jueves, 31 de diciembre de 2015

Cristina Falcón Maldonado (1963 )

XVI



Uno aprende a estar solo
como el perro que aprende
a no pasar
a quedarse afuera.

Bueno, uno aprende
porque no le queda remedio

Uno se sienta
con su plato
su cuchillo su tenedor
todo en orden
todo limpio
demasiado todo.

Ya uno no sabe qué hacer
uno con uno mismo
uno con su plato y su vaso
con su silla
más tarde
con su almohada
con su frío
su miedo.

Uno sin embargo
aprende a estar solo
como el perro que mira
desde la intemperie
y araña la puerta
y no le abren y no le oyen.

Uno aprende
a estar solo
o lo que es peor aún

a creer que ha aprendido.


("emma gunst")

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Arseni Tarkovski (1907/1989 )

La casa de enfrente


Demolieron la casa de enfrente.
Los inquilinos se fueron contentos

Llevando consigo sofás, ollas, flores,
Espejos torcidos y gatos.

El viejo miró la casa desde el camión,
Y sintió que el tiempo lo atrapaba,

Todo se quedó así para siempre.
Entonces surgió el descontento,

Un polvo seco comenzó a brillar
Lento mientras caía la noche.

En la casa quedaron sueños, recuerdos,
Esperanzas perdidas y deseos.

Demolieron todo, se llevaron los troncos.
Pero los fantasmas del pasado

De ahí no se alejaron ni un paso
Y le cantaron de nuevo al cerezo.

Bebieron vino blanco en las bodas,
Iban al  trabajo y al cine.

Trasladaban ataúdes en toallas,
Se prestaban, unos a otros, dinero,

Dormían en colchones de bruma
Y arrullaban a sus primogénitos,

Mientras la áspera encía de la máquina
Lamía sus arcillas roñosas,

Y en una pata, como sobre una "T",
la grúa giraba y giraba.

                                                        1958


("el instante maravilloso, poesía rusa del siglo xx", unam, méxico, 2004, trad. jorge bustamante garcía.)

martes, 29 de diciembre de 2015

Ángel Campos Pámpano (1957/2008 )

(interior)

Entrar en casa
como animal que acude
a su refugio.
Y buscar en la sombra
otra sombra que duerme.


("la mirada del lobo")

lunes, 28 de diciembre de 2015

Jorge Eduardo Eielson (1924/2006 )

guardo de Lima una botella 

Llena de lluvia
Y  un puñado de arena
En el pañuelo. A veces recuerdo
La luz de su nublado cielo
Y la acaricio
Como se acaricia una perla
En el bolsillo.


("memoria" en línea)

domingo, 27 de diciembre de 2015

Maximiliam Voloshin (1877/1932 )

Es tan ávido tu amor
Que solloza, ruega, implora...
Ámalo en silencio, con rigor
Ámalo aunque se extinga.

Ilumínalo con límpidas llamas
Sin humo, al azar, sin tristeza.
Ámalo alegre con el cuerpo
Y con dolor ámalo en el corazón.

Que el espectro por el amor creado
No cubra otro rostro:
Ama tu amor en carne y hueso
Sencillamente, vivamente.

Guarda su señal supersticiosamente
No temas al enemigo incrédulo...
Ama tu amor justa y fielmente
¡Ámalo con el corazón!

                                       8 de junio 1914


("el instante maravilloso, posía rusa del siglo xx, unam, méxico, 2004, tr. jorge bustamante garcía.)


sábado, 26 de diciembre de 2015

Raymond Carver (1938/1988 )

Domingo por la noche


Utiliza las cosas que te rodean.
Esta ligera lluvia
Tras las ventana, por ejemplo.
Este cigarrillo entre los dedos,
Estos pies en el sofá.
El débil sonido del rock and roll,
El ferrari rojo en el interior de la cabeza.
La mujer que anda a trompicones
Borracha por la cocina…
Coge todo eso,

Utilízalo.


("life vest under your seat", sin cr. al traductor)

viernes, 25 de diciembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )


Dos poemas

1.
No abandono la ciudad, no abandono el barco, la montaña de reposo y salud me indica que me vaya. Ningún comunicado lo expresa, son documentos blancos que sin decirlo ni precisarlo me solicitan. Puntualmente atiendo ese silencio: no quepo en ningún hospital, ni leprosario ni casa  de reposo para esteparios. Aunque no tengo pensión ni auxilio del Estado me internaré en la noche, una vez más.

2.
La noche tiene andenes,
el día tiene corredores,
como tu cuerpo tiene lluvias,
aguas, otros cuerpos
guardan tu cuerpo, otros
ojos, otros silencios.


jueves, 24 de diciembre de 2015

José Luis Parra (1944/2012 )

El aprendiz del fuego


¿Dónde está aquella lumbre
que tenía la casa caldeada?
¿Eras tú, madre?
¿Eras tú la cocina, el comedor, la sala?
¿Era tan sólo tu alegría
lo que hacía habitable el mundo?

¿Dónde está aquella alfombra,
ese calor, esa limpieza?

¿No los tuve también en otra casa,
en aquella mujer que era un Paseo
de acacias florecidas?
De poco me sirvieron mis estudios
y los trabajos que emprendí.
Como Gogol repito: "tengo frío".


Pero aún no aprendí a conservar el fuego.


("la mirada del lobo.blogspot")

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Jotamario Arbeláez (1942 )

Dos poemas

1

Poema de invierno

Llovió toda mi infancia.
Las mujeres altas de la familia
aleteaban entre los alambres
descolgando la ropa. Y achicando
hacia el patio
el agua que oleaba a los cuartos.
Aparábamos las goteras del techo
colocando platones y bacinillas
que vaciábamos al sifón cuando desbordaban.
Andábamos descalzos remangados los pantalones,
los zapatos de todos amparados en la repisa.
Madre volaba con un plástico hacia la sala
para cubrir la enciclopedia.
Atravesaba los tejados la luz de los rayos.
A la sombra del palo de agua
colocaba mi abuela un cabo de vela
y sus rezos no dejaban que se apagara.
Se iba la luz toda la noche.
Tuve la dicha de un impermeable de hule
que me cosió mi padre
para poder ir a la escuela
sin mojar los cuadernos.
Acababa zapatos con sólo ponérmelos.
Un día salió el sol.
Ya mi padre había muerto.


 2

La lectura en tinieblas

Mi padre no me dejaba leer la Biblia
ni el Manifiesto Comunista
para que no gastara la poca luz
que podía pagar para la casa.
Me quitaba el bombillo y dormía con él bajo la almohada
remordiéndole la conciencia
pero al pie de la cama de mi cuarto también roncaba la nevera
e instalado a los pies de mi cama con la nevera abierta
leía de la medianoche al canto del gallo
de la crucifixión de San Pedro cabeza abajo,
del intento de lapidación de Pablo en Listra
y de la pasada por la espada de Santiago en los Hechos de los Apóstoles,
de las tribulaciones de Panait Istrati,
las duras prisiones de Nazim Hikmet
y las torturas de Julius Fucik en su reportaje al pie del patíbulo,
hasta que se me helaban los huesos.


("círculo de poesía")



martes, 22 de diciembre de 2015

Ángel González (1925/2008 )

Por aquí pasa un río



Por aquí pasa un río.
Por aquí tus pisadas
fueron embelleciendo las arenas,
aclarando las aguas,
puliendo los guijarros, perdonando
a las embelesadas
azucenas…

No vas tú por el río:
es el río el que anda
detrás de ti, buscando en ti
el reflejo, mirándose en tu espalda.

Si vas de prisa, el río se apresura.

Si vas despacio, el agua se remansa.


("crepusculario siglo 21")

lunes, 21 de diciembre de 2015

Gustavo de la Rosa Muruato (1955 )

Mujer alquimista


Dices que la luz es la mirada del fuego,
que el oro se esconde en los insectos
y la plata en las abadesas; que las mejores
aleaciones están hechas de mujeres y polvo
rojo y que los velos de la noche encubren
el pudor de las estrellas.
Para mí, tu lengua de espejismos
sólo pronuncia las sílabas de mi deseo.


("el país de las maravillas de noche", ed. uaz, zacatecas, méxico, 2015)

domingo, 20 de diciembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Paraísos


Nada fue cierto: ni las galletas
betunadas que comías con café
de niño.
Tampoco las semillas que arrojabas
a las brasas y a la chimenea
para que estallaran.
Ni era verdad que acostado
esperabas despierto la llegada
de presentes.
Siempre te ganaba el sueño,
el té de hojas de naranjo,
el atole enfriado lento,
la cáscara de mandarina humeante.
Abrías conchas de trigo,
obturabas con cuchillo caparazones
de tortuga, envoltura de calamares:
pero no hallabas perlas.
Las gotas de ámbar
vistas a contraluz no contenían
joyas embalsamadas.

Entonces, sólo entonces, dejaste
de sembrar monedas de oro
en las macetas de zaguán.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Boris Pasternak (1890/1960 )

Nadie va a estar en casa,
Sólo el crepúsculo. El
Día invernal en el ralo alféizar
De cortinas abiertas.

Sólo el paso veloz de los
Blancos y húmedos copos.
Sólo los techos, la nieve,
Y salvo ellos, nada más.

Se dibuja la escarcha
Y de nuevo me envuelve
La tristeza de antaño,
La de aquel otro invierno.

Me mortifica hasta hoy
Una culpa imperdonable,
La ventana en el cruce
Y la falta de leña.

De pronto por la antepuerta
Irrumpe un nuevo temblor.
Midiendo el sonido con pasos
Como el futuro, entras tú.

Te apareces en la puerta
De blanco y sin caprichos,
Llegas vestida con telas
Con las que bordan copos.

                                              1931


("el instante maravilloso, poesía rusa del siglo xx", unam, méxico, 2004, trad. jorge bustamante garcía.)

viernes, 18 de diciembre de 2015

Luis Armenta Malpica (1961 )

Gerundio en pareja y no

(fragmento)


A cada hombre le hablamos en un amor distinto
con un olor que viene de la tierra
y en el respiro es una exclamación de yerba primeriza.


("envés del agua", ed. sría. de cultura, gobierno de jal., méxico, 2012)

jueves, 17 de diciembre de 2015

Mark Strand (1934/2014 )

Muriendo



Nada pudo detenerte.
Ni tu mejor día. Ni el reposo. Ni el movimiento del mar.
Tú continuaste muriendo.
Ni los árboles que abrigaron tus pasos,
ni los árboles que te ensombrecieron.
Ni el doctor que te advirtió,
el canoso y joven doctor que te salvó una vez.
Tú continuaste muriendo.
Nada pudo detenerte. Ni tu hijo. Ni tu hija
que te alimentó y te hizo un niño nuevamente.
Ni tu hijo, que creyó que vivirías para siempre.
Ni el viento que agitó tus solapas.
Ni la quietud que se ofreció a tu movimiento.
Ni tus zapatos que se hicieron cada vez más pesados.
Ni tus ojos que rehusaron mirar hacia adelante.
Nada pudo detenerte.
Te sentaste en tu cuarto y miraste fijamente la ciudad
y continuaste muriendo.
Ibas a trabajar y dejabas que el frío entrara en tus ropas.
Que la sangre chorreara en tus medias.
Que tu rostro se volviera blanco.
Que la voz se te quebrara.
Te apoyabas en el bastón.
Pero nada pudo detenerte.
Ni los amigos a quienes aconsejaste.
Ni tu hijo. Ni tu hija, que cuidó tu crecer a lo pequeño.
Ni la fatiga que vivió en tu aliento.
Ni tus pulmones, que se llenarían de agua.
Ni tus mangas que cargaron el dolor de tus brazos.
Nada pudo detenerte.
Tú continuaste muriendo.
Cuando jugabas con los niños continuabas muriendo.
Cuando te sentabas a comer.
Cuando despertabas por las noches, bañado en lágrimas,
  el cuerpo llorando.
Tú continuaste muriendo.
Nada pudo detenerte.
Ni el pasado.
Ni el furturo con su promesa de buen tiempo.
Ni la visión de tu ventana, abierta al cementerio.
Ni la ciudad. La terrible ciudad con sus edificios
  de madera.
Ni la derrota. Ni el éxito.
Nada hiciste sino seguir muriendo,
Apoyabas el reloj en el oído.
Te sentías resbalar.
Te echabas en la cama.
Cruzabas los brazos sobre el pecho y soñabas
  el mundo sin ti,
en el espacio bajo los árboles,
en el espacio en tu dormitorio,
en los espacios vacíos de ti
y tú continuaste muriendo.
Nada pudo detenerte.
Ni tu respiración. Ni tu vida.
Ni la vida que esperabas.
Ni la vida que tuviste.

Nada pudo detenerte.


("marcelo leites", trad. de eduardo chirinos)

martes, 15 de diciembre de 2015

Leopold Staff (1878/1957 )

Cimientos


Construí sobre la arena
y se vino abajo;
construí sobre una roca
y se vino abajo.
Ahora, cuando construya, empezaré

por el humo de la chimenea.



("otra iglesia es imposible", versión del inglés al español, jonio gonzález)

Luis Armenta Malpica (1961 )

Anexo II: W


Como nos dijo Shakespeare el nombre
nunca importa si hay amor
en el cuerpo. Y tampoco
el destino porque no es el café las esmeraldas
o el sueño lo que buscan
mis manos. No lo soñaste: soy
una realidad que está cerca de ti detrás
de ti adentro de tus nalgas.
En la vía láctea que escurre por tus muslos
existen otros
mundos planetas y asteroides
y en ellos
podemos ocultarnos.
Alzar al mismo tiempo
esa verga que ronda
tu garganta y aprisiona la lengua
y moja igual que tú las sábanas
del frío. No menciones
mi nombre aunque lo sepas. Despertarlo
sería una maldición.
Rézalo así de hinojos.
Murmúralo cuando estás
boca abajo y hambriento de saber que no
hay nombres destino ni es
un sueño lo que te parte
el alma.

Esto mi gentil corifeo
es un amor tan duro
que sólo tú lo ablandas.

Hablo y ando
para venir a ti. Me vengo
sin existir
reproche. Todo esto
da la vida.


("envés del agua", ed. secretaría de cultura, gobierno de jalisco, méxico,2012)

lunes, 14 de diciembre de 2015

Gabriel Ferrater (1922/1972 )

Amanecer



Noche que se me va, otra noche, y el ala

de un inmenso avión se ha interpuesto

entre el azul espeso y la ventana, y dudo

si es un verde tenuísimo o si es plata, fría

cual finura insistente del bisturí que rasga

el útero, o también la luz misma, cuando agrieta

la mano del chiquillo cansado de hacer fuerza

para irritar a sus hermanos, simulando que oculta

quién sabe qué tesoro, y va aflojando

la presa, y sé que nada ha de salir que ayer

no estuviera ya en mí desconsoladamente, y me da

frío mirarme un día más, chupado

hueso frutal, sin pulpa, a la intemperie.


( "javier días gil", versión de josé agustín goytisolo)


domingo, 13 de diciembre de 2015

Alfonso Brezmes (1966 )

Ars Botánica



Hay algo épico en las flores.

Algo hermoso y terrible

ocurre entre sus pétalos

en el breve intervalo en que despiertan.



Un drama silencioso.

Como si la vida ensayase en ellas,

antes de hacerlo en nuestros cuerpos.


("crepusculario siglo 21")

sábado, 12 de diciembre de 2015

Uberto Stabile (1959 )

Exigencias de la edad



Dicen que lo último que se pierde es la esperanza,
pero si ya has perdido el sentido del humor,
¿de qué te sirve la esperanza?
Te doblo la edad
duermo la mitad de horas que tu
fumo tres veces más
gano cada día la paciencia que tu pierdes a diario,
y aún piensas que somos almas gemelas.
Después del amor siempre llega el sueño
y mientras tu roncas yo devoro cigarrillos,
tu ansiedad tiene un límite
la mía un final.
Cuando pierdas el sueño
descubrirás que el amor es siempre
otra cosa,
lo que para ti es un mito
para mi es sólo una leyenda.
Es la edad la que no perdona
no admite créditos, devoluciones ni transferencias,
podemos compartir una vida

pero de la muerte nos tendremos que reír a solas.


("mi manera de estar solo", fb)

viernes, 11 de diciembre de 2015

Christian Peña (1985 )

Apuntes en la Quinta del Sordo


Señora Weiss, ayer desperté con las manos en su pecho,
amasando la carne de sus treinta y dos años.
Mi señora con nombre de león, la prefiero así, sin su mari-
do; cerca de la noche anciana de mi cuerpo.
Permítame morder sus uñas después de la merienda.
Déjeme oler su ropa sucia mientras rezo un rosario.
Concédame prenderle fuego a su vestido de novia.
Mi señora casada por la iglesia, no encuentro cómo agrade-
cerle que haya dado la espalda a Dios, y que me concediera
llevarla de la mano hacia el altar de mi agonía, donde nadie
dio fe de nuestros votos, y un cortejo de brujas se disputó
el ramo de violetas que arrojó de espaldas.


("janto", ed. fondo editorial tierra adentro, méxico, 2010.)

jueves, 10 de diciembre de 2015

Chantal Maillard (1951 )

No pondrás nombre al fuego


No medirás la llama
con palabras dictadas por la tribu,
no pondrás nombre al fuego,
no medirás su alcance.
Todas las llamas son el mismo fuego.
Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos
que la razón constituye en sus tinieblas.
Hay que mirar al cuerpo, muy adentro,
tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar
el gozo de la lava.
No importa en qué caderas,
en qué pecho resbale,
no importa la estatura, el sexo o la materia
pues todos caminamos sobre la misma pira.
No medirás la llama con palabras que encubren
los viejos sentimientos de los hombres.


("life vest under your seat.blogspot")

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Osip Mandelstam (1891/1938 )

La tristeza inexpresiva


La tristeza inexpresiva
Abrió sus dos ojos enormes,
El florero al despertar
Del cristal arrojó las flores.

Todo el cuarto se invadió
De una lánguida ¡dulce medicina!
Este reino tan pequeño
Tanto sueño ha devorado.

Un poco de vino rojo
-Otro poco del sol de mayo-
Y rompiendo un delgado bizcocho
La blancura de dedos finos.
                                                   
                                                 1909


("el instante maravilloso, poesía rusa del siglo xx", unam, méxico, 2004, trad. jorge bustamante garcía)

martes, 8 de diciembre de 2015

Sophia de Mello Breyner Andresen (1919/2004 )

Poema


Poema de geometria e de silêncio
Ângulos agudos e lisos

Entre duas linhas vive o branco.


("canal de poesia")

lunes, 7 de diciembre de 2015

Rafael Cadenas (1930 )

Derrota


Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo que creí
que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi
flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano

me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.


("el hombre aproximativo")

domingo, 6 de diciembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Profecías

1.
Por razones de vagancia y por el gusto de viajar periódicamente el mico culto (MC), emprende salidas de Dogville. Le asombra 1) entrar en otro ciudad a la sala de proyecciones Lumière y encontrarse que sobre la pared blanca: un santa claus de  fines de siglo desholline con el cepillo el chacuaco por donde se exhala el vapor del organismo y, al hacerlo, muestre las esferas que lucen en esta temporada.

2.
También le sorprende que otra chica, en otro lugar y otra hora, le traiga el desayuno a la mesa y le sirva café de grano recién preparado. La observa que al levantar un pedido, entregue a su jefe inmediato la comanda y, para preparar el pedido siguiente, saque el papel carbón, previo humedecido de dedos índice y pulgar, antes de colocarlo en las siguientes hojas -original y copia -casi en cámara lenta- del santa claus que se demora en meter y sacar el cepillo largo de la tronera o chacuaco de fin de siglo.

3.
En fin, que antes que antes de ingresar a la sala de arte Lumière, el MC se detiene a exhalar las últimas volutas de humo y abandonar la colilla entre la vegetación en que predomina el rojo de tercipelo de la flor de nochebuena. Mientras espera el fin de cigarro posterior al almuerzo de media tarde, observa a la pareja: ella sentada en la banca pública de la avenida; él, que le cuenta, le dice, le narra, le precia al tiempo que le extiende el mazo de naipes, dividido en dos para que ella, sentada, escoja cuatro cartas y las entregue a él boca arriba. EL MC, intrigado, los observa a discreta distancia y lee el manuscrito impreso en tinta negra: "se leen manos y cartas". Ella, de anteojos y joven, le escucha persuadida. ¿De qué le habla?, piensa, intrigado, el mico culto ese viernes de vaticinios.

4.
Ya noche, luego que ha abandonado la sala de cine, se detiene fuera de un edificio con el rótulo Hostel, y lee que en ese hostal-hotel, rentan habitaciones compartidas y privadas, que ofrecen tours a puntos turísticos de los alrededores, a funciones de lucha libre en lodo y cocteles de mezcal y tequila agave azul. Luego, el MC se queda frío, cuando ve la orden: "Sonríe, Dios te está filmando en technicolor."

sábado, 5 de diciembre de 2015

Eloy Sánchez Rosillo (1948 )

Antes de que se fuera

Gracias por estos días que ya acaban
y que en nosotros quedan, en tu ser y en el mío,
como señal muy viva de la vida.
Nadie podrá borrarlos, decir que no existieron.
Verdad más honda que cualquier dolor,
más extensa que toda la alegría.
Días hechos de luz, aun en sus noches,
llenas de estellas grandes y de luna;
días en que el amor habitó en esta casa,
en ti y en mí, y en que por ello fuimos
criaturas hermosas y sin muerte.


("la mirada del lobo.blogspot")

viernes, 4 de diciembre de 2015

Idea Vilariño (1920/2009 )

Si no quiero


Si no quiero
si no estoy esperando
si es mentira
si lo hago por vivir
por ir pasando
si estoy aquí sin sueños
sin esperanzas y
sin nada que me sirva
ni le sirva a la vida
y los miro sin asco
con paciencia
y me digo
se creen todo se
dedican la vida
sufren
no dudan nunca
miran besan se ríen
y sin sospechar nada

aseguran que aman.


("revista ñ", clarín)

jueves, 3 de diciembre de 2015

Blanca Varela (1926/2009 )

Mediodía


Todo está preparado para el sacrificio.
La res muge en el templo de adobe.
Lágrima dura y roja,
canchales de fuego,
silencio y olor fuerte de girasol,
de gallos coronados.

Ni una hoja caerá,
sólo la especie cae,
y el fruto cae envenenado por el aire.

No hay centro,
son flores terribles
todos estos rostros clavados en la piedra,
astros revueltos, sin voluntad.

Ni una hora de paz en este inmenso día.
La luz crudelísima devora su ración.

El mar está lejano y solo,
la tierra impura y vasta.


("es puerto existe", uv-xalapa, veracruz, 2003, 2a. ed.)

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Elisa Bonato (1977 )

Dos poemas


8

De cuando era gorrión y no te conocía,
recuerdo haber visto las mejores mañanas.
De cuando era gorrión y vivía en primavera,
recuerdo que solía jugar con mis amigas
y reír a los trinos.
Recuerdo que una vez,
también vos reías,
pero eras árbol.

Y ahora que sujetas con tus ramas
mis sueños,

me he ido secando.


21

Hay dos momentos de pleno movimiento
en los que me noto
más humana, más lenta.

Cuando siento unas manos invisibles
que me empujan
y
cuando siento las cadenas pesadas
con que atan mis bestias.


("marcelo leites.blogspot")

martes, 1 de diciembre de 2015

Laura López Morales (1976 )

Anotan...


Anotan los días del agua
y los días del trueno
pero no ven los caballos
en las laderas del sur

cuando la noche entra en los corrales
de nada sirve contar las faltas

las desperdigadas minucias

todo está aquí
junto al caliente asedio del miedo.


("el poeta ocasional.blogspot")

lunes, 30 de noviembre de 2015

Miguel Ángel Petrecca (1979 )

La indiferencia



Ya sabés: lo que no se rinde nunca a un largo cortejo
cede de golpe a un comentario o un gesto distraídos.
Es hora entonces de que, sin proponértelo, te dediques
a recrear las condiciones de absoluta indiferencia
en las que estuviste sumergido un día en que sucedió
todo eso: y no estabas, precisamente, frente al espejo,
como esta mañana, luego de un desayuno ordinario
(sin naranjas!), de una ducha caliente y un vistazo
a los mensajes que en la bandeja de entrada dejó la noche
igual que el mar en una playa. Absoluta indiferencia,
sí, parado debajo de un tilo encendido al mediodía,
vibrando. Y pasó el afilador por la cuadra en ese momento.
Sonó la armónica del afilador con su piedra dulce
girando sobre el manubrio de una bicicleta inglesa.


("el poeta ocasional.blogspot")

domingo, 29 de noviembre de 2015

Pablo García Casado (1972 )


Ford


como un oso que despierta del letargo
nuestro ford va derritiendo la nieve del parabrisas
pongo las maletas en el asiento trasero repaso el mapa de carreteras

ahora llegas tú medio dormida
sin pintar sin arreglar rota por la noche pasada
una noche de preguntas de miedo de ropa que entra

y sale de los armarios una noche de nevera desconectada
pero hoy es distinto y te sientas a mi lado como antes
cuando viajábamos sin prisa a través de bosques y maizales en esas noches
de faros encendidos en busca del océano

el ford asciende lento por la colina
quiero viajar al sur al sur de todos los proyectos


("rua das petras.blogspot")

sábado, 28 de noviembre de 2015

Li Po (701/762 )

Canción


Siempre me decías: "Envejeceremos juntos.
Mis cabellos y los tuyos se iluminarán
de nieve y de luna»
Pero hoy amas a otra, y hoy vengo a ti,
vengo dolorida a darte mi ultimo adiós.
Llena por última vez nuestras tazas con
el zumo que brinda el olvido y canta la canción
que habla de aquella ave muerta bajo la nieve.
Me iré luego a embarcar en las turbias
aguas del Yu-Keú, allí donde ellas se dividen
y, siguiendo rumbo contrario, unas van hacia
el este y otras hacia el oeste»
¿Por qué lloran, al oírme, jóvenes amadas?
Acaso den con el hombre del corazón fiel
que, sinceramente, les diga» "Envejeceremos

juntos..."



("marcelo leites.blogspot", trad. álvaro yunque)

viernes, 27 de noviembre de 2015

Roberto Juarroz (1925/1955 )

Así como no podemos


Así como no podemos
sostener mucho tiempo una mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.

No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
las proporciones del silencio
cuando algo lo visita.
Y menos todavía
cuando nada lo visita.

El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
ni tampoco a lo que no es el hombre.

Y sin embargo puede
soportar el peso inexorable
de lo que no existe.


("cómo cantaba mayo en la noche.blogspot")

jueves, 26 de noviembre de 2015

Carilda Oliver Labra (1924 )

Discurso de Eva



Hoy te saludo brutalmente:
con un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?
Te extraño
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.
¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte: "mi vida"
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, perece en llama.
De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero,
no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa.
Amor...
(¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise poner que ya te odio.)
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el fuego?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?
Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida. Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo,
yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarle a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarle pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo,
el tiempo,
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta...
Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarte nunca.
Ayer soñé que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
Éste es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle,
Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Y a la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.
Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para siempre.
Ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.


("inmaculada decepción.blogspot")

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Rubén Bonifaz Nuño (1923-2013 )

Fuego de pobres


26

Vengo a mirar aquí la madrugada;
a las fauces de humo, donde el fuego
se tuerce; al horno que se abre, no edificio
para el trigo, sí puerta
al resplandor del sacramento
inicial que me desnuda el rostro.

¿Quién, pues, el adversario; el que dialoga
conmigo? ¿A quién la tierra pertenece?

Mi mujer una sólo;
una sólo mi nieta, una mi hermana;
una, mi casa en donde vivo;
en mi contra y siempre de mi parte.

Y aunque no se me diera el regocijo
de sábanas ilustres, ni la mesa
de un existir tranquilamente,
ni el atributo cálido de hablarle
de la lluvia exterior, disimulada
por cerrojos y puertas.

Almohada, creciente de latidos
en la oreja sin sueño, lo que oía;
reloj de ciego, desangrándose
gota por gota; vértigo, aleteo
tenaz de mariposa traspasada,
de mariposa negra contra el muro.
Y mi alma y mi lengua.

Mal agüero la noche, mala el agua
en los huesos metida, su ponzoña
como niebla en los huesos.

Espero la salida en donde miro;
en donde ahúman, a lo lejos,
las llamas; hacia el rumbo donde sube
el parido sangriento, y su familia
de encarnizados pájaros lo sigue.


(´´fuego de pobres´´, fce, méxico, 1997)

martes, 24 de noviembre de 2015

Claudia Magliano (1957 )

El aljibe escupe...


El aljibe escupe el agua esa que hemos de beber dijiste
no otra de río o estanque porque la noche trae muertos a la superficie
y en la mañana parece que
ya no quedará nada sin embargo
hay restos de piernas y brazos flotando allá más lejos cerca del molino
y no los vemos
la vida comienza justo en la puerta de tu casa
en el galpón donde se alinea la lana del rabo de las ovejas que cortaste a fuego
chilla y aúlla el ganado res cabeza molida a golpes o de un solo tiro
pac
seca es la muerte de los animales es seca y muda
muda muda no dicen nada los animales no cuando los matan
se dejan ser presa sabrosa ah hoy también comeremos tierna carne de oveja
y mañana la alfombra de cuero acariciará mi piel delante de la estufa
y haremos leños con el monte y haremos el milagro de la noche
sin muertos flotando en el río porque no los vemos
la vida comienza en la puerta de tu casa comienza
sí así dulce es la tarde cayendo sobre los campos.


("el poeta ocasional.blogspot")

lunes, 23 de noviembre de 2015

Ana Blandiana (1942 )

Sin saber



Evidentemente no me parezco
a ninguno de esos hilanderos de palabras
que se hacen los trajes y las carreras de ganchillo,
las glorias, los orgullos,
aunque me muevo entre ellos
y ellos miran mis palabras como si fueran jerseis,
"-¡Qué bien vestida vas!", me dicen.
"-¡Qué bien te queda el poema!",
sin saber
que los poemas no son mis vestidos,
sino el esqueleto
extraído con dolor
y colocado encima de la carne como un caparazón,
siguiendo el ejemplo de las tortugas
que así sobreviven
largos e infelices
siglos.


("emma gunst", trad. de r. pisot y j.v. piqueras)

domingo, 22 de noviembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Tareas


Te vi en la fila del banco,
sección Jubilados y Pensionados,
donde me apartaría espacio.

De lejos te vi en Catedral,
esperabas la bendición
ingenuamente.

Te vi en la subasta de strippers,
habías reservado habitación
por 3 días y 2 noches en Acapulco.

Te encontré en lista de espera
de Cubana de Aviación,
para ese 26 de julio.

En el pizarrón de Jardines
del Olvido encontré tu nombre
y el horario de misas.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Samuel Vásquez (1949 )


 Viejo, uno regala tiempo todo el tiempo.
Uno sale a encontrarse con nadie
a desmentir el espejo que otro habita
a farfullar una canción borroneada
a luchar contra el ángel del olvido
a andar sobre esta sombra que conduce a
                                                         nada

La boca, una herida en mitad del rostro
Los oídos, potes donde otro arroja sus babas
Las piernas, dos grilletes cosidos hacia atrás
El corazón, leño que no recibe fuego
Los ojos, dos ratones que van por los rincones

Es preciso regresar
antes de que la propia sombra se hunda en la
                                                              noche
ahora que toda orilla ha naufragado
cuando las horas chorrean por las tapias
la apatía sube las escalas
y el espacio entra en uno y retira las
                                                         barandas.
Testarudo, el fin se niega a comenzar,
ahora que el olvido es mi no-invitado,
y este olor que no despega,
y este surco de niebla que trasiego
y este invierno embozado en los
                                                 huesos,
y este murmullo que mece la noche,
y este polvo siena de junio…

Desear es jamás,
ayer es ahora,
hoy es el eco de un puente caído.

¿Cómo no querer,
cómo olvidar
y que el recuerdo nada traiga?

¿Cómo decir nada,
no tener ya palabras
y este zumbido que crepita adentro?

¿Cómo no buscar,
cómo abandonar el deseo
            y comenzar sin camino?

¿Cómo seguir,
cómo poder
antes que no pueda?

¿Cómo ir,
cómo olvidar el fin
 y encontrar el día?

¿Cómo trajinar esta ciudad sin antes haber
soñado?


("antonio miranda")

viernes, 20 de noviembre de 2015

Raquel Lanseros (1973 )

A las órdenes del viento



Para todos los que sienten que no están al mando

Me habría gustado ser hija de Ícaro.

Hubiera sido hermoso festejar
las bodas de Calixto y Melibea.

Me habría gustado ser
un hitita ante la reina Nefertari
 el joven Werther en Río de Janeiro
la deslumbrante dama sevillana
por la que Don José rechazó a Carmen.

Yo quisiera haber sido el huerto del poeta
con su verde árbol y su pozo blanco
el inspector fiscal
con el que conversara Maiakovski.

Me habría gustado amarte. Te lo juro.
Sólo que muchas veces la voluntad no basta.


("emma gunst")

jueves, 19 de noviembre de 2015

Gloria Trinidad (1968 )


Dos cartas a Lucio

1

Ten en cuenta esto, Lucio.
Tus obras huérfanas de ti
habrán de defenderse solas.
La muerte es un mecenas
que sólo acepta la excelencia:
desprecia las causas,
sólo atiende a los efectos.
Un mal verso es inmortal
por abrasadora que fuera
la dicha que envolvía.

Sucederá que escribas
nocturnos resplandecientes de verdad
y amanezcan
convertidos en garabatos.
No te apene tirarlos;
desprecia el frufrú de las palabras.

No seas oscuro.
Lo oculto y lo abstracto
son atajos hacia una representación del mundo
sin necesidad del mundo.
Es preferible
la palabra justa
para designar las cosas
que son
como son.
Agua debe querer decir
agua
no la líquida disonancia
de un pensamiento.

Prefiere lo menos.
Rehúye la tentación
de hacer explícito el daemon.


("la mirada del lobo", blog de andrés vara)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Macky Corbalán (1963/2014 )

Las moscas



Las moscas,
inevitables en el verano,
como el calor que sofoca
al envolvernos en su membrana
sudorosa y anodina,
los frutos henchidos y rojos,
descomponiéndose en la acera,
y —enlazados por el talle—
las parejas de enamorados
que habrán de odiarse

el próximo invierno.


("el placard", blogspot de sandra toro)

martes, 17 de noviembre de 2015

César Fernández Moreno (1919/1985 )



Marche un poema al mostrador

viejo si me vieras ahora
estoy parado contra el mostrador
mis pantorrillas tensas me soportan
un rato cada una

vos te hubieras sentado en una mesa
tus hombros los hubiera soportado un respaldo
hubieras perdido tu mirada en la vereda de enfrente
qué fabulosa lejanía

yo he venido a quedar un poco más arriba
veo un poco más cerca
alcanzo a leer las letras de la vidriera
al revés

pero es lo mismo
la misma breve lucha con el paquetito de azúcar
el mismo sabor aceitoso del café suburbano

cambio propina por comentario sobre lluvia inminente
saco mi libretita con disimulo
para escribir este primer poema
al mostrador

pero el patrón me enciende una luz
solícitamente
y lo escribimos a medias
entre mi mano y su mirada


("otra iglesia es imposible")

lunes, 16 de noviembre de 2015

Susana Tosso (1946 )

Cuando abras...


Cuando abras la puerta vas a verlo todo:
la mesa en el lugar de siempre,
los anteojos guardados en su estuche,
la escalera desafiando al espacio o al tiempo (da lo mismo),
la lámpara apagada.
Me llamarás;
te amordazará el silencio.
En un día de locuras pensé en las palabras que dirás mañana.
Mi nombre no estará entre tus palabras.


(en muro fb marcelo leites)

domingo, 15 de noviembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

El amado

VIII

señor, por qué no fui
estúpido como aquel
que desea el nuevo día;

por qué no fui imbécil
como ese que va
por la orilla del miedo;

por qué no tuve el don
de rasguear una música
que aplaque animales;

por qué me mantuve
en la sombra de la sombra,
en los quicios del silencio;

señor, por último, déjame
golpear la aldaba por vez
última; pero no respondas
a mi llamada necia.

sábado, 14 de noviembre de 2015

César Moro (1903/1956 )

Amo el amor


3

Amo la rabia de perderte
Tu ausencia en el caballo de los días
Tu sombra y la idea de tu sombra
Que se recorta sobre un campo de agua
Tus ojos de cernícalo en las manos del tiempo
Que me deshace y te recrea
El tiempo que amanece dejándome más solo
Al salir de mi sueño que un animal antediluviano perdido en
    la sombra de los días
Como una bestia desdentada que persigue su presa
Como el milano sobre el cielo evolucionando con una
    precisión de relojería
Te veo en una selva fragorosa y yo cerniéndome sobre ti
Con una fatalidad de bomba de dinamita
Repartiéndome tus venas y bebiendo tu sangre
Luchando con el día lacerando el alba
Zafando el cuerpo de la muerte
Y al fin es mío el tiempo
Y la noche me alcanza
Y el sueño que me anula te devora
Y puedo asimilarte como un fruto maduro

Como una piedra sobre una isla que se hunde


("material de poesía", unam)

viernes, 13 de noviembre de 2015

Hugo Vera Miranda (1951 )

A divinis



Dios vagaba a través del espacio
sin hacer una mierda.
Un día se le ocurrió la brillante idea
de ponerse a trabajar.

Creó los cielos y la tierra
y muchas cosas más.
Luego fruto de su esquizofrenia veloz,
tomó del barro más nauseabundo
diciendo: ¡Hágase un Hugo Vera Miranda!

Más tarde en un acto de infinita crueldad
y sin mediar consulta alguna,
me saca una costilla

y crea a esa perra.


("inmaculada decepción" y "rua das petras", blogs)

jueves, 12 de noviembre de 2015

Edward Hirsch (1950 )

Pobres ángeles







A estas horas el alma vaga ingrávida
por las calles de la ciudad, invisible y muda,
estupefacta ante la humeante mezcla de oros y grises
que al aire rezuma, los sombríos medios tonos

de polvo ocupando ya el cielo nublado
mientras el cuerpo yace desganado a la ventana
indolente y pesado, exhausto para mover un dedo,
hastiado para levantarse o acostarse.

A esta hora el alma es como una ala amarilla
que escapa entre las frondas, una pequeña nube
estática cerniéndose sobre las aceras, apelando
a la noche que se aproxima: "azórame, azórame",

mientras el cuerpo yace displicente a la ventana
escuchando los claros reclamos de los muertos
transparentes como vidrio, clarividentes como cristal...
Algunas noches casi está listo para irse con ellos.

Ah, esta es una tensa, insólita atadura,
un injerto rabioso de lo rápido y lo lento:
cuando el alma vuela, el cuerpo se hunde
y toda la noche -encerrados en el mismo espacio atestado-

se la pasan peleando, amenazándose mutuamente
con dejarse, llenando el aire enmudecido
con un ruido de baja quemazón interna.
¿Cuánto ha de durar este enmadejado matrimonio?

A medianoche el alma sueña con un pequeño fuego
de estrellas ardiendo al otro lado del cielo,
pero el cuerpo se extasía en un triste lustre nocturno,
una oscuridad de ojos vacíos. Pobres ángeles desdichados
enfebrecidos amores antiguos: no os separéis todavía.
Dejad que lo que se alza viva con lo que cae.


("otra iglesia es imposible", traducción de pedro serrano)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Francisco Hernández (1946 )

Alto contraste


1
de tus axilas brotan poemas ciegos
como murciélagos de una cueva

en el fondo del mar


("rua das petras")

martes, 10 de noviembre de 2015

Óscar Hahn (1938 )

Enemigos

Si se muriera mi peor enemigo
ay si se muriera
el escas poder que tiene ahora
se volvería fuerza sobrenatural
Tengo miedo de que regrese a torturarme
convertido en tenebroso fantasma

Él nunca sabrá que el enfermero
que lo cuidaba cuando estaba en la clínica
era yo: su viejo adversario
con anteojos oscuros y mascarilla blanca

Si se vuelve a enfermar el insensato
y fallece antes que yo
debe saber que un día
también voy a morirme
y que iré a desafiarlo al más allá

Ignoro con qué armas combaten los espectros
pero sé que nuestro campo de batalla
será el espacio de la muerte

Dicen que el perdedor tendrá un castigo:
reencarnarse en el cuerpo futuro
de su eterno rival
Tengo miedo de haber perdido ese combate
y de estar cumpliendo la pena
en esta vida


("la primera oscuridad", ed, fce, 2011, santiago de chile)


lunes, 9 de noviembre de 2015

Saúl Ordoñez (1981 )

petite maman


mamá te nací
              en la estación de la muerte
el inicio de los días azules y de los días negros




mi vida una sucesión de días azules y días negros
blues
y melancolía


mamá por qué no morimos con nuestros muertos


("petite maman", ed. mirabilis, toluca, méxico, abril 2015)

domingo, 8 de noviembre de 2015

Vicente Aleixandre (1898/1984 )

Ven, siempre ven


No te acerques. Tu frente, tu ardiente frente,
tu encendida frente,  las huellas de unos besos,
ese resplandor que aún me da se siente si te acercas,
ese resplandor contagioso que me queda en las manos,
ese río luminoso en que hundo mis brazos,
en el que casi no me atrevo a beber, por temor después
a ya una dura vida de lucero.

No quiero que vivas en mí como vive la luz,
con ese aislamiento de estrella que se une con su luz,
a quien el amor se niega a través del espacio
duro y azul que separa y no une,
donde cada lucero inaccesible
es una soledad que, gemebunda, envía su tristeza.

La soledad destella en el mundo sin amor.
La vida es una vívida corteza,
una rugosa piel inmóvil
donde el hombre no puede encontrar su descanso,
por más que aplique su sueño contra un astro apagado.

Pero tú no te acerques. Tu frente destellante,
carbón encendido que me arrebata a la  propia conciencia
duelo fulgúreo en que de pronto siento la tentación de morir,
de quemarme los labios con tu roce indeleble,
de sentir mi carne deshacerse contra tu diamante abrasador.

No te acerques, porque tu beso se prolonga
como el choque imposible de las estrellas,
como el espacio que súbitamente se incendia,
éter propagador donde la destrucción de los mundos
es un único corazón que totalmente se abrasa.

Ven, ven, ven como el carbón extinto oscuro
que encierra una muerte;
ven como la noche ciega que me acerca su rostro;
ven como los dos labios marcados por el rojo,
por esa línea larga que funde los metales.

Ven, ven, amor mío; ven, hermética frente, redondez casi rodante
que luces como una órbita que va a morir en mis brazos,
ven como dos ojos o dos profundas soledades,
dos imperiosas llamadas de una hondura que no conozco.

¡Ven, ven muerte, amor; ven pronto, te destruyo;
ven, que quiero matar o amar o morir o darte todo;
ven, que ruedas como liviana piedra,

confundida como una luna que me pide mis rayos!


("life vest under your seat")

sábado, 7 de noviembre de 2015

Nuno Júdice (1949 )

La casa vacía


Los pies desnudos en una alfombra de estopa
sobre el suelo de piedra, el cuerpo recostado
en la ventana abierta hacia el campo, de modo
que no se vea el busto hasta el inicio
de los senos, el pelo aún pegajoso
del sudor de la noche, espera a que el día
llegue. Si viese sus ojos, tal vez
supiese hacia dónde partirá:
el camino del mar o el camino de la ciudad
se abren a su frente. Pero lo más seguro
es quedarse en la casa de puertas de madera
donde el sol desgastó la pintura, y de viejas
sillas de paja, junto a la pared
amontonadas, como si nadie más
necesitase usarlas. Y comienza
a vestirse con la lentitud de quien sabe
que nadie la espera. No obstante,
sus manos se conducen con agilidad, como
si estuviesen en contradicción
con el cuerpo; y sus hombros brillan
con la luz que despunta por entre
los árboles. La dejo quedarse en esa pose,
escondiendo el manojo de flores recogidas
en la víspera y que, después de que ella salga
de la casa que abrigó con amor, servirá
para una naturaleza muerta, o una reflexión
sobre la belleza de lo efímero.



("el azul de los lápices", trad. de josé ángel garcía caballero)

viernes, 6 de noviembre de 2015

Jeymer Gamboa (1980 )

Gillettes usadas


La puerta está abierta
para que la canción de la radio
llegue hasta el baño.
Ella está depilándose las piernas
y pensando en que esto va mejor.
Su momento cumbre de reflexión
se interrumpe justo
con ese corte cerca del tobillo.


("el poeta ocasional")

jueves, 5 de noviembre de 2015

Blanca Varela (1926/2009 )

Destiempo

II

Estréchame las manos,
la única luz que nos queda,
no me dejes olvidada
en la cima de una ola.

Aléjate.

Aparten ese frío paisaje de cipreses,
escombren esos náufragos que ocultan el horizonte.

La vida es una noticia conmovedora.

Atravieso el desierto,
la terrible fiesta en el centro de un cielo derribado.
Estoy casi olvidando.


("ese puerto existe", uv, xalapa, méxico, 2003, segunda edición)

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Elena Annibali (1978 )

Los trenes


a las dos, a las cinco,
los trenes cruzan el pueblo
vacíos,
fantasmales

su vapor se confunde con la niebla
que ciega a los caballos
con el humo de neón
de las cafeterías públicas
con el tabaco amargo de los suicidas
que a esa hora
en grupos
van a mirar los rieles
a oler el perfume del aceite ardido

una noche recordé a la mujer etrusca
que sacó un pañuelo blanco
por la ventanilla
y me hizo la seña del adiós

así de antigua es la felicidad
así de inexacta

las máquinas no hallan
las salidas

su timbre de soledad

nos hace doler el corazón


("marcelo leites")

martes, 3 de noviembre de 2015

Mario Montalbetti (1953 )

Objeto y fin del poema

Es de noche y tiene que aterrizar
antes de que se acabe el combustible,
Así terminan todos sus poemas,
tratando de expresar con un lenguaje
público un sentimiento privado.

Su ambición es el lenguaje del piloto
hablándole a los pasajeros
en medio de una situación desesperada:
parte engaño, parte esperanza, parte verdad.

Todos los poemas terminan igual.
Hechos pedazos contra un cerro oscuro
que no estaba en las cartas.

Luego hallan los restos: el fuselaje,
la cola como siempre, intacta,
el olor a cosa quemada consumida por el fuego.

Pero ninguna palabra sobrevive.


("nueva provenza")

lunes, 2 de noviembre de 2015

Jaime Gil de Biedma (1929/1990 )

Desembarco en Citerea


                                                          a Elaine y Tony

Como la luz, la música
tiene una calidad fosforescente y suave
de sueño recordado. Cerca el mar
y la noche tranquila sobre el gran paseo
le esperan, avivándole
la rara y tenue sensación de estar
que se siente en las islas y en los bares.

De vivir en la arena, bajo el sol,
son nobles esos cuerpos
y capaces de hacer llorar de amor
a una nube sin agua, en los que el beso
deja un sabor de sal en la saliva,
gusto de libertad que hace soñar
y sobrexcita al extranjero.

Cuando vaya a dormir,
a solas y muy tarde, la nostalgia
sucederá a la envidia y al deseo.
Nostalgia de una edad del corazón,
y de otra edad del cuerpo,
para de noche inventar en las playas
el mundo, de dos en dos.

No sólo desear, pero sentirse
deseado él también. Es ese sueño,
el mismo sueño de su adolescencia,
cada vez más remoto. Porque le apremia el tiempo,
y en amor -él lo sabe-
aunque no tiene aún que dar dinero
tiene ya que dar inteligencia.

Mañana por la noche sin luna, sobre el mar,
volando hacia su casa,
irá con él la imagen de estos cuerpos
dorados. Y en su imprecisa gracia
sentirá que le inquieta un reproche,
doloroso y trivial como el recuerdo
de una deuda olvidada.


("el azul de los lápices")

domingo, 1 de noviembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

El amado

vii

señor, tú que no tuviste
descendencia, acógeme
en tu vientre, en la uretra,
en cada uno de tus espejos
en que te acicalas

señor, tú que no tienes ojos,
ni voz, ni sentimientos,
hazme a tu imagen y semejanza
como el agua duplica al Enamorado

señor, tú que habitas las tinieblas,
no me sueltes de la mano
cuando esta mañana tropiece
con aquellos ojos que me siguen
sin saberlo

y si espero demasiado de ti,
permite que el agua resbale
por mi dermis antes que
me veas vencido como un día
el viento subyugó la nuca
del árbol sin raíces.


sábado, 31 de octubre de 2015

Rafael Cadenas (1930 )


Derrota


Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo que creí
que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi
flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.


("ars scribendi")

viernes, 30 de octubre de 2015

Jorge Teillier (1935/1996 )

El pasajero del Hotel Usher


Las escaleras se disuelven
como el humo de las tazas de té.
El pasajero sueña con Annabel,
en las oscuras riberas
de ríos donde nunca estuvo.
El llamado del teléfono
es el perforante guijarro
de las garzas en la laguna
el oleaje de los autos
acuna sus pesadillas.

El cuarto está lleno de gaviotas
que en vano intentan revivir sobre un césped,
que en vano se estrellan contra vidrios empañados.
Sus alas serán cortadas,
sometidas a la misma condena
a la que se somete el pasajero.

Los pantanos de la memoria
absorben al Hotel,
absorben al pasajero
que no se levanta del lecho,
no recorre las galerías
donde las arañas tejen sus mensajes,
no mira las mesas del comedor
donde dialogan, para no morir de tedio,
las alcuzas con el mantel de hule.
No contempla las desteñidas reproducciones de Doré en los muros.
No ve el polvillo de las demoliciones en los primeros rayos matutinos.
Ya se fue Ariadna de la ciudad
y el laberinto de los pasadizos
sólo lleva a invencibles Minotauros.

El pasajero despierta
con el zumbido de las aspiradoras.
Ve caer del techo
la perezosa nevazón de la pintura,
viaja solo
a orillas de un río donde nunca el viento moverá una nube,
sabe que jamás responderá al teléfono.

En los pantanos de la memoria
ya empiezan a acecharlo
las sombras de quienes alguna vez lo amaron
y el oleaje de los autos pasando frente a las demoliciones
anuncia indiferente

la caída del pasajero y del Hotel Usher.


("otra iglesia es imposible")

jueves, 29 de octubre de 2015

Carlos Marzal (1961 )

El animal dormido


                                         a Luis García Montero

Has llegado en la noche,
como otras tantas noches,
hasta la casa apuntalada en sombras.
La puerta ha clausurado el alba amenazante,
y, tú mismo una sombra, te desvistes
por el pasillo a tientas,
con las voces aún y el sabor de esa noche
hurgando en la memoria.

La habitación todavía es más ciega,
y la invade, corpórea,
la familiar tibieza de una niebla invisible.
Has tumbado tu noche, tu cansancio y tu cuerpo,
junto al cansado cuerpo de su noche.
Quién sabe qué fantasmas la estarán visitando,
con quién departirá
en la hora puntual de los demonios,
por qué tierras salvajes de los sueños
andará extraviada y sin echarte en falta.
Toda la suma de casualidades,
de planes no cumplidos,
de rutas postergadas, de incertezas,
y que llevan por fin hasta esta noche,
resulta un laberinto incomprensible.

Mientras rumias un violento deseo,
ella duerme a tu lado,
flota sobre las aguas del lago de la noche,
ajena a tus preguntas sin respuesta,
y su respiración, en esas aguas,

es el fiel testimonio de que hay vida,
de que aún no te has ahogado.
Qué está ella haciendo aquí,
qué estoy haciendo.
El lago no responde desde sus aguas frías.
No creo que mañana obtenga la respuesta.

Mientras tanto,
ya me he acercado al animal dormido,
su orilla me ha abrazado,
y sin más tiempo para pedir ayuda

nos hemos ido al fondo de la noche.


("life vest under your seat")

miércoles, 28 de octubre de 2015

Joan Margarit (1938 )

Ella



Es tiempo ya de no esperar a nadie.
Pasa el amor, fugaz y silencioso
como en la lejanía un tren nocturno.
No queda nadie, es hora de volver
al desolado reino del absurdo,
a sentirse culpable, al vulgar miedo
de perder lo que estaba ya perdido.
A la inútil y sórdida moral.
Es hora ya de darse por vencido
en el trabajo, a solas, otro invierno.
¿Cuántos quedan aún, y qué sentido
tiene esta vida donde te he buscado,
si ya llegó la hora tan temida

de comprobar que nunca has existido?


("rua das petras")

martes, 27 de octubre de 2015

Max Rojas (1940/2015 )

El turno del aullante

I

Lo furioso, lo verdaderamente animal
que me sostiene, lo que me guarda en pie
con el rencor crecido, esto como de hueso,
como de dientes que se muerden
después de haber mascado el polvo,
esto de sangre, esto de grito ahorcado
como un aullido en la garganta,
esto como un muro, como un sollozo
largo de noche sin hogueras, lo animal,
lo verdaderamente huraño que me duele en los ojos.
Dije que el mar es algo así como esa diaria muerte
de mi cuerpo. Hoy me sale lo bronco
y me revuelvo, hoy me sale lo herido
y me desgarro —perdón por esta forma
de amargura, pero es que hoy
de muy dentro me sale lo animal desbocado,
la verdadera furia que me empuja:
esto de maldecir espinas por la boca
lo formalmente triste,
lo exactamente amargo como el llanto.
Ahora me vuelvo y me despido y me regreso.
Voy a buscar mi sombra entre la sombra,
porque mordí sin tiempo un corazón de niebla,
y lo bronco,
lo verdaderamente animal que me sostiene

está dolido.


("life vest under your seat")

lunes, 26 de octubre de 2015

Alejandra Correa (1965 )

Sostiene mi mano...


Sostiene mi mano derecha
en su mano derecha
la contiene en el hueco
y aprieta mi puño
en su puño

pulgar e índice
apuntalan esta pluma

dibujamos unos signos antiguos

me lleva desde fuera de mi trazo

él es mi trazo
él se aventura
yo lo sigo

pero ya no es a él
es al movimiento y su música

su mano apretando la mía
su movimiento en el mío

mojamos juntos la pluma
en el tintero mínimo

el olor agrio de la tinta negra
en mi pequeña nariz

volvemos al trazo interrumpido
se elevan nuestras manos
se acortan
se ciñen
se controlan

dibujamos el idioma

respira tan cerca
su profunda voz emite algún sonido
como dictando más corto
más largo más reunido

y entonces me dice:

- Ahora, vos sola

y me abre en un abismo


("el poeta ocasional")

domingo, 25 de octubre de 2015

Truman Capote (1924/1984 )

El regalo

 Empecé a escribir a los ocho años – de la nada, sin ningún ejemplo que me inspirara. No había conocido a nadie que escribiera; en verdad conocía bastante poca que leyera. Pero el hecho fue que las únicas cuatro cosas que me interesaban eran: leer libros, ir al cine, el tap y dibujar. Después un día empecé a escribir sin saber que me encadenaba de por vida a un noble pero impiadoso amo. Cuando Dios te da un regalo también te entrega un látigo, y la sola función de ese látigo es la autoflagelación.


("hasta donde llega la voz", versión de tom maver)

sábado, 24 de octubre de 2015

Pedro Mairal (1970 )

Por eso


porque yo me desierto y tú me lluvias
porque me océano y me balsas
porque me otoño y tú me hojas
porque me sótano y me alas
por eso yo te músico y me músicas
por eso yo te potro y tú me frutas
y yo te marinero y me tabernas
y yo te remolino y me lagunas
por eso yo te circo y tú me infancias
por eso te amarillo y me amarillas
y te barco y me arenas
y te astro y me noches
y te buzo y me perlas
y te campo y me flores
por eso yo te viento y tú me crines
por eso te crepúsculo y me auroras

por eso yo te cielo y tú me golondrinas


("apología de la luz")

viernes, 23 de octubre de 2015

Linda Pastan (1932 )

Viento frío

La puerta del invierno
está cerrada y congelada,

y como los cuerpos
de animales extinguidos hace mucho, los coches

yacen abandonados allí
donde la fría carretera los haya llevado.

Qué ceremoniosa es la nieve,
con qué callada gravedad

convierte aun la muerte
en una disposición formal.

Sola ante mi ventana, escucho
el viento,

las pequeñas hojas que golpean suavemente
sus ataúdes de hielo.


("otra iglesia es imposible", versión de jonio gonzález)

jueves, 22 de octubre de 2015

Marino Muñoz Lagos (1925 )

Primeras noticias de mi muerte


El día que me muera, estoy pensando,
será un día de lluvia. El día menos
rebelde que yo tenga. Desde el bosque
traerán la madera con que sueño.
Desde un bosque cercano donde el agua
sigue su cristalino derrotero.
Y unos árboles breves, como nidos,
servirán de ataúd para mi cuerpo.
Los clavarán cantando, es muy seguro,
entre veinte o cuarenta carpinteros:
los clavarán cantando sin pensar
que la muerte camina por sus dedos.
nadie vendrá desde mi casa
porque nadie sabrá que yo me muero:
mi madre y mis hermanos continuarán
mirando el mar desde los cerros,
caminando sus calles, sus jardines,
donde la rosa quiebra sus espejos.
Mi delgado país, lo que conozco
desde el fruto quemante hasta el invierno
se irá conmigo, lo tendré golpe a golpe
en mis entrañas, en lo más ciego
del ciego corazón como si fuera
la raíz principal de mis secretos.
Lo soñado: los trenes de mi patria
que atraviesan sus ríos sempiternos,
noche a noche, aullando tristemente
sobre el musgo dormido de los techos
irán conmigo, como quien va llevando
una niebla cordial de sus espectros.
Y no andaré como antes cuando andaba
con la noche sumida en los cabellos,
visitando las casas, esas casas
donde esparcen naranjas en el fuego.
Ni beberé los vinos que bebía
con la cara perdida en un espejo,
el corazón tan frío como el agua
que está cayendo sobre el duro suelo.
Y encontraré la muerte agazapada

detrás de los otoños con que sueño.


("inmaculada decepción")

miércoles, 21 de octubre de 2015

Cristina Peri Rossi (1941 )

Los exiliados II


Hablamos lenguas que no son las nuestras
andamos sin pasaporte
ni documento de identidad
escribimos cartas desesperadas
que no enviamos
somos intrusos numerosos desgraciados
sobrevivientes
supervivientes
y a veces eso
nos hace sentir culpables.


("runas del deseo, antología poética, 1971-2004", ed. universidad autónoma de la ciudad de méxico, 2008)

martes, 20 de octubre de 2015

Blanca Varela (1926/2009 )

Alba


Al despertar
me sorprendió la imagen que perdí ayer.
El mismo árbol en la mañana
y en la acequia
el pájaro que bebe
todo el oro del día.

Estamos vivos,
quién lo duda,
el laurel, el ave, el agua
y yo,

que miro y tengo sed.


("blog del amasijo")

lunes, 19 de octubre de 2015

Alejandra Pizarnik (1936/1972 )

La enamorada



esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra alejandra no lo niegues.
hoy te miraste en el espejo
y te fue triste estabas sola
la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió
enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado
oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú
te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!


("poetas del mundo", fb)

domingo, 18 de octubre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Los farsantes


"Fumando me procuro una muerte lenta
y dolorosa" como algunos atardeceres y otoños.

"El alcohol me acerca al precipicio y daña
mi sobriedad", como algunos labios que
pronuncian sin decirlo tu nombre.

"Algunas puertas permanecen entornadas
para que alguien salga o entre", según,
como los ladrones y el humo, sin sentirlos.

"Dormir en demasía te acerca a la noche
aguardada, deseada"; no conciliar el sueño
también, andarás como es tu costumbre,
espectral, desaseado.

"Cuídate de los farsantes que llegan desde
las orillas del silencio"; cuídate de los
irritantes del mercado; de los que pasan
ofreciendo cualquier bagatela como la última
escala al paraíso.

sábado, 17 de octubre de 2015

Christian Peña (1985 )



                       para alfredo lèal

La puerta del infierno
es de aluminio
y tiene incrustaciones de diamante.
Pequeña como la puerta del perro,
debes arrodillarte para entrar.
Tiene tu nombre y tu rostro grabados.
Es una puerta fiel a tu deseo
y se abre cada que cierras los párpados.


("de todos lados las voces", ed. uacm, méxico, 2010)

viernes, 16 de octubre de 2015

Abigael Bohórquez (1937/1995 )

Diluvio


nada por aquí, nada por allá;
nada en esta mano, nada en esta otra;
un ojo,
dos cabezas,
tres brazos,
cuatro pies;
los ahogados,
al alba,
todavía querían tragar
más;
y la paloma de noé
ni
con las mañanitas.


("digo lo que amo", ed. uacm, méxico, d.f., 2015)

jueves, 15 de octubre de 2015

Jacobo Regen (1935 )

Elegía III


Envuelta en una música doliente
llegas a mí, de lejos, madre mía.
Y aunque no cantes tú, la melodía
vibra en mi corazón, llora en mi frente.

Pueblas mi sangre silenciosamente
y, al prolongarte en mí, soy tu agonía:
raído azogue, remembranza fría
de tanto amor y tanta luz ausente.

Madre, mi soledad a tí se aferra.
Nada me habita como tu recuerdo
por la infinita sombra iluminado.

Protégeme en las lindes de la tierra
donde sin causa ni razón me pierdo,

donde ya ni conmigo me he quedado.


("marcelo leites")

miércoles, 14 de octubre de 2015

José Antonio Ramos Sucre (1890/1930 )

 El castigo

    El visionario me enseñaba la numeración valiéndose de un árbol de hojas incalculables. Pasó a iniciarme en las figuras y volúmenes señalándome el ejemplo del cristal y la proporción guardada entre las piezas de una flor. Descubría en el cuerpo más oscuro un átomo de la luz insinuante.

    El visionario desaparecía al caer la tarde en un esquife de cabida superficial. Creaba la ilusión de zozobrar en una lejanía ambigua, en medio de un tumulto de olas. Yo miraba flotar las reliquias de su veste y de su corona de ciprés.

    Volvía el día siguiente a escondidas de mí, usando el mismo vestido solemne de un sacerdote hebreo, conforme el ritual de Moisés.

    Comentaba en ese momento el pasaje de un rollo de pergamino, escrito sin vocales. La portada mostraba la imagen del licaón, el lobo del África. Terminaba citando el nombre de los profetas vengativos y soltaba a la faz de la mañana un himno grandioso donde se agotaba el torrente de su voz.

    Dejé de verlo cuando se puso al habla temerariamente, a través del espacio libre, con un astro magnético.

    La rotonda, en donde se había acogido, vino súbitamente al suelo, rodeada de llamas soberbias.


de Las formas del fuego (1929)


["otra iglesia es imposible"]

martes, 13 de octubre de 2015

Philip Larkin (1922/1985 )

Canciones de amor en la vejez


 Guardaba sus canciones, ocupaban tan poco espacio,

le gustaban las tapas:
una descolorida de estar al sol,
una con los círculos de un jarrón con agua,
una pegada, de cuando le dio por poner orden,
y coloreada, por su hija;
y así esperaron, hasta que ya viuda
las encontró, buscando otra cosa, y se puso
a redescubrir cómo esos acordes francos y sumisos
habían dado paso
a esas palabras que los guiones prolongan,
y la infalible sensación de ser joven
se extendió como un árbol que despierta en primavera,
en el que cantaba esa fresca lozanía,
esa certeza de tener tiempo por delante
como cuando las tocó por primera vez. Pero más aún,
el refulgir de ese tan mencionado brillo, el amor,
estalló para mostrar
el vuelo de su luminosa insipiencia,
que aún prometía solventar, y satisfacer,
e imponer un orden inmutable. Por ello,
esconderlas otra vez, llorar,
fue duro, sin admitir en parte que
no lo había conseguido entonces, y no lo haría ahora.


("otra iglesia es imposible", traducción de damián alou y marcelo cohen)

lunes, 12 de octubre de 2015

Jotaele Andrade (1974 )



El universo y todos


al fin y al cabo
podría decirse que una vida es
con mucho
un grave accidente

o un accidente y uno asume gravedad en esa cuestión

o lo toma a la ligera
y se permite cierta liviandad con los hechos
de todos modos
una bomba cayendo allí
o acá
la pandemia del hambre
y los círculos selectos
no durarán por siempre

y con mucho
digamos
con muchísimo optimismo
este planeta continuará algunos miles de años
y luego
ya se sabe
será residuos y polvo

por lo que
convengamos
el universo no se habrá alterado un ápice

("rua das petras")

domingo, 11 de octubre de 2015

Raúl Gustavo Aguirre (1927/1983 )

Pembroke Bay

Allá quedó: recóndita
entre el cielo y el mar y las colinas,
con sus arenas lúcidas, su propia eternidad,
en el azul fosforecente, sola
entre los élitros de la tormenta y el galeón estallado,
entre la piedra del coleóptero y el áspero versículo
del caracol, y el viento que vomita la nieve
y el cormorán que eleva sus ojos hechizados
en un edén de espumas y asfodelos
donde secretamente avanza el leviatán
hacia el fin de la noche, dios lejano,
hacia los grandes témpanos que han roído las olas
y la aurora boreal.

Reina de callados pensamientos
entre los horizontes y las rocas de Príapo,
oh, blanca tumba mía, preferida entre todas.

                          Port Stanley, Islas Malvinas, 1980


("otra iglesia es imposible")

sábado, 10 de octubre de 2015

Silvina López Medin (1976 )

Poema


Al sacar la cabeza del agua
recobrás aire y recobrás parte de lo que suena afuera: viento, el golpe
de unos postigos que se cierran. Al sacar
el cuerpo del agua ves en el verano
en el centro mismo del verano
bajo los árboles

hojas secas.


("otra iglesia es imposible")

viernes, 9 de octubre de 2015

Blas de Otero (1916/1979 )

En el principio


 Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.


(muro fb de daniel montoly)

jueves, 8 de octubre de 2015

María Sanz (1956 )

Nadie te ha dado nada



Nadie te ha dado nada, tú lo sabes.
Y lo entiendes mejor cada mañana
cuando abres tu vacío a los primeros
rayos del sol. Entonces agradeces
tener por toda herencia tus sentidos
para ese instante alado de gorriones
que te hace despertar, para ese aroma
florido de la brisa más temprana.
Y lo entiendes mejor. Sabes que el tiempo
acabará con toda pertenencia,
con todo lo que aún no se posee,
y hasta con esas luces que te inundan
de su clara verdad. Nadie te ha dado
más que órdenes, leyes y consejos
a seguir, por las buenas o las malas;
tristezas en la noche, frases hechas,
remedios inservibles contra el frío
y un poco de otras muchas vanidades.
Pero tú lo agradeces. Así nunca
tendrás que devolver ciento por uno
de tales donaciones. Y lo entiendes
mejor cuando te acuerdas de ese día
en que habrás de partir, dejando sólo
unos versos escritos como ejemplo
de tu digna pobreza. Nadie cumple
más deseos por ir con su abundancia
sobre los hombros, por tener sus bienes
a salvo de un fracaso inoportuno.
Por eso, vive en paz con tu vacío,
con la luz matinal, con este aroma
de soledad en flor, con el silencio

que igual que tú, sin nadie, fructifica.


("rua das petras")

miércoles, 7 de octubre de 2015

Saúl Ordoñez (1981 )

petite maman


                                  mamá

tu boca es el cristal
               tras el que arde la llama


-cornucopia
o caja de pandora


pero cristal no: vidrio volcánico
obsidiana tu lengua
-como los aztecas representaban a los muertos
y a los dioses de los muertos
sólo tu palabra podrá devolverme a la vida


("petite maman", ed. mirabilis, toluca, méxico, 2015)

martes, 6 de octubre de 2015

Cintio Vitier (1921/2009 )

Ese niño ardiendo
(Viet Nam)


Ese niño que lentísimo corre ardiendo
en busca de la gota de vida que le niegan,
la bocanada de aire que lo inflama, el pecho
imposible de su madre, y que tropieza y cae,
y que ya muerto sigue ardiendo, arrastrándose inmóvil,
no hay palabras, las palabras tendrían  que ser carne,
huesos, ojos,
y arder y arrastrase por la tierra,
tendríamos que arder con las palabras quemadas como él,
y aún así no sabríamos qué decirle.


("premio de liteartura latinoamericana y del caribe juan rulfo 2002")

lunes, 5 de octubre de 2015

Olga Orozco (1920/1999 )

Ésa es tu pena


Ésa es tu pena.
Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir
                 si no existieras
y el perfume del viento que acarició el plumaje de los amaneceres
                que no vuelven.
Colócala a la altura de tus ojos
y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda
o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por
               el adiós de los amantes,
o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron los ángeles.
Si observas al trasluz verás pasar el mundo rodando en una lágrima.
Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en reina
                    del reverso del cielo.
Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia de una llama
y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera.
No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
sólo conseguirías la multiplicación, un erial, la bastarda maleza
                  en vez de olvido.
Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposible cuanto miras.
No hallarás otro igual, aunque te internes bajo un sol cruel
                entre columnas rotas,
aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevo paraíso prometido.
No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre,
no la gastes con nadie.
Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquia
                 salvada del naufragio:
sepúlatala en tu pecho hasta el final,
hasta la empuñadura.


("premio de literatura latinoamericana y del caribe juan rulfo 1998")

domingo, 4 de octubre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Tres primates

1.

Ese día el mico culto regresaba a Dogville de un pueblo distante cinco horas . A medio camino el camión de Tercera Plus hizo escala en un punto reputado de quesero y lechero. El MC observó las puertas abatibles levantadas cuando el chico maletero las bajó una por una -eran cuatro- y, para asegurarse del cierre en firme, las empujó, también de una en una, con ambas nalgas. "Bendita sabiduría", dijo mentalmente, y subió a ocupar su butaca.


2.


Lo primero que le llamó la atención al mico culto fue que, antes de entrar en la ducha, no hubiese vapor saturando el baño. Comenzaba el mes y se había agotado el cilindro. Se lavó el pelambre, se enjabonó las extremidades -"el agua está tibia, eso me favorece", pensó mientras se restregaba con el zacate-; tomó la pieza de Palmolive y se enjabonó el ano. Tocó un promontorio de grumos. "He bebido mucho café", pensó antes de comenzar a desprenderlos. Creyó que eran residuos del aromático de Chiapas.

3.


El mico culto terminó de leer las declaraciones del escritor mexicano más importante de la segunda mitad del siglo XX, el que más estudios, ensayos, libros y artículos cosechó en vida, pese a la condición magra de su pluma y su palabra. Eran conceptos vertidos sobre los homosexuales de las rancherías de su pueblo natal. Hizo a un lado el escrito. Guardó silencio, reflexionó, meditó y anotó en su Diario Prohibido el MC: "¿No querría sacar del fondo de la milpa al gay que llevaba adentro?" Callado, cerró y guardó bajo llave su breve manuscrio.

sábado, 3 de octubre de 2015

Begoña Abad (1952 )

Poema


La vida es un espacio
en el que perdonar
y en el que conseguir
ser perdonados.
Todo lo que ocurre en medio
carece de importancia

pero nos hace muy infelices.


("rua das petras")

viernes, 2 de octubre de 2015

Joaquín Giannuzzi (1924/2004 )

Poniéndome la corbata


Cuando J. O. G. se pone la corbata
su mueca ante el espejo no interpreta el mundo.
Más bien es una distorsión desesperada
de un rostro que está allí sin saber cómo.
Ojos espantados que preguntan cuándo acabará todo.

Piedad para todos aquellos que como J. O. G.
aprietan el nudo de la corbata cada mañana
y nunca terminan por ahorcarse.
Sentimentales y astutos como moribundos

que olfatean el límite y retroceden a tiempo.


("emma gunst")