lunes, 30 de junio de 2014

Leopoldo María Panero (1948/2014 )

Marcho inclinado...

Marcho inclinado, mirando al suelo
lleno de peces que sudan
como mi barriga
llena de cerveza que sube y que baja
sobre la acera, al compás de mis pasos: elefante
mirando al suelo, grasa de ballena, rostro
reflejado en las risas de los hombres.
Casanova era así, de viejo,
me digo
para no insultarme: apedreado
por niños al crepúsculo.
Marcho inclinado, mirando al suelo;
los muertos están boca abajo. Sin duda
moriré en la calle.
Entro en el bar y el cervecero
ya está, como siempre, la copa en la mano
anunciando mi muerte.


(fuente: "rua das petras")

domingo, 29 de junio de 2014

Francisco Alday (1908/1964)

¡Ese viento!


No me puedo dormir con ese viento
que brama, y esa puerta
de inseguros cerrojos
que se abre y se cierra...

No me dejan dormir los huracanes
que ciernen la conciencia
y a criaturas que llaman, indeciso,
abro y cierro la puerta...

¡Quién me diera dormir sueño profundo,
Señor, en una casa que no fuera,
ni azotada por vientos bramadores,
ni turbada jamás por una puerta...!


(fuente: Antología poética, edición Dirección de Patrimonio Cultural, colección Autores de Querétaro, México, 1987.)

sábado, 28 de junio de 2014

Efraín Huerta, poeta

Breve elegía a Blanca Estela Pavón


Ahora y en la hora de nuestra muerte, ahora y
   siempre,
bajo la consigna de la angustia y a la sombra del
   sueño,
te espero, te esperamos, paloma de nostalgia, suave
   alondra.

Un sueño es una perla que se deshace al vuelo.
La angustia es un misterio detenido en su muerte.
Decir: una paloma, es ver que una esperanza se nos
   va, gota a gota.

Estoy entre tu muerte y estoy entre tu vida.
Bajo tu clara sombra, al pie de la agonía.
Soy el pequeño árbol que no seca su llanto,
soy sombra de mí mismo, alcohol martirizado.

Soy frágil, varonil, soy maltrecha nostalgia.
Soy sombra de tu muerte y perfil de tu vida,
el vaso de tu sangre, rosa de tus cenizas,
estatua de tu polvo, violencia de tu seda.
Soy tu sollozo y soy la herida de tu vuelo.

Ahora y en la hora de nuestra muerte, amor,
soy mármol en tu lecho, clavel entre tu tierra,
el oro en tu ataúd y el ciprés en tu tumba.

Ahora soy un hombre con el luto en los hombros.
Soy tu luto, tu negro, enronquecido y ciego
ir y venir, morir, nacer y estar muriendo.

Tú fuiste la paloma del más perfecto vuelo.
Yo invento la tristeza e invento la agonía.
Estoy junto a tu muerte, que es mi propio veneno.
Estás junto a mi muerte y yo soy tu elegía.

                                                        6 de octubre de 1949

(fuente: Poesía 1935-1968, ed. J. Mortiz-SEP, col. Nueva Serie Lecturas Mexicanas, no. 54, México, 1986.)

viernes, 27 de junio de 2014

Evodio Escalante (1946 )

Canción de cuna

Luna de inmensas depresiones,
Gorda, sebosa, putrefacta;
Luna recién parida o recién ordeñada
Por la blanca impotencia.
Por el cuchillo blanco
Que macera la sangre en corredores súbitos;
Muy tenebrosa luna que destronas al cielo
Y limpias las paredes y abortas a tus hijos,
Fornicatoria y erizada de semen
Y trenzada como un millón de besos
O temibles gardenias sin luz y sin memoria.
Desorejada, tuerta, cacariza (Efraín lo diría)
Luna del diablo, puta y celestina
Además de agorera,
Y aún así fosforescente y mórbida
Y adorable y maldita.


(fuente: Crápula, ed. La Otra-ICED Durango, México, 2013)

jueves, 26 de junio de 2014

Philip Larkin (1922/1985 )

Este es el verso

Te joden, tu mamá y tu papá.
Podrían no hacerlo, pero lo hacen.
Te llenan con los defectos que tenían
Y agregan algo extra, justo para ti.

Pero también ellos, en su momento, fueron jodidos
Por gente estúpida que usaba sombreros y abrigos pasados de moda.
Gente que la mitad del tiempo era sentimentalmente austera
Y la otra mitad, se agarraban del cuello.

El hombre le cede la miseria al hombre,
Y se hunde en las profundidades como una plataforma marina.
Sal de ahí lo más pronto posible.
Y tú mismo no tengas hijos.


(fuente: "otra iglesia es imposible", traducción de Diana Dunkelberger y Marcelo Rioseco.)

miércoles, 25 de junio de 2014

Mark Strand (1934 )

El guardián


La puesta de sol. Los prados ardiendo.
El día perdido, perdida la luz.
¿Por qué amo lo que huye?

Tú que te fuiste, que te estabas yendo,
¿qué oscuros cuartos habitas?
Guardián de mi muerte,

custodia mi ausencia. Yo estoy vivo.


(fuente: "cómo cantaba mayo en la noche", trad. Eduardo Chirino)

martes, 24 de junio de 2014

César Fernández Moreno (1919/1985 )

Si yo esperara


si yo esperara el tiempo suficiente
pasarías por aquí

sin duda pasarían muchas otras
antes que vos
ostentando esos rasgos grotescos
que no son los tuyos

pero alguna vez pasarías
finalmente siquiera
para encontrar mis huesos

o moriríamos los dos
yo te esperaría en la eternidad
vos pasarías por la eternidad


(fuente: "rua das petras")

lunes, 23 de junio de 2014

Javier Acosta (1967 )

f-


Cuando estoy mal, de veras mal, pienso que estoy de pie
sobre la tierra,
y que la tierra gira y no se siente; que mi existencia
nada o poco
cambia la natural composición del mundo,
que está muy bien que sea
pequeño de estatura y miope y mentiroso, y luego
sigo con lo mismo:
es decir yo, mis pies, la tierra -en ese orden.
Luego viene la luna
la sonrisa que miro, pues soy miope, mitómano, astigmático.
Vino y se va, dicen la luna los astrónomos
cada día más lejos. Viene y se va, hasta que todo gire
   más deprisa:
El ecuador, las estaciones, los discos compactos,
la dormilona peonza de los niños, las palabras
del sabio, los pies -mis pies- que están sobre la tierra;
y queda claro que es el corazón lo que se va primero
de las cosas;
pero el alma se queda y otra vez
muere de pie
-y entonces ya estoy mal, pero de veras mal,
desde el principio.


(fuente: Manual del extravío, Mantis Editores-IZC Zacatecas, México, 2014.)

domingo, 22 de junio de 2014

Uriel Martínez (1950 )

La sombra


Quiero plantar un árbol
cerca de mi cama, con
sombra abundante
y de tronco perenne.

Un árbol que ataje
ventarrones, buitres
y auras que planean
aires malsanos.

No he decidido de qué
especie sea pero será
un árbol de follaje vasto
y brazos extendidos.

En días de altas temperaturas
las sábanas serán columpio
cuyo vaivén me lleve
a trepar aquellas colinas.

Y si un día envejece por plaga
sequía o eclipse vuelvo
y planto otro con sombra
protectora, balsámica.

sábado, 21 de junio de 2014

Ana Merino (1971 )

Pequeña confesión

¿Si yo soy tu sueño
por qué me siento sola
cuando me sueñas?

Llego arrastrándome
a tu boca cuando duermes
y no sé cómo empezar
a contarte una historia
que se parezca a ti
para que nunca sepas
que yo vivo contigo.

Los sueños somos
como las sombras,
pertenecemos a un solo cuerpo
pero queremos ser

otra persona.


(fuente: "emma gunst")

viernes, 20 de junio de 2014

Franco Fortini (1917/1994 )

La partida


Te reconozco, antigua mordedura, volverás
muchas veces, y luego, la última.

He recogido mi fajo de hojas,
preparado la carpeta con mis apuntes,
recordado quién no soy, quién soy,
el esquema del trabajo que no haré.
He saludado a mi mujer que respira
en el sueño siempre la vida pasada,
el dolor que apenas le he adormilado
con imperfecta, piadosa de sí, aterrada ternura.
He escrito algunas cartas a amigos
que no me perdonan y que no perdono.
Y ahora, a punto de dormir,
un dolor terrible me muerde
como hace mil años, cuando era niño
y lo llamaba Dios, y Dios es esta
aguja del mundo en mí.

Dentro de un rato, a la hora en que el aire humea
desde los patios, aún de noche, y sobre la ciudad
la brisa revuelve los plátanos, bajaré por el camino
hacia la estación de donde salen los trabajadores.
Contra ese río triste, de pechos vivo,
a través de la cambiante esperanza
que se ignora y resiste,
iré hacia mi tren.
 
 
(fuente: "otra iglesia es imposible", versión de Jorge Aulicino)

jueves, 19 de junio de 2014

Piedad Bonnett (1951 )

Biografía de un hombre con miedo


Mi padre tuvo pronto miedo de haber nacido.
Pero pronto también
le recordaron los deberes de un hombre
y le enseñaron
a rezar, a ahorrar, a trabajar.
Así que pronto fue mi padre un hombre bueno.
(“Un hombre de verdad”, diría mi abuelo).
No obstante,
—como el perro que gime, embozalado
y amarrado a su estaca— el miedo persistía
en el lugar más hondo de mi padre.
De mi padre,
que de niño tuvo los ojos tristes y de viejo
unas manos tan graves y tan limpias
como el silencio de las madrugadas.
Y siempre, siempre, un aire de hombre solo.
De tal modo que cuando yo nací me dio mi padre
todo lo que su corazón desorientado
sabía dar. Y entre ello se contaba
el regalo amoroso de su miedo.
Como un hombre de bien mi padre trabajó cada mañana,
sorteó cada noche y cuando pudo
se compró a cuotas la pequeña muerte
que siempre deseó.
La fue pagando rigurosamente,
sin sobresalto alguno, año tras año,

como un hombre de bien, el bueno de mi padre.


(fuente: "emma gunst")

miércoles, 18 de junio de 2014

Joan Margarit (1938 )

Como las gaviotas

Cruzando temporales
se aprende a planear.
Sobrevolar la vida
para avanzar usando
la violencia del viento.

Igual que las gaviotas.


(fuente: rua das petras)

martes, 17 de junio de 2014

Efraín Huerta (1914/1982 )

La muchacha ebria


Este lánguido caer en brazos de una desconocida,
esta brutal tarea de pisotear mariposas y sombra y
   cadáveres;
este pensarse árbol, botella o chorro de alcohol,
huella de pie dormido, navaja verde o negra;
este instante durísimo en que una muchacha grita,
gesticula y sueña por una virtud que nunca fue la
   suya.
Todo esto no es sino la noche,
sino la grávida noche de sangre y leche,
de niños que se asfixian,
de mujeres carbonizadas
y varones morenos de soledad
y misterioso, sofocante desgaste.
Sino la noche de la muchacha ebria
cuyos gritos de rabia y melancolía
me hirieron como el llanto purísimo,
como las náuseas y el rencor,
como el abandono y la voz de las mendigas.

Lo triste es este llanto, amigos, hecho de vidrio
   molido
y fúnebres gardenias despedazadas en el umbral de
   las cantinas,
llanto y sudor molidos, en que hombres desnudos, con
   sólo negra barba
y feas manos de miel se bañan sin angustia, sin
   tristeza:
llanto ebrio, lágrimas de claveles, de tabernas
   enmohecidas,
de la muchacha que se embriaga sin tedio ni pesadumbre,
de la muchacha que una noche -y era una santa
   noche-
me entregara su corazón derretido,
sus manos de agua caliente, césped, seda,
sus pensamientos tan parecidos a pájaros muertos,
sus torpes arrebatos de ternura,
su boca que sabía a taza mordida por dientes de
   borrachos,
su pecho suave como una mejilla con fiebre,
y sus brazos y piernas con tatuajes,
y su naciente tuberculosis,
y su dormido sexo de orquídea martirizada.

Ah la muchacha ebria, la muchacha del sonreír
   estúpido
y la generosidad en la punta de los dedos,
la muchacha de la confiada, inefable ternura para un
   hombre,
como yo, escapado apenas de la violencia amorosa.
Este tierno recuerdo siempre será una lámpara frente
   a mis ojos,
una fecha sangrienta y abatida.

¡Por la muchacha ebria, amigos míos!


(fuente: Poesía 1935-1968, edición Joaquín Mortiz-SEP, col. Lecturas Mexicanas, segunda serie, no.54, México, 1986.)


lunes, 16 de junio de 2014

Carilda Oliver (1922 )

Te borraré


Te borraré con una esponja de vinagre,
con un poco de asco.
Te borraré con una lágrima importante
o un gesto de descaro.


Te borraré leyendo metafísica,
con un telefonazo o los saludos
que doy a la ceniza;
con una tos o un cárdeno minuto.


Te borraré con el vino de los locos,
sacándome estos ojos;
con un varón metido aquí en mi tumba.


Te borraré con juegos inocentes,
con la vida o la muerte;

¡aunque me vuelva monja o me haga puta!


(fuente: "apología de la luz")

domingo, 15 de junio de 2014

Griselda García (1979 )

No mamá

un hombre dejó su semen
en mí hace unas semanas
y hoy la sangre viene a decir
que no seré madre:

no se me hinchará el vientre
no usaré vestidos floreados
no vomitaré por las mañanas
no me crecerán las tetas
no sentiré algo comiéndome
no me cambiará el humor
no viviré nada de eso
seguiré sangrando mes a mes
podré masturbarme con facilidad

oigo a mujeres decir:
“tener un hijo es lo mejor que me pasó en la vida”
y pienso:
“qué vida de mierda habrá tenido”

nunca lo digo, claro

pero cada vez que hablan de bebés
la hija que aún queda en mí
asiente y sonriendo recuerda

a la madre que mató y quedó viva.

(fuente: emma gunst)

sábado, 14 de junio de 2014

José Saramago (1922/2010 )

Putas

Quiénes son éstas, preguntó Sietesoles, y cuando un hombre se lo dijo ya estaba él seguro de que eran las inglesas llevadas al navío de donde por fraude del capitán habían salido, y qué remedio ahora sino ir a las Barbadas, en vez de quedarse en esta buena tierra portuguesa, tan favorecedora de putas extranjeras, oficio que se ríe de las confusiones de Babel porque en sus oficinas se puede entrar mudo y salir callado, si es que antes ha hablado el dinero.


(fuente: "Memorial del convento", ed. Seix Barral, México, 1990, trad. Basilio Losada.)

viernes, 13 de junio de 2014

Paulo Leminski (1944/1989 )

M. de Memória


Os livros sabem de cor
milhares de poemas.
Que memória!
Lembrar, assim, vale a pena.
Vale a pena o desperdício,
Ulisses voltou de Tróia,
assim como Dante disse,
o céu não vale uma história.
um dia, o diabo veio
seduzir um doutor Fausto.
Byron era verdadeiro.
Fernando, pessoa, era falso.
Mallarmé era tão pálido,
mais parecia uma página.
Rimbaud se mandou pra África,
Hemingway de miragens.
Os livros sabem de tudo.
Já sabem deste dilema.
Só não sabem que, no fundo,
ler não passa de uma lenda.


(fuente: "rua das petras")

jueves, 12 de junio de 2014

Silvia Nieva (1979 )

¿Se comen las hormigas...?

¿Se comen las hormigas a sus hermanas muertas?
¿Les llevará la evolución a inventar armas?
¿Usarán la poesía para narrar hazañas épicas?

O seguirán en fila como nosotros,
acatando su lugar
aparentemente delante,
aparentemente detrás,
en un afán de búsqueda del mismo alimento.

Mover una migaja como un sofá
y mudarse una y otra vez
por miedo al exterminio.

Ser hormiga hoy.
Levantarse,
romper el trayecto,
encontrar el pie que pisa
y morderlo tantas veces
que el dolor lo paralice.

O quedarse.
Seguir la línea,
habitar el agujero.


(fuente: "apología de la luz")

miércoles, 11 de junio de 2014

Gloria Trinidad (1968 )

Carta a Lucio


1

Ten en cuenta esto, Lucio.
Tus obras huérfanas de ti
habrán de defenderse solas.
La muerte es un mecenas
que sólo acepta la excelencia:
desprecia las causas,
sólo atiende a los efectos.
Un mal verso es inmortal
por abrasadora que fuera
la dicha que envolvía.

Sucederá que escribas
nocturnos resplandecientes de verdad
y amanezcan
convertidos en garabatos.
No te apene tirarlos;
desprecia el frufrú de las palabras.

No seas oscuro.
Lo oculto y lo abstracto
son atajos hacia una representación del mundo
sin necesidad del mundo.
Es preferible
la palabra justa
para designar las cosas
que son
como son.
Agua debe querer decir
agua
no la líquida disonancia
de un pensamiento.

Prefiere lo menos.
Rehúye la tentación
de hacer explícito el daemon.


(fuente: "la mirada del lobo")

martes, 10 de junio de 2014

Charles Simic (1938 )

Carnicería


A veces, caminando tarde por la noche
me detengo frente a una carnicería cerrada.
Hay una sola luz en el local
como la luz con que el convicto cava su túnel.

Un mandil cuelga de un gancho:
la mancha de sangre en él forma un mapa
del gran continente de sangre,
los grandes ríos y océanos de sangre.

Hay cuchillos que brillan como altares
en una iglesia a oscuras
a la que llevan a los inválidos y a los imbéciles
para curarlos.

Hay un bloque de madera donde se rompen los huesos,
raspado hasta dejarlo limpio: un río disecado hasta su lecho
donde me alimentan,
donde en lo profundo de la noche oigo una voz.


(fuente: "otra iglesia es imposible", versión de Jonio González)

lunes, 9 de junio de 2014

Eloy Sánchez Rosillo (1948 )

El abismo


Hay en este ir dejando que transcurra
la vida sin dar fruto, en esta voluntaria
renuncia a hacer en la que tantas veces
me mantengo y que no tiene, en mi caso,
ninguna relación con la pereza,
ni con el yermo escepticismo, ni
con esa sequedad del corazón que a muchos,
a mi edad, para siempre les niega la palabra,
hay en este abstenerse deliberado, acaso,
no sé, como un extraño amor por el peligro,
como un oscuro afán irreprimible
de tentar a la suerte andando por el borde
de un abismo espantoso. En ocasiones, pasan
largos meses enteros en los que nada escribo,
en que me opongo inexplicablemente
a cumplir el deber que justifica
mi existir. Y me digo: “Hace ya muchos años
que dejé de ser joven; va acortándose el tiempo
del que tal vez disponga para llevar a cabo
la labor pendiente: los poemas
que porfían y aspiran al aire y a la luz
y que sin forma habitan en las sombras
de mi silencio. No hay mayor tristeza
que la de aquello que queriendo alzarse
no crece y se transforma en flor, en vida
que se afirma y que canta”. Sin embargo, persisto
en la inactividad, mirando, absorto,
lleno de culpa y de desasosiego,
al fondo del abismo: la nada que desdice
mis viejas ilusiones, la fe que me sostuvo,
mi voluntad de ser frente a la muerte.


(fuente: "rua das petras")

domingo, 8 de junio de 2014

Uriel Martínez (1950 )

Se acabó el día...


Se acabó el día como un día
se termina la paciencia,
el combustible o la fe.
Cuando el sol llega
al cenit no se aprecia
la sombra que proyectan los cuerpos.
Se agosta el aliento como
se agotan los fondos
en las arcas de la cama.
Como se consume una vela
se vacían los párpados
que llaman a la ceguera.
Se apagan los puertos
como un día parte el barco
y la estela de pañuelos orillados.
Se esfuman los planes
como se evaporan los iris
y el color de ojos.
Se saltan los párpados
como último recurso del Edipo
que va conmigo, que yace alado.
Como la flama que de un momento
a otro se extingue el pulso
se detiene, se queda.

sábado, 7 de junio de 2014

Roberto Bolaño, poeta



La compañía del camino

A Ricardo Pascoe



Lo que hemos amado cambia. A veces
nuestros ojos ya no ven el resplandor,
pero el resplandor sigue allí. Sabemos
que ni las palabras ni los trabajos que
nos desgastan cotidianamente podrán servirnos
para seguir adelante, cuando las bellas viajeras
se han ido, y si miramos los días
sólo veremos manchas dejando una estela
de vacío en los párpados del que tiene sueño.
Y no es hora de pensar, por ejemplo, en los
que se levantan a las 5 de la mañana
para ser explotados en las fábricas, sino
en que también los compañeros se han sentido solos.
Todos amamos, en los dormitorios de todos
está pintada la ignorancia, nuestra oscuridad
que balbucea y gruñe, nuestra luz inmóvil que habla
en sueños. Afuera de nuestras zonas llueve
y también el alma del que está triste,
y no encontramos aún la manera de unir los dos bosques.
Los dos bosques llenos de movimiento.
El amor y su ausencia nos hacen ver todas
las aventuras desde una ventana increíblemente
alta, casi al final de un rascacielos de pequeñas
cositas tibias que se van helando en la memoria.
Es bueno que ese edificio exista, y es bueno
mirar por esa ventana confundidos entre
nuestra tristeza personal y el vértigo.
Pero los museos suelen ser horribles
y poco compatibles con las bellas viajeras.
Nada tenemos, todo se acaba. Cuántos amigos
les han dicho eso a sus amigos una tarde cualquiera.
Pero yo sólo tengo estos versos. Nada queda sino
nuestra ternura. Ese incendio gratuito: una forma
de morir en un universo que no muere nunca (a ver
si lo entiendes). Sabemos que las palabras pueden
ser cambiadas, tampoco es la memoria una hilera
de pinturas viejas. El amor, y su ausencia, a veces
más amorosa que el amor mismo, nos devuelve nuestros
cuerpos. Lo que hemos querido tanto sólo cambia,
el resplandor continúa, también nosotros
debemos cambiar y continuar, como los pájaros
en los vientos del Norte y del Sur.
Nada queda, pero tal vez nuestra ternura ya estaba allí,
antes que la ilusión del vacío, tal vez nuestras
contradicciones son como lunas en el final
de la noche, tal vez la bella viajera no está
muy lejos todavía, y si corres la alcanzas,
desesperada, alegremente, un minuto o unos días
o una estación completa del año, compartir
con ella libremente el camino, sin que haya
muerte en este poema para ti, ni en ti, ni en ella.

Barcelona, agosto 1978


(fuente: "ámbar y spunk")

viernes, 6 de junio de 2014

Charles Reznikoff (1894/1976 )

Ritmos y poemas


1.
En el puente de Brooklyn vi caer muerto a un hombre.
No importó más que si se tratara de un gorrión.

Por encima de nosotros se alzaba Manhattan;
por debajo, el río se extendía para encontrar el mar y el cielo.



(fuente: "otra iglesia es imposible", versión de Jonio González)

jueves, 5 de junio de 2014

Ana Pérez Cañamares (1968 )

Madre


El canturreo de la lavadora
me acompaña mientras leo.

Mi madre sigue cargando
todas las lavadoras.

Llegaré con la ropa limpia
aunque sea largo y polvoriento
el camino desde la infancia.



(fuente: "rua das petras")

miércoles, 4 de junio de 2014

Armando Rubio Huidobro (1955/1980 )

Mate

Como anciana que se mece
en el fondo del cité,
Dios pasa toda la tarde
solitario con su mate
sobre un eclipse de perros
que se duermen a sus pies.


(fuente: El árbol de los libres. Poetas de la generación NN de Chile, ediciones arlequín, col. canto del sátiro, Guadalajara, Jal., México, 2008.)

martes, 3 de junio de 2014

Elizabeth Bishop, poeta

Un arte

El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.

Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.

Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.

Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.

Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.

Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.

(fuente: "ámbar y spunk", sin crédito al traductor)

lunes, 2 de junio de 2014

Joan Margarit (1938 )

Espacio y tiempo


Y de pronto la casa es demasiado grande.
Tu madre y yo vaciamos tus armarios
y seguimos por mesas y anaqueles,
de retrato en retrato, tus sonrisas.
De noche los espejos, bajo la luz eléctrica,
muestran con más relieve tu vacío.
Los muebles son ahora más oscuros.
Por la escalera bajan la cálida baranda,
que aún recuerda tu pequeña mano,
y los peldaños que aún sienten
el roce de tus pasos. Y la casa,
grande y vacía ahora,
a su propio silencio mira y mira.


(fuente: rua das petras)

domingo, 1 de junio de 2014

Jorge Pimentel (1944 )

Camino pedregoso


Camino pedregoso que te alzas ante mi vida no sé
qué hacer sin ti eres parte de los deshielos y de los
abismos eres parte de los labios que me hicieron
infeliz, parte de la pesadumbre del mundo, mitad y
fragancia de una pierna estirada en los follajes.
Camino pedregoso qué más da para este invierno
te tengo este poema y una muchacha que se lleva las
calles en su bolso. Y sé que no esperas nada de mí
camino pedregoso. Tocaré la flauta acompañado de
un perro negro como lo único que supe hacer en esta
vida, como todo encantador que sólo lleva en los
bolsillos globos rotos pedazos de alambre y bordes
de agua tiernamente agradecidos. Camino pedregoso
tu desolación es un eterno remolino, un beso del que
meriendan los que van hacia el viento desnudos a
plantar un cardo o una oración para así servirse de la
hierba que en ti no crece y eso nos enluta camino
pedregoso. Eres tan inservible que siempre acudirán a
ti aquellos hombres alabados en el silencio por
grillos, por hormigas, aquellos hombres que
rompieron sus ojos inútilmente aguardando la ola que
los elevara y nunca más los vimos. Camino pedregoso
refugio de los que no tienen un cuarto para acostarse con
una mujer, ni un cesto de campanas, ni lunas que piensen
en ellos, ni nube que los recoja, sólo el olor de fogatas,
de hogueras, de vagabundos que quisieron tu sombra
sin desnudarse, camino pedregoso. Y fueron inútiles tus
esfuerzos de plantar un arbolito, te pedían demasiado al
entrar en la noche. Tú estabas seco cuando nosotros
nacimos. No tuviste tiempo de esconderte de lagartijas,
tus habitantes inauditos, tus más cercanos parientes;
los aborrecidos, los que atisban la lluvia imperturbables,
los que lamen piedras calientes y danzan con luz de
luciérnagas. Camino pedregoso, camino que recorrí,
tú me tejiste una esperanza cuando los hombres se
aniquilaban mostrando tu palidez de almendra, tú
me hiciste hombre abrazando tu sequedad, tus surcos
como manos implorando unas gotas de amor, unos
himnos que se oían lejanos, camino pedregoso me diste
sólo el trébol blanco que exprimió el rocío como única
herencia y me marché hacia lo inaudito,
lo inconmensurable, lo llorado, lo terrible, y comprendí que
estábamos solos tú y yo camino pedregoso tan solos
como la flor que te ama en el silencio de esas hojas
tendidas que quisieron abrazarte y no hubo un viento
que las enlazara. Camino pedregoso, estaré tan unido a
ti a tu pesar muy a tu pesar, seré una premonición del
infortunio, de la pobreza, sin un hijo, sin una casa. Soy
de los que se dejaron tumbar sin comprender. Soy de
los que se dejaron engañar y sólo se hicieron preguntas.
¿Adónde fue a parar tanta tibieza tanta ternura? ¿En
qué túneles nos estará aguardando la mariposa que
tanto quisimos? ¿Cuál de los túneles será el que nos
conducirá finalmente o fatalmente? ¿Cuál de mis
manos penderá como una estatua hacia el final? ¿Cuál
de mis ojos será el lucero que cace el pájaro en su
recorrido hacia ti? Camino pedregoso que te alzas ante
mi vida cuando los ejércitos se aprestan a prenderte
a iluminarte y ése no es el fuego que tú quisiste sino la
luz de un extraño silbido del viento, quisiste
una tenue brisa en un río de retamas, caminos siempre
de moras, de hojas silvestres, de cantos de mujer, de los
solos que brotan cada tarde prendiéndole fuego al agua.
Camino pedregoso no abras cuando toquen voces de
destrucción, no te tuerzas con golpes, ni con gritos
ni con el terror de guerras y matanzas. Sólo así
permaneceremos como hasta ahora camino pedregoso.
Te fallé como trapero, como amanuense, como jilguero,
como payaso, como lo que la vida hizo de mí, mas no
como poeta. Camino pedregoso que te alzas ante mi vida
no sé ya qué manjares servirte.
Vive el tiempo que me queda.
Para siempre será este canto.


 

(fuente: "ámbar y spunk")