domingo, 24 de enero de 2016

Uriel Martínez (1950 )

La sed


Dormida la noche bajo
el agua respira ondas
concéntricas lejos de orillas

Sonámbulo el cuerpo sueña
desplazarse callado como peces
que van y vienen sin sonido

Glamorosa el alba, preñada
de nubes, rodeada de estrellas
y lunas equidistantes

Como la mano que escribe
como eclipse no imaginado
la voz traza perfiles

Temblorosa como espuma
colmada de sed la copa
ebria tiembla y cae

Vuelta añicos la vida
de nuevo pide esquina
sedienta, sí, de venenos.