla del fin del mundo, conmovidos,
vemos flotar en pasmo la vejez,
a la lunar deriva del asombro.
Nos resulta del todo inconcebible
nuestra decrepitud, nuestra mudanza
hasta desconocernos en nosotros
y en nosotros errar entre lo ajeno.

Cómo subsiste ciega la energía
en su impúdico afán de propagarse.

Madre senilidad, nunca te amamos.
Madre senilidad, no te amaremos.

Qué frágil, en su ser, la fortaleza.

Qué sólido el vivir, de sumo frágil.


("salvo el crepúsculo")

viernes, 8 de julio de 2016

Octavio Paz (1914/1998 )

Colibrí


Quieto
No en la rama
en el aire
No en el aire
en el instante

el colibrí.


("salvo el crepúsculo.blogspot")

jueves, 7 de julio de 2016

Rafael Alberti (1902/1999 )

¡A volar!


Leñador,
no tales el pino,
que un hogar hay
dormido
en su copa.
—Señora abubilla,
señor gorrión,
hermana mía calandria,
sobrina del ruiseñor,
ave sin cola,
martín pescador,
parado y triste alcaraván:
¡A volar
pajaritos

al mar!


("salvo el crepúsculo")

miércoles, 6 de julio de 2016

Maria do Rosário Pedreira (1959 )

Nómada


Se sentó en el puerto y abrió para quienes lo escuchaban
su libro de viajes.
Había conocido las montañas heladas del norte y atravesado de noche
blancas y densas selvas, acosado por los osos. Había cruzado
ciudades luminosas donde las mujeres tenían el cabello rubio,
pero nadie hablaba su idioma; y se dejó arrastrar
por los vientos hasta las playas cálidas del sur donde adquirió
piel morena y ojos verdes. Después
se instaló provisionalmente en las ruinas de un viejo continente
donde fue monje, amante, hombre letrado, y enseñó a las niñas
de un claustro blanco los rudimentos de la lectura. Y, por fin,
partió hacia uno de los confines del mundo,
donde lo tomaron por el último marinero y lo persiguieron.
Había perdido a dios en su camino y volvió hacia atrás.
Por lo que recordaba, tenía una pequeña herida en la voz:

en ningún lugar había hallado aún el nombre de su casa.


("emma gunst", trad. verónica aranda)

martes, 5 de julio de 2016

Eugenio Montejo (1938/2008 )

Labor


Para que Dios exista un poco más
-a pesar de sí mismo- los poetas
guardan el canto de la tierra.
Para que siempre esté al alcance
la cantidad de Dios
que cada uno niega diariamente
y puedan ser al fin ateos
los hombres, las nubes, las estrellas,
los poetas e vela hasta muy tarde
se aferran a viejos cuadernos.

Dios rota en sus eclipses
y se deja soñar desde muy lejos.
En medio de la noche
las sombras borran las ventanas
de rectos edificios.
Son pocas las lumbres encendidas
que tiemblan a esa hora
en la intemperie,
son pocas, pero cuánto resisten
para inventar la cantidad de Dios
que cada uno pide en sueño.


("alfabeto del mundo", fce, méxico, 2005, 2a. ed.)

lunes, 4 de julio de 2016

Derek Walcott (1930 )

En conclusión


Yo vivo sobre el agua,
solo. Sin hijos ni mujer.
He dado vueltas a todo lo posible
para llegar a esto:

una humilde casa junto al agua gris,
con las ventanas siempre abiertas
al mar picado. No escogemos tales cosas,

pero somos lo que hemos hecho.
Sufrimos, y los años pasan,
perdemos peso, pero no nuestra necesidad

de llevar algo a cuestas. El amor es una piedra
que se asentó en el lecho del mar
bajo las aguas grises. Ahora no necesito nada

de la poesía, salvo el sentimiento genuino,
no la piedad ni la fama ni la curación. Esposa tácita,
podemos sentarnos a observar el agua gris,

y en una vida bañada por las aguas,
de la mediocridad y la basura
vivir como las rocas.

Yo olvidaré cómo se siente,
desaprenderé mi talento. Eso es más grande
y más difícil que aquello que pasa allá por vida.


("pleno verano", ed. vaso roto, madrid-méxico, 2012, trad. josé luis rivas)

domingo, 3 de julio de 2016

Yves Bonnefoy (1923/2016 )

La rapidez de las nubes


La cama, la ventana cercana, el valle, el cielo,

La rapidez espléndida de esas nubes,

La súbita garra de la lluvia en los cristales

Como si la nada rubricase el mundo.



En mi sueño de ayer

El grano de otros años ardía a fuego lento,

Sin calor, en el suelo embaldosado.

Descalzos, lo apartaban nuestros pies como un agua límpida.



¡Oh amiga mía,

Qué distancia tan débil separaba nuestros cuerpos!

La hoja de la espada del tiempo que merodea

Hubiese allí buscado en vano lugar para vencer!


("vallejo & co., trad. carlos cámara y miguel ángel frontán)

sábado, 2 de julio de 2016

Vasko Popa (1922/1991 )

No te llevaré a horcajadas...


No te llevaré a horcajadas
No te llevaré a donde me digas

Ni herrado con oro
Ni uncido a la carroza del viento
Ni con brida de arco iris

No quieras comprarme

No lo haré ni con las piernas en el bolsillo
Ni anudado ni enhebrado
Ni reducido a simple pértiga

No quieras asustarme

No lo haré ni aunque me asen
Ni crudo ni salado
No lo haré ni en sueños

No te engañes
No entraré en el juego


("poesía", coed. calamus-fce, méxico, 2012 2a ed., trad. juan octavio prenz)

viernes, 1 de julio de 2016

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )





Lola Jattin

                      "para alejandro obregón"

Más allá de la noche que titila en la infancia
Más allá incluso de mi primer recuerdo
Está Lola -mi madre- frente a un escaparate
empolvándose el rostro y arreglándose el pelo
Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte
y está enamorada de Joaquín Pablo -mi viejo-
No sabe que en su vientre me oculto para cuando
necesite su fuerte vida la fuerza de la mía
Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara
de su dolor inmenso como una puñalada
está Lola -la muerta- aún vibrante y viva
sentada en un balcón mirando los luceros
cuando la brisa de la ciénaga le desarregla
el pelo y ella se lo vuelve a peinar
con algo de pereza y placer concertados
Más allá de este instante que pasó y que no vuelve
estoy oculto yo en el fluir de un tiempo
que me lleva muy lejos y que ahora presiento
Más allá de este verso que me mata en secreto
está la vejez -la muerte- el tiempo inacabable
cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío
sean sólo un recuerdo solo: este verso


("amanecer en el valle del sinú", ed. fce, bogotá, 2a. reimpresión, 2005)