jueves, 30 de abril de 2015

María Teresa Andruetto (1954 )

Visita


Hoy vino mi madre a visitarme
y caminamos las dos por estas calles.
Hablamos de mi hermano,
de los hijos, de las chicas del Sur,
de mi cuñado. Otra vez yo critiqué
al gobierno y ella dijo otra vez
"¡Es un país tan grande!". No quiere
que me queje: "¡Este país generoso
recibió a tu padre!" y rodamos las dos
hacia una zona de tristeza, en silencio,
hasta que se detiene y dice: "Ayer
hice dulce de duraznos" y yo digo
que hablaron de mi libro

en el diario.


("emma gunst")

miércoles, 29 de abril de 2015

Enzia Verduchi (1967 )

Geografía familiar            


La familia sólo coincide en bodas o entierros,
los parientes se reparten estrechos abrazos,
retoman una conversación nunca concluida:
las mismas preguntas, las mismas respuestas;
como si el domingo hubieran compartido la mesa
o el miércoles se prestaran el hilo dental.
Nos hemos convertido en una tribu aburrida
que se escandaliza cuando alguno
decide ser alpinista o bailarina de cabaret.
Pero siempre tenemos presente a nuestros muertos,
aquellos que no harán las mismas preguntas, quizá
porque no tendremos que dar las mismas respuestas.


("emma gunst")

martes, 28 de abril de 2015

Luis Miguel Aguilar (1956 )

Gálvez, melancólico


No cualquier hombre abre la puerta de su casa
Cualquier mañana turbia de febrero
A una mujer amarga como tú, triste Rose-Helen.
Las que han salido de la calle a ella vuelven.
Cuando te fuiste dejaste intactos los retratos,
Tu florero, tus peinetas, las marinas. Me dolió
La cabeza hasta mi muerte -por cierto, más sencilla
Que la tuya. Aunque no cualquier hombre muere
Bocabajo, sobre una cama gris, triste Rose-Helen.


("el minuto difícil, poemas reunidos 1979/2007", unam, méxico, 2009)

lunes, 27 de abril de 2015

Alejandro Romualdo (1926/2008 )

Cosa corriente


Si me volteo para ver qué pasa,
pasa un río de sangre bajo el puente.
De arriba a abajo. Rasa la corriente,
bramadora de sangre y de sanguaza.

Y si salgo a la calle, con la masa
hambreada, aprendo al tiro, mortalmente,
que la sangre es igual: cosa corriente,
arriba, bajo el puente y en la plaza.

Igual. Cosa corriente, en este valle
de sangre, en donde un hombre tira al blanco,
al negro, al rojo, y barre de la calle

al mendigo sentado junto a un Banco
de sangre y soledad. Y es un detalle

que quien no queda cojo quede manco.


("otra iglesia es imposible")

domingo, 26 de abril de 2015

Carlos Marzal (1961 )

Metal pesado


Igual que sucedía, siendo niños,
con las  magníficas gotas de mercurio,
que se multiplicaban imposibles
en una perturbada geometría,
al romperse el termómetro, y daban a la fiebre
una pátina más de irrealidad,
el clima incomprensible de los relojes blandos.

Algo de ese fenómeno concierne a nuestra alma.
En un sentido estricto, cada cual
es obra de un sinfín de multiplicaciones,
de errores de la especie, de conquistas
contra la oscuridad. Un individuo
es en su anonimato una obra de arte,
un atávico mapa del tesoro
tatuado en la piel de las genealogías
y que lleva hasta él mismo a sangre y fuego.

     No hay nada que no hayamos recibido
ni nada que no demos en herencia.
     Existe una razón para sentir orgullo
en mitad de esta fiebre que no acaba.

Somos custodios de un metal pesado,
lujosas gotas de metal amante.


("poética y poesía", fundación juan march, madrid, mmv)

sábado, 25 de abril de 2015

Estela Figueroa (1946 )

Principios de febrero



No.
El hermoso verano
no ha terminado aún.
Nos queda un mes para estarse en los patios
y descalzarnos
mientras charlamos
de esto y aquello
sin ton ni son.
Todavía habrá hombres de brazos tostados
en las calles
de la ciudad envuelta por la noche
brotada toda
como un lazo de amor.

No.
No me sostengas que no voy a caerme.
Sólo se caen las estrellas fugaces
y yo -te dije-
quiero permanecer.

Un hombre es bueno para una noche.
Cuando amanece es un reflejo dorado
sobre la cama donde se toma café.
Y es agradable el olor que deja.
Dura todo un día.
Pero no toda la vida.

Luego hay que descansar.
El libro de Kavafis y el de Pavese
sobre la mesa de luz.
Hay que aminorar la marcha.
Sentarse un rato a solas
en el sillón del patio.
Mujeres: tendríamos
que aprender de los gatos.
¡Cómo agradecen el tazón
que rebosa de leche!

Falta para el otoño.
Que nos encuentre intactas.
Sin habernos negado
a estas pasiones
que cada tanto

asaltan.


("otra iglesia es imposible")

viernes, 24 de abril de 2015

Gloria Fuertes (1917/1998 )

Advertencia


Cuando estés recién muerto,
aún con la tibia tibia,
aún con las uñas cortas,
querrás hacer algo
-lo que podías hacer ahora-;

y ya habrán cerrado las tiendas y portales;
y ya será muy tarde para llegar a tiempo

a los que hoy te aman.


("emma gunst")

jueves, 23 de abril de 2015

Patrizia Cavalli (1947 )

Poema



¿Y creías que yo no te había visto
morir en un rincón
con el vaso que se te caía de las manos
el cuello rojo e hinchado
avergonzándote un poco
por haber sido sorprendida
una vez más
después de tanto tiempo
en la misma posición en la misma condición

pálida temblorosa llena de excusas?


("otra iglesia es imposible", trad. jorge aulicino)

miércoles, 22 de abril de 2015

Yusef Komunyakaa (1947 )

Los muertos de Quang Tri


Esto es peor que contar piedras
en caminos que no llevan a ninguna parte,
como cuando un tigre intenta cazar y retrocede
al oler su propia sangre en el suelo.
El que se arrodillaba junto a la pagoda,
¿te acuerdas? Capitán, no vamos
a hablar de eso. El niño budista
que se ponía en la puerta y a quien le frotábamos
la cabeza afeitada para que nos trajera suerte
brilla ahora como una luna blanca.
¡Está muerto para siempre, maldita sea!
La hierba que pisamos se levanta;
cuchillos amenazando

nuestras partes más preciadas.


("círculo de poesía", traductor: juan josé vélez)

martes, 21 de abril de 2015

Giuseppe Ungaretti (1888/1970 )

Vigilia

Una entera velada
tendido al costado
de un compañero
masacrado
con su boca
desencajada
vuelta al plenilunio
con la congestión
de sus manos
penetrada
en mi silencio
he escrito
cartas llenas de amor.

No me he sentido nunca
tan
aferrado a la vida.


("blog del amasijo", sin cr. al traductor/a)

lunes, 20 de abril de 2015

Yannis Ritsos (1909/1990 )

El tercero


Estaban los tres sentados a la ventana, mirando el mar.
El primero hablaba sobre el mar. El segundo escuchaba.
                                                                            El tercero
ni hablaba ni escuchaba; se encontraba en el fondo del
                                                                    mar, navegaba.
Tras los vidrios se veían sus movimientos retardados,
                                                                              nítidos,
en medio del acuoso azul. Exploraba un barco
                                                                         naufragado.
Tocó la muerta campanilla de la guardia; leves burbujas
emergían y estallaban con tranquilos ecos. De repente
el primero preguntó "¿Se ahogó?"; el otro dijo "Sí, se
                                                                             ahogó".
El tercero, desde el fondo, los miró con desamparo,
como se mira a los ahogados.


("cinco poetas neohelénicos", traducción de carmen chuaqui, edición universidad autónoma del estado de méxico, toluca, 1981)            

domingo, 19 de abril de 2015

Constantino Cavafis (1863/1933 )

En la mesa de junto


Debe tener apenas veintidós años;
y sin embargo, estoy seguro
que hace los mismos años gocé ese cuerpo.

No es una ilusión;
hace un momento llegué al casino,
no he tenido tiempo de beber.
He gozado el mismo cuerpo.
Mas no recuerdo dónde -un lapso de memoria
                                                          no es nada-.

Vean, está sentado en la mesa de junto,
conozco cada movimiento, y bajo sus ropas
de nuevo veo el amado cuerpo desnudo

                                                                   1918


("poesía erótica", trad. cayetano cantú, ivec, veracruz, méxico, 1997)

sábado, 18 de abril de 2015

Eloy Sánchez Rosillo (1948 )

La voz de aquella flauta


Me acuerdo de haber visto en la estación
de una pequeña ciudad del sur de Yugoslavia
a un viejo campesino de ojos tristes
que allí aguardaba el tren,
como  y mis amigos y otras gentes.

Era en la fresca madrugada de un día de verano
que había sido hermoso.
                                         Casi todos estaban
durmiendo o dormitando en la alta noche
para abreviar el tiempo de espera
y aliviar su cansancio.

Mas el anciano no dormía;
y yo, también sin sueño, lo miraba:
se había sentado sobre su maleta,
en un rincón en sombra,
y apoyaba la espalda en un muro manchado
por la humedad y el tiempo.
A su lado, en el suelo, acompañándole,
brillaba la botella de vino en la que ardía
un dios rjo y alegre.

Entonces vi cómo sacaba de su bolsa de viaje
una rústica flauta de madera
que con amor se aproximó a los labios.
Y se llenó la noche de repente
de una música dulce, quejumbrosa y nostálgica.

Más tarde llegó el tren.
                                     Al fin, partimos,
y entre la gente se perdió el anciano.

Pero yo lo recuerdo: puedo verlo
cuando cierro los ojos y busco en la memoria.
Y puedo oír aún la voz de aquella flauta,
que ahora, igual que entonces,
se abre camino hasta mi corazón.


("poética y poesía", fundación juan march, madrid, 2005)

viernes, 17 de abril de 2015

Valeria Meiller (1985 )


De una evolución

Yo te amé desde antes, ahora existe el rayo,
tijera de luz cortando el aire de la noche.
Los grillos se quedaron sordos y se frotan
las patas con arritmia,
una canción disonante, interpretada por tres cuerdas.
Las ranas croan porque temen al agua y las asusta,
nadie lo entiende, la tormenta.
Yo te amé desde antes:
desde el filo almidonado, en las enaguas,
cuando las horas eran blancas porque eran puras y no
porque eran, nada más, blancas. Te amé
cuando el gallo supo la hora exacta, mientras el día
se dividía del tiempo. En esa división, te amé sin saber.
En el norte riguroso de las cosas, en los naturales
regresos de los ciclos y sus correspondencias,
te amé, con y sin sosiego, en el ojo
burgués de la tormenta, con el parte doméstico
del aburrimiento de los otros.
Te amé con la certeza
de que al año siguiente, no importaban
los muertos, volverían
a caer las nueces de sus cáscaras y los hombres
arrastrarían el hierro
de los días para mantener el temple del fuego.
Te amé con la certeza en abril de la leña,
en verano de los leñadores y en invierno
de las tormentas que habían derribado los árboles.
Y ahora que no te amo, en mi universo
sólo existe, boreal,
la forma endeble de la nieve.
Los fantasmas regresan,
noche tras noche, sin lámpara que los espante.
Ahora que no te amo, en los pliegues planchados
son siempre cómicas las mangas de camisa.
Ahora que todo es
irreal, anónimo, fortuito: las vacas suben como cantidades allá,
en la cuesta,
enfiladas a la par prudente de los álamos como puntadas de hilo
que atraviesan el nácar sin brillo de un botón.


("emma gunst")

jueves, 16 de abril de 2015

Griselda García (1979 )

Pa



usabas camisas color café
jeans gastados
mocasines negros.

me llevabas en el falcon verde del '65,
viejito, con la chapa picada,
ese que dejaba ver el asfalto
pasando rápido bajo mis pies.

a veces lo que te crecía adentro
hacía que te pusieras nervioso
y me pegabas cachetazos
yo te odiaba.

pero ahora te quiero, papá
ahora que no estás.

y olvidé
olvidé
olvidé

para hacer de cuenta que podía seguir adelante,
tener la vida normal de una niña de diez años.

entonces ocurre que volvés una tarde
y me esperás al salir del trabajo
fumando un cigarrillo largo, apoyado contra un pared
con tu camisa color café, marcando en el diario
resultados de viejas loterías
y películas de polanski estrenadas hace años.

me besás, te ofrecés a llevar mi bolso, pesado
y nos vamos tomados del brazo,
caminando despacito sin que nadie pueda decir
que vos estás muerto
y que soy la misma que escribe cada día
un poema a cuchilladas

sobre el vestido de la muerte.


("emma gunst")

miércoles, 15 de abril de 2015

Carlos Marzal (1961 )

Meditación abstrusa


Es extraño. Si trato
de recordar el fuego de las noches sagradas,
un verano violento -como cualquier verano-,
con su luna de sangre y crepitar de brasas,
recuerdo esa violencia y la felicidad,
recuerdo el fuego, pero aquí no está el fuego,
aunque yo sé que ardía en esas noches.

Resulta sorprendente. Si vuelvo atrás la vista,
hacia nuestras reuniones, sé lo que confesamos,
rememoro el ingenio de los viejos amigos,
puedo escuchar la risa,
y esa desesperanza
de la que se alimenta cualquier joven,
porque se sabe fuerte, invulnerable.
Y, sin embargo, aquí, en la presente noche,
nadie se ríe ya, y la desesperanza
no es siempre un alimento adolescente.

Es curioso. Si miro
las páginas de un libro, o esos rostros
que hablan en la pantalla y nos conmueven,
yo sé que nunca fueron, como sí sé que fueron
mi fuego y mis amigos,
son palabras que nadie ha pronunciado
al margen de esos libros, son los rostros
de quien prestó su rostro a quien no existe,
y sin embargo están en esta misma noche,
y son y me acompañan y me ayudan.
Lo que parece eterno en la memoria
ha dejado de serlo, y lo que nunca
vivió en nosotros mismos es nuestra eternidad.
Es extraño, es curioso, es sorprendente:
no estoy del todo en mí, y cuando acudo
a lo que debí ser, todo ha cambiado.
Estoy donde no estoy, y en lo que no soy yo,
y hasta en no importa dónde,

y hasta en no importa cuándo.


("life vest under your seat")

martes, 14 de abril de 2015

Alí Chumacero (1918/2010 )

La forma del vacío



Pienso que el sueño existe porque existo;
pero si contra el mundo cruzo rostros
y de ligeros vientos alzo vuelos,
túnicas que no han de vestir estatuas,
y con palabras que después desaparecen,
violadas de improviso,
evoco su mirada y sus palabras: “cielo”, “vida”
que eran como un andar a oscuras,
tan tristes como yo y como mi alma,
como cuando la noche se derrumba
y viene hasta mis manos decaída,
pienso que existo porque el sueño existe.
Puedo encontrar las huellas que abandono:
la mujer que una vez amaba,
sus brazos, sus cansancios, su mirada
y su visible pensamiento,
olvidada columna en mi memoria,
y todo lo que puedo enumerar:
la tarde que a su lado había,
la noche de su voz y la desierta
despedida de entonces.

Pienso también: “La tierra es mi enemiga”,
mas los seres que habitan su amargura
defienden mi existencia,
luchan con mi tristeza y cada día
presiento que he de hallar diversas tierras,
otras miradas, nuevas formas
hacia mi sueño transportadas,
hechas amor o cándidas caricias
como viajeras que en lo oscuro mueren
sin conocer la tierra donde yacen.

Encontraré también nuevas tristezas,
ojos que ya no miran, cadáveres vacíos
y otra vez el recuerdo de sus ojos,
el anhelar sediento que abandonaba en mí,
su muerta voz, su despedida.
Pero jamás conoceré mi propio sueño,
el alma que pretende defenderme,

mi corazón vacío, ni mi forma.


("life vest under your seat")

lunes, 13 de abril de 2015

Juan Carlos Ramiro Quiroga (1962 )

Animal Planet




No sé a qué sabrá un mono
pero en la alta espesura de su memoria
trepa a un árbol
caza un mono y se lo devora

hace cuánto tiempo ha olvidado esa ceremonia
qué ha hecho para convertirse en "esto"
un ser inmóvil pegado a la pantalla
emocionado con la caza de gorilas en otra parte

sangre aquí y allá

en Animal Planet
un grupo de negros corona su fuerza con una estupidez

los valientes viven un poco
y los cautelosos toda la vida

alguna vez comió iguana a la vera de los duraznillos
una bandada de loros alertaba de su presencia
su pecho cantaba al sol de la mañana
se rascaba la panza
y seguía teniendo hambre
millones de mariposas se mudaban en los pantanales

estas imágenes vuelven cuando no aparta los ojos del cable
(estoy a miles de kilómetros de la selva
tal vez a millones
pero mi memoria me traiciona a cada instante

en vez de cazar monos
ahora cazo palabras
una a una
de los hilos dentales de la muerte
el pensamiento salvaje del que no puedo escapar jamás)


                                           Martes 16 de septiembre de 2008.


("otra iglesia es imposible")

domingo, 12 de abril de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Manos libres


Me senté cerca del cementerio
de pilas alcalinas y celulares
a la hora en que todos
regresan al parque.

Mientras los atletas trotan
escucho las llamadas perdidas
que entran a ese depósito
de desechos químicos.

Oigo también los mensajes
cifrados que ya no tendrán
eco ni en ojos ni oídos,
ni en corazones agitados.

Cualquier intento de reconciliación,
de encuentro, de sorpresa,
de calor o de riña,
no hallará respuesta.

Quién sabe los motivos
o razones que los amantes
encontraron para irse
cada uno por su lado.

Quién sabe cuánto uno
o ambos tensó los hilos
que un día creyó de acero,
de cemento o tripas.

Quién sabe si el plazo auto-
impuesto se apagó, o un
extravío, robo u olvido
de una cifra llevó a lo otro.

sábado, 11 de abril de 2015

José Lezama Lima (1910/1976 )

La casualidad


Pregunta un estudiante a José Lezama Lima:

–¿Qué cosa es el azar, maestro?

–Tú te subes a una guagua y al lado del asiento que eliges va sentada la mujer que será tu esposa...

–¿Y ése es el azar, maestro?

–Espérate a que termine, chico. El azar es la mujer que iba en la guagua a la que no te subiste.



Contado por el poeta Eliseo Alberto

["cómo cantaba mayo en la noche" )

viernes, 10 de abril de 2015

Linda Gregg (1942 )

Dejá a los pájaros


Ocho venados en la ladera
entre el rocío de una mañana de verano.
El cielo de noche azul.
Yo como una yegua que han dejado pastando.
El Tao no me consuela.
El Camino me fue dado
en la leche de la infancia.
Respirándolo despertando y durmiendo.
Pero ya no queda más del olor sorprendente
de la esperma en mis muslos,
ya no la unto en mi estómago
para mostrar placer.
Ya nunca dejaré el anhelo.
Dejaré que mi cabello siga largo.
La lluvia proclama estos árboles,
los árboles hablan del sol.
Dejá a los pájaros, dejá a los pájaros.
Dejá que la hoja sea pasión.
Dejá a la quijada, a los dientes, a la lengua
entre nosotros. Dejá al gozo.
Dejá entrar. Dejá que se junten la furia y la calma.
Dejá que vengan las codornices.
Dejá que el invierno te impresione. Dejá a la primavera.
Permitile al océano despertar en vos.
Dejá que la yegua en el campo
entre el rocío de una mañana de verano
te haga relinchar. Te haga venir

a la cerca a relinchar. Dejá a los pájaros.


("emma gunst", traducción de gustavo adolfo chaves)

jueves, 9 de abril de 2015

Gina Saraceni (1966 )

Las casas mueren






Las casas mueren cuando se vuelven árboles,
cuando una mancha vegetal las recubre
y convierte en jardines verticales.

De sus ventanas brotan raíces
que rozan el filo de las nubes.

La casa muere con el verano en la garganta.

Hubo luz, un tiempo, en esa casa.
Hubo vidrios limpios que acogían una
mano temerosa de que el viento los quebrara.
Hubo niños oliendo a pinos y olivares
y una puerta grande donde entraba
todo el pasado y su memoria.

Los muertos regresan a la casa,
hablan una lengua incomprensible y
levantan el polvo acumulado de los años.

Puede que aquí el tiempo se detenga
y sólo exista el instante en que la casa
se torna un paisaje fugitivo.

Todo se mueve en su cuerpo de piedra,
hasta la hoja más pequeña que se asoma
a la intemperie y se abandona.

No hay dónde agarrarse
para seguir de pie ante la casa;
para no caer delante de sus ruinas
y volverse una planta más que la recorre.

No se puede mirar tanto pasado
sin perder la lengua
en el hueco vertical de sus paredes.

No se puede mirar en ese quiebre
sin pensar que alguna vez
alguien fue feliz en esta casa,

alguien aferrado al canto de los grillos.


("rua das petras")

miércoles, 8 de abril de 2015

Juan Manuel Roca (1946 )

Diario de viaje



A la hora en que el sueño se desliza
Como un ladrón por senderos de fieltro
Los poetas beben aguas rumorosas
Mientras hablan de la oscuridad,
De la oscura edad que nos circunda.
A la hora en que el tren tizna la luna
Y el ángel del burdel se abandona a su suerte,
La orquesta toca un aire lastimero.
Una yegua del color de los espejos
Se hunde en la noche agitando su cola de cometa.

¿Qué invisible jinete la galopa?


("rua das petras")

martes, 7 de abril de 2015

Wislawa Szymborska (1923/2012 )

Elogio de la mala conciencia de uno mismo


El ratonero no tiene nada que reprocharse.
Los escrúpulos le son ajenos a la pantera negra.
No dudan de lo apropiado de sus actos las pirañas.
El crótalo se acepta sin complejos a sí mismo.

No existe un chacal autocrítico.
El tábano, la langosta, la tenia y el caimán
viven como viven y así están satisfechos.

De cien kilos es el corazón de la orca,
pero no le pesa.

Nada más animal
que una conciencia limpia

en el tercer planeta del Sol.


("life vest under your seat", s/c traductora/r)

lunes, 6 de abril de 2015

Gabriel Celaya (1911/1991 )

 Biografía

No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta.
Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay, sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: morir.


("cómo cantaba mayo en la noche")

domingo, 5 de abril de 2015

Uriel Martínez (1950 )

El domingo


Como muchos desconocidos
este domingo me levanté
oscura la mañana;
puse la cafetera.

Como cientos de seres
hice a un lado la cortina:
vi la mañana brumosa,
hostil y compacta.

Al igual que miles
de hombres solos, me até
la boina luego
de apelmazarme el pelo.

Lo mismo que docenas
de docenas de mortales,
evité el espejo antes
de colocarme el puente.

Al igual que mis antepasados,
pedí a la vida, pedí
a nadie que terminara
el día temprano.

sábado, 4 de abril de 2015

Paul Claudel (1868/1955 )

San Pablo




Cordero de Dios que prometiste tu reino a los violentos,
acoge a Pablo tu siervo que te trae diez talentos.
Cinco que Tú le diste a guardar y cinco que él ganó por su cuenta.
Austero para todos los que te aman, eres un Amo que ve por su renta.
¡Puesto que dio el pobre corazón por Ti, haz que su dios le sea dado!
¡Padre Abraham, aplaca para siempre la sed de este hombre fulminado!
A la sombra sola de Tu presencia, el viejo Moisés tuvo miedo al decir:
¡Apártate de mí, aunque sólo sea por el miedo que tengo de verte y morir!
Mas Pablo, como un Tabernáculo sin fisura y como una lámpara propiciatoria,
aceptó en vida la cercanía de Vuestra Gloria,
y fue el hombre que al profeta maravilla diciendo:
¿Quién es aquel de entre vosotros que puede vivir ardiendo?
¡Oh Dios, para todos nosotros es  insufrible el aguijón de Tu verdad!
¡Pero aquel que Te abraza, se une a la terrible simplicidad!
Mirando a Dios, mira el mundo ingrato y cruel,
y asume en su corazón humano la misma Pasión que Él.
Como Dios no tiene voz, es la voz que habla en su lugar:
como Dios no tiene carne ni sangre, he aquí mi cuerpo para lacerar.
Y para concluir a lo que falta en la pasión del Infinito,
aquí está Pablo, simple como la llama y como el grito.
Simple como la espada aguda que al cuerpo del espíritu desplante.
Simple como el fuego que desata los elementos en su alquimia devorante.
Simple como el amor que sólo tiene una causa
y va a donde el viento lo lleva, ignorante de la extinción y la pausa,
de uno y otro confín en las alas del soplo por encima del mar.
Tu amor es el fuego de la muerte y Tu celo un infierno sin par.
Y al ver a todos esos niños ciegos y a esos pueblos que mueren sin bautizar,
Pablo llora retorciéndose las manos y pide ser para ellos decapitado,
pido piedad para los que amo, porque pueden morir incrédulos y en pecado.
Te ruego que oigan como yo, antes de que la hora y el proceso hayan concluido,

esa voz que les dice: ¡Pablo, yo soy Jesús a quien tú has perseguido!


("otra iglesia es imposible", traducción de juan josé arreola)

viernes, 3 de abril de 2015

Alejandra Correa (1965 )

Mi vecina es sorda...


Mi vecina es sorda
hoy apagó su audífono
y se echó en la cama
Decidió desconectarse
Adentro de ella
en su útero
encarnada
anda hace horas a la deriva
sin oir el tiempo
nada la perturba
teléfonos, golpes o timbres
ni siquiera la desesperada secuencia morse
de su marido que lo intenta todo
para ahorrarse el cerrajero
él ha ideado
un cartel que baja desde mi ventana
a la de su dormitorio y dice:
"Amalia, prendé el audífono"
Ella navega
su cama ya se hizo barco
Afuera los mares
afuera los muelles


la oigo rezar


("blog del amasijo")

jueves, 2 de abril de 2015

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

Me rindo, soy tuyo, puedes tasarme

Me rindo, soy tuyo, puedes tasarme
y venderme en el mercado en un canasto
si quieres, de todas formas de la cesta
volveré a tí como un perrito
a hacerme vender de nuevo, pintado
a rayas o a cuadros, una cosa es segura:
este perro no cambia más de dueño.
¡Cómo es que yo que gozaba al poseer
gozo ahora siendo poseído?
¡Patas arriba, perro, panza al aire,
cola movida en tu paraíso?
¡La divinidad ha dicho tu nombre
y su voz te ha alcanzado la médula!
Ladra, corre, baila: ¡qué victoria

absoluta esta rendición incondicional!.


("intercuerpos", trad: guillermo piro)

miércoles, 1 de abril de 2015

Enrique Lihn (1929/1988 )

Piedra sacrificial

No me quiero hacer víctima
A lo sumo estoy cómodamente tendido
sobre la piedra de los sacrificios
y un tipo que se limpia las uñas con un cuchillo
me dice ¿Qué es de tu vida?
¿No te parece que sobra?


("ómnibus")