sábado, 31 de enero de 2015

Carilda Oliver Labra (1922 )

Declaración de amor

Make love, no war

Pregunto si llevo corazón
cuando despierto el peligro entre sus muslos,
si me equivoco
cuando preparo la única trinchera
en su garganta.

Yo sé que la guerra es probable;
sobre todo hoy
porque ha nacido un geranio.

Por favor, no apuntéis al cielo
con vuestras armas:
se asustan los gorriones,
es primavera,
llueve,
y está el campo pensativo.
Por favor,
derretiréis la luna que da sobre los pobres.

No tengo miedo,
no soy cobarde,
haría todo por mi patria;
pero no habléis tanto de cohetes atómicos,
que sucede una cosa terrible:

lo he besado poco.


("emma gunst")

viernes, 30 de enero de 2015

Wislawa Szymborska (1923/2012 )



Adolescencia


¿Yo, adolescente?
Si de repente, aquí, ahora, se plantara ante mí,
¿tendría que saludarla como a una persona próxima,
a pesar de que es para mí extraña y lejana?
¿Soltar una lágrima, besarla en la frente
por el mero hecho
de que tenemos la misma fecha de nacimiento?
Hay tantas diferencias entre nosotros
que probablemente sólo los huesos son los mismos,
la bóveda del cráneo, las cuencas de los ojos.
Porque ya sus ojos son como un poco más grandes,
sus pestañas más largas, su estatura mayor
y todo el cuerpo recubierto de una piel
ceñida y tersa, sin defectos.
Nos unen, es cierto, familiares y conocidos
pero casi todos están vivos en su mundo,
y en el mío prácticamente nadie
de ese círculo común.
Somos tan diferentes,
pensamos y decimos cosas tan distintas.
Ella sabe poco,
pero con una obstinación digna de mejores causas.


("emma gunst", sin c/al traductor)

jueves, 29 de enero de 2015

Juan Vicente Piqueras (1960 )

Museo de la Acrópolis


Una mano de mármol, pero sólo los dedos,
sobre un hombro de mármol sin cabeza.

Un brazo erosionado que nadie tiende a nadie.

Un caballo sin patas.
Un jinete que es sólo sus muslos.

Dionisos a pedazos, recompuesto.

Un toro sin cuernos que está siendo devorado
por un león que no está,
sólo sus garras.

Admiramos lo desparecido.
Tal vez nuestra cultura nace de estas ausencias,
de lo vacío, de lo que no hay.

También nosotros somos lo que queda
de nosotros,
lo que falta,

                   el hueco que nos cuida.


("apología de la luz")

miércoles, 28 de enero de 2015

Claudia Emerson (1957/2014 )

Marco

Casi todas las cosas que fabricaste para mí
–la mesita de cama, la mecedora, la manta-
se las di a los amigos para que las usaran
para que no me recordaran
las horas que perdiste haciéndolas,
los eternos acabados.
Pero conservé el espejo, quizá porque,
como todos los espejos, la mayor parte del tiempo
son invisibles, parte de un muro o aparecen
por reflejos –inofensivos- porque los reflejos
después de todo, cambian. Ahí lo colgué
al frente, en el corredor oscuro de esta casa
que ya nunca verás; de modo que aumentará
la débil luz convirtiéndose en una
pequeña ventana al revés. Nadie se para
ante él. Esta mañana, sin embargo, al ponerme
el abrigo y alisarme el pelo, vi sobre mi cara
su marco, admirando por primera vez
la forma como el cerezo
que cortaste y puliste tú mismo
había oscurecido,
justo como dijiste.

("emma gunst", traducción de salvador mayorga)

martes, 27 de enero de 2015

Gloria Fuertes (1917/1998 )

En los bosques de Pennsylvania




Cuando un árbol gigante se suicida,
harto de estar ya seco y no dar pájaros,
sin esperar al hombre que le tale,
sin esperar al viento,
lanza su última música sin hojas
-sinfónica explosión donde hubo nidos-,
crujen todos sus huecos de madera,
caen dos gotas de savia todavía
cuando estalla su tallo por el aire,
ruedan sus toneladas por el monte,
lloran los lobos y los ciervos tiemblan,
van a su encuentro las ardillas todas,

presintiendo que es algo de belleza que muere.


("emma gunst")

lunes, 26 de enero de 2015

Juan Carlos Moisés (1954 )

Medidas imprecisas

Está bien, dos más dos es cuatro,
pero querer a alguien es cinco,
seis, tal vez siete.
Oír el verano, oler la noche,
no tienen medidas precisas.
Se puede ser bueno o malo,
ambas cosas o ninguna,
sin que manzanas se vuelvan peras.
Los afectos no se suman,
los defectos no se restan.
Las nubes no abren juicios sobre las personas.


("de sibilas y pitias")

domingo, 25 de enero de 2015

Eloy Sánchez Rosillo (1948 )

El fulgor del relámpago


Hay cosas que la vida te da cuando ya apenas
podías esperarlas, y su luz
maravillosa, elemental, purísima,
te hace feliz de pronto. Y desgraciado,
pues comprendes que no te corresponde
ese milagro ahora y que no debes
a ciegas entregarte a lo que era
propio tal vez de otro momento tuyo,
de un momento anterior, cuando tenías
fuerzas para ser libre.
Mas déjate llevar, y vive esa hermosura
con coraje, sin miedo. A qué pensar
en lo que te conviene. Es muy fugaz la dicha.
No la desprecies. Tómala. Y apura
el fulgor del relámpago.
                                  Después,

tiempo tendrás para seguir muriéndote.


("apología de la luz")

sábado, 24 de enero de 2015

Pedro Lemebel (1952/2014 )

El heraldo del Apocalipsis


El escritor chileno murió en la mañana de ayer en Santiago, a los 62 años, tras padecer un cáncer.
Pedro Lemebel, el escritor que tendió una mirada ‘coliza’ para develar oscuros secretos de la sociedad chilena, murió ayer viernes 23 de enero en Santiago de Chile, a los 62 años.

Definido por Roberto Bolaño como “una de las pocas voces que valen la pena en la literatura chilena contemporánea”, Lemebel murió sin renunciar al discurso rebelde y contestatario que esgrimió desde antes de que sus crónicas asombraran por su audacia y lenguaje sin claudicaciones en defensa de los humildes y discriminados.

Un cáncer de laringe que lo atacó en 2012 venció a un artista que combatió desde su condición de ‘coliza’ (chilenismo para homosexual) a la dictadura de Augusto Pinochet, cuando junto a Francisco Casas creó el colectivo de arte ‘Las Yeguas del Apocalipsis’, en los años 80.

El dúo protagonizó estremecedoras denuncias contra las violaciones a los derechos humanos. Fueron los precursores de las ‘velatones’ (homenajes a las víctimas con velas encendidas en lugares públicos) que, con audacia, llegaron a instalar frente a La Moneda (sede de Gobierno) o en otros céntricos puntos de Santiago.

Adornados con plumas y maquillajes carnavalescos, Lemebel y Casas bailaron cueca (baile nacional chileno) con los pies desnudos sobre vidrio molido y desollaron sus cuerpos, sepultándose en cal, para representar el fin de los detenidos desaparecidos.

En 1988, en la entrega del premio Pablo Neruda al poeta Raúl Zurita, las ‘Yeguas’ irrumpieron en el escenario para ofrecer al galardonado una corona de espinas que este rechazó.

Cuando se acercaba la transición a la democracia, en 1989, aparecieron en un acto de proclamación de la candidatura presidencial de Patricio Aylwin con una pancarta que decía ‘Homosexuales por el Cambio”.

En una crónica de su libro ‘Loco Afán’ Pedro Lemebel relata otro beso sorpresivo, que estampó en la boca de Joan Manuel Serrat.

OPINIÓN DEL ESCRITOR JOHN BETTER
Algunas luminarias de la literatura como Roberto Bolaño o Carlos Monsivais lo consideraban un genio. Lemebel, (Santiago de Chile, 1952) escribió y describió su tiempo y su momento. Uno, era donde las bombas lacrimógenas se mezclaban con la sopa del mediodía, cuando Santiago ensangrentado ponía de abono sobre sus manzanares miles de muertos. Un escritor volátil polémico, audaz. Pedro llegó a Barranquilla en 2008 por medio de una invitación que el director de  La Cueva, Heriberto Fiorillo, le extendió para el segundo Carnaval Internacional de las Artes. Aterrizó en la Arenosa y se tomó en una noche el teatro Amira de la Rosa. Allí brilló con sus crónicas de desaparecidos, de homosexualidades marginales, de hambre, de pobreza, de esa Latinoamérica que otros escritores prefieren mirar de reojo. Aquí estuvo, montado sobre unos tacones de 20 centímetros, gritando a viva voz que eso de ser “pobre y maricón es peor que cualquier cosa”.  Ha muerto una parte de la memoria de nuestra América india, insurgente. Se ha ido, y nunca más habrá de volver. Nos dejó sus libros, su imagen, su rabia, que como el mismo un día declaró, era la tinta de su escritura. Espléndido viaje, Pedro Lemebel.


("el heraldo", autor: john better)

César Moro (1903/1956 )

        La altitud

Un núcleo de humor altivo
un ahogado cubierto de rabia
como de una espuma purísima
montañas guarnecidas de lana
dan las once
quédate hasta mi regreso
hijo del diablo
mendigo indecente
pústula del tiempo
quédate programa retorno de las menstruaciones
quédate hasta perder tu nombre
hijo de cartas piojosas
hijo de mierda
quédate, cuando las holas cambien tus narices por fuego,
quédate. Si el granizo, si los golpes, si las opiniones, si los
cuerpos
si las participaciones, si los anuncios y los pequeños anuncios
si la familia, si la fama, furtivos, fuegos fatuos, balas,
taparrabos, toneles, escalas, chasis, candelas
en cantidad de 36.000, etc., etc., caen
quédate
Hijo de la felicidad acunada
en un nido de escorpiones
suave a la mirada como el joven vitriolo vivaz
como el nacimiento de los hongos venenosos
acunado en una escolopendra
Hijo chocho afásico
luz de los hombres
hijo perseverante
la necesidad es más grande que la angustia.


("in terra ignota", trad: kato molinari)

viernes, 23 de enero de 2015

Natalia Litvinova (1986 )

El milagro de la comunidad


Lavo el piso en cuclillas. Paso el trapo mojado.
Trazo mi camino humilde.
Afuere sucede el milagro de la comunidad:
un coro de niños canta, los hombres cortan trigo,
las mujeres se bañan en el río.
Me arqueo contra el espejo, la soledad excita.
Pronto se derrumbará esta casa y la alta hierba
cubrirá las ruinas.
Mi hombre huyó ante el peligro.
En la poesía encuentro la oración para soportar

cada corte abrupto.


(fuente: "otra iglesia es imposible")

jueves, 22 de enero de 2015

Juan Gelman (1930/2014 )

Tócame...


Tócame la mejilla por si encuentras
una humedad antigua y olvidada.
Es del tiempo en que quise ser caballo
para no ser fantasma.

Tócame la mejilla. Vamos, anda...


("Violín y otras cuestiones", coedición Universidad Veracruzana y Atrasalante)

miércoles, 21 de enero de 2015

Charles Simic (1938 )

La explicación parcial

Parece que pasó mucho tiempo
desde que el mozo tomó mi pedido.
Una mugrienta y pequeña fonda,
la nieve cae afuera.

Parece que hubiera oscurecido
desde la última vez que escuché
la puerta de la cocina detrás de mí
y desde que noté
a alguien pasando por la calle.

Un vaso de agua con hielo
me hace compañía
en esta mesa que elegí
al entrar.

Y unas ganas,
ganas increíbles
de alcanzar a oír
lo que dicen
los cocineros.


("hasta donde llega la voz", versión: tom maver)

martes, 20 de enero de 2015

Elder Silva (1955 )

Instantes de hotel



Cuelgo las medias
en el calefactor del cuarto
y así aún humeantes
dan un poco de pánico.
A la mañana ya estarán secas
y saldré con ellas
por calles de La Boca
y con ellas me sentaré
a escuchar a los mejores
poetas del continente
que prestigian este
workshop de invierno.

La poesía –no hay dudas-
mejora mucho con los pies

calientes.


("rua das petras")

lunes, 19 de enero de 2015

José Watanabe (1945/2007 )

La oruga


Te he visto ondulando bajo las cucardas, penosamente, trabajosamente,
pero sé que mañana serás aire.

Hace mucho supe que no eras un animal terminado.
Y como entonces
arrodillado y trémulo
te pregunto:
¿sabes que mañana serás aire?
¿te han advertido que esas dos molestias aún visibles
serán tus alas?
¿te han dicho cuánto duelen abrirse
o sólo sentirás de pronto una levedad, una turbación
y un infinito escalofrío subiéndote desde el culo?

Tú ignoras el gran prestigio que tienen los seres del aire
y tal vez mirándote las alas no te reconozcas
y quieras renunciar,
pero ya no: debes ir al aire y no con nosotros.

Mañana miraré sobre las cucardas, o más arriba.
Haz que te vea,
quiero saber si es muy doloroso el aligerarse para volar.
Hazme saber

si acaso es mejor no despegar nunca la barriga de la tierra.


(fuente: "life vest under your seat")

domingo, 18 de enero de 2015

Uriel Martínez (1950 )

La ambulancia


Cuando bajé la cortina de acero, escuché
la ambulancia de la Cruz Roja; va por un cuerpo,
pensé.

Mientras tragaba mis sagrados alimentos: pollo
dulce, fideo y un té de limón, una niña pidió
ayuda: le extendí un trozo; pero no quiso.

Luego de hacer algunas compras, regresé
con el cajero del súper: me faltaba un peso,
que le reclamé; me devolvió la mitad.

Trepé al camión que me acercaría de regreso
a casa, al subir me cedieron un asiento para
a ancianos, embarazadas, invidentes y tullidos.

Lo acepté y agradecí el gesto. Había pagado medio
pasaje al mostrar el carnet de adulto mayor de 60
años.

Llegué al local de cortina de acero donde oí
que pasaba el vehículo de primeros auxilios,
recogí la bolsa en que guardo la libreta de apuntes,

El calendario de año nuevo y donde anoto
los días que vienes por un rato; donde dejo
espacios en blanco porque a veces no vale la pena.


sábado, 17 de enero de 2015

Manuel Bandeira (1886/1968 )

Momento en un café


Cuando el entierro pasó
Los hombres que estaban en el café
Se sacaron el sombrero maquinalmente
Saludaron al muerto distraídos
Todos estaban vueltos hacia la vida
Absortos en la vida
Confiados en la vida.

Pero uno se descubrió con un ademán amplio y demorado
Mirando el cajón largamente
Ése sabía que la vida es una agitación feroz y sin finalidad
Que la vida es traición
Y saludaba la materia que pasaba

Liberada para siempre del alma muerta.


(fuente: "marcelo leites", trad: estela dos santos)

viernes, 16 de enero de 2015

Cristina Peri Rossi (1941 )

Distancia justa

En el amor, y en el boxeo,
todo es cuestión de distancia.
Si te acercas demasiado me excito
me asusto
me obnubilo digo tonterías
me echo a temblar.
Pero si estás lejos
sufro entristezco
me desvelo
y escribo poemas.


(fuente: "blog del amasijo")

jueves, 15 de enero de 2015

Pedro Montealegre (1975/2015 )

La morada


4

Yo tengo en mi casa un puñado de hojas, y veo que el día
me las hace tierra. Yo veo que el día desnuda su esqueleto,
y las vuelve óxido. Y a ti no te importa porque vas desnudo:
tu nervadura articula el lenguaje del silencio. Y sabes que ella,
la muerte redonda, cabe en el clavo que afirma mi casa:
un pilar, una esquina, el cajón de un mueble. Y tú vas desnudo,
porque la muerte es el ropaje que no logra cubrirte,
así como mi casa me cierra los ojos y roza mi mejilla
con el mismo soplo con que apaga la vela. Yo tengo en mi casa
un puñado de hojas y vas con tus párpados y ya las barres.
Y todo el misterio es claro como un huevo, y la cáscara de calcio
te será nutritiva si la mueles con las palmas. Y todo el misterio
es tu voz de muchacho, tus cimientos de muchacho: esas manos
que saben tomar el insecto de la muerte y treparlo por los dedos
hasta que vuele a la bujía. Mi casa es la bujía. Y adentro te llamo.

(en "el placard")

miércoles, 14 de enero de 2015

Luis Arturo Ramos (1947 )

Sexo


El paisaje se me reveló en el cuerpo de una mujer. Esperanza, la primera mujer en mi vida, acostumbraba mostrarnos los calzones como anticipación del sexo con que después nos inauguraría el sentido de la vista. Luego de un bailoteo eficaz con la falda hasta la cintura, nos bendecía con la luz de su entrepierna desde el corredor de su casa. Nosotros, mis amigos y yo, atisbábamos del verde tierno de su pubis tras un seto de arbustos a casi 20 metros de distancia. Desde entonces asocio el sexo de las mujeres con el reino vegetal. Años después, de regreso de un partido de beisbol en los llanos que rodeaban a mi pueblo, vi a una loca recién violada dar alaridos entre las raíces mastodónticas de una ceiba. Desnuda y desmelenada, nos ofrecía entre aullidos su sexo con las manos que yo vi como si fuera una madejada de bejucos oscuros. Ante mis ojos, había amputado con las uñas su sexo aterrador y me lo aventaba a la cara como un escupitajo o una maldición. La mujer se despenaba a lomos de gritos y lloriqueos  a una etapa más recóndita y densa de su propia locura, situada en un tiempo y en un espacio que todavía no alcanzo a imaginar. Desde entonces también asocio el sexo de las mujeres con las tormentas y las escapatorias.


("Acercamientos a la narrativa de Luis Arturo Ramos", Martin Camps y José Antonio Moreno Montero [compiladores], ed. UACJ, Ciudad Juárez, Chih., México, 2005.)

martes, 13 de enero de 2015

Tomaz Salamun (1941/2014 )

Canción popular

Todo poeta verdadero es un monstruo.
Destruye a la gente y su habla.
Su canto eleva una técnica que aniquila
la tierra para que no nos coman los gusanos.
El borracho vende su abrigo.
El ladrón vende a su madre.
Sólo el poeta vende su alma para separarla
del cuerpo de quien ama.


(fuente: "rima interna", trad: martín lópez-vega)

lunes, 12 de enero de 2015

Jesús Cárdenas Sánchez (1973 )

Dejar de ser unidad

Quiere ser una mota de polvo más,
un grupo de moléculas reunidas.
Quiere contar con una habitación
iluminada, un ajetreo cálido,
formar parte de un grupo,
salir al encuentro de la muchedumbre
hasta ser insufrible.

Se aleja de los actos solitarios,
se informa de las reuniones locales,
se apunta al gimnasio, a idiomas, a talleres.
Va al encuentro de la tertulia,
al roce de una tasca o una bodega.
Busca ser murmullo de vida,
caer en esas trampas comunes.
Busca en foros, en chats otros iguales,
la señal de palabras enlazadas.
Busca, en realidad, el equilibrio en los otros,
alguien a quien poder aferrarse ahora.

Aún entonces no da gracias a la vida,
pues dejará de ser una quimera
mientras solo un mantel aguante
con un cubierto y un vaso.


(fuente: "portal de poesía")

domingo, 11 de enero de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Luna de Ayotzinapa


Pregunté si te percataste de
la luna de sangre en horas previas
a la noche de los desaparecidos.

Luego me preguntaste si había
visto lunas anteriores, lunas
teñidas de un rojo cobalto.

Te dije que sí, hace veinte años
observé eclipses sucesivos;
e intuí los presagios.

No quise ver ni adivinar desenlaces,
para qué si éstos iban más
allá de mi voluntad.

Era, me dijiste, como si quisieras
impedir baladas bestiales
a la noche, a la luna, a la sangre.

Era como un anillo acuñado
al anular; era como un aro
de serpientes avenido al aliento.

Cuernavaca, Morelos

sábado, 10 de enero de 2015

Antonio Cisneros (1942/2012 )

Taberna


En las tinieblas los cuerpos envejecen
sin que nadie repare en el escándalo.

Un rostro amable y terso se confunde
con los belfos que van hacia la muerte.

Por eso somos hijos de la noche
a la puerta del templo. Un lamparín

es también el anuncio de reposo
para los cazadores extenuados.

Una taberna, por ejemplo, es en la noche
el frontispicio de las maravillas.

O al menos una luz en las colinas
donde rondan los perros salvajes.

Nadie teme a la muerte adormecido
en su mesa de palo y sin embargo

entre los altos vasos apacibles
se enfría el corazón con la insolencia

(y el encanto tal vez) de un tigre adulto
en la plaza del pueblo a pleno día.

Ninguna confidencia en verdad nos degüella.
Ni la risa recuerda a un jabalí

de pelambre dorada y fino precio.
El páncreas es un campo de ciruelas.
Los diablos apagan la linterna.

Aguardan (como suelen) donde cesa la luz.


(fuente: "el azul de los lápices")

viernes, 9 de enero de 2015

Idea Vilariño (1920/2009 )

Ya no


Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.

No volverá a tocarte.


No te veré morir.


(fuente: "blog del amasijo")

jueves, 8 de enero de 2015

Annabelle Despard (1943 )

Si murieras primero


Déjame al menos juntar tus olores
como especímenes: tus axilas, suéter
de lana,
dedos amarillos de cigarrillo. Necesitaría
tomar la huella de tu pie
y grabar tu risa.
Llevaré estos archivos al exilio;
mi cuerpo a Santa Helena donde los barcos
ya no atracan,
una roca en el océano, una estación polar donde
el viento ruja

y los osos tiren la puerta abajo.


(fuente: "emma gunst", traductora indirecta: silvia camerotto)

miércoles, 7 de enero de 2015

Wislawa Szymborska (1923/2012 )

El primer amor



Dicen
que el primero es el más importante.
Eso es muy romántico,
pero no en mi caso.


Algo entre nosotros hubo y no hubo,
sucedió y tuvo su efecto.


No me tiemblan las manos
cuando encuentro pequeños recuerdos
y un fajo de cartas atadas con una cuerda
–si al menos fuera una cinta–.


Nuestro único encuentro tras los años
fue una conversación de dos sillas junto a una fría mesita.


Otros amores
hasta ahora respiran profundamente en mí.
A éste le falta aliento para suspirar.


Y sin embargo justo así, como es,
puede algo que los otros no pueden todavía:
no recordado,
ni siquiera soñado,

me acostumbra a la muerte.


(fuente: "emma gunst", s/crédito al traductor/a)

martes, 6 de enero de 2015

Amalia Bautista (1962 )

Carminus


No es una pesadilla y no es un dulce sueño.
Empieza a amanecer, camino sola
por calles de un lugar que no conozco
en el que no me siento extraña ni extranjera.
Aun así me sorprende cada cosa,
la luz que va llegando a las paredes,
el eco de mis pasos, el olor de los patios
con naranjos y fuentes y azulejos,
el temblor que me agita en una esquina
(quizá el frío, quizá la negra vida).
Abiertos los zaguanes a mis ojos,
su frescor, su penumbra, parece que me hablan
en un idioma antiguo que mi sangre recoge.
Tantas puertas abiertas como bocas,
pero tu voz no sale de ninguna.

Y ninguna me llama por mi nombre.


(fuente: "emma gunst")

lunes, 5 de enero de 2015

Horacio Castillo (1934/2010 )

Para ser recitado en la barca de Caronte


El paisaje es más hermoso de lo que habíamos imaginado:
estas murallas que caen a pico sobre nosotros,
aquel sol negro descendiendo sobre la laguna,
allá, a estribor, un arco iris que refracta la niebla.
Pero esta moneda de hierro entre los dientes,
este óbolo que debemos morder hasta el término del viaje,
cierra la boca que desea cantar.
Cantar para estas almas tristes sentadas en el banco,
mientras el cómitre marca con el látigo el compás,
mientras ordena remar sin interrupción,

cada vez más fuerte, cada vez más rápido, más lejos de la luz.


(fuente: "rua das petras" y "de sibilas y pitias")

domingo, 4 de enero de 2015

Gonzalo Rojas (1917/2011 )

Enigma de la deseosa



Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto
de 32, exige lectura
de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,
b) toda su piel liviana
para los besos, c) mirada
verde para desafiar el infortunio
de las tormentas;
no va a las casas
ni tiene teléfono, acepta
imantación por pensamiento. No es Venus;

tiene la voracidad de Venus.


(fuente: "rua das petras")

sábado, 3 de enero de 2015

Iván Turguéniev (1818/1883 )

El perro


Somos dos en la habitación: mi perro y yo. En el patio aúlla una tormenta terrible, furiosa.

El perro está sentado ante mí, y me mira directo a los ojos.

Y yo también lo miro a los ojos.

Él como que quiere decirme algo. Es mudo, no tiene palabras, no se entiende a sí mismo, pero yo lo entiendo.

Yo entiendo que, en este instante, en él y en mí vive la misma sensación, que entre nosotros no hay ninguna diferencia. Somos idénticos, en cada uno de nosotros arde y brilla el mismo fuego trémulo.

La muerte llegará volando, batirá sobre él su ala fría, ancha…

¡Y fin!
¿Quién aclarará después, cuál fuego preciso ardía en cada uno?

¡No!, no somos un animal y un hombre que intercambian miradas…

Somos dos pares de ojos solitarios, fijos el uno en el otro.

Y en cada uno de esos pares, en el animal y en el hombre, una sola y misma vida se aprieta asustada a la otra.


(fuente: "life vest under your seat", sin crédito al traductor/a)


viernes, 2 de enero de 2015

Alfredo Fressia (1948 )

Bello amor

Bello amor, bellos amantes,
porque el amor no pasa
de un memorial de hombres que me amaron,
el sexo idéntico,idéntico
el ancestro conjugado,
bello y estéril, bello
porque estéril, porque destinado
al memorial de hombres que me amaron
de antes, sin después, al otro
lado de sus vidas, sin otro
rostro que el insomne
habitante del deseo, se consume
de belleza antes, siempre antes de los hombres,
el memorial de hombres que me amaron.


(fuente: Eclipse cierta poesía 1973/2003, coedición Alforja-Conaculta-Fonca, México, 2006.)

jueves, 1 de enero de 2015

Óscar Efraín Herrera (1962 )

Aunque la calle...


Aunque la calle sigue ahí
transitan otros coches,
las casas que había fueron derrumbadas
y construyeron otras
en las que un nuevo cartero
busca destinatarios distintos.

Eso no importa,
adentro de mis ojos
llevo la imagen
de la casa de mis padres
a donde todavía puedo llegar.


(fuente: Arista, Ediciones Intempestivas, Monterrey, N. L., México, 2011.)