jueves, 26 de diciembre de 2013

Carlos Pellicer (1899/1977 )

Estudio

a Carlos Chávez

La sandía pintada de prisa
contaba siempre
los escandalosos amaneceres
de mi señora
la aurora.

Las piñas saludaban el mediodía.
Y la sed de grito amarillo
se endulzaba en doradas melodías.

Las uvas eran gotas enormes
de una tinta esencial,
y en la penumbra de los vinos bíblicos
crecía suavemente su tacto de cristal.

!Estamos tan contentas de ser así!
dijeron las peras frías y cinceladas.

Las manzanas oyeron estofas persas
cuando vieron llegar a las granadas.

Las que usamos ropa interior de seda...
dijo una soberbia guanábana.

Pareció de repente que los muebles crujían...
Pero !Si es más el ruido que las nueces!
dijeron los silenciosos chicozapotes
llenos de cosas de mujeres.

Salían
de sus eses redondas las naranjas.

Desde un cuchillo de obsidiana
reía el sol la escena de las frutas.

Y la ventana abierta hacía entrar la montaña
con los pequeños viajes de sus rutas.


(texto tomado de 24 poetas latinoamericanos, Coedición Latinoamericana, selección y prólogo de Francisco Serrano, México 2012, sexta edición.)

No hay comentarios: