martes, 30 de septiembre de 2014

Edgar Lee Masters (1868/1950 )



Ernest Hyde

Mi mente era un espejo:
veía lo que veía, sabía lo que sabía.
En mi juventud mi mente era sólo un espejo
en un auto que volaba rápidamente,
capturando y perdiendo pedazos del paisaje.
Después, con el tiempo,
grandes rajaduras se hicieron en el espejo,
dejando que el mundo de afuera entrara
y dejando que mi yo interior mirara afuera.
Éste es el nacimiento del alma que sufre,
un nacimiento con ganancias y pérdidas.
La mente ve el mundo como algo apartado
y el alma hace del mundo uno consigo misma.
Un espejo rasgado no refleja ninguna imagen-
y ése es el silencio de la sabiduría.


(fuente: "hasta donde llega la voz", versión de tom maver)

lunes, 29 de septiembre de 2014

José Watanabe (1945/2007 )

La sangre


Los médicos escuchan con el estetoscopio
el paso rumoroso de nuestra sangre, lo escuchan
como una revelación que nunca comparten, no dicen
con alegría: tu sangre no ha huido.

La sangre puede huir. Los órganos están fijos,
palpitando en su profunda oquedad, pero la sangre
puede salir de su límite, franquear la piel y saltar al mundo.

Si la sangre huye sabrá remontar colinas
así como se extiende abundante y silenciosa
por el hígado, sabrá fluir por los arcos de los puentes
así como avanza por las esclusas del corazón,
sabrá pasar bajo  las raíces enmarañadas de los sauces
así como pasa entre la arboladura de los pulmones.

La sangre puede inundar todos los paisajes.

La sangre de los asesinados va delante de nosotros
y vibra
como un horizonte infame.


(fuente: "apología de la luz")

domingo, 28 de septiembre de 2014

Sophia de Mello Breyner Andresen (1919/2004 )

Playa

Los pinos gimen cuando pasa el viento
El sol da en el suelo y las piedras arden.

Lejos andan los dioses fantásticos del mar
Blancos de sal y brillantes como peces.

Pájaros salvajes de repente,
Tirados a la luz como pedradas,
Suben y mueren en el cielo verticalmente
Y su cuerpo es asido en los espacios.

Las olas topan rompiendo contra la luz
Su frente ornada de columnas.

Y una antiquísima nostalgia de ser mástil
Se columpia en los pinos.


(fuente: "apología de la luz", traductor: ángel campos pámpano)

sábado, 27 de septiembre de 2014

José Watanabe (1945/ 2007 )

El lenguado

Soy
lo gris contra lo gris. Mi vida
depende de copiar incansablemente
el color de la arena,
pero ese truco sutil
que me permite comer y burlar enemigos
me ha deformado. He perdido la simetría
de los animales bellos, mis ojos
y mis narices
han virado hacia un mismo lado del rostro. Soy
un pequeño monstruo invisible
tendido siempre sobre el lecho del mar.
Las breves anchovetas que pasan a mi lado
creen que las devora
una agitación de arena
y los grandes depredadores me rozan sin percibir
mi miedo. El miedo circulará siempre en mi cuerpo
como otra sangre. Mi cuerpo no es mucho. Soy
una palada de órganos enterrados en la arena
y los bordes imperceptibles de mi carne
no están muy lejos.
A veces sueño que me expando
y ondulo como una llanura, sereno y sin miedo, y más grande
que los más grandes. Yo soy entonces
toda la arena, todo el vasto fondo marino.


(fuente: "caína bella")

viernes, 26 de septiembre de 2014

Eloy Sánchez Rosillo (1948 )

Gratitud


Durante muchos años fui dichoso.
Tal vez lo supe, pero no lo supe,
ni habría podido entonces admitir que lo fuera,
pues quien pretende lo absoluto
no se conforma nunca con la parte,
aunque esa parte sea casi el todo.

Mi patrimonio fue la luz del mundo;
toqué la realidad, tambien soñé,
y tuve amor, tuve en el pecho el canto.

Desde un presente que es manos vacías,
casa desierta, invierno, turbio pecho,
melancólicamente doy gracias por los dones
que no aprecié del todo cuando la vida quiso
que fulgurasen junto a mí,
por los bienes que fueron y que no fueron míos
y que luego perdí sin saber cómo.


(fuente: "palabras mal dichas")

jueves, 25 de septiembre de 2014

Jaime Gil de Biedma (1929/1990 )



Idilio en el café


Ahora me pregunto si es que toda la vida
hemos estado aquí. Pongo, ahora mismo,
la mano ante los ojos —qué latido
de la sangre en los párpados— y el vello
inmenso se confunde, silencioso,
a la mirada. Pesan las pestañas.

No sé bien de qué hablo. ¿Quiénes son,
rostros vagos nadando como en un agua pálida,
éstos aquí sentados, con ojos vivientes?
La tarde nos empuja a ciertos bares
o entre cansados hombres en pijama.

Ven. Salgamos fuera. La noche. Queda espacio
arriba, más arriba, mucho más que las luces
que iluminan a ráfagas tus ojos agrandados.
Queda también silencio entre nosotros,
silencio
              y este beso igual que un largo túnel



(fuente: "el poeta ocasional")

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Ángel Petisme (1961 )

Uranio en las manos


El universo se detiene cuando te veo
los crímenes, los taxis, los incendios, la lluvia.
Todo se congela con sólo un parpadeo,
todo en espera en los pasos de cebra.
Te amo igual en la distancia claro,
un bombero que ríe y un fuego que sueña.
Miro tus ojos al abrirte la puerta
y mis aguas revueltas se calman,
el lago más cristalino y azul del Google Earth
no puede compararse a esta hermosa
y profunda sensación de existir.
Si esto era el amor, uranio en las manos,
no lo cambio por bonos en playas paradisíacas,
si esto era la vida, temblor e intensidad,
no te cambio por nada. Ya me puedo morir.

He vivido con creces y lo repetiría.



(fuente: "rua das petras")

martes, 23 de septiembre de 2014

Lêdo Ivo (1924/2012 )

El bombero


Los vespertinos de hoy divulgan con rapidez la muerte del bombero Joâo Cristóvâo da Silva
acontecida durante el violento incendio de ayer.
Nunca más volveremos a verlo en su coche rojo
junto a las escaleras que subían hacia el cielo y hacia el fuego.

En Méier, alguien llorará al compañero muerto.

Él luchaba contra el fuego. Y amaba el peligro.
Salvó niños, y una fotografía lo sorprendió sobre un tejado que se desplomaba.

Era el marinero del fuego.

En Méier, quedará la compañera
que Joâo Cristóvâo da Silva acariciaba con sus manos todavía calientes
de los innumerables incendios sofocados,
un tenedor retorcido sobre el silencio
y los periódicos donde se habla
de aquel a quien la muerte robó al anonimato ardiente de lo mágico.

Joâo Cristóvâo da Silva, la única víctima del impresionante incendio de ayer,
evitó que las rosas fuesen devueltas por el fuego a su presencia en lo increado,
trabajaba imparcialmente, salvando al mismo tiempo el piano y la fruta, los archivos jurídicos y las mecedoras.
Purificado por el fuego y citado en el orden del día,
hoy él es tan solo una sustancia mineral.

De ahora en adelante, cuando haya incendios,
en el coche rojo de bomberos habrá un asiento vacío.

En memoria de ese profesional del fuego ayer desaparecido,
en una iglesia de Méier alguien se arrodillará
y le pedirá a Dios que libre al bombero

del otro fuego.


(fuente: "neorrabioso", traducción de guadalupe grande y juan carlos mestre.)

lunes, 22 de septiembre de 2014

Nuno Júdice (1949 )

La veranda de Julieta


Una vez entré en verona para no entrar
a venecia. Entre la vé de verona y la vé
de venecia, me decidí por ververona. Me gustó
la coincidencia de las consonantes en la ventana
de julieta ; y sé que en venecia no oiría
el viento de la venganza, ni probaría el veneno
de una voluptuosidad que en verona se
desvanece con la vida. No hay canales en
verona como en venecia; ni hay ventanas
en venecia como en verona; pero julieta
avizora la calle, desde la ventana que es suya, y
si nadie hace la seña, que sólo ella sabe, agita
el pañuelo mojado por las lágrimas que las
nubes beben, elevándolas desde verona hasta
venecia, donde la lluvia las lanza a los canales.
(fuente: "el poeta ocasional", traductor: Marco Antonio Campos)

domingo, 21 de septiembre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

Tareas


Mientras me cepillo los dientes
afuera llueve, lo sé por las gotas
que caen y golpean las ventanas;
no es un aguacero sino
una lluvia suave y ligera
como las huellas del felino
sobre los párpados del sueño;

Mientras me enjuago las manos
antes de levantar la ropa
de cama oigo del otro lado
la tarea de la noche;

Me pregunto qué harás
antes de bajar el obturador
junto al buró, antes de
apagar el móvil y alejar el miedo;

Quizá estés rodeado
por una larga fila de copas,
de ceniceros colmados, de bocas
que esperan pacientes tu entrega;

Pero no lo creo; en nada creo.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Olvido García Valdés (1950 )

Veo estos árboles...


Veo estos árboles que se van
haciendo árboles y todas sus orugas
se van haciendo hojas, oigo
a mujeres hablar de otras mujeres: sin
conocer la lengua, captar una ciudad
por las masas de luz, por minúsculas
tiendas, atravesarla en metro, queda
tenacidad que luego reposa junto a un árbol
y allí se está mientras juegan los niños:
-no imaginéis los bosques
como aquí en el otoño,
no se conocen las hojas amarillas,

todo verde, alzas la mano y tomas fruta.


(fuente: "neorrabioso")

viernes, 19 de septiembre de 2014

Tom Maver (1985 )


Sobre el arte de tejer

No recuerdo cuándo empecé a tejer.
En algún momento de los banquetes o de las siestas
sin darme cuenta dejé de esperar
y me dediqué a otra actividad,
también sin porvenir.

Así es que ahora tejo historias increíbles
que cada noche destejo
y cada día recomienzo
con esa inocencia imperturbable

del que mira los templos, las guerras,
los sacrificios y los día como lo que son.

Troya, las hazañas de mi marido,
las naves, la victoria, los dioses, el regreso,
¿quién sabe cuántas cosas más pasaron
en estas historias
que me cuento y que al día siguiente
ya no existen más?

Porque, díganme, ¿qué se puede pretender
de lo que, quizá, venga con el tiempo?

Por eso, amigos, no se engañen.
Esto que parece una obstinada espera
es, en verdad, una desgarrada
fidelidad a lo pasajero:
cuando el tiempo me envuelva
con este sudario interminable,
sentirá en sus manos el filo
de mi vida
deshecha por las noches
y vueltas  a empezar por las mañanas.


(fuente: "de sibilas y pitias")

jueves, 18 de septiembre de 2014

Sophia de Mello Breyner Andresen (1919/2004 )

En medio de la vida



Porque las mañanas son rápidas y su sol quebrado
Porque el mediodía
En su desnudo fulgor rodea la tierra

La casa compone una a una sus sombras
La casa prepara la tarde
Frutos y canciones se multiplican
Desnuda y aguda

La dulzura de la vida



(fuente: "la biblioteca de marcelo leites", trad. Diana Bellesi)

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Juan Bañuelos (1932 )

Reposo alrededor del fuego

Hacinando miel detrás del polen
y a escondidas del insecto,
lentamente como el agua que todo lo engulle,
mis manos, ramas del asombro, rayan la espalda
de un dios desconocido.
De pronto (después del estupor el silencio),
el pájaro se inicia en su sueño de plumas
y un cortejo de hormigas alrededor de un árbol,
o de un insecto muerto,
festeja el advenimiento de la lluvia.
Con el crepúsculo avanzo por el río
mientras viejas lavanderas cantan
bajo un sauce.
¿Quién encenderá la fogata de esta noche?
¿Quién relatará el cuento interrumpido ayer?
Las begonias sueñan entre el aroma de las yeguas
y una canoa de astros baja.
¿Quién recuerda? ¿Qué animal de humo nos ronda?

De pie miro la noche:
el valle se hunde como un pez sin ojos,
y con ganas de ser mi hijo, mi padre y mi hermano

yo me quedo.


(fuente: "la bibloteca de marcelo leites")

martes, 16 de septiembre de 2014

Tatiana de la Tierra (1961/2012 )

Oda a las lesbianas desagradables


me encanta una lesbiana fea
que camina coja
que habla con un ceceo
que deja su caja de dientes en el lavamanos en la noche
se viste con pantalones de poliéster
se unta colonia barata de hombres
tiene una barba tan larga que se para en ella
le brotan verrugas en los doce dedos de sus pies
carga una escupidera en el bolsillo
se seca el sudor con un pañuelo de papel periódico

sueño con una lesbiana sin dinero
tan pobre que no tiene carro ni monedas para el autobús
camina descalza por las calles dondequiera
lava la ropa con agua de lluvia
les roba a las super tiendas
estafa a los hombres de negocios
prende fósforos en su pierna de madera
hace una parrillada de pájaros en su carrito de compras
los sazona con sal nomás
se chupa los dedos bajo la luz de la luna

tengo ansias de una lesbiana regorda
tan grande que no cabe dentro de la puerta de Starbucks
y tienen que construir un café afuera para ella
tan gorda que se pone pulseras en los dedos
su estómago es un tambor
sus estrías son grabados jeroglíficos
es tan pesada que los platos tectónicos se mueven debajo de sus pies
tan grande que el Lago Maracaibo es su bañadera

le tengo ganas a una lesbiana desagradable
ella me transforma un día mediocre
me lleva en una lambada
alumbra el farol entre mis piernas
me acuesta sobre una almohada de plumas
me jode como si fuera un palo
me lacera con su lujuria
busca madera en el bosque
me arma un trono en la copa de una ceiba

me pone ahí y me rinde culto
diosa azul
me rodea con pétalos de flores
me devora con palabras sucias
me acaricia como si yo fuera una gatita
me coge como si yo fuera su juguete
me pone a cien grados de calor solar

(fuente: "las elecciones afectivas")

lunes, 15 de septiembre de 2014

Henry Miller (1891/1980 )

HM y la censura


5 de diciembre de 1958

Querido Jay L :

...Si logras llegar a la Feria Mundial en Bruselas, busca un film llamado Once upon a sunday, que están exhibiendo en el Festival. Es un documental sobre Punta Lobos, hecho por Nick Cominos. Aunque brevemente, aparecemos en él Eve, yo Doner y Hugo O'Neill. También aparece Robinson Jeffers al final, y me parece magnífico verlo. Parece una roca -y también un halcón, por supuesto. Y muy triste, sombrío, casi inhumano. Me han dicho que en ese festival fílmico también están mostrando un documental sueco que trata de la vida carcelaria allí, y en ella muestran a un prisionero que se está masturbando ante un muro lleno de fotos de chicas sensuales, acompañado por la lectura, afortunadamente en sueco, de mi Sexus. Me pregunto cómo logran escapar a la censura.



(fuente: Cartas selectas, HM y James Laughlin, ed.Textofilia- Fonca-Conaculta, col. Hoghart, serie Epistolar, no. 3, México, 2011.Traducción de Catalina Sherwell Hand.)

(El escritor mexicano José Revueltas en alguna ocasión platicó, entre amigos, que los autores de su generación leían arrebatados la obra novelística de HM porque en cada página había un coito)


domingo, 14 de septiembre de 2014

Nicanor Parra, un siglo


El antipoeta

I. ...yo le debo mucho a la literatura mexicana, especialmente al Popol Vuh y a López Velarde, a quienes conozco (no diría ampliamente, pero he leído ambas obras).

II. Yo no tengo ninguna camiseta y dejo que todas las banderas flameen en la poesía. Esa es la posición mía.En otras términos, mi poesía no es referencial, no es personal, no es confesional, sino que es un estudio sobre la totalidad de la realidad, la totalidad de lo real.

III. ... yo traté desde muy temprano pasar de la lengua escrita al habla.

IV. Soy un admirador de la poesía de Jorge Teillier y también de la obra de Enrique Lihn... hay un poeta viejo de mi época que se llamó Eduardo Anguita, que es un poeta poco fotografiado y habría que leerlo con un mínimo de atención.

V. "El error consistió"/ En creer que la Tierra es nuestra/ Cuando la verdad de las cosas/ Es que nosotros somos de la tierra.


(fuente: Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, 1991, coed. U de G-Alfagura, 2005, entrevista de Raúl Bañuelos.)

sábado, 13 de septiembre de 2014

Jorge Teillier (1935/1996 )

En la secreta casa de la noche

Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.

Y no importa que el viento olvide mi nombre
y pase dando gritos burlones
como un campesino ebrio que vuelve de la feria,
porque ella y yo estamos ocultos
en la secreta casa de la noche.

Ella pasea por mi cuarto
como la sombra desnuda
de los manzanos en el muro
y su cuerpo se enciende como un árbol de pascua
para una fiesta de ángeles perdidos.

El temporal del último tren
pasa remeciendo las casas de madera.
Las madres cierran todas las puertas
y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.


(fuente: "urbanotopía")

viernes, 12 de septiembre de 2014

Raymond Carver (1938/1988 )

Tomar mientras manejas

Es agosto y no he leído
ni un libro en seis meses,
excepto el que se llama
Retirada de Moscú,
de Caulaincourt.
Sin embargo, me encuentro feliz
con mi hermano,
viajamos en un carro y
bebemos en una botella de Old Crow.
No tenemos en mente ningún lugar,
sólo andamos de paseo.
Si cerrara mis ojos por un minuto,
estaría perdido.
Aún así, gustoso me acostaría y me dormiría
para siempre a un lado de esta carretera.
Mi hermano me da un codazo.
En cualquier momento algo sucederá.


(fuente: Papel poesía, no. 7, Zacatecas, marzo 2000. Traductor: Severino Salazar.)

jueves, 11 de septiembre de 2014

Alfredo Buxán (1950 )

Un sueño


Se me ha ocurrido proponerte un sueño:
cierra los ojos frente a la ventana.
Tras el cristal ruge un abismo.
Duerme.
Cuando el sol primero de la mañana
o el sutil arañazo de la pena
te despierten, no dudes: busca mi olor
en la almohada o un rastro de mi sien
-pongo por caso- en tu cadera.

(fuente: "palabras mal dichas")

miércoles, 10 de septiembre de 2014

José Kozer (1940 )

Ánima

Iré a campo través escribiré Evangelios.

A un solo llamado inscribiré la amapola azul en las sienes de Guadalupe.

Me dirá el nombre contiguo a la carne (nombre) anterior a estas manchas
     lunares de sangre: reinscribirá a mi oído la tersura inviolada
     de la carne.

No es allá ni en derredor (no hay puntos cardinales) el norte es la aptitud del
     subsuelo (sur) es otro aspecto de las constelaciones: caminar;
     inclinarme. Recoger a plena luz del día mi sombra
     al inclinarse un ramillete (azul) de amapolas: dos
     motas (Bienamada) la tersura de tus pómulos:
     (dos) azules inscripciones la blanca llamarada
     marcando de tersura (asteriscos, vivos) la llaga
     inviolada de tus sienes.

A campo través en dirección contraria (no me apremia) (no se va a escabullir)
     el óvalo inverosímil (aledaño) de Guadalupe.

A la Patria desciendo de los alquimistas (por última vez la miro: Guadalupe)
     barro reinscrito.


(fuente: Ánima, FCE, col. Tierra Firme, México, 2002.)

martes, 9 de septiembre de 2014

Eugenia Echeverría (1943 )

La infinita

2

Señores: llora la señora
Como princesa de cuento
Escoge la silla del balcón
Su perfume predilecto
Desayuna en abundancia
Y llora
Cada mañana
Que es un encanto,
Un premio
De la academia
Su congoja.

(fuente: "urbanotopía")

lunes, 8 de septiembre de 2014

Eduardo Chirinos (1960 )

A la mañana siguiente


Desde que nos casamos hasta ahora
he reducido a dos las cucharadas de azúcar
que le echo al café. ¿Antes cuántas eran?
Tonta pregunta. Como cualquiera
que invoque aquellos años que vuelven
sin piedad para cobrar lo suyo. La diabetes
es cosa de familia, sí, pero hay que cuidarse.
Con el colesterol igual, y el pobre corazón
que de tan grande falló a quienes más quería.
Los poemas que escribí para ti los repiten
jóvenes que llegaron a la edad de nuestros
hijos. Los colores, que antaño daban forma
a los crepúsculos sirven ahora para identificar
pastillas, las marcas imborrables que nos deja
el tiempo. Por suerte las mañanas insisten
en el gozo de mostrarte: te bañas, te secas el
pelo, eliges la ropa que usarás durante el día
y te miro con el rabillo del ojo (que cede
cada vez más a la presbicia). Y el tiempo pasa
sin hacernos más sabios. Pronto cumpliremos
la edad de nuestros padres. Pronto nos
convertiremos en nuestros propios hijos.


(fuente: "palabras mal dichas")

domingo, 7 de septiembre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

Hoteles


vuelves al hotel de paso
como se regresa al escenario del crimen

reconoces las cortinas, reconoces
el baño, el recipiente de hostias mudas

calas los lechos, testereas las camas
gemelas como los ciegos reconocen los blancos

afinas el oído como soreco que calibra
el rumor de ola salada,
las flores en agua vieja

te quitas zapatos, te quitas calcetines,
te desprendes anillos, anilinas de labios,
vuelves y eres tú mismo

entras en la habitación de siempre,
la familiar, la que guarda aromas y venenos

sabes que las pastillas de aseo,
las toallas, los frascos diminutos
esperan, pendientes de tus pasos

no cabes en sí de gozo,
admites se acerca el instante,
los espejos empañados

sábado, 6 de septiembre de 2014

Tarjei Vesaas (1897/1970 )

Sueño sobre puentes nevados


La nieve cae ahora con mayor intensidad,
La manga blanca de tu abrigo se vuelve blanca.
La manga de mi abrigo se vuelve blanca.
Están entre nosotras como
puentes nevados.
Pero los puentes nevados están helados.
Aquí dentro hay vida y calor.
Debajo de la nieve tu brazo cálido
es un dulce peso sobre el mío.
Nieva sin cesar
sobre puentes silenciosos.
Puentes que nadie conoce.


(fuente: "otra iglesia es imposible", trad. de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo)

viernes, 5 de septiembre de 2014

Osvaldo Aguirre (1964 )

En el cementerio de Juan B. Molina


III


Esta es la primera
foto, en el cajón
de sus restos.
No lo imaginaba
de ninguna manera
y cualquier otra
imagen hubiera sido
una sorpresa.
Pero se trata
de ésta y me cuesta
dar con el aire
de familia. Tal vez
la forma de mirar,
esa reserva
con la que se pegó
un tiro en la cabeza
cuando lo esperaban
en la mesa.


(fuente: "el poeta ocasional")

jueves, 4 de septiembre de 2014

Miguel d'Ors (1946 )

¿Qué pueden saber ellos?


Tus jefes, que te asaltan con papeles
incansables, preguntas, fotocopias,
mientras tú, la eficiente, la responsable, etcétera,
miras parapetada tras tus gafas
bifocales de abuela; la gente que te ve
salir del Corte Inglés con cuatro bolsas,
vertiginosa, a cuestas, hacia el taxi;
el taxista que estaba esperándote; todos
los que te escuchan cuando, traje sastre y cartera
de buena marca, das tus conferencias;
el butanero; el cura
que en medio de las bienaenturanzas
te reconoce en la segunda fila;
tus padres, nuestros hijos,
                                               qué pueden saber ellos,
cómo sospecharían ni un instante
la que eres por las noches,
cuando los trajes sastre, las gafas bifocales,
la cartera, las bolsas y las buenas maneras
fueron quedando desparramados por los
pasillos, el despacho, la cocina,
y tú, colgada de mi ropa, ruges
como rugen las bestias en los documentales.


(fuente: "la mirada del lobo")

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Manuel António Pina (1943/2012 )

Explanada

En aquel tiempo hablabas mucho de perfección,
de la prosa de versos irregulares
donde cantamos sentimientos irregulares.
Envejecemos todos, tú, yo y la discusión,

ahora lees saramagos & cosas así
y ya no me quedo a oírte como antaño
mirando tus piernas que subían despacio
hasta un sitio oscuro dentro de mí.

El café ahora es un banco, tú, profesora de liceo;
murió el Che y Bob Dylan se hartó de dinero.
Ahora tus piernas son cosas útiles, andantes,
y no caminos por andar como fue antes.


(fuente: "laberinto", traducción de Marco Antonio Campos y Rodolfo Mata.)

martes, 2 de septiembre de 2014

Milo de Angelis (1951 )

A veces, al regresar


A veces, al regresar, encuentra la ira de los muertos,
el desconcierto pálido de las calles que una vez
fueron nuestras y les dimos las gracias, fueron escalofrío
nocturno y un vestido levemente acariciado en el balcón: susurran
que solo uno fue el instante, solo uno fue el beso, el nombre
del palpitar del corazón, solo uno, susurran
el antiguo estribillo: "no regreses, no, no regreses
a los lugares que ten han visto feliz."

(fuente: "el poeta ocasional")


                                                                                                                                                           
















lunes, 1 de septiembre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

No habrè de sollozar (8)

No habré de sollozar siquiera.
Hoy abandono esta palidez que me hizo apuntalar precarios latidos con dedos amorosos.
Hoy suelto amarras, abandono las sábanas que me ataron a enfermedades enquistadas en mis desconocidos interiores. Pero de las raíces de que estoy conformada extraigo un coraje que, por momentos, me rebasa.

No salgo de este lugar con nada, sólo con lo que traje en un momento pleno de peligro:
mis manos, mis arrugas, mi cuerpo enfebrecido.
Día a día el agua del baño irá purificándome la mirada,
el perfil rotundo, la frente clara.

Tengo toda una casa por edificar. He de levantarla en las faldas de un cerro, cerca de un ojo de agua, para preservarla de ventarrones inclementes, de tolvaneras que en sus pliegues llevan enfermedades y virus letales. Habré de defenderla con malla ciclónica si es preciso; la preservaré de malas influencias con yerbas que me son afines. Desarrollaré un poder que me fue otorgado en secreto prenatal.

Hoy me despojo de cuanto lastre me hizo daño.
Ya me lo he propuesto, se que llevaré a cabo los proyectos que me daba temor incluso concebir.
Me decapitaré la cabeza por la que un día me creí heredera de Medusa,
así evitaré llevar conmigo la más ligera sombra de espanto,
o vena alguna de muerte. Quiero ser yo misma,
pero distinta a lo que fui en ese pasado tan a la vuelta
de la esquina.

En La noche de Hugo,
de Uriel Martínez.
 
(fuente: blog "il canto dello  sciamano charlatano", 29. VIII.2014)