domingo, 22 de diciembre de 2013

NOCTÁMBULO

Hola, noctámbulo, si te es posible
querría engendrar un hijo
que me vea con ojos de amigo.

Que me vea con esas cejas
de criatura de estado especial,
que al verme le escurra la alegría.

Que me abrace como ramas de árbol
que se toman de una roca
con tal de no desprenderse.

Que sus raíces ahonden
en oleadas de sangre
de origen y fin inciertos.

Que sus dedos limpios
me dejen en la piel
huellas inéditas.

Hola, noctámbulo, sé que
no admitirás mis reclamos
ni yo tus desaires.

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