miércoles, 9 de marzo de 2016

Cees Nooteboom (1933 )







Hotel Canetti


Zurich, un hotel cuyas habitaciones tienen nombre de escritor. Muy apropiado para el último hotel del siglo, pensé. Me dieron la habitación Canetti. Su efigie estaba pintada encima  de la cama y sus libros llenaban la habitación. Canetti no había elegido mi compañía pero yo me alegraba con la suya, y me puse a leer lo que escribió sobre la muerte, demasiado temprana, de su padre y el dolor que le causó. También yo perdí a mi padre demasiado temprano, durante la guerra. Sentí como si Canetti me hubiera dirigido esas palabras a mí, lo cual de hecho es verdad: lo escrito siempre va dirigido al lector.



("hotel nómada", ed.debolsillo, trad.isabel-clara lorda vidal, méxico, 2008, viñeta ´el país')




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