sábado, 31 de mayo de 2014

Charles Simic (1938 )

Hotel Cielo Estrellado


Millones de cuartos vacíos con televisores encendidos.
Yo todavía no estaba ahí pero igual vi todo.
En pantalla el Titanic como una torta de cumpleaños hundiéndose.
Poseidón, el encargado nocturno, apagó las velas.

¿Cuánto le damos de propina al botones ciego?
A las tres de la mañana, la expendedora de chicles en el lobby vacío  
con el espejo recién rajado
es la nueva Madona con el Niño.


(fuente: "el placard", versión: Sandra Toro)

viernes, 30 de mayo de 2014

Wislawa Szymborska, poeta

Los dos  monos de Brueghel

Así es mi gran sueño del examen de reválida:
dos monos atados con cadenas, sentados en la ventana,
el cielo revolotea tras los cristales
y el mar se baña.
Me examino de historia de la gente. Tartamudeo y me atasco.
Un mono clava en mí su mirada y aguza irónico el oído,
el otro finge dormitar,
y, en el silencio que sigue a la pregunta,
me sopla la respuesta
con un débil tintineo de cadenas.




(fuente: "ignoria", traductores: Jerzy Skvomirsky y Ana María Moix)

jueves, 29 de mayo de 2014

Juan Gelman (1930/2014 )

El juego en que andamos


Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.




(fuente: rua das petras)

miércoles, 28 de mayo de 2014

Ingeborg Bachmann (1926/1973 )

Una especie de pérdida

Usados en común: estaciones del año, libros y una música.
Las llaves, los boles de té, la panera, sábanas y una
cama.
Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados,
gastados.
Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y
siempre alargada la mano.

De inviernos, de un septeto vienés y de veranos me he
enamorado.
De mapas, de un poblacho de montaña, de una playa y de una cama.
Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado
irrevocables,
he adornado un algo y he sido devota delante de una nada,

(-de un periódico doblado, de las cenizas frías, del
papel con un apunte)
impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama.

De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable.
Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis
vecinos.
Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi
cabello tenía su color más intenso.
La llamada a la puerta era la alarma para mi alegría.

No te he perdido a ti,
sino al mundo.




(fuente: "ignoria.blogspot", versión de Cecilia Dreymüller y Concha García.)

martes, 27 de mayo de 2014

Begoña Abad (1952 )

Templar al punto...


Templar al punto los espárragos,
desalar perfectamente el bacalao,
hervir la leche con los granos de arroz
y darle el punto exacto a la crema de calabacín.
estrenar las sábanas de círculos verdes,
comprar un caleidoscopio,
preparar los libros de poemas,
perfumarme suavemente,
probarme un sujetador,
elegir la música,
poner toallas limpias,
ensayar los latidos,
comprobar las llamadas
del móvil que no suena,
mirar el reloj otra vez más.
Templar al punto los deseos,
desalar perfectamente la impaciencia,
hervir la esperanza con los granos de fe
y darle el punto exacto a la crema de amor.
Cualquier día de estos
confundo las recetas
con las que preparo una cita contigo.


(fuente: "emma gunst")

lunes, 26 de mayo de 2014

Carmen Gloria Berríos (1954 )


Labrador

Tus manos hacen surcos
en mi espalda
mientras la ropa se me abrevia
en la cintura
Los dedos que conozco
van arando
tenues sensaciones
que anuncian
con creciente intensidad
una dulce jornada
de siembras y cosechas


(fuente: "el árbol de los libres", ediciones arlequín, coleccón canto del sátiro, Guadalajara, 2008)

domingo, 25 de mayo de 2014

Uriel Martínez (1950 )

Rescoldos

no requiero las profecías
de gitana alguna para saber que
en tus rescoldos aparece
mi nombre

ni necesito el sahumerio
de chamán para limpiar el aura
que me viste y fortalece

ni la voz ni la luz
ni el trance de médium
equis para saberme insano

aunque la rueda de la diosa
dé una y mil vueltas,
un día regresarás mareado

al punto en que partiste
y donde encontrarás agua
tibia y brasas vivas

y un sartén y una olla
y una casa y una cama
y un acaso.

sábado, 24 de mayo de 2014

Louise Glück (1943 )

Lago en el cráter


Entre el bien y el mal hubo una guerra. 
Decidimos que el cuerpo fuese el bien.

Eso hizo que el mal fuese la muerte,
que el alma se volviera
completamente en contra de la muerte.

Como un soldado que desea
servir a un gran señor, el alma
desea cerrar filas con el cuerpo. 

Se puso en contra de la oscuridad,
en contra de las formas de la muerte
que reconocía.

De dónde viene la voz
que dice: y si la guerra
fuese el mal, que dice

y si fue el cuerpo el que nos hizo esto,
nos hizo tener miedo del amor.




(fuente: "emma gunst.blogspot", traductores: Abraham Gragera y Ruth Miguel Franco)

viernes, 23 de mayo de 2014

Dorothy Parker (1893/1967 )

Idilio


Piensa en las cosas que nunca podrán ser,
               salvo en el mundo sombrío de los sueños.
Piensa en lo que podría ser, para ti y para mí,
               si tan solo pudiéramos romper los tristes esquemas del mundo.

Piensa en un nidito nuestro bajo una enramada,
               cada día, al ocaso, te esperaría ahí,
abajo donde la verja, al resplandor del oeste,
               vestida enteramente de blanco, con una rosa en el pelo.

Piensa en un sillón, de asiento mullido y ancho;
               piensa en un hogar, donde la lumbre roja se apaga;
piensa en mí, sentada allí a tu lado,
               leyendo las historias grabadas en lo profundo de tus ojos.
Piensa en los años, como una canción sin fin,
               piensa en una tranquilidad que nunca hemos conocido.
Mientras el mundo, olvidado, sigue su curso,
               piensa en nosotros dos, en un mundo nuestro.

Ahora que lo has pensado seriamente...
¿Verdad que es genial que nunca pueda ser?




(fuente: "la mirada del lobo", traducción de Guillermo López Gallego y Cecilia Ross.)

jueves, 22 de mayo de 2014

Juan Carlos Moisés (1954 )

La otra cara interesante


De acuerdo; si decís que tengo
la cara de un viejo perro cansado
no lo niego,
pero a cada uno lo suyo.

Cuando el turno te llegue
de nada servirá mirar para otro lado,
tus ojos abiertos estarán ahí
para hacerse cargo
de esa otra cara interesante
que te tienen reservada
en algún lugar seguro
y que en el momento adecuado
te ofrecerán como un trofeo
que nadie intenta rehusar,
ni yo mismo
cuando me fuera ofrecida
en lo alto del podio.

(fuente: "otra iglesia es imposible")

miércoles, 21 de mayo de 2014

Eugenio Montejo, poeta

Mi amor

En otro cuerpo va mi amor por esta calle,
siento sus pasos debajo de la lluvia,
caminando, soñando, como en mí hace ya tiempo...
Hay ecos de mi voz en sus susurros,
puedo reconocerlos.
Tiene ahora una edad que era la mía,
una lámpara que se enciende al encontrarnos.
Mi amor que se embellece con el mar de las horas,
mi amor en la terraza de un café
con un hibisco blanco entre las manos,
vestida a la usanza del nuevo milenio.
Mi amor que seguirá cuando me vaya,
con otra risa y otros ojos,
como una llama que dio un salto entre dos velas
y se quedó alumbrando el azul de la tierra.


(fuente: "cómo cantaba mayo en la noche")

martes, 20 de mayo de 2014

W. S. Merwin (1927 )

Entre las sombras de las casas


Vida tras vida el anochecer
de casas que he amado
Los veo ahora en esta casa
por la que camino a oscuras
cruzando puertas abiertas
de habitación en habitación
dejando las luces apagadas
como siempre me ha gustado hacerlo
reconociendo más allá de cualquier creencia
ecos sin sonido
de otros tiempos otras épocas
cómo podría encontrar ahora
el camino a esas habitaciones
estas sombras
una tras la otra
en la claridad intermitente de los días
cómo podría haber llegado a saber
del antiguo amor de estas sombras
con las luces encendidas


(fuente: "el cultural", traductor: Martín López-Vega)

lunes, 19 de mayo de 2014

Louis Aragon (1897/1982 )

Habitaciones


 Todas las habitaciones de mi vida
Me habrán estrangulado entre sus muros
Aquí los murmullos se ahogan
Los gritos se rompen

Aquellas en las que viví solo
Con grandes pasos vacíos
Aquellas
Que guardaban sus espectros antiguos
Las habitaciones de la indiferencia

Las habitaciones de la fiebre y aquella que
Había yo instalado con el fin de morir en ella fríamente
El placer alquilado Las noches extranjeras

Hay habitaciones hermosas como heridas
Hay habitaciones que os parecerían triviales
Hay habitaciones de súplicas
Habitaciones de luz baja
Habitaciones dispuestas para todo salvo para la dicha
Hay habitaciones que para mí estarán siempre de mi sangre
Salpicadas

En todas la habitaciones llega un día en que el hombre en ellas se
Desuella vivo
En que cae de rodillas pide piedad
Balbucea y se vuelca como un vaso
Y sufre el espantoso suplicio del tiempo
Derviche lento es el redondo tiempo que sobre sí mismo gira
Que observa con ojo circular
El descuartizamiento de su destino
Y el ruido mínimo de angustia que precede a las
Horas las medias
No sé jamás si lo que va a anunciar es mi muerte
Todas las habitaciones son salas de justicia
Aquí conozco mi medida y el espejo
No me perdona

Todas las habitaciones cuando finalmente me duermo
Han lanzado sobre mí el castigo de los sueños

Pues no sé qué es peor si soñar o vivir.


(fuente: "otra iglesia es imposible", traductor: Gabriel Albiac)

domingo, 18 de mayo de 2014

Orhan Pamuk (1952 )

Dolor

Para compartir su dolor, pensé en la muerte de mi padre. Pero, a pesar de lo que le quería, entre él y yo existía una cierta tensión, una competencia. En cambio, Füsun amaba a su padre sin esfuerzo, sin cansancio, profundamente, con tanta naturalidad como se ama el mundo, el sol, las calles, el hogar. Me dio la impresión de que sus lágrimas se vertían tanto por su padre, como por el estado del mundo entero y por cómo era la vida.


(fuente: "El museo de la inocencia", ed. Literatura Modadori, México, 2009, traductor: Rafael Carpintero.)

sábado, 17 de mayo de 2014

Louise Glück (1943 )

El jardín




Así se vive cuando tienes un corazón helado.
Como yo: entre sombras, arrastrándose sobre la roca fría,
bajo las copas inmensas de los arces.

El sol apenas me alcanza.
A veces, al comenzar la primavera, lo veo elevarse a lo lejos.
Luego crecen las hojas sobre él, hasta cubrirlo todo.
Siento su brillo entre las hojas, vacilante,
como quien golpea un vaso con una cuchara de metal.

No todos necesitan de la luz en igual medida.
Algunos creamos nuestra propia luz: una hoja plateada
como un sendero que nadie puede recorrer, un lago de plata
poco profundo bajo la oscuridad de los arces.

Pero esto ya lo sabes. Tú y aquellos que piensan
que viven por la verdad, y en consecuencia,
aman todo lo que es frío.


(fuente: "emmagunst.blogspot", trad.: Pablo Fidalgo Lareo)

viernes, 16 de mayo de 2014

Kim Addonizio (1954 )

Intimidad

La mujer que prepara mi capuchino en la cafetería—ojos oscuros, cabello rojo teñido,
cuello de tortuga negro y sin mangas—fue la amante del hombre con quien salgo ahora.
Ella no me conoce; somos extraños, y sin embargo no puedo mirarla
casualmente, como solía hacer antes de saberlo. Ella está junto a la máquina, hundiendo
la válvula
en la espuma de la leche, mirando al vacío—no sé qué es lo que piensa.
En lo que a mí respecta, ella bien podría estar recordando a mi amante, recordando lo
que sea que haya ocurrido
entre ellos—él nunca me ha dicho nada, excepto que no fue importante, y luego
cambia rápido de tema, demasiado rápido, ahora que lo pienso; ¿sería que él,
después de todo, había mentido?, ¿y no había cruzado brevemente por su cara una
expresión de
dolor? No puedo estar segura. De seguro no fue nada, me digo a mí misma;
no hay razón para sentirme incómoda aquí parada, o sentirme cómplice,
como si hubiera algo importante entre nosotras.
Ella podría estar pensando en cualquier cosa; pero, ¿por qué siento ahora la súbita
sospecha
de que ella sabe, de que ella me puede sentir mientras la estudio, mientras intento
imaginarlos juntos?—
su pintura de labios de un rojo oscuro, más oscuro que su cabello—mientras intento
verlo a él besándola, volteándola en la cama
en la forma en que le gusta tenerme. Me pregunto si tal vez
había cosas en ella que él prefería, cosas que él extraña ahora que estamos juntos;
a veces, cuando él y yo hacemos el amor, hay momentos
en los que me abruma la tristeza, y aunque estoy ahí con él no puedo dejar de pensar
en las manos de mi ex esposo, que me gustaban de un modo especial, y quisiera
regresar
a esa vieja intimidad, que a menudo se sentía como la más pura felicidad
que haya conocido, o que vaya a conocer. Pero todo eso ha acabado; y, además, ¿no
hubo otros amantes
que no dejaron rastros? Cuando los veo ahora apenas puedo recordar
cómo se veían desnudos, o cómo se sentía tenerlos
dentro de mí. Entonces, ¿qué es lo que siento mientras ella vierte el negro espresso
sobre la leche
y empuja la taza hacia mí, y yo le doy el dinero,
y nuestros ojos se encuentran por sólo un segundo, y nuestros dedos se tocan?


fuente: "emma gunst", traducción: Gustavo Adolfo Chávez)



jueves, 15 de mayo de 2014

Nuala Ni Dhomhnaill (1952 )

El tema del lenguaje




Deposito mi esperanza sobre el agua
en el pequeño bote
del lenguaje, del mismo modo en que pondría
a un niño

en una cuna de hojas de lirios salvajes
entretejidos
su interior frotado
con betún y brea,

luego lo dejo ir  
entre los juncos
y el llanto de la Banshee
a la vera del río

mirándolo y preguntándome
si la corriente lo llevará
como a Moisés, si tal vez,
la hija de algún Faraón vendrá a salvarlo.


(fuente: "Ogham", versión de Marina Kohon)

miércoles, 14 de mayo de 2014

Miriam Reyes (1974 )

Soy lo que no entiendes..


Soy lo que no entiendes
y simplificas
lo que no puedes cambiar
y limitas
lo que necesitas
y humillas.

Por más que te obedezca
no hago lo que deseas.

Por más que me anules
te lastimo.




(fuente: "emmagunst.blogspot")



martes, 13 de mayo de 2014

Marià Manent (1898/ 1988)

La tumba de Rilke
(Barogne, Valais)

Descansas al final
del cementerio, sobre la roca oscura,
con la hiedra de montaña, que no teme
la escarcha de febrero. Tienes una cruz muy tosca,
de huesa de pastores y labriegos,
y ciñe tu recinto una piedra carcomida
como las arcas de novia. Nieves y soles
han vuelto gris la cruz, del color de la niebla.
Pero en tu tumba hay un dejo de orgullo:
un escudo cincelado, algo de fábula
de la Austria antigua, coronando el burgo
solitario y extremo de tu palabra.

Aquí descansa la frente que se inclinó a menudo
al silencio y la sombra;
y cuando el viento de los Apes barre la nieve
sobre la hierba muerta, los campesinos, de vuelta
de las viñas, donde tienen las cepas forma de lira,
no saben que se ocultan bajo la cruz el azul
y el miedo de tus ojos de niño, y que suspira
la hiedra sobre tu corazón que ignoraba la paz.




(fuente: "la mirada del lobo", traducción de José Muñoz Millanes)



lunes, 12 de mayo de 2014

Lêdo Ivo (1924/2012 )

Las necesidades


Una puerta cerrada no es suficiente para que un hombre
esconda su amor. También necesita una puerta abierta
para poder partir y perderse entre la multitud cuando ese amor estalle
como un barril de pólvora en el arsenal alcanzado por el rayo.
No basta un techo para que un hombre se proteja
del calor y de la tempestad. Para huir del relámpago,
cuando la lluvia cae en el silencio del mundo
abierto como una fruta entre dos estruendos,
él necesita un cuerpo tendido sobre la cama,
un cuerpo al alcance de su mano
todavía temerosa de avanzar en la oscuridad.
En la noche que declina, en el día que nace,
el hombre necesita de todo: del amor y del rayo.

(fuente: "neorrabioso", trad. de Guadalupe Grande y Juan Carlos Mestre)

domingo, 11 de mayo de 2014

Uriel Martínez (1950 )

Noctámbulo


Hola, noctámbulo, si te es posible
querría engendrar un hijo
que me vea con ojos de amigo.


Que me vea con esas cejas
de criatura de condición especial,
que al verme le escurra la alegría.


Que me abrace como ramas de árbol
que se toman de una roca
con tal de no desprenderse.


Que sus raíces ahonden
en oleadas de sangre
de origen y fin inciertos.


Que sus dedos limpios
me dejen en la piel
huellas inéditas.


Hola, noctámbulo, sé que
no admitirás mis reclamos
ni yo tus desaires.

sábado, 10 de mayo de 2014

Amalia Bautista (1962 )

Desnudo de mujer


Para ti nunca fui más que un pedazo
de mármol. Esculpiste en él mi cuerpo,
un cuerpo de mujer blanco y hermoso,
en el que nunca viste más que piedra
y el orgullo, eso sí, de tu trabajo.

Jamás imaginaste que te amaba
y que me estremecía cuando, dulce,
moldeabas mis senos y mis hombros,
o alisabas mis muslos y mi vientre.

Hoy estoy en un parque, donde sufro
Los rigores del frío en el invierno,
Y en verano me abraso de tal modo
Que ni siquiera los gorriones vienen
A posarse en mis manos porque queman.

Pero, de todo, lo que más me duele
Es bajar la cabeza y ver la placa:
“Desnudo de mujer”, como otras muchas.
Ni de ponerme un nombre te acordaste.
 
 
(fuente: "emmagunst.blogspot")

viernes, 9 de mayo de 2014

Natalia Litvinova (1986 )

Recuerdo el día que nací...

recuerdo el día que nací.

llovía y los árboles soltaban todos sus frutos, la fertilidad
de los ríos era capaz de matarnos.

recuerdo el día que nací.

tenía los ojos ciegos, la boca muda y el alma intocable.

mi padre me prestó su mano para que yo no supiera
qué hacer con ella.

amo las manos de mi padre, origen de toda creación
y de la fe.

recuerdo los abismos del vacío, los límites, el calor
del alba sobre mi nuevo rostro.

mis manos extendidas al no saber.


(fuente: "la mirada del lobo", sin crédito al traductor/a)

jueves, 8 de mayo de 2014

Tadeusz Rózewicz (1921/ 2014 )

El castaño


No hay nada más triste
que marcharse de casa
una mañana de otoño
cuando nada presagia un pronto regreso.
El castaño que plantó mi padre
junto a la casa creció con nosotros;
mi madre es tan pequeña
que se la podría llevar entre algodones.
En los estantes hay frascos
en los que las confituras
como diosas de dulces labios
guardan el sabor
de la eterna juventud.
El ejército dentro del cajón
será de plomo hasta el día del juicio final.
Dios todopoderoso, que mezcló
lo amargo y lo dulce,
cuelga en la pared
impotente
y mal pintado.
La infancia es un rostro borroso
en una moneda de oro
que suena limpiamente si cae.


(fuente: "rima interna", versión de Martín López-Vega.)

miércoles, 7 de mayo de 2014

Josefa Parra (1965 )

Pacto

Por si acaso llovizna por tu calle 
y quieres secar tu cuerpo 
entre mis brazos 
Por si el silencio te acomete 
y recuerdas el lenguaje extraño 
que aprendiste a mi lado 
Por si regresas 
a humedecer de lunas los recuerdos 
Por si el trópico te reclama impaciente 
entre sus verdes 
O por si acaso es de noche en tu morada 
dejaré la puerta abierta


(fuente: "rua das petras")

martes, 6 de mayo de 2014

Francisco Urondo (1930/ 1976 )

No puedo quejarme


Estoy con pocos amigos y los que hay
suelen estar lejos y me ha quedado
un regusto que tengo al alcance de la mano
como un arma de fuego. La usaré para nobles
empresas: derrotar al enemigo –salud
y suerte– hablar humildemente
de estas posibilidades amenazantes.
Espero que el rencor no intercepte
el perdón, el aire
lejano de los afectos que preciso: que el rigor
no se convierta en el vidrio de los muertos; tengo
curiosidad por saber qué cosas dirán de mí; después
de mi muerte; cuáles serán tus versiones del amor, de estas
afinidades tan desencontradas,
porque mis amigos suelen ser como las señales
de mi vida, una suerte trágica, dándome
todo lo que no está. Prematuramente, con un pie
en cada labio de esta grieta que se abre
a los pies de mi gloria: saludo a todos, me tapo
la nariz y me dejo tragar por el abismo.


(fuente: "rua das petras)

lunes, 5 de mayo de 2014

Olga Orozco (1920/ 1999 )

Mujer en su ventana

Ella está sumergida en su ventana contemplando las brasas del anochecer, posible todavía.
Todo fue consumado en su destino, definitivamente inalterable desde ahora
como el mar en un cuadro, y sin embargo el cielo continúa pasando 
                                                                                               con sus angelicales procesamientos. 
Ningún pato salvaje interrumpió su vuelo hacia el oeste; allá lejos 
seguirán floreciendo los ciruelos, blancos, como si nada,
y alguien en cualquier parte levantará su casa sobre el polvo y el humo de otra casa.
Inhóspito este mundo. Áspero este lugar de nunca más.
Por una fisura del corazón sale un pájaro negro y es la noche
–¿o acaso será un dios que cae agonizando sobre el mundo?-,
pero nadie lo ha visto, nadie sabe, ni el que se va creyendo 
                                                                                        que los lazos rotos nacen preciosas alas,
los instantáneos nudos del azar, la inmortal aventura,
aunque cada pisada clausure con un sello todos los paraísos prometidos.
Ella oyó en cada paso la condena.
Y ahora ya no es más que una remota, inmóvil mujer en su ventana,
la simple arquitectura de la sombra asilada en su piel,
como si alguna vez una frontera, un muro, un silencio, un adiós,
hubieran sido el verdadero límite, el abismo final entre una mujer y un hombre.


(fuente: "emmagunst.blogspot")

domingo, 4 de mayo de 2014

Uriel Martínez (1950 )

LOS GORDOS


1. A los doce años yo asistía a la primaria. Era gordo y malo para caminar pues nací con la deficiencia de quienes carecen del arco del pie: me cansaba pronto. No hacía deporte. Pero era de los adelantados en clase, cumplía con las tareas y las lecturas. Tenía la ventaja de que en casa no había tele y cuando la veía tenía que pagar con alguna vecina para verla antes de ir a la cama.

2. Los gordos, en aquel entonces, eran discriminados por gordos. No se diga las niñas. Pero también eran discriminados/as los miopes que ya usaban anteojos, eran señalados con apodos aquellos que habían padecido de poliomielitis y rengueaban al caminar o calzaban un zapato de suela de hule más gruesa para compensar la asimetría de las piernas. Recuerdo a un chico que le decían Chester por un programa de televisión en que el actor arrastraba el pie corto al tratar de alcanzar al sheriff del pueblo. Quizá por este recuerdo del cojo es que me sorprendió una historia de Flannery O'Connor en que un hombre se  quita el zapato en el granero y le muestra el muñón a la que pretende seducir ahí, en el establo.

3. Claro que al paso del tiempo aprendí a hacer mías mis carencias y a expresarlas por escrito. Aprendí a descalificar y a revirar los insultos usuales en mi ghetto -todos vivimos y cultivamos un ghetto, incluso los poetas místicos, los Infrarrealistas y los Contemporáneos-. Recuerdo a un poeta de Monterrey que en una ocasión me precisó: "Me chocas por ser sistemáticamente supresor". Le respondí: "Cállate, perra". Y se calló.

4. "Al discriminado se lo corrige, domestica, estandariza mientras que no existe ningún plan para quienes discriminan." Diego Trerotola ("soy")

sábado, 3 de mayo de 2014

Carina Sedevich (1972 )

La gata me habla...

La gata me habla como un bebé.
Y me lame las manos
como un perro. 
Y monta guardia mientras duermo
como un planeta. 
Cuando escribo
se acomoda sobre los papeles.
Y me mira.
Sólo para que sepa 
que ella está. 

El peor momento es la mañana.
Ella lo sabe.
Cuando sé que no puedo dormir
más. 
Y confirmo que estoy mejor así
sola y despierta
pero recuerdo vagamente 
las trazas de algún hombre
y me entristezco. 

Pienso
si el amor apagado puede
servir para algo.
Si es como una ceniza
para mezclar con arcilla
o con agua
o con savia
y hacer una cataplasma
un ungüento
un bálsamo.


¿De qué puede servir
todo el amor apagado?
Lo pongo fuera de mí.
Pienso en alguna cosa
que con el paso del tiempo
consiga cada vez
una hoja más tibia
más azul
más lenta para surgir
más rápida de aplacar.
Una hoja
donde se haya escrito
la idea
del amor una vez.
Una idea 
tal vez como una pera.
La pera guarda
la forma del amor.
Cuando se pone azul
ya no parece una pera.
Pero quizás
con el tiempo
uno se acostumbre.

De todas formas
me entristece
el papel, las cenizas,
las peras, el azul,
la idea, la costumbre.
Mi gata se da cuenta.
Me lame los dedos.
Me llama como un niño.
Me mira.
Sólo para que sepa.


(fuente: "emmagunst.blogspot")

viernes, 2 de mayo de 2014

Robert Lowell (1917/ 1977 )

A la venta

Pobre juguete avergonzado,
organizado con despilfarradora animosidad,
vivió durante solo un año:
la casita de papá en Berverly Farms
ya estaba a la venta el mismo mes en que murió.
Vacía, abierta, íntima,
su mobiliario de casa de ciudad
tenía un aire provisorio
como si esperara a los de la mudanza,
que van pisando los talones a los sepultureros.
Preparada, asustada
de vivir sola hasta los ochenta,
mamá languidecía en la ventana
como si se hubiera quedado en el tren
una estación más allá de su destino.

(fuente: "otra iglesia es imposible", traducción de Sergio Coddou)

jueves, 1 de mayo de 2014

María Rosal (1961 )


Diagnosis

 He  sufrido  por  ti  la escarlatina. El crujir de los
          huesos cuando crecen.
He sufrido contigo la difteria,  la  malaria mortal
          de  quien   lame   una   piedra  en  busca  de
          alimento.
Me has contagiado tus peores males.

He  expiado  por   ti   el   sarampión del amor  que
          comienza, la artrosis voraz de la rutina.
Escorbuto  de  sed  son tus abrazos mientras bebo
          tus labios de vitamina 12.

He sufrido el dolor y la tregua.

Te he tomado con los dientes amargos con que  se
          muerde la aspirina.
He sufrido del corazón y las arterias, inmunodefi-
          ciencia de ti, de tu tortura.
Me han provocado otitis tus argucias  y  rinitus  tu
          parte  de  perro  vagabundo.   Taquicardia   y
          dolores   de   entuerto   tu   semilla  feraz,   la
          esquina de la búsqueda.

Todo eso he sufrido por ti.

                                                  Todo,

                                                   menos alergia.


(fuente: "la mirada del lobo")