sábado, 8 de marzo de 2014

Gina Saraceni (1966 )




El cansancio, a veces


 El cansancio, a veces,
nos toma de sorpresa.

Cierra los párpados
sin pedir permiso,
sin saber qué palabra
estábamos mirando
antes de que la noche estirara
la piel de las pupilas.

La cabeza del padre descansa
sobre un libro,
se expande sobre las páginas,
respira sobre el dictado ajeno.

Como una hoja que se mueve
por el tacto de la noche,
duerme su vejez sobre
el alfabeto de otra lengua.

Su frente se desploma y
sella un cielo donde las alondras
vuelan más lejos que el verano.

Más lejos las alondras se llevan
la frente cansada del padre,
más lejos de donde vienen y regresan,
más lejos del viaje que aguarda todavía.


(fuente: rua das petras")

No hay comentarios: