sábado, 28 de mayo de 2016

Cristian López Talavera (1985 )


Mi cuna deriva como un vendaval a ovillarse en el olvido


Padre,
¿A qué sabe la luz?
¿A qué sabe la sombra?
¿A qué el silencio de tus ojos?

Ahora que la noche ciega reposa en el manto de estrellas fugaces

¿A qué sabe el dolor de perros acogidos en la lluvia?
¿A qué tu cuerpo inmóvil en la doblez de los dioses?

Ahora que la carne se ha transformado en oruga

¿En qué cierzo deshabitado estos parajes oscuros,
valles claustrofóbicos?

¿A qué tu escafandra agusanada de melancolía?

Padre,
¿Para qué tu soledad
si tu diáfana luz desciende
sobre estos párpados bifurcándose en llantos?


("revista ping pong")

No hay comentarios: