domingo, 30 de noviembre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

El necio


A veces quisiera no tener oídos
para atender a los difuntos
que tocan a la puerta.

Otras deseara no tener ojos
para aquellos que entran
a guarecerse en páginas no leídas.

Por momentos pierde el sentido
del equilibrio si le murmuran
versos ilegibles u oscuros en camino.

Gustoso a veces daría vuelta
a la página para atenderlos
la víspera la hora y el día.

Pero otras, otras más, se plegaría
a los dictados de una voluntad
plural reñida con horas.

Obcecado les dice que no,
les dice que sí, que luego,
que otra noche.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Kim Addonizzio (1954 )

Primer poema para vos


Me gusta tocar tus tatuajes en completa
oscuridad, cuando no puedo verlos. Estoy segura
dónde están, sé de memoria las prolijas
líneas de relámpago pulsando justo debajo
de tu pezón, puedo encontrar, como por instinto, el azul
remolino de agua en tu hombro donde una serpiente
se retuerce enfrentando a un dragón. Cuando te acerco

a mí, tomándote hasta rendirnos
y caer sobre las sábanas, me encanta besar
las fotos en tu piel. Van a durar hasta
que seas ceniza; lo que sea que persista
o se vuelva dolor entre nosotras, van a seguir
ahí. Semejante permanencia da terror.

Así que las toco en la oscuridad; pero las toco, intentando.


(fuente: "hasta donde llega la voz", versión: tom maver)

viernes, 28 de noviembre de 2014

David Huerta (1949 )

Ayotzinapa

Mordemos la sombra
Y en la sombra
Aparecen los muertos
Como luces y frutos
Como vasos de sangre
Como piedras de abismo
Como ramas y frondas
De dulces vísceras

Los muertos tienen manos

Empapadas de angustia
Y gestos inclinados
En el sudario del viento
Los muertos llevan consigo
Un dolor insaciable

Esto es el país de las fosas
Señoras y señores
Este es el país de los aullidos
Este es el país de los niños en llamas
Este es el país de las mujeres martirizadas
Este es el país que ayer apenas existía
Y ahora no se sabe dónde quedó

Estamos perdidos entre bocanadas
De azufre maldito
Y fogatas arrasadoras
Estamos con los ojos abiertos
Y los ojos los tenemos llenos
De cristales punzantes

Estamos tratando de dar
Nuestras manos de vivos
A los muertos y a los desaparecidos
Pero se alejan y nos abandonan
Con un gesto de infinita lejanía

El pan se quema
Los rostros se queman arrancados
De la vida y no hay manos
Ni hay rostros
Ni hay país

Solamente hay una vibración
Tupida de lágrimas
Un largo grito
Donde nos hemos confundido
Los vivos y los muertos

Quien esto lea debe saber
Que fue lanzado al mar de humo
De las ciudades
Como una señal del espíritu roto

Quien esto lea debe saber también
Que a pesar de todo
Los muertos no se han ido
Ni los han hecho desaparecer

Que la magia de los muertos
Está en el amanecer y en la cuchara
En el pie y en los maizales
En los dibujos y en el río

Demos a esta magia
La plata templada
De la brisa

Entreguemos a los muertos
A nuestros muertos jóvenes
El pan del cielo
La espiga de las aguas
El esplendor de toda tristeza
La blancura de nuestra condena
El olvido del mundo
Y la memoria quebrantada
De todos los vivos

Ahora mejor callarse
Hermanos
Y abrir las manos y la mente
Para poder recoger del suelo maldito
Los corazones despedazados
De todos los que son
Y de todos
Los que han sido




(fuente: "aristegui noticias")

jueves, 27 de noviembre de 2014

Berta Piñán (1963 )

Para otros


Para otros la aventura, los viajes, el ancho
del océano, Roma ardiendo y las pirámides,
las selvas indomables, la luz de los desiertos,
los templos y el rostro de la diosa. Para ellos
rascacielos y ciudades, palacios del sueño
contra el tiempo, la sonrisa de Buda, las torres
de Babel, los acueductos, la industria incesante
del hombre y sus afanes.

A mi dejadme la sombra difusa del roble,
la luz de algunos días de otoño, la música callada
de la nieve, su caer incesante en la memoria,
dejadme las cerezas en la boca cuando niña, la voz
de los amigos, la voz del río y esta casa, de algunos libros,
pocos, mi mano dibujando, despacio, la curvatura

perfecta de tu espalda.


(fuente: "rua das petras")

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Bertolt Brecht (1898/1956 )

Parábola de Buda sobre la casa en llamas


Gautama, el Buda, enseñaba la doctrina de la Rueda de los Deseos,
a la que estamos sujetos, y nos aconsejaba
liberarnos de todos los deseos para así,
ya sin pasiones, hundirnos en la Nada, a la que llamaba Nirvana.
Un día sus discípulos le preguntaron:
«¿Cómo es esa Nada, Maestro? Todos quisiéramos
liberarnos de nuestros apetitos, según aconsejas, pero explícanos
si esa Nada en la que entraremos
es algo semejante a esa fusión con todo lo creado
que se siente cuando, al mediodía, yace el cuerpo en el agua,
casi sin pensamientos, indolentemente; o si es como cuando,
apenas ya sin conciencia para cubrirnos con la manta,
nos hundimos de pronto en el sueño; dinos, pues, si se trata
de una Nada buena y alegre o si esa Nada tuya
no es sino una Nada fría, vacía, sin sentido.»
Buda calló largo rato. Luego dijo con indiferencia:
«Ninguna respuesta hay para vuestra pregunta.»
Pero a la noche, cuando se hubieron ido,
Buda, sentado todavía bajo el árbol del pan, a los que no le
habían preguntado
les narró la siguiente parábola:
«No hace mucho vi una casa que ardía. Su techo
era ya pasto de las llamas. Al acercarme advertí
que aún había gente en su interior. Fui a la puerta y les grité
que el techo estaba ardiendo, incitándoles
a que salieran rápidamente.
Pero aquella gente no parecía tener prisa. Uno me preguntó,
mientras el fuego le chamuscaba las cejas,
qué tiempo hacía fuera, si llovía,
si no hacía viento, si existía otra casa,
y otras cosas parecidas. Sin responder,
volví a salir. Esta gente, pensé,
tiene que arder antes que acabe con sus preguntas.
Verdaderamente, amigos,
a quien el suelo no le queme en los pies hasta el punto de
desear gustosamente
cambiarse de sitio, nada tengo que decirle.»
Así hablaba Gautama, el Buda.
Pero también nosotros, que ya no cultivamos el arte de la paciencia
sino, más bien, el arte de la impaciencia;
nosotros, que con consejos de carácter bien terreno
incitamos al hombre a sacudirse sus tormentos; nosotros
pensamos, asimismo, que a quienes,
viendo acercarse ya las escuadrillas de bombarderos del capitalismo,
aún siguen preguntando cómo solucionaremos tal o cual cosa
y qué será de sus huchas y de sus pantalones domingueros
después de una revolución,
a ésos poco tenemos que decirles.


(fuente: "griselda garcía", sin crédito al traductor/a)










martes, 25 de noviembre de 2014

Joan Margarit (1938 )

No estaba lejos, no era difícil 


Ha llegado este tiempo
cuando ya no hace daño la vida que se pierde,
cuando ya la lujuria es tan sólo
una lámpara inútil,
y la envidia se pierde en el olvido.
Es un tiempo de pérdidas prudentes, necesarias,
y no es un tiempo de llegar
sino de irse. El amor, ahora,
por fin coincide con la inteligencia.
No estaba lejos,
no era difícil. Es un tiempo
que no me deja más que el horizonte
como medida de la  soledad.
Un tiempo de tristeza protectora.


(fuente: "otra iglesia es imposible",versión del propio autor)

lunes, 24 de noviembre de 2014

Eliseo Diego (1920/1994 )

Arqueología

Dirán entonces: aquí estuvo
la sala, y más allá,
donde encontramos los fragmentos
de levísimo barro, el sitio
del calor y la dicha.
Luego
vendrá una pausa, mientras
el viento alisa los hierbajos
inconsolables; pero
ni un soplo habrá que les evoque
la risa, el buenas tardes,
el adiós.


(fuente: "otra iglesia es imposible")

domingo, 23 de noviembre de 2014

Lao Tse

Evitar la fuerza



Cuando el hombre nace es suave y flexible.
Cuando muere se vuelve duro y rígido.
También las plantas y los árboles nacen tiernos
y delicados pero al morir quedan mustios y
secos.

Lo duro y lo rígido pertenecen al dominio de la muerte.
Lo suave y lo flexible pertenecen al dominio de la vida.
Por eso el ejército demasiado poderoso no puede
vencer y el árbol rígido es quebrado por el viento.

Lo fuerte y lo poderoso deben estar abajo,

y arriba lo débil y más tierno.


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites", traductor: juan fernández oviedo) 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Francisco Ruiz Udiel (1977/2011)

Nada


Nada es una palabra
inventada por Dios
para escupir su desprecio.
Yo soy la palabra de Dios.


(fuente: revista arquitrave en línea, no. 49, agosto 2010)

viernes, 21 de noviembre de 2014

José Watanabe (1947/2007 )

El pan


Perdonen que lo diga sin pudor,
pero mi madre y yo vivíamos en un pueblo
                  de hambrunas.
Las carencias
nos llevaban a todos a una especie de inocencia,
                     a un vivir
en el centro puro de nosotros mismos.
Así es cuando ya no queda nada, salvo
la postura orgullosa de mi madre
                 que dormía como saciada.

Cada cierto tiempo pasaban profetas
que repetían monsergas en nombre de un dios
                  prometedor, pero cruel.
Ninguno trajo lluvia sobre los campos yermos
         ni hizo el milagro de una simple lechuga.

Una tarde se asomó a nuestra puerta
un extranjero de mirada llameante, otro agorero,
pero no supimos quién ardía en él, si su dios
                           o su demonio.
Dijo llamarse Elías y tenía gran hambre como nosotros.
         Se quedó mirando a mi madre
que en la artesa mezclaba un puñado de harina Santa Rosa
      con una cucharada de manteca sin nombre.
Estoy haciendo un pan para mi hijo y yo. Lo comeremos
y después, con la dignidad de los pobres satisfechos,
nos moriremos de hambre, dijo mi madre
                               Reyes 17:12.


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites")

jueves, 20 de noviembre de 2014

César Moro (1903/1956 )

El fuego y la poesía

III

Amo la rabia de perderte
Tu ausencia en el caballo de los días
Tu sombra y la idea de tu sombra
Que se recorta sobre un campo de agua
Tus ojos de cernícalo en las manos del tiempo
Que me deshace y te recrea
El tiempo que amanece dejándome más solo
Al salir de mi sueño que un animal antediluviano perdido en la sombra de los días
Como una bestia desdentada que persigue su presa
Como el milano sobre el cielo evolucionando con una precisión de relojería
Te veo en una selva fragorosa y yo cerniéndome sobre ti
Con una fatalidad de bomba de dinamita
Repartiéndome tus venas y bebiendo tu sangre
Luchando con el día lacerando el alba
Zafando el cuerpo de la muerte
Y al fin es mío el tiempo
Y la noche me alcanza
Y el sueño que me anula te devora
Y puedo asimilarte como un fruto maduro

Como una piedra sobre una isla que se hunde


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites")

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Marcos Fabián Herrera (1984 )

Añoranza



En esta casa y en este patio
de insomnes mujeres
la vida es un vago recuerdo,
jirones de un tiempo ignorado.
La luz que atraviesa las hendiduras
alimenta fantasmas y revive el temor.


(fuente: arquitrave en línea, no.49, agosto 2010)

martes, 18 de noviembre de 2014

Jorge Posada (1980 )

Paso doble



la cocinera de la fonda argentina al quemarse con el aceite dice laputísimaverga como su hermana que en la caja de costura esconde fotografías forenses

el repartidor de garrafones se ata las agujetas como su prima que murió al atravesar división del norte

el vigilante del conjunto residencial se escarba los dientes como su tía abuela que durante los años 90 le gustaba mandar cartas a una abogada que trabajó para impedir el desafuero de un expresidente

la encargada de los helados lava las cucharas como su padre al que vio dos veces

la maestra del 4b grita en el micrófono con los mismos defectos de pronunciación que su primo el bombero que desertó durante el terremoto de 1985

el empleado de bimbo desarrolla en la laringe los mismos quistes de su abuela que aún en el hospital se negó a revelar su fecha de nacimiento

el dueño de los abarrotes tiene una mala digestión semejante a su segunda esposa que durante ciertas noches sufre ataques de ansiedad que no le permiten respirar

los albañiles -gemelos- detestan el aroma del brócoli como la mujer que los cuidó cuando sus padres fueron arrestados por narcomenudeo

la vecina peina a su hijo igual que el gerente del zara


la niña con gafas rojas heredó la intolerancia al gluten de su bisabuelo que evitaba los deportes pero que trabajó dos años como jardinero en un estadio de fútbol luego de su exilio


(fuente: "costa sin mar.blogspot")

lunes, 17 de noviembre de 2014

Lina Zerón (1959 )

Un gran país


Vivo en un país tan grande que todo queda lejos:
la educación,
la comida,
la salud,
la vivienda.

Tan extenso es mi país

          que la justicia no alcanza para todos.



(fuente: "blog del amasijo")

domingo, 16 de noviembre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

 El buen fin


Era tan pobre que cuando nació lo echaron a un moisés que desembocó en el Mar de los Sargazos


Era tan pobre que le dijeron que se callara porque ya no había especialistas en esperanto.


Era tan pobre y distraíd@ que cuando salió de la representación de "La Orestiada" el dictador ya era cadáver.


Era tan pobre que España nunca apartó de él aquel cáliz.


Era tan pobre que vendió el manuscrito de su "Libro del Desasosiego" a un hombre taciturno con trastornos hepáticos.


Era tan pobre que en sus periodos de insomnio se levantaba a verificar las ratoneras vacías y sin queso.


Era tan pobre que tenía años con la muela del juicio bajo la almohada.


Era tan pobre que había días que merendaba las hojas en blanco.


Era tan pobre que pensó erigirle un altar al As de Oros.


Era tan pobre que concibió sus últimos días ayuno de hambre.


Era tan pobre que lo contrataron en un circo ya sin animales,ni la Mujer Tortuga, la Niña Malvada ni el Traga Espadas.

Era tan pobre que se sentó a rastrar el árbol genealógico del Buscón llamado don Pablos, su pariente remoto.

Era tan pobre que la Diosa Fortuna le sacaba la vuelta.


Era tan pobre que ni Anita La Huerfanita le prestaba juguetes.

Era tan pobre en su discurso que la pitonisa y su sicoanalista terminaban contrariad@s.


Era tan pobre que no tenía domicilio conocido ni desconocido.


Era tan pobre que cuando se le acabó el lápiz escribió con el índice.


Era tan pobre que nunca pasaba nadie a recogerlo del kindergarden.

Era tan pobre que la Noche Buena cenaba en casa de Gregorio Samsa.


Era tan pobre que ni el Poveretto de Asíssi lo quiso de amigo.


Era tan pobre que había imaginado una narcofosa donde escribiría su primera novela.    

sábado, 15 de noviembre de 2014

Eloy Sánchez Rosillo

En la mañana



Despertarse un buen día y descubrir
que la turbia amenaza que tanta muerte puso
durante tanto tiempo en nuestra vida
ya no nos mira con sus ojos fijos,
con sus ojos terribles.
¿Qué sucede?
¿Cómo se hizo en mi casa este silencio puro,
este sosiego que tenía olvidado?
¿Quién ha abierto el balcón y allí a dispuesto
esa maceta con geranios rojos?
¿Es cierto que se adentra por la estancia,
despacio, un sol muy dulce y acaricia
el suelo, este sillón, mis manos, mi cabeza,

mi pecho que agradece, mi corazón que canta?


(fuente: rua das petras)

viernes, 14 de noviembre de 2014

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

De lo que soy


En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
Y yo adentro
como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
voces quebradas: pasaron ya tus días

La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos

que es la única


(fuente: griselda garcía.blogspot)

jueves, 13 de noviembre de 2014

Ana Pérez Cañamares (1968 )

Entonces...



Entonces ¿tú también me ves así?
¿Tú también me ves fuerte?
Porque le echo cayena a la comida,
porque bebo como un hombre
(un hombre que bebe mucho)
porque me he horadado el cuerpo
-y el cerebro-
porque he parido a cuatro patas
como una hembra en su guarida
porque okupé en Londres
porque he hablado en público
y he lavado y vestido a mi madre muerta
porque me he rapado el pelo
y lo he teñido de amarillo
porque he dormido sola en el monte
y he puesto a conversar
mi oscuridad con la oscuridad de fuera.
Así que tú también me ves fuerte.
Serás de los que te sorprendas
el día que me desplome;
insistirás en que nunca me viste
dar una señal de debilidad
o de abatimiento.
Te equivocarás como todos
y no podré culparte:
toda la vida llevo apoyándome
en esta fama de fuerte.
Sólo yo sé que la fama camina
sobre muletas podridas.


(fuente: "apología de la luz")

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Gonzalo Rojas (1917/2011 )

Desde abajo


Entonces nos colgaron de los pies, nos sacaron
la sangre por los ojos,
                                   con un cuchillo
nos fueron marcando en el lomo, yo soy el número
25.033,
            nos pidieron
dulcemente,
casi al oído,
que gritáramos
viva no sé quién.


                           Lo demás
son estas piedras que nos tapan, el viento.


(fuente: "apología de la luz")

martes, 11 de noviembre de 2014

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

No estés mucho tiempo lejos de mí



No estés mucho tiempo lejos de mí
si no querés que el recuerdo lo invada todo
y no deje más lugar a la presencia,
a menudo te veo bajo los árboles,
te repiten las calles, la bañera,
los cuartos, los discos, y el mar es igual a ti,
te tengo aquí en los ojos como un aparato
oftalmológico de precisión,
y también si subo al techo te veo,
no estés mucho tiempo lejos de mí,
no querrás diluirte en el espacio infinito
de mi vista que se extiende en los años,
cuando estudiabas conmigo en el '39
o cuando te aburriás en la Torre de Londres
llena de hierros negros en el '51,
y ayer en el valle Caffarella
que ni siquiera te pareció lindo,
no querrás diluirte en el tiempo infinito:

no estés mucho tiempo lejos de mí.


(fuente: "el poeta ocasional", traducción de guillermo piro)

lunes, 10 de noviembre de 2014

José Watanabe (1945/2007 )

Los amantes



Abundantes ropas envuelven a los amantes,
sólo un hombro o un muslo están desnudos como pulpas
de luz
y los sexos en su quieta fiereza.

 Si el acoplamiento es inmóvil, las sedas de las ropas
no dejan de ondular. Las telas,
delicadamente estampadas
con menudas flores de una primavera geométrica,
se deslizan por toda la esterilla, avanzando
y acumulándose en pliegues breves y rápidos.

Si la luz de la carne es blanca,
las sedas fluyen como un río de varia coloración, un río
que se desprende del cuerpo de los amantes
que, cerrados al mundo, ignoran
cómo se agitan esas pequeñas flores rojas.


(fuente: la biblioteca de marcelo leites)

domingo, 9 de noviembre de 2014

CALAVERITAS QUEER

José María Covarrubias



Conocí a José María Covarrubias en el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, tiempo antes de que se echara a andar la semana de la diversidad sexual en el Museo del Chopo. Recuerdo que su inclinación culinaria lo llevaba a preparar en casa -vívia en la Nápoles, cerca del hotel de México y de Insurgentes- la sopa de cebolla, que alguna vez le vi prepararla. En ese entonces vivía con su pareja, con la que duró mucho tiempo.

Era de Nayarit. Me contó que en una ocasión que fue a ver a su madre, la acompañó al mercado; en el trayecto, alguien lo vio de lejos y le gritó: "¡Chema, Fulano de Tal quiere contigo!" Y a José María se le contrajo lo que se le tenía que contraer. Madre e hijo siguieron su camino como si ninguno hubiese escuchado.

Pasó el tiempo.Yo ya no vivía en la misma ciudad. Supe por alguien que Jorge, su pareja de años, lo había dejado por otro amor; y aunque ya había pasado tiempo de la separación, Chema no acababa de reponerse. Y pasó más tiempo y supe por la prensa que aquel amigo que una vez me invitó a leer poemas en la semana del museo, se había internado solo en un hotel, donde se aplicó una inyección de aire para salir de esta vida. Hoy, día de Todos Santos fue inevitable recordarlo y traerlo  en la cabeza todo el día.

Posteriormente, alguien en Dogville me preguntó cómo era Covarrubias. "Era tartamudo, como tú", respondí.


Darío Galicia


Darío y yo nos hicimos amigos en el "aeropuerto" de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en la década de 1970, cuando asistíamos al taller de poesía de Óscar Oliva y se cocinaba la idea de fundar la revista "Tercera Imagen", como respuesta a la aparición de "Zarazo", donde confluían algunos de los participantes del taller del poeta -también chiapaneco-, Juan Bañuelos. Uno y otra revistas tuvieron una existencia efímera.

El poeta Galicia era alto y espigado, cogía el cigarro como actriz de Hollywood y portaba una bufanda que le daba un aire enfermizo. En ese entonces se hallaba en ciernes el grupo de los Infrarrealistas y ya había abierto el bar gay El Penthouse, en la colonia Roma. Ahí, en ese sitio nuevo, una noche y al calor de la ginebra, el autor de "Historias cinematográficas", sufrió un aneurisma cerebral. Desapareció del mapa una buena temporada.
Más adelante, ya habíamos abandonado la escuela y talleres de creación varios de nosotros: unos habían emigrado fuera del país y otros ya teníamos un salario de oficina. A Darío le dio por visitarme en la avenida Amsterdam, donde un día me confesó que ya había recuperado la capacidad de eyaculación. Me tomó por su confidente: me contaba sus aventuras de juventud aquí y allá.

Después de 1985 y los movimientos telúricos que estremecieron a la ciudad en cuestión de segundos, yo ya vivía en el norte. Allá me enteré que mi amigo había perdido la razón, que iba por las calles con sus pertenencias que cabían en bolsas reciclables (como nuestras vidas). Ya era un vagabundo urbano y acaso feliz. En casa no lo había sido: sus padres lo encerraban para que desistiera de sus preferencias sexuales y, seguramente, no entendían por qué Darío les hablaba de sus traducciones y lecturas de Virginia Woolf. Hasta que llegó un día en que nadie supo decirme nada de su errancia, había desaparecido de una ciudad ajena. Este 2 de Noviembre, día de los Fieles Difuntos, llegó puntual a mi memoria.



Enrique Guzmán

1. Antes de conocernos el pintor y yo, oí hablar de él con un grupo hermético autodenominado "Las Batichicas", que vivían en una especie de comuna en la colonia Cuauhtémoc, cerca de Chapultepec. Pero antes de oír lo que se decía, había visto un acrílico de medianas dimensiones en un espacio de la ciudad de Aguascalientes, obra que, sin yo saberlo, había quedado plasmado para siempre en uno de mis chips, el de artes visuales. Con este backround, creo, estuve preparado para hacernos amigos. Era un hombre pálido,de edad indefinida, de baja estatura, de pelo negro y, si cabe la comparación, me parecía un franciscano con ciertos tics en la cara.

2. En ese entonces mi trabajo era de medio tiempo en la revista semanal "Mañana" que, según supe en esa década de los años 70 del siglo pasado, vivió su esplendor en años muy anteriores, donde colaboraron Salvador Novo, Carlos Fuentes y, creo, Renato Leduc. De esos tiempos dorados,sólo restaban rescoldos: cada semana, religiosamente, el escritor Rubén Salazar Mallén entregaba una colaboración escrita en una Remington plasmada en hojas Revolución; el autor ecuatoriano radicado en México, Miguel Donoso Pareja escribía reseñas cinematográficas. Ignoro el monto pagado a los colaboradores externos pero era evidente la extensión: cuartilla y media o menos. Mi tarea a desempeñar entre las nueve de la mañana y las 15 horas consistía en ordenar la hemeroteca, la fototeca y la biblioteca. Durante una temporada me visitó ahí Enrique Guzmán.

3. Recuerdo que en una ocasión llegó con una obra en un folder. Me preguntó qué nombre le pondría yo pues él no encontraba uno apropiado. "La antesala del paraíso", le dije: era un diablito de barro ahorcado del brazo de una planta verde que brotaba de una maceta. Sonrió cuando oyó mi propuesta. En agradecimiento me besó la mejilla. Sentí su gesto espontáneo como el de un niño cuando acaba de recibir un regalo. Sólo en una ocasión estuve en la buhardilla que en aquellos años ocupaba: debajo de una caja de madera cubierta con franela negra, tenía un aparato de música. Oculto. Pasó el tiempo, proseguí mis estudios y encontré otro trabajo que también se avino a mis horarios en la universidad.

4. Una mañana me despabilé en el trabajo con una negra noticia: la noche anterior, cuando se anunció un premio de artes plásticas en el Palacio de Bellas Artes, a donde había presentado obra Enrique Guzmán, quiso destruir la pieza ganadora de Beatriz Zamora. Era el año de 1978.

5. Si los caminos de uno son tortuosos, los desenlaces a veces son cómicos. Casi de un día para otro me mudé de aquella ciudad para trasladarme al norte. Evidentemente no me despedí de muchos amigos pues, me percaté a tiempo, todavía seguiría con los adioses y los hasta pronto o hasta la vista. Hasta que vi la infausta noticia: mi amigo pintor de rostro afilado se había colgado no sé si de una nube, una estrella, una viga o un mezquite.

6. Quisieron los hados que más adelante,me enterara que un farsante de un país vecino, Alberto Virgen, había experimentado el uso de drogas con el psicoanálisis; y uno de sus "pacientes" había sido EG. Posteriormente el charlatán fue deportado del país.


Manuel Herrera Castañeda


1. Manuel y yo asistimos juntos a la universidad, donde tomábamos materias comunes, teníamos amigos en común y nos contábamos episodios vividos por separado. Mientras él escribía teatro, yo tomaba el lápiz y pergeñaba versos que un día aparecieron reunidos. Él era de Querétaro y yo exiliado de todas partes; él vivía en los alrededores del Parque Hundido y yo por el rumbo del Parque México; él trabajaba en el Conacyt y yo de free lancer. Él un día conoció a Caín en Insurgentes y Aguascalientes y se lo llevó a vivir con él. El nombre de su amigo era un foco rojo para todos pero su luminosidad nos dejó ciegos.

2. Antes de mudarme de ciudad, Caín ya se había desvanecido del currículum de mi amigo. Manuel regresó a su pueblo, donde llegué a visitarlo; aunque me ofreció darme trabajo, pudo más el llamado de la sangre. Del norte yo le escribía y del centro él me respondía. Me escribía de su vida y su estado de salud con metáforas que yo no adivinaba. Una vez llegué a su departamento con una muñeca de cartón encontrada en Dolores Hidalgo (Guanajuato), era un juguete con brazos y piernas unidos al torso con alambre, de mejillas sonrojadas. Ese regalo nos unió más. La colocó en su estudio sobre una silla de tule.

3. Cuando Manuel murió nadie me avisó por teléfono pese a que ese día me comuniqué a su oficina (sin yo saber nada). Para entonces ya había subido a escena "Ofidia la inconforme" y, gracias a las gestiones de su amigo el dramaturgo Emilio Carballido, en un país sudamericano montaron "Canción del año viejo". De Manuel mi amigo, conservo un libro de cuentos que no hallo en la H de Highsmith, Hemingway, Huerta y Herbert. Ya aparecerá, sé que a veces los muertos juegan conmigo.


4. Mucho tiempo después, supe que su propia familia había quemado las cartas que le escribí, las fotos comprometedoras, la muñeca que tanto le encantó, sus manuscritos inéditos. Menos los recuerdos que conservo de él y la sospecha de que Caín le heredó el virus del aids.


Arturo Ramírez Juárez



1. Cuando jóvenes Arturo y yo éramos vastos en las salas de cine, eran los tiempo de Truffaut, Pasolini, Visconti y "El lugar sin límites". Eran salas a oscuras, eran de oscuridad profusa; cuando podíamos apoyar la cabeza en el hombro de Cabiria, Gelsomina o Tadzio. Arturo y yo coincidíamos en una o dos aulas de Filosofía y Letras (UNAM), en uno o dos festivales de cine, en una o dos librerías, con uno o dos teóricos de arte, con una o dos maestras de literatura del Siglo de Oro y del amanecer del siglo XX. Hasta que un día él expuso la serie de acrílicos "La física insaciable" -para mí un homenaje a su pareja-. Le dije que su amigo era uno de los adolescentes de Pasolini contratados para "La trilogía de la vida". Sólo se sonrió.

2. Una tarde, en la esquina de Insurgentes y Baja California, nos merendamos cada uno una concha de chocolate y coco y un refresco. Me cai que parecíamos pelones de hospicio a la hora del recreo. Cuando Arturo ya había regresado de Brasil, quiso regalarme una tinta china de 90X90 centímetros, obra que representa a cinco seres anónimos anclados en una sala de vapor, donde priva un deseo de sexo a un tiempo morboso y fortuito. "No me lo regales, le dije, véndelo y salimos a cenar juntos". Ramírez Juárez se empeñó en obsequiármelo, pese a que ya tenía la oferta de compra del escritor Carlos Monsiváis. Por eso lo conservo hasta hoy día. Por lo mismo guardo en casa un ejemplar de su poemario "Puertas ocultas". Cuando me fuí de la ciudad en febrero de 1986, mi amigo no vivió mucho tiempo, ni sé si volvió infectado de Sudamérica, a donde había ido para disfrutar de una beca. Lo único que sé  es que quiso que sus cenizas se arrojaran al mar de Veracruz.

3. Tiempo después del fallecimiento, un amigo me contó que el humor de Arturo Ramírez Juárez lo adivinó -no se conocieron- en el momento que el comisionado para echar las cenizas al agua, tragó residuos del pintor ya que el aire veracruzano, en ese momento solemne, cambió de dirección.

http://los-lavaderos.blogspot.mx/2010/09/arturo-ramirez-juarez-1949-1988.html

sábado, 8 de noviembre de 2014

Gina Saraceni (1966 )

El cansancio, a veces...


El cansancio, a veces,
nos toma de sorpresa.

Cierra los párpados
sin pedir permiso,
sin saber qué palabra
estábamos mirando
antes de que la noche estirara
la piel de las pupilas.

La cabeza del padre descansa
sobre un libro,
se expande sobre las páginas,
respira sobre el dictado ajeno.

Como una hoja que se mueve
por el tacto de la noche,
duerme su vejez sobre
el alfabeto de otra lengua.

Su frente se desploma y
sella un cielo donde las alondras
vuelan más lejos que el verano.

Más lejos las alondras se llevan
la frente cansada del padre,
más lejos de donde vienen y regresan,
más lejos del viaje que aguarda todavía.


(fuente: "rua das petras")

viernes, 7 de noviembre de 2014

Óscar Hahn (1938 )

Movimiento sísmico


Tuve una vez un gran amor
que derribó mi casa
agrietó mis puentes
y me hizo perder el equilibrio
Después vinieron las réplicas:
amoríos de baja intensidad
que ni siquiera
me hicieron temblar
En cuanto al gran amor
ay mísero de mí
todavía respira
debajo de las ruinas


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites")

jueves, 6 de noviembre de 2014

Alejandro Castro (1986 )

Etiología


Cuando tenía quince años
me enamoré de un pescador borracho
que sólo dijo que me quería
bajo una mata de mangos
en una terrible tormenta de año nuevo
casi sin querer.
Por supuesto
después no recordaba nada
ni siquiera el cariño que
según parece
era un efecto secundario
del ron.
Yo tampoco quería recordar
pero recordaba
recuerdo
con precisión.
Después
me enamoré de un surfista
hermoso como Dios
que sí recordaba
pero no entendía.
Yo tampoco quería entender
lo poco que había para entender
y era simple.
Luego el silencio
y ahora tú.
Fue difícil
difícil y admirable
hacerme si no el loco
al menos la loca
y dejarte ir.
¿Qué es lo que sigue?
Esto es lo que sigue:
este cursor palpitante
que no me deja morir.


(fuente: "revista arquitrave", no.54, en línea)

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Jorge de Sena (1919/1978 )

La obra


Podéis robármelo todo:
las ideas, las palabras, las imágenes,
y también las metáforas, los temas, los
motivos,
los símbolos, y la primacía
en los dolores sufridos de una lengua nueva,
en el entendimiento de otros, en la valentía
de combatir, juzgar, de penetrar
en asuntos de amor para los que estáis castrados.
Y podéis también no citarme,
suprimirme, ignorarme, aclamar incluso
a otros ladrones más felices.
No me importa: el castigo
será terrible. No sólo cuando
vuestros nietos no sepan ya quiénes fuisteis
y sepan más de mí
de lo que vosotros fingís que no sabéis;
todo, todo cuanto laboriosamente robáis
reverterá en mi nombre. Y será mío,
tenido por mío, contado como mío,
incluso lo poco y miserable
que por vosotros mismos, sin robar, hayáis hecho.
Nada tendréis, nada de nada: ni siquiera huesos,
pues un esqueleto de los vuestros será buscado
para pasar por mío. Para que otros ladrones,
iguales a vosotros, de rodillas, le pongan flores
 en el túmulo.


(fuente: "pre-textos", traductor: martín lópez vega)



martes, 4 de noviembre de 2014

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )


Dos


Conmigo desaparecerá mi mundo, la red
que me he tejido como esa araña
que está detenida en un ángulo de la tela
y a veces come y a veces la remienda;
pero su tela está cada vez más desgarrada
y la araña no tiene ganas de arreglarla.
Continuarán entre tanto los otros mundos
cada uno con su insecto en el centro, alerta,
tramas brillantes o, a veces, manojos grises,
pequeños ovillos como jaulas delicadas
que no se resignan y en el medio la araña
hasta que desaparece y nadie lo advierte.
Pero tú, ya que has querido que también fuese tuyo
este mundo que fue quizás el más hermoso,
erizado de agujas de oro y fibras finas,
abrázame, envuélvete en la misma
compleja red que no se repite,
hilo a hilo poséela y sosténla

como lo hice hasta ahora mientras estaba solo.


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites", traductor: enrique m. butti)

lunes, 3 de noviembre de 2014

Fernando Noy (1951 )


Bañado

Nunca pude sentirme solo frente al río
Brilla una luz perpetua entre sus aguas
Si me acompaña es porque no ostenta cicatrices
ya que su piel convence de perfecta
por siempre intuyo que al fondo
                      muy al fondo
oculta un laberinto de heridas
                      que no cierran
Ahora vuelvo después de tanto tiempo
Quién no regresaría sabiendo que lo espera
una arquitectura azul amante de las lanchas
Esta procesión de fuego
          estremeciendo ocasos
           con la tenura de su espuma blanca
Quien no volvería sabiendo que la lluvia
por el propio deseo de acariciar sus aguas
al fin se ahoga
          en nuestro
             Río Negro

                                        a mi madre


(fuente: "otra iglesia es imposible")

domingo, 2 de noviembre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

La pista


Sales a la calle como salgo
a las puertas abiertas del mundo.

Voy directo a las esquinas
como el corredor a quien aguarda
la pista franca.

Tomas agua como beberse un vaso
de ti, de hojas blancas,
una botella de tinta negra.

Trazas con los ojos,
con el aliento, con el pelo la letra
de una canción desaprendida.

Te detienes donde nadie espera,
en la bocacalle divergente, absuelta,
coronada.

Luego vuelves sobre tus pasos
como aquel que dejó pistas
camino al cementerio.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Roberto Bolaño (1953/2003 )

Musa




Era más hermosa que el sol
y yo aún no tenía 16 años.
24 han pasado
y sigue a mi lado.

A veces la veo caminar
sobre las montañas: es el ángel guardián
de nuestras plegarias.
Es el sueño que regresa

con la promesa y el silbido.
El silbido que nos llama
y que nos pierde.
En sus ojos veo los rostros

de todos mis amores perdidos.
Ah, Musa, protégeme, le digo,
en los días terribles
de la aventura incesante.

Nunca te separes de mí.
Cuida mis pasos y los pasos
de mi hijo Lautaro.
Déjame sentir la punta de tus dedos

otra vez sobre mi espalda,
empujándome, cuando todo esté oscuro,
cuando todo esté perdido.
Déjame oír nuevamente el silbido.

Soy tu fiel amante
aunque a veces el sueño
me separe de ti.
También tú eres la reina de los sueños.

Mi amistad la tienes cada día
y algún día
tu amistad me recogerá
del erial del olvido.

Pues aunque tú vengas
cuando yo vaya
en el fondo somos amigos
inseparables.

Musa, adondequiera
que yo vaya
tú vas.
Te vi en los hospitales

y en la fila
de los presos políticos.
Te ví en los ojos terribles
de Edna Lieberman

y en los callejones
de los pistoleros.
¡Y siempre me protegiste!
En la derrota y en la rayadura.

En las relaciones enfermizas
y en la crueldad,
siempre estuviste conmigo.
Y aunque pasen los años

y el Roberto Bolaño de la Alameda
y la Librería de Cristal
se transforme,
se paralize,

se haga más tonto y más viejo
tú permanecerás igual de hermosa.
Más que el sol
y que las estrellas.

Musa, adondequiera
que tú vayas
yo voy.
Sigo tu estela radiante

a través de la larga noche.
Sin importarme los años
o la enfermedad.
Sin importarme el dolor

o el esfuerzo que he de hacer
para seguirte.
Porque contigo puedo atravesar
los grandes espacios desolados

y siempre encontraré la puerta
que me devuelva
a la Quimera,
porque tú estás conmigo,

Musa,
más hermosa que el sol
y más hermosa

que las estrellas.

(fuente: "la biblioteca de marcelo leites")