jueves, 31 de diciembre de 2015

Cristina Falcón Maldonado (1963 )

XVI



Uno aprende a estar solo
como el perro que aprende
a no pasar
a quedarse afuera.

Bueno, uno aprende
porque no le queda remedio

Uno se sienta
con su plato
su cuchillo su tenedor
todo en orden
todo limpio
demasiado todo.

Ya uno no sabe qué hacer
uno con uno mismo
uno con su plato y su vaso
con su silla
más tarde
con su almohada
con su frío
su miedo.

Uno sin embargo
aprende a estar solo
como el perro que mira
desde la intemperie
y araña la puerta
y no le abren y no le oyen.

Uno aprende
a estar solo
o lo que es peor aún

a creer que ha aprendido.


("emma gunst")

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Arseni Tarkovski (1907/1989 )

La casa de enfrente


Demolieron la casa de enfrente.
Los inquilinos se fueron contentos

Llevando consigo sofás, ollas, flores,
Espejos torcidos y gatos.

El viejo miró la casa desde el camión,
Y sintió que el tiempo lo atrapaba,

Todo se quedó así para siempre.
Entonces surgió el descontento,

Un polvo seco comenzó a brillar
Lento mientras caía la noche.

En la casa quedaron sueños, recuerdos,
Esperanzas perdidas y deseos.

Demolieron todo, se llevaron los troncos.
Pero los fantasmas del pasado

De ahí no se alejaron ni un paso
Y le cantaron de nuevo al cerezo.

Bebieron vino blanco en las bodas,
Iban al  trabajo y al cine.

Trasladaban ataúdes en toallas,
Se prestaban, unos a otros, dinero,

Dormían en colchones de bruma
Y arrullaban a sus primogénitos,

Mientras la áspera encía de la máquina
Lamía sus arcillas roñosas,

Y en una pata, como sobre una "T",
la grúa giraba y giraba.

                                                        1958


("el instante maravilloso, poesía rusa del siglo xx", unam, méxico, 2004, trad. jorge bustamante garcía.)

martes, 29 de diciembre de 2015

Ángel Campos Pámpano (1957/2008 )

(interior)

Entrar en casa
como animal que acude
a su refugio.
Y buscar en la sombra
otra sombra que duerme.


("la mirada del lobo")

lunes, 28 de diciembre de 2015

Jorge Eduardo Eielson (1924/2006 )

guardo de Lima una botella 

Llena de lluvia
Y  un puñado de arena
En el pañuelo. A veces recuerdo
La luz de su nublado cielo
Y la acaricio
Como se acaricia una perla
En el bolsillo.


("memoria" en línea)

domingo, 27 de diciembre de 2015

Maximiliam Voloshin (1877/1932 )

Es tan ávido tu amor
Que solloza, ruega, implora...
Ámalo en silencio, con rigor
Ámalo aunque se extinga.

Ilumínalo con límpidas llamas
Sin humo, al azar, sin tristeza.
Ámalo alegre con el cuerpo
Y con dolor ámalo en el corazón.

Que el espectro por el amor creado
No cubra otro rostro:
Ama tu amor en carne y hueso
Sencillamente, vivamente.

Guarda su señal supersticiosamente
No temas al enemigo incrédulo...
Ama tu amor justa y fielmente
¡Ámalo con el corazón!

                                       8 de junio 1914


("el instante maravilloso, posía rusa del siglo xx, unam, méxico, 2004, tr. jorge bustamante garcía.)


sábado, 26 de diciembre de 2015

Raymond Carver (1938/1988 )

Domingo por la noche


Utiliza las cosas que te rodean.
Esta ligera lluvia
Tras las ventana, por ejemplo.
Este cigarrillo entre los dedos,
Estos pies en el sofá.
El débil sonido del rock and roll,
El ferrari rojo en el interior de la cabeza.
La mujer que anda a trompicones
Borracha por la cocina…
Coge todo eso,

Utilízalo.


("life vest under your seat", sin cr. al traductor)

viernes, 25 de diciembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )


Dos poemas

1.
No abandono la ciudad, no abandono el barco, la montaña de reposo y salud me indica que me vaya. Ningún comunicado lo expresa, son documentos blancos que sin decirlo ni precisarlo me solicitan. Puntualmente atiendo ese silencio: no quepo en ningún hospital, ni leprosario ni casa  de reposo para esteparios. Aunque no tengo pensión ni auxilio del Estado me internaré en la noche, una vez más.

2.
La noche tiene andenes,
el día tiene corredores,
como tu cuerpo tiene lluvias,
aguas, otros cuerpos
guardan tu cuerpo, otros
ojos, otros silencios.


jueves, 24 de diciembre de 2015

José Luis Parra (1944/2012 )

El aprendiz del fuego


¿Dónde está aquella lumbre
que tenía la casa caldeada?
¿Eras tú, madre?
¿Eras tú la cocina, el comedor, la sala?
¿Era tan sólo tu alegría
lo que hacía habitable el mundo?

¿Dónde está aquella alfombra,
ese calor, esa limpieza?

¿No los tuve también en otra casa,
en aquella mujer que era un Paseo
de acacias florecidas?
De poco me sirvieron mis estudios
y los trabajos que emprendí.
Como Gogol repito: "tengo frío".


Pero aún no aprendí a conservar el fuego.


("la mirada del lobo.blogspot")

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Jotamario Arbeláez (1942 )

Dos poemas

1

Poema de invierno

Llovió toda mi infancia.
Las mujeres altas de la familia
aleteaban entre los alambres
descolgando la ropa. Y achicando
hacia el patio
el agua que oleaba a los cuartos.
Aparábamos las goteras del techo
colocando platones y bacinillas
que vaciábamos al sifón cuando desbordaban.
Andábamos descalzos remangados los pantalones,
los zapatos de todos amparados en la repisa.
Madre volaba con un plástico hacia la sala
para cubrir la enciclopedia.
Atravesaba los tejados la luz de los rayos.
A la sombra del palo de agua
colocaba mi abuela un cabo de vela
y sus rezos no dejaban que se apagara.
Se iba la luz toda la noche.
Tuve la dicha de un impermeable de hule
que me cosió mi padre
para poder ir a la escuela
sin mojar los cuadernos.
Acababa zapatos con sólo ponérmelos.
Un día salió el sol.
Ya mi padre había muerto.


 2

La lectura en tinieblas

Mi padre no me dejaba leer la Biblia
ni el Manifiesto Comunista
para que no gastara la poca luz
que podía pagar para la casa.
Me quitaba el bombillo y dormía con él bajo la almohada
remordiéndole la conciencia
pero al pie de la cama de mi cuarto también roncaba la nevera
e instalado a los pies de mi cama con la nevera abierta
leía de la medianoche al canto del gallo
de la crucifixión de San Pedro cabeza abajo,
del intento de lapidación de Pablo en Listra
y de la pasada por la espada de Santiago en los Hechos de los Apóstoles,
de las tribulaciones de Panait Istrati,
las duras prisiones de Nazim Hikmet
y las torturas de Julius Fucik en su reportaje al pie del patíbulo,
hasta que se me helaban los huesos.


("círculo de poesía")



martes, 22 de diciembre de 2015

Ángel González (1925/2008 )

Por aquí pasa un río



Por aquí pasa un río.
Por aquí tus pisadas
fueron embelleciendo las arenas,
aclarando las aguas,
puliendo los guijarros, perdonando
a las embelesadas
azucenas…

No vas tú por el río:
es el río el que anda
detrás de ti, buscando en ti
el reflejo, mirándose en tu espalda.

Si vas de prisa, el río se apresura.

Si vas despacio, el agua se remansa.


("crepusculario siglo 21")

lunes, 21 de diciembre de 2015

Gustavo de la Rosa Muruato (1955 )

Mujer alquimista


Dices que la luz es la mirada del fuego,
que el oro se esconde en los insectos
y la plata en las abadesas; que las mejores
aleaciones están hechas de mujeres y polvo
rojo y que los velos de la noche encubren
el pudor de las estrellas.
Para mí, tu lengua de espejismos
sólo pronuncia las sílabas de mi deseo.


("el país de las maravillas de noche", ed. uaz, zacatecas, méxico, 2015)

domingo, 20 de diciembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Paraísos


Nada fue cierto: ni las galletas
betunadas que comías con café
de niño.
Tampoco las semillas que arrojabas
a las brasas y a la chimenea
para que estallaran.
Ni era verdad que acostado
esperabas despierto la llegada
de presentes.
Siempre te ganaba el sueño,
el té de hojas de naranjo,
el atole enfriado lento,
la cáscara de mandarina humeante.
Abrías conchas de trigo,
obturabas con cuchillo caparazones
de tortuga, envoltura de calamares:
pero no hallabas perlas.
Las gotas de ámbar
vistas a contraluz no contenían
joyas embalsamadas.

Entonces, sólo entonces, dejaste
de sembrar monedas de oro
en las macetas de zaguán.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Boris Pasternak (1890/1960 )

Nadie va a estar en casa,
Sólo el crepúsculo. El
Día invernal en el ralo alféizar
De cortinas abiertas.

Sólo el paso veloz de los
Blancos y húmedos copos.
Sólo los techos, la nieve,
Y salvo ellos, nada más.

Se dibuja la escarcha
Y de nuevo me envuelve
La tristeza de antaño,
La de aquel otro invierno.

Me mortifica hasta hoy
Una culpa imperdonable,
La ventana en el cruce
Y la falta de leña.

De pronto por la antepuerta
Irrumpe un nuevo temblor.
Midiendo el sonido con pasos
Como el futuro, entras tú.

Te apareces en la puerta
De blanco y sin caprichos,
Llegas vestida con telas
Con las que bordan copos.

                                              1931


("el instante maravilloso, poesía rusa del siglo xx", unam, méxico, 2004, trad. jorge bustamante garcía.)

viernes, 18 de diciembre de 2015

Luis Armenta Malpica (1961 )

Gerundio en pareja y no

(fragmento)


A cada hombre le hablamos en un amor distinto
con un olor que viene de la tierra
y en el respiro es una exclamación de yerba primeriza.


("envés del agua", ed. sría. de cultura, gobierno de jal., méxico, 2012)

jueves, 17 de diciembre de 2015

Mark Strand (1934/2014 )

Muriendo



Nada pudo detenerte.
Ni tu mejor día. Ni el reposo. Ni el movimiento del mar.
Tú continuaste muriendo.
Ni los árboles que abrigaron tus pasos,
ni los árboles que te ensombrecieron.
Ni el doctor que te advirtió,
el canoso y joven doctor que te salvó una vez.
Tú continuaste muriendo.
Nada pudo detenerte. Ni tu hijo. Ni tu hija
que te alimentó y te hizo un niño nuevamente.
Ni tu hijo, que creyó que vivirías para siempre.
Ni el viento que agitó tus solapas.
Ni la quietud que se ofreció a tu movimiento.
Ni tus zapatos que se hicieron cada vez más pesados.
Ni tus ojos que rehusaron mirar hacia adelante.
Nada pudo detenerte.
Te sentaste en tu cuarto y miraste fijamente la ciudad
y continuaste muriendo.
Ibas a trabajar y dejabas que el frío entrara en tus ropas.
Que la sangre chorreara en tus medias.
Que tu rostro se volviera blanco.
Que la voz se te quebrara.
Te apoyabas en el bastón.
Pero nada pudo detenerte.
Ni los amigos a quienes aconsejaste.
Ni tu hijo. Ni tu hija, que cuidó tu crecer a lo pequeño.
Ni la fatiga que vivió en tu aliento.
Ni tus pulmones, que se llenarían de agua.
Ni tus mangas que cargaron el dolor de tus brazos.
Nada pudo detenerte.
Tú continuaste muriendo.
Cuando jugabas con los niños continuabas muriendo.
Cuando te sentabas a comer.
Cuando despertabas por las noches, bañado en lágrimas,
  el cuerpo llorando.
Tú continuaste muriendo.
Nada pudo detenerte.
Ni el pasado.
Ni el furturo con su promesa de buen tiempo.
Ni la visión de tu ventana, abierta al cementerio.
Ni la ciudad. La terrible ciudad con sus edificios
  de madera.
Ni la derrota. Ni el éxito.
Nada hiciste sino seguir muriendo,
Apoyabas el reloj en el oído.
Te sentías resbalar.
Te echabas en la cama.
Cruzabas los brazos sobre el pecho y soñabas
  el mundo sin ti,
en el espacio bajo los árboles,
en el espacio en tu dormitorio,
en los espacios vacíos de ti
y tú continuaste muriendo.
Nada pudo detenerte.
Ni tu respiración. Ni tu vida.
Ni la vida que esperabas.
Ni la vida que tuviste.

Nada pudo detenerte.


("marcelo leites", trad. de eduardo chirinos)

martes, 15 de diciembre de 2015

Leopold Staff (1878/1957 )

Cimientos


Construí sobre la arena
y se vino abajo;
construí sobre una roca
y se vino abajo.
Ahora, cuando construya, empezaré

por el humo de la chimenea.



("otra iglesia es imposible", versión del inglés al español, jonio gonzález)

Luis Armenta Malpica (1961 )

Anexo II: W


Como nos dijo Shakespeare el nombre
nunca importa si hay amor
en el cuerpo. Y tampoco
el destino porque no es el café las esmeraldas
o el sueño lo que buscan
mis manos. No lo soñaste: soy
una realidad que está cerca de ti detrás
de ti adentro de tus nalgas.
En la vía láctea que escurre por tus muslos
existen otros
mundos planetas y asteroides
y en ellos
podemos ocultarnos.
Alzar al mismo tiempo
esa verga que ronda
tu garganta y aprisiona la lengua
y moja igual que tú las sábanas
del frío. No menciones
mi nombre aunque lo sepas. Despertarlo
sería una maldición.
Rézalo así de hinojos.
Murmúralo cuando estás
boca abajo y hambriento de saber que no
hay nombres destino ni es
un sueño lo que te parte
el alma.

Esto mi gentil corifeo
es un amor tan duro
que sólo tú lo ablandas.

Hablo y ando
para venir a ti. Me vengo
sin existir
reproche. Todo esto
da la vida.


("envés del agua", ed. secretaría de cultura, gobierno de jalisco, méxico,2012)

lunes, 14 de diciembre de 2015

Gabriel Ferrater (1922/1972 )

Amanecer



Noche que se me va, otra noche, y el ala

de un inmenso avión se ha interpuesto

entre el azul espeso y la ventana, y dudo

si es un verde tenuísimo o si es plata, fría

cual finura insistente del bisturí que rasga

el útero, o también la luz misma, cuando agrieta

la mano del chiquillo cansado de hacer fuerza

para irritar a sus hermanos, simulando que oculta

quién sabe qué tesoro, y va aflojando

la presa, y sé que nada ha de salir que ayer

no estuviera ya en mí desconsoladamente, y me da

frío mirarme un día más, chupado

hueso frutal, sin pulpa, a la intemperie.


( "javier días gil", versión de josé agustín goytisolo)


domingo, 13 de diciembre de 2015

Alfonso Brezmes (1966 )

Ars Botánica



Hay algo épico en las flores.

Algo hermoso y terrible

ocurre entre sus pétalos

en el breve intervalo en que despiertan.



Un drama silencioso.

Como si la vida ensayase en ellas,

antes de hacerlo en nuestros cuerpos.


("crepusculario siglo 21")

sábado, 12 de diciembre de 2015

Uberto Stabile (1959 )

Exigencias de la edad



Dicen que lo último que se pierde es la esperanza,
pero si ya has perdido el sentido del humor,
¿de qué te sirve la esperanza?
Te doblo la edad
duermo la mitad de horas que tu
fumo tres veces más
gano cada día la paciencia que tu pierdes a diario,
y aún piensas que somos almas gemelas.
Después del amor siempre llega el sueño
y mientras tu roncas yo devoro cigarrillos,
tu ansiedad tiene un límite
la mía un final.
Cuando pierdas el sueño
descubrirás que el amor es siempre
otra cosa,
lo que para ti es un mito
para mi es sólo una leyenda.
Es la edad la que no perdona
no admite créditos, devoluciones ni transferencias,
podemos compartir una vida

pero de la muerte nos tendremos que reír a solas.


("mi manera de estar solo", fb)

viernes, 11 de diciembre de 2015

Christian Peña (1985 )

Apuntes en la Quinta del Sordo


Señora Weiss, ayer desperté con las manos en su pecho,
amasando la carne de sus treinta y dos años.
Mi señora con nombre de león, la prefiero así, sin su mari-
do; cerca de la noche anciana de mi cuerpo.
Permítame morder sus uñas después de la merienda.
Déjeme oler su ropa sucia mientras rezo un rosario.
Concédame prenderle fuego a su vestido de novia.
Mi señora casada por la iglesia, no encuentro cómo agrade-
cerle que haya dado la espalda a Dios, y que me concediera
llevarla de la mano hacia el altar de mi agonía, donde nadie
dio fe de nuestros votos, y un cortejo de brujas se disputó
el ramo de violetas que arrojó de espaldas.


("janto", ed. fondo editorial tierra adentro, méxico, 2010.)

jueves, 10 de diciembre de 2015

Chantal Maillard (1951 )

No pondrás nombre al fuego


No medirás la llama
con palabras dictadas por la tribu,
no pondrás nombre al fuego,
no medirás su alcance.
Todas las llamas son el mismo fuego.
Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos
que la razón constituye en sus tinieblas.
Hay que mirar al cuerpo, muy adentro,
tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar
el gozo de la lava.
No importa en qué caderas,
en qué pecho resbale,
no importa la estatura, el sexo o la materia
pues todos caminamos sobre la misma pira.
No medirás la llama con palabras que encubren
los viejos sentimientos de los hombres.


("life vest under your seat.blogspot")

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Osip Mandelstam (1891/1938 )

La tristeza inexpresiva


La tristeza inexpresiva
Abrió sus dos ojos enormes,
El florero al despertar
Del cristal arrojó las flores.

Todo el cuarto se invadió
De una lánguida ¡dulce medicina!
Este reino tan pequeño
Tanto sueño ha devorado.

Un poco de vino rojo
-Otro poco del sol de mayo-
Y rompiendo un delgado bizcocho
La blancura de dedos finos.
                                                   
                                                 1909


("el instante maravilloso, poesía rusa del siglo xx", unam, méxico, 2004, trad. jorge bustamante garcía)

martes, 8 de diciembre de 2015

Sophia de Mello Breyner Andresen (1919/2004 )

Poema


Poema de geometria e de silêncio
Ângulos agudos e lisos

Entre duas linhas vive o branco.


("canal de poesia")

lunes, 7 de diciembre de 2015

Rafael Cadenas (1930 )

Derrota


Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo que creí
que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi
flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano

me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.


("el hombre aproximativo")

domingo, 6 de diciembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Profecías

1.
Por razones de vagancia y por el gusto de viajar periódicamente el mico culto (MC), emprende salidas de Dogville. Le asombra 1) entrar en otro ciudad a la sala de proyecciones Lumière y encontrarse que sobre la pared blanca: un santa claus de  fines de siglo desholline con el cepillo el chacuaco por donde se exhala el vapor del organismo y, al hacerlo, muestre las esferas que lucen en esta temporada.

2.
También le sorprende que otra chica, en otro lugar y otra hora, le traiga el desayuno a la mesa y le sirva café de grano recién preparado. La observa que al levantar un pedido, entregue a su jefe inmediato la comanda y, para preparar el pedido siguiente, saque el papel carbón, previo humedecido de dedos índice y pulgar, antes de colocarlo en las siguientes hojas -original y copia -casi en cámara lenta- del santa claus que se demora en meter y sacar el cepillo largo de la tronera o chacuaco de fin de siglo.

3.
En fin, que antes que antes de ingresar a la sala de arte Lumière, el MC se detiene a exhalar las últimas volutas de humo y abandonar la colilla entre la vegetación en que predomina el rojo de tercipelo de la flor de nochebuena. Mientras espera el fin de cigarro posterior al almuerzo de media tarde, observa a la pareja: ella sentada en la banca pública de la avenida; él, que le cuenta, le dice, le narra, le precia al tiempo que le extiende el mazo de naipes, dividido en dos para que ella, sentada, escoja cuatro cartas y las entregue a él boca arriba. EL MC, intrigado, los observa a discreta distancia y lee el manuscrito impreso en tinta negra: "se leen manos y cartas". Ella, de anteojos y joven, le escucha persuadida. ¿De qué le habla?, piensa, intrigado, el mico culto ese viernes de vaticinios.

4.
Ya noche, luego que ha abandonado la sala de cine, se detiene fuera de un edificio con el rótulo Hostel, y lee que en ese hostal-hotel, rentan habitaciones compartidas y privadas, que ofrecen tours a puntos turísticos de los alrededores, a funciones de lucha libre en lodo y cocteles de mezcal y tequila agave azul. Luego, el MC se queda frío, cuando ve la orden: "Sonríe, Dios te está filmando en technicolor."

sábado, 5 de diciembre de 2015

Eloy Sánchez Rosillo (1948 )

Antes de que se fuera

Gracias por estos días que ya acaban
y que en nosotros quedan, en tu ser y en el mío,
como señal muy viva de la vida.
Nadie podrá borrarlos, decir que no existieron.
Verdad más honda que cualquier dolor,
más extensa que toda la alegría.
Días hechos de luz, aun en sus noches,
llenas de estellas grandes y de luna;
días en que el amor habitó en esta casa,
en ti y en mí, y en que por ello fuimos
criaturas hermosas y sin muerte.


("la mirada del lobo.blogspot")

viernes, 4 de diciembre de 2015

Idea Vilariño (1920/2009 )

Si no quiero


Si no quiero
si no estoy esperando
si es mentira
si lo hago por vivir
por ir pasando
si estoy aquí sin sueños
sin esperanzas y
sin nada que me sirva
ni le sirva a la vida
y los miro sin asco
con paciencia
y me digo
se creen todo se
dedican la vida
sufren
no dudan nunca
miran besan se ríen
y sin sospechar nada

aseguran que aman.


("revista ñ", clarín)

jueves, 3 de diciembre de 2015

Blanca Varela (1926/2009 )

Mediodía


Todo está preparado para el sacrificio.
La res muge en el templo de adobe.
Lágrima dura y roja,
canchales de fuego,
silencio y olor fuerte de girasol,
de gallos coronados.

Ni una hoja caerá,
sólo la especie cae,
y el fruto cae envenenado por el aire.

No hay centro,
son flores terribles
todos estos rostros clavados en la piedra,
astros revueltos, sin voluntad.

Ni una hora de paz en este inmenso día.
La luz crudelísima devora su ración.

El mar está lejano y solo,
la tierra impura y vasta.


("es puerto existe", uv-xalapa, veracruz, 2003, 2a. ed.)

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Elisa Bonato (1977 )

Dos poemas


8

De cuando era gorrión y no te conocía,
recuerdo haber visto las mejores mañanas.
De cuando era gorrión y vivía en primavera,
recuerdo que solía jugar con mis amigas
y reír a los trinos.
Recuerdo que una vez,
también vos reías,
pero eras árbol.

Y ahora que sujetas con tus ramas
mis sueños,

me he ido secando.


21

Hay dos momentos de pleno movimiento
en los que me noto
más humana, más lenta.

Cuando siento unas manos invisibles
que me empujan
y
cuando siento las cadenas pesadas
con que atan mis bestias.


("marcelo leites.blogspot")

martes, 1 de diciembre de 2015

Laura López Morales (1976 )

Anotan...


Anotan los días del agua
y los días del trueno
pero no ven los caballos
en las laderas del sur

cuando la noche entra en los corrales
de nada sirve contar las faltas

las desperdigadas minucias

todo está aquí
junto al caliente asedio del miedo.


("el poeta ocasional.blogspot")