martes, 31 de diciembre de 2013

RB sin anteojos

“¿Ya viste lo que más me impresionó?” La voz de Gustavo Nielsen surge desde atrás como suele irrumpir la voz del escritor Nielsen, con gestualidad exuberante, mientras uno intenta analizar los cambios que Roberto Bolaño hizo a las versiones de sus manuscritos en la muestra Archivo Bolaño que se inauguró en el C.C. Recoleta. Impresionan varias cosas de la exposición: la cantidad de obras que todavía quedan inéditas según la cronología creativa de 1979 a 2003; la letra aniñada, prolija, imperturbable, en los cuadernos donde escribió sus obras; las fotografías de diferentes épocas donde se lo puede ver –siempre– con el perfil salvaje de poeta infrarrealista. Pero el tema aquí no es lo que impresiona al visitante, sino lo que le impresiona a él. A Nielsen. Y entonces me conduce hasta el final de la última sala, donde ubicaron, a lo lejos, su máquina de escribir. “Eso es lo que me impresiona, ¿ves? Eso es lo que está mal, eso es lo que me dejó temblando”, dice Nielsen, y no señala la máquina sino lo que está junto a ella: los tres anteojos que usaba Bolaño. Nielsen no lo dice porque no hace falta explicar, pero toda la exposición trata sobre la absoluta presencia de Bolaño: está su imagen, están sus textos, está su voz. Y esos tres pares de anteojos, plegados, dispuestos uno detrás del otro, son los que exhiben con brutalidad la inefable ausencia.


(nota de Diego Erlan en "revista ñ", Clarín.)

lunes, 30 de diciembre de 2013

Irma Peirano (1917/1965 )

La luz se justifica

La luz, paloma familiar, corriente vuelo,
ave palabra, ligerísima espuma del sentido,
gerundia exactitud, talón desnudo,
perfil preciso, mano de cinco dedos,
anatomía irrevocable,
todo eso es la luz bajo los biombos de la piel del hombre
que tiene un blanco corazón de miga.

Y excluida del hombre, blandiendo sus estambres,
sus antorchas felices, su augusto panteísmo,
su triángulo de espiga, de mazorca y de agua,
lustral, candeal, hermana A, iniciadora y mansa,
Lama antigua, milenio sobre milenio infusa,
la luz puede invadir toda la sombra,
madurarla en canicie poco a poco.

 
(texto tomado del sitio ''otra iglesia es imposible'' )

domingo, 29 de diciembre de 2013

LOS NOVIOS

En el cuaderno de viaje
tracé una explanada y follaje,
un follaje anémico y discreto,
como quien implora la lluvia.

Sobre una cara del rectángulo
levanté una capilla campanario
pórtico y mierda de palomas
en la fachada de piedra.

A la entrada del inmueble
un pordiosero tuerto
y una anciana a punto
de soltarle una moneda.

El reloj marca las ocho a.m.
y el cura impaciente
no sale a escena porque
de nuevo el monaguillo se dilata.

El sacristán panzón ha dado
la tercera: todo se ha dispuesto
para que los novios entren
y se encaminen a la noche de bodas.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Juan José Macías (1960 )

5

¡nada de preocupaciones!
¡al diablo con las preocupaciones!
¡si temo romper algo lo abato lo muelo
de una buena vez!

oh vida
madre de las demoliciones
señora de las devastaciones
yo soy tu hombre             yo soy tu hecatombe

nada conservo de lo que recibo
me quedo con lo que no he tenido:
la vacua arcilla de lo que no he sido
el cúmulo en trozos de lo que no me das


(texto tomado de Juan José Macías: poeta, José Arturo Burciaga Campos, Taberna Libraria Editores, Zacatecas, México, 2013.)

viernes, 27 de diciembre de 2013

Oscar Wladislas de Lubicz Milosz (1877/1929 )

Los muertos están ebrios...

Los muertos están ebrios de lluvia antigua y sucia
allá en el cementerio extraño de Lofoten.
El reloj del deshielo tabletea lejano
entre los ataúdes sórdidos de Lofoten.

Y gracias a las fosas que el entretiempo ahueca,
con fría carne humana los cuervos se han cebado,
y gracias al delgado viento con voz de niño,
dulce para los muertos es el sueño de Lofoten.

Ya no veré jamás, jamás sin duda,
ni la mar ni las tumbas de Lofoten,
y sin embargo hay algo en mí que me hace amar
ese rincón extremo y toda su congoja.

Suicidas, alejados y desaparecidos
del cementerio extraño de Lofoten
-¡qué raro y dulce suena su nombre en mi oído!-
decidme si es verdad que allí, que allí dormís.

Bien podrías contarme cosas más ocurrentes,
clarete que rebasas en mi copa de plata;
historias más amables o menos alocadas
y dejarme tranquilo con tu eterno Lofoten.

Que está haciendo buen tiempo y suave se desliza
en el hogar la voz del mes más melancólico.
¡Ah, los muertos, los muertos, aun los de Lofoten,
los muertos, en el fondo, lo están menos que yo!


(texto tomado del sitio ''otra iglesia es imposible'', versión de Lysandro Z. D. Galtier.)

jueves, 26 de diciembre de 2013

Carlos Pellicer (1899/1977 )

Estudio

a Carlos Chávez

La sandía pintada de prisa
contaba siempre
los escandalosos amaneceres
de mi señora
la aurora.

Las piñas saludaban el mediodía.
Y la sed de grito amarillo
se endulzaba en doradas melodías.

Las uvas eran gotas enormes
de una tinta esencial,
y en la penumbra de los vinos bíblicos
crecía suavemente su tacto de cristal.

!Estamos tan contentas de ser así!
dijeron las peras frías y cinceladas.

Las manzanas oyeron estofas persas
cuando vieron llegar a las granadas.

Las que usamos ropa interior de seda...
dijo una soberbia guanábana.

Pareció de repente que los muebles crujían...
Pero !Si es más el ruido que las nueces!
dijeron los silenciosos chicozapotes
llenos de cosas de mujeres.

Salían
de sus eses redondas las naranjas.

Desde un cuchillo de obsidiana
reía el sol la escena de las frutas.

Y la ventana abierta hacía entrar la montaña
con los pequeños viajes de sus rutas.


(texto tomado de 24 poetas latinoamericanos, Coedición Latinoamericana, selección y prólogo de Francisco Serrano, México 2012, sexta edición.)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Vicente Gerbasi (1913/1992 )

La casa de mi infancia

Por la arena de la noche galopaba un jinete sin cabeza.
Al fondo de una iglesia blanca
y más lejos la colina del calvario donde duermen los mendigos.
Veía correr un río de apretujados conejos blancos en la sombra.
Oía el viento de los fuegos fatuos,
el rumor de las calaveras en los rincones de los cactos,
voces oscuras reunidas en los corredores.
En mi aposento ardía una lámpara de aceite al pie de un Cristo ensangrentado.
Colgaban murciélagos del techo,
sombras con alas de murciélagos, rumores de cielo raso,
lentos rumores de espesa tela nocturna.
Yo veía con los ojos de la sombra,
con los ojos de las hojas,
con los ojos de las grandes hojas frías de la noche.
El Tirano Aguirre lanzaba bolas de fuego
en la comarca de los toros salvajes,
en las plantaciones de tabaco,
entre los espantapájaros con sombreros de paja.
Mis hermanas habían dejado una tijera abierta en el patio de la casa
para que las brujas cayeran entre los tulipanes,
bajo los naranjos, donde los relámpagos iluminan vitrales de llanto.
Mi aldea estaba sola en la noche,
mi casa estaba sola en medio de los tamarindos y las palmas,
y el jinete sin cabeza galopaba hacia el fondo,
hacia los juncales del río,
donde las primeras lumbres se dispersan en los grillos.
Las casas comenzaban a salir de la sombra,
de las casas comenzaban a salir los ancianos.
Había un mendigo dormido de perfil,
con barba de nube en el aire de la aurora.


(texto tomado de 24 poetas latinoamericanos, Coedición Latinoamericana, selección y prólogo de Francisco Serrano, México, 2012, sexta reimpresión.)

martes, 24 de diciembre de 2013

Eugenio Montejo (1938/2008 )

Vuelve a tus dioses profundos

Vuelve a tus dioses profundos;
están intactos,
están al fondo con sus llamas esperando;
ningún soplo del tiempo los apaga.
Los silenciosos dioses prácticos
ocultos en la porosidad de las cosas.
Has rodado en el mundo más que ningún guijarro;
perdiste tu nombre,tu ciudad,
asido a visiones fragmentarias;
de tantas horas, qué retienes?
La música de ser es disonante
pero la vida continúa
y ciertos acordes prevalecen.
La tierra es redonda por deseo
de tanto gravitar;
la tierra redondeará todas las cosas
cada una a su término.
De tantos viajes por el mar,
de tantas noches al pie de tu lámpara,
sólo estas voces te circundan;
descifra en ellas el eco de tus dioses;
están intactos,
están cruzando mudos con sus ojos de peces
al fondo de tu sangre.


(texto tomado de 24 poetas latinoamericanos, Coedición latinoamericana, selección y prólogo: Francisco Serrano, México, 2012, sexta reimpresión.)

lunes, 23 de diciembre de 2013

Aristeo Jiménez, narrador

Tala se mudó de aquí

En 1989, cuando comencé a retratar el barrio de La Coyotera, conocí a Tala, un jarocho vestido de mujer que caminaba con dificultad pues siempre calzaba unos zapatos de tacones muy altos. Era diciembre, hacía frío. En una cantina llamada El Delirio lo vi por primera vez. Se acercó a mí y me pidió que le invitara una cerveza. Luego se recargo en un rincón y se quedó dormido.
Tala siempre soñaba mucho, soñaba que iba remando una pequeña barca por el río Tecolutla o trepando las palmeras para cortar cocos o que comía mangos verdes con chile en polvo. Añoraba su niñez feliz en ese pueblo de pescadores del que no recuerdo su nombre. Yo le decía de apodo Pigua porque me recordaba ese personaje del niño pescador en la película Tiburoneros, de Luis Alcoriza. El día que le pedí permiso para tomarle una fotografía me confió que en dos semanas más se regresaría a su pueblo, pues ya se sentía viejo y los clientes ya no lo buscaban como antes. Le prometí ayudarle con el pasaje y volver unos días después para entregarle su foto y despedirme de él.
En el periódico donde yo laboraba como reportero gráfico me enviaron a Austin para realizar un reportaje. Al volver me acordé de Tala y me propuse buscarlo por la tarde. Cuando caminaba para tomar el camión rumbo a La Coyotera leí en un puesto de periódicos el encabezado del diario vespertino El Sol: “Atropellan y matan a travesti en la carretera a Santa Rosa”. Aceleré el paso pensando en Tala. Iba repitiendo en voz alta Que no sea Tala que no sea Tala, pero en un párrafo de la nota decía que la persona muerta calzaba unos zapatos de tacón de aguja tipo estileto. Y sí era Tala, lo adiviné enseguida al ver mucha gente afuera de El Delirio. Esperaban ya su cuerpo para velarlo. Me puse triste y me fui a mi casa, no quise asistir a su entierro. Volví a los tres días y le entregué la fotografía al cantinero. Le dije que la colgara en ese rincón donde Tala se recargaba y se ponía a soñar, a soñar en su pueblo de pescadores y adonde algún día prometió regresar.

(texto clonado de ''revista replicante'' en línea, diciembre 2013.)

domingo, 22 de diciembre de 2013

NOCTÁMBULO

Hola, noctámbulo, si te es posible
querría engendrar un hijo
que me vea con ojos de amigo.

Que me vea con esas cejas
de criatura de estado especial,
que al verme le escurra la alegría.

Que me abrace como ramas de árbol
que se toman de una roca
con tal de no desprenderse.

Que sus raíces ahonden
en oleadas de sangre
de origen y fin inciertos.

Que sus dedos limpios
me dejen en la piel
huellas inéditas.

Hola, noctámbulo, sé que
no admitirás mis reclamos
ni yo tus desaires.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Nuno Júdice, poeta

La noche de verano


Una noche antigua de verano en que todas las estrellas
brillaban en su lugar cierto, esa noche de calor oí
las ranas en el agua de los arrozales. Las nubes de mosquitos cubrían
el camino por donde te vi pasar, descalza, corriendo sobre la tierra
hasta el patio de la casa cerrada donde sólo vivían los fantasmas,
esperando que les abrieras la puerta para atravesar el campo
de los ahorcados. Pero tú no los viste, y seguiste
corriendo hasta la estación donde ya ningún tren se detiene,
y fuiste hacia el rincón más oscuro del jardín, quitándote la blusa
para liberar el pecho del calor de la noche y ofrecer
a las estrellas las puntas de los senos.


(texto tomado del sitio "rima interna", El Cultural, traducción de Martín López-Vega.)

viernes, 20 de diciembre de 2013

Angela Ball (1952 )

World´s End

A los veinte años terminó mi primer romance.
Quise emborracharme hasta morir.
Mi amiga sugirió que me mudara: Chelsea,
un vecindario llamado World’s End.
Una librería—
en el escaparate, plumas: rojas, azules, verdes, amarillas.
Compré una docena y cuadernos de ejercicios negros, con reglas,
y una botella de tinta y un tintero.
Alguna alegría para mi nueva mesa.
Después de la cena cogí una silla y escribí.
Éste es mi diario.
Esta es una de las razones
por las que creo en el destino.
Sólo los libros importan.
Si dejo de escribir, mi vida
habrá sido un fracaso.
No me habré ganado la muerte.
Sólo escribir es importante, sólo los libros
te sacan de ti mismo.
 
 
(texto tomado del sitio "emma gunst, traducción Óscar Aguilera.)

jueves, 19 de diciembre de 2013

Insaciable Bolaño

Como colofón al año que acaba, en el que se conmemora el décimo aniversario de la muerte del narrador y poeta chileno Roberto Bolaño, la Biblioteca Nacional de España le rindió hoy un homenaje en el que se destacó su faceta de lector: “Soy más feliz leyendo que escribiendo”, decía el autor de “2666″.

“El bibliotecario valiente” fue el título del homenaje, un nombre que utilizó Bolaño en un artículo dedicado en 1999 a Borges, uno de los escritores que más influyó en su obra junto con Balzac, Melville, Baudelaire, Rimbaud o Sebald, indicó Rubén Aria.

Aria participó con una conferencia sobre el mapa de la biblioteca de Bolaño junto a Ignacio Echevarría, albacea literario del escritor y coordinador del acto, y al también escritor y amigo del homenajeado Rodrigo Fresán.

Para acotar algo tan difícil de limitar como las lecturas e influencias de Bolaño (Santiago de Chile, 1953-Barcelona,2003), escritor convertido ya en mito desde su muerte, un autor prolífico, de culto; uno de los grandes del siglo XX, Arias señaló la influencia de autores del XIX, por su vínculo poético “con el Romanticismo”.

“Una idea -precisó- que se aleja de la interpretación blandamente posmoderna que tienen algunos críticos”.

Rubén Ángel Arias también habló de las dimensiones “aforísticas” que han tomado las múltiples entrevistas hechas a Bolaño en los últimos tiempos.

Pero si algo quedó claro en esta conferencia es que hablar de la biblioteca de Bolaño, un “indagador sobre el mal y la violencia”, era casi imposible, porque era un lector empedernido.

“Era un escritor que leía a sus contemporáneos, cosa que ahora no pasa, porque los escritores no leen, comentó Echevarría. “Y era un escritor que escribía sobre los que le interesaban y que reflejaba también a los que detestaba”.

Rodrigo Fresán, que hablaba mucho con Bolaño de libros, comentó que este tenía dos bibliotecas, últimamente una muy ordenada en Blanes (Girona), donde vivía, y otra en su estudio, que era un agujero negro de montañas de libros apilados.

“Pero su biblioteca era una especie de Jekyll y Hyde. “A pesar de ser un gran lector, un lector escritor, Bolaño nunca perdió la inocencia del lector puro, siempre disfrutó. Fue un lector puro,un francotirador eufórico”, precisó Fresán.

Bolaño fue autor de una veintena de libros, entre los cuales destacan sus novelas “Los detectives salvajes” (1998) ganadora del premio Herralde en 1998 y el premio Romulo Gallegos en 1999, también destacan en su obra títulos como “La pista de hielo”, “La literatura nazi en América”, “Estrella distante”, “Nocturno de Chile” o “Putas asesinas”.


(Es relativamente cierto que RB fuese influenciado por Balzac y los otros mencionados por Rubén Arias en el segundo párrafo de esta notita de la agencia Efe. Simplemente Roberto el chileno fue un lector compulsivo, básicamente de poesía, de una gama tan vasta que incluía a Catulo, Villon, Parra y un muy extenso etcétera. Pese a él mismo es más conocido y leído como prosista que como poeta. Nota calcada del sitio "24 horas".) 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Ted Hughes (1930/1998 )



Los novios se ocultan por tres días

Ella le encuentra los ojos y se los da
Estaban entre unos escombros, entre unas cucarachas

La piel de ella él parece sacarla del aire, bajarla
y ponérsela sobre los hombros
Ella llora de miedo y sorpresa

Encontró sus manos por él y se las colocó a la altura de las muñecas
Las manos están impresionadas consigo mismas y recorren su cuerpo y sienten

Él reunió su espina dorsal, limpió cada pieza delicadamente
Y las puso en perfecto orden
Un rompecabezas superhumano pero está inspirado
Ella se recuesta girando de un lado al otro, probando y riéndose
Incrédula

Ahora ella trajo sus pies, los está conectando
De modo que todo el cuerpo de él se enciende

Con las manos él centró sus nuevas caderas
Con todas las piecitas completas y con nuevas bobinas, todo aceitado y brillando
Está puliendo cada parte, apenas si él mismo puede creerlo

Se siguen llevando uno al otro hacia el sol, ven que pueden hacerlo fácilmente
Y probar cada cosa nueva a cada nuevo paso

Y ahora ella pone encima suavemente las placas de su cráneo
De modo que las junturas sean invisibles

Y ahora él conecta su garganta, sus pechos y la boca del estómago
Con un solo cable

Ella le da sus dientes, atándolos a las raíces del eje de su cuerpo

Él deja listos los diminutos anillos en la yema de sus dedos

Ella cose su cuerpo acá y allá con una dura seda violeta

Él aceita los delicados dientes de su boca

Ella incrusta con rollos bien cortados su nuca

Él baja a su lugar la parte interna de sus muslos

Así, jadeando de alegría, con gritos de asombro
Como dos dioses de barro
Tumbados en la tierra pero con un cuidado infinito
Cada uno lleva al otro a la perfección.

 
(texto tomado del sitio "hasta donde llega la voz", versión de Tom Maver.)

martes, 17 de diciembre de 2013

Elsa Cross (1946 )

Tu cara raspaba...

Tu cara raspaba.
Bajo los toldos del mercado
un brillo verde sobre tu frente.
Tus ojos, salidos de qué lumbre,
de qué parajes hoscos,
veían sin ver los platos de comida.
Un brillo verde,
como ya reflejando los árboles,
ya viendo el campo afuera
donde esperabas hallarte cierta planta.
Buscamos entre piedra volcánica
para encontrar flores moradas creciendo de la roca,
cactos de formas finas.
Todo el campo de tezontle.
Mal caminábamos
y la tarde también se ennegrecía.
Pasamos la noche debajo de un manzano.
Buscamos en el monte, sin brechas.
Volvíamos rasguñados.
Buscamos sin hallar,
en ruinas de pirámides donde caías dormido,
devorador de hongos,
devorador de iguanas.
Me enredabas en tu sueño,
me hacía reptar.
Mi lengua se alargaba puntiaguda
a devorar hormigas que te andaban por el cuello.
Y tu sudor olía a aguamiel.


(texto tomado de Espejo al sol, poemas 1964-1981, coedición SEP-Plaza y Valdés, 1a. edición en "El Nigromante", México, 1988.)

lunes, 16 de diciembre de 2013

Claudia Berrueto (1978 )

Ciudadciudadciudadciudadciudad


fíngeme tus ojos, la suavidad de tu piel al menos.
bríndame el desfile negro y mudo de tus cabellos sobre mi vientre,
el cascabeleo de tu sueño a mi lado,
riega mi cuerpo con el latido de tu voz,
pierde tus manos en mi cuello,
déjame perseguirte, devorar tu color con mi boca entreabierta,
regodearme en el agua que nace de ti.
que tus hombros abran por fin este puño que se ha cerrado
desde un tiempo inmemorial en mi cuerpo,
concédeme perder la vista ante un amanecer instantáneo que
     anuncien tus brazos,
entrégame la moneda quemada que vela como luna desde tu boca,
cauteriza todo el silencio que invade mi noche,
restalla mis piernas en lo más alto de tu cuello,
ízame como si todo esto fuera asunto de banderas,
finge deseo por este cuerpo,
ciudad,
y no dejes de ser mía.


(texto tomado de Costilla flotante, antología personal, ed. Gobierno del Estado de Coahuila, México, 2013, col. Festival Internacional de Poesía Manuel Acuña.)

domingo, 15 de diciembre de 2013

Odette Alonso (1964 )

Historia breve de una mujer de lejos 


Una mujer espera en el andén
y se asoma al hueco breve de su impronta.
Cuando llegó
sin haberlo previsto
el sol quebró su cápsula rojiza
y sorprendió un quejido de escorpiones.
Quizá entonces no pensara en la estampida
y fuera un simple juego comenzar
pero hoy el sol es una moraleja.
Con su abolida oscuridad de cobres
oculta una nostalgia entre los hombros
y destruye el cascarón
oyendo voces
quizás pasos ascendiendo la escalera
o algún ruido inusual
inesperado.
Una mujer de lejos se convence
desdice sus arranques y sus dudas
con tal de que alguien quiera responderle
de que alguien quiera amar
de que alguien pueda.
Una mujer recoge caracoles
insuficientes como cuello de botella
y cuelga en su cadena una angustia amarilla.
Disfraza cuanto puede su estirpe de ermitaño
pidiendo a gritos una desbandada
y el corazón se vuelve un rótulo impreciso
que dice ya no puedo.



(texto tomado del sitio "el poeta ocasional".)

sábado, 14 de diciembre de 2013

Sylvia Plath (1932/1963 )

Espejo

Soy plateado y exacto, no tengo ideas preconcebidas,
Cuanto ves, me lo trago de inmediato,
Tal como es, sin sombra de amor o aversión.
No soy cruel sino sincero:
El ojo de un pequeño dios, cuadrangular.
Me paso la mayor parte del tiempo meditando en la pared opuesta.
Es rosada, con motas. La observo desde hace tanto
Que creo que forma parte de mi corazón. Pero parpadea.
Rostros y oscuridad nos separan una y otra vez.
Ahora soy un lago. Una mujer se inclina sobre mí,
Buscando en mi extensión lo que es realmente.
Después se vuelve hacia esas mentirosas, las velas o la luna.
Veo su espalda, y la reflejo fielmente.
Ella me recompensa con lágrimas y un estremecimiento de manos.
Soy importante para ella. Viene y va.
Cada mañana es su rostro lo que reemplaza la oscuridad.
En mí ha ahogado a una muchacha, y en mí una anciana
Se eleva hacia ella día tras día, como un pez terrible.


(texto tomado del blog "otra iglesia es imposible", versión de Jonio González.)

viernes, 13 de diciembre de 2013

Bolaño en Argentina

“Bolaño es un maestro de la pasión y de la intensidad, un maestro que como todo maestro verdadero es también un amigo para sus lectores. Un amigo que narra y poetiza como pocos los sueños rotos de toda una generación y que, al mismo tiempo, nos enseña a seguir buscando incansablemente ‘lo nuevo, lo que siempre estuvo ahí’. Nos enseña a no repetirnos, a no claudicar, nos incita a crear y a vivir con amor, aunque sepamos que el desamor puede ser torrencial y que la batalla está perdida de antemano.” Con esas palabras el argentino Juan Insua, curador de la muestra Archivo Bolaño, ha definido al autor de Estrella distante en una entrevista publicada en la revista Terminal . Ha llegado a ellas tras escarbar en sus papeles, libretas, notas y fotografías, tras recorrer con la vista y las manos sus textos inéditos y reconstruir sus procesos creativos siguiendo los apuntes, destacados y referencias, recortes y hasta dibujos que utilizó el escritor chileno.
Archivo Bolaño, que inaugura en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) el martes 17, es un homenaje a diez años de la muerte del escritor (Santiago de Chile, 28 de abril de 1953-Barcelona, 15 de julio de 2003) ideado por Insua para el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) donde fue exhibida desde el 5 de marzo hasta el 30 de junio pasados.
La muestra reúne más de 14.000 páginas originales, 84 libretas, obras inéditas y materiales de 26 cuentos, cuatro novelas, poesías, cartas y borradores que componen el archivo de los herederos, cedido para la muestra por Carolina López, viuda de Bolaño, que comenzó a trabajar en el archivo en 2005 al entender que cada una de esas páginas –incluso una servilleta en la que él estampó un poema en algún bar de México, en algún momento de la década del 70– eran importantes para reflexionar sobre el autor y la totalidad de su obra.
Muchas fueron las sorpresas que el curador de la muestra halló al internarse en ese archivo que había comenzado a trabajar López, pero de entre todas ha destacado el descubrimiento de la caligrafía de Bolaño. “Una caligrafía legible y serena que no parece alterada por lo que se dice, se sueña o se cuenta” y la utilización de ciertos signos o íconos que el escritor utilizaba para destacar algún pasaje en su escritura o alertar sobre un párrafo embrionario.
La muestra recupera el archivo desde 1977 a 2003, período que abarca desde su llegada a España hasta su muerte. Según ha referido el curador, se trata de una decisión conceptual. “El riesgo de las exposiciones que tratan de autores tan poderosos como Roberto Bolaño es querer decirlo todo”, comentó en la citada entrevista en la revista Terminal .
Tras su exhibición en España, Archivo Bolaño llega a la Argentina y promete un animado peregrinar de lectores, ávidos por seguir las pistas del autor de Los detectives salvajes.


(texto calcado del sitio "revista ñ", Clarín.)

Mascha Kaléko (1907/1975 )

Melancolía del otoño



 A mí no se me marchitan los jardines.
No los tengo.
Ni tampoco una casa donde los vientos giman.
El nubarrón más negro no me daña,
pues rara vez miro ya al cielo.
Ya no pretendo estrellas áureas.
Me conformo con una lamparita.
No me engaña la dicha,
ni desengaña una espera.
No me duele el otoño,
a mí no se me marchitan los jardines.

(texto tomado de "otra iglesia es imposible.blogspot", trad. Inmaculada Moreno.)

jueves, 12 de diciembre de 2013

Aldo Pellegrini (1903/1973 )


La muerte inmortal


Rebeldía de los comensales. La fiesta despierta a los visionarios que fraternizan con el alba.

Guerreros nocturnos de espaldas contra las murallas de luz. Los mensajeros del tiempo no obedecen las órdenes. Fracaso de la ceremonia frente al mar. Los desterrados te abandonan oh tierra inaccesible a las súplicas.

Las esclavas se mueven en el infinito espacio de las palabras. La desesperación se detiene a la puerta de los insensibles. La voz henchida de una misteriosa ternura llama.

Oscuras en el recuerdo. Despiertan. Izan sus manos hasta más allá del tiempo. Se clavan las uñas. Se desgarran con calculada indiferencia.

Falta el dolor y todas las heridas son mortales. Los besos son mortales. La desesperación llama a todas las puertas. El tiempo cambia los cuerpos de lugar. Pasa la noche sin dejar rastros. La voz calla. Una última sonrisa se desvanece. El humo queda. Un viento de piedra nos envuelve. Sólo la muerte es inmortal.
 
 
(texto tomado del blog "el placard")

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Juan Manuel Roca (1946 )

Arenga del cuerpo

I

Ocurre que Roca me invade hasta el cansancio. No me deja respiro, me hurga y examina como a un raro pajarraco, no le basta con traerme noticias de su espejo.

II

Harto estoy de su cruenta dictadura, de su manía de exhibirme por el mundo como un perro de lujo, como un galgo.

III

Harto estoy de que me habite, de que cambie el oro de mis días por migajas de milagro.

IV

Ocurre que a veces me invade con voces de ausentes, con jerga de poetas que guarda en mí como si fuera un viejo y simple armario.

V

Por las noches me arroja en su cama como si fuera un pesado saco mientras duerme a pierna suelta en sus laureles.

VI

Si no lo arrojo desde la terraza es porque  no quiero darle el gusto de saltar conmigo al vacío, conmigo y la sombra que llevo pegada a mi destino.

VII

Me aburren sus chistes -que conozco hasta el cansancio- y sus decires y sus poemas y ese aire seguro de pequeño faraón de su pobreza.

VIII
Pero ocurre que a veces me desarma: hay que verlo cuando me acerca a su muchacha, cómo se agazapa en mí, cómo esculca en el bolsillo del corazón su mejor habla.

IX

El pobre Roca no tiene remedio.


(texto tomado de Lugar de apariciones, antología personal 1973/2007, ed. Aurora, 2a. ed., Premio José Lezama Lima 2007, Casa de las Américas; Colombia, 2007.)

martes, 10 de diciembre de 2013

Por Zoila Márquez Chiu

Lic. Enrique Peña Nieto
Presidente de México

Lic. Miguel Alonso Reyes
Gobernador de Zacatceas

Lic. Arturo Nahle García
Procurador de Justicia de Zacatecas

Presentes:

Las y los periodistas de Zacatecas exigimos a las autoridades que ustedes encabezan la pronta investigación sobre la desaparición de nuestra compañera periodista, Zoila Edith Márquez Chiu, registrada el sábado 7 de diciembre del presente año.
   El gremio periodístico patentiza su indignación ante los hechos ocurridos a nuestra compañera, que no sólo es una profesionista, sino esposa y madre de familia, quien debe regresar a su hogar sana y salva y garantizar con ello el Estado de Derecho, las Libertades de Tránsito e Información y la Aplicación de la Justicia.
   Hoy las y los periodistas nos unimos en una sola voz para exigir el regreso de Zoila Edith Márquez Chiu, y reprobamos la situación por la que actualmente atraviesa no solamente ella y su familia, sino nuestro gremio, derivado de la inseguridad que se vive en Zacatecas y el resto del país.
   A la vez solicitamos a los gobiernos que tomen las acciones necesarias para garantizar la seguridad de la ciudadanía y devolvernos en el Estado la paz que hemos perdido.


(carta reproducida del diario "La Jornada Zacatecas", 10 diciembre 2013, pp.6.)

David Herbert Lawrence (1885/1930 )


 
El elefante es lento para aparearse

El elefante, ese enorme y viejo animal,
es lento para aparearse;
encuentra una hembra y ninguno parece apurarse,
ambos saben esperar

que la simpatía, lenta, muy lentamente,
en sus tímidos y vastos corazones se asiente
mientras en las riberas vagabundean
y beben y se apacientan

y huyen en pánico entre las malezas
de la selva con la manada,
y duermen en masivo silencio, y despiertan
juntos, sin una sola palabra.

Así, lentamente, los ardientes corazones inmensos
de los elefantes se llenan de deseo
y por fin las grandes bestias se aparean en secreto,
ocultando su fuego.

Son las bestias más sabias y las más viejas
así que saben perfectamente
esperar la más solitaria de las fiestas,
el generoso banquete.

No desgarran, no arrebatan, no laceran;
su sangre inmensa
se mueve con las mareas, cada vez más cerca,
hasta que desborda y se mezcla.


(texto tomado de "otra iglesia es imposible",traducción de Mirta Rosenberg.)

lunes, 9 de diciembre de 2013

Robert Walser (1878/1956 )

Escaparates (I)

Curiosear en escaparates, ¿a quién no le gustaría? Al vuelo, la mirada saborea un chocolate.
   Aquí te interesan los sombreros, allí, las corbatas, en otro sitio, las salchicas de Frankfurt y Viena. A veces se consiguen gratis cosas bellísimas, como por ejemplo la posibilidad de contemplar reproducciones de maestros famosos.
   Apetecibles ramitos de violetas con su delicado color al lado de unas naranjas. Nuestros ojos nos procuran un cúmulo de alegrías.
   En las tiendas de antcuarios se exponen batallas de la historia suiza. Asombra ver lo atroz que era todo aquello. La posibilidad de gozar de la vida desde el mejor lado hay que conquistarla con uñas y dientes.
   Percibo cosas nutritivas, como el queso emmental y el greyzer.
   Las tiendas de moda recuerdan las ventajas de una buena imagen. Ir bien vestido jamás perjudica. ¿No he comido ya a menudo un pastelillo de manzana en una penadería de la Aarbergergasse?
   Los cafés seducen al transeúnte apresurado con buñuelos y golosinas. Observar atentamente corsés y esas cosas no es mu propio de un caballero. Aunque a un periodiste le esté permitido. Hay pañuelitos de niña primorosamente bordados. Por un pañuelo Otelo le montó una escena a su mujer.
   Hace mucho me dijeron que no hay que regalar zapatos a las damas; es de buen tono que se los compren ellas mismas.
   Las joyerías refulgen de anillos, broches y collares. Las papelerías te hacen ver la utilidad de escribir de vez en cuando una carta.
   Hce poco vi donde un baratillero un pequeño cristo de marfil con los brazos estirados horizontalmente y los pies perforados.
   Una vez más, me he limitado a esbozar; en realidad, debería sentirme obligado a más.


(pasaje tomado de La rosa, ed. Siruela, col. Libros del tiempo, Madrid, 1998. Trad. de Juan José del Solar.)

domingo, 8 de diciembre de 2013

MEDUSA

No soy yo, es la noche que va
sonámbula sobre mis piernas.

No son mis párpados, es una
aguja que lleva por mal camino.

No son mis labios, es el hilo
rojo que los borda sin dedales.

No es mi boca que quiere
maldecirte; es el veneno que subyace.

No es mi lengua, atravesada
por tus vocales inicial y última.

No son mis cabellos, es la medusa
imaginaria que me incendia.

No son los cascabeles, es el silencio
y la presencia de un felino negado al reposo.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Claudia Berrueto (1978 )

Conversación


nací mientras mi madre conversaba con sus 35 años.

vine con serpentinas de madrugada atadas a mis dedos.

entré en mis vestidos

como por túneles que me llevaban a fotos

en las que yo era la niña de calcetas sucias

con gesto adulto al lado de un pastel.

pasados los años,

mi madre me entregó mi ombligo, mi pulsera de hospital

y mis pequeños túneles;

fue un reclamo por haber crecido,

un reclamo por no ser tan jóvenes

como cuando interrumpí su conversación.
 
(texto tomado del blog "emma gunst")

Casimiro de Brito (1938 )

Empiezo a creer...

Empiezo a creer que hay dioses
pues me protegen. Tengo 66 años
Y bebo y como y amo como si tuviera
30. Empiezo a creer en esos cabrones
en los que nunca creí – o que sólo habían sido
acné adolescente. Ahora
miro las estrellas, tan pacatas
y pienso: me iluminan sin
quemarme. Miro a las mujeres
y pienso: las amo porque no hay hierba mejor
que la mierda luminosa que ellas son.
Sus nidos me acogen y no
me asfixian. Sus bocas se abren tristes
y salgo de ellas como un pájaro
en el cielo azul. Y ellas, rastro de los dioses,
sonríen.
 
 
(texto tomado del sitio "alpialdelapalabra", traducción de Montserrat Gibert.)
 

viernes, 6 de diciembre de 2013

Xi Chuan (1963 )

Murciélagos al atardecer


En los cuadros de Goya traen pesadillas
al artista. Volando hacia arriba, hacia abajo,
a derecha y a izquierda, murmuran
furtivamente sin llegar a despertarlo

Una felicidad indecible aparece en sus caras
casi humanas. Estas criaturas que parecen
pájaros pero que no lo son, completamente negros
se funden con la oscuridad, como semillas que nunca florecerán

Como demonios sin esperanza de redención
ciegos y crueles, llevados por su voluntad,
cuelgan a veces boca abajo de las ramas
igual que hojas secas, excitando nuestra lástima

En algunas historias
se concentran en húmedas grutas;
cuando el sol cae tras la montaña es su momento
para salir de caza, parir, luego desaparecen

Pueden obligar a un sonámbulo a unírseles,
arrebatarle la antorcha de su mano y apagarla;
pueden alcanzar a un lobo acechante
y hacerlo caer mudo por un precipicio

A la noche, si un niño no puede dormir
es sin duda porque un murciélago
sorteando los ojos hinchados del guardia
llegó hasta él para hablarle del destino

Uno, dos o tres murciélagos,
no tiene riqueza ni patria, ¿cómo puede ser
que traigan felicidad?  La luna creciente y menguante
gastó sus plumas. Son feos, sin nombre.

Su corazón de piedra nunca pudo conmoverme
hasta que un verano hacia el atardecer
al pasar por mi vieja casa vi muchos chicos jugando
y sobre sus cabezas aún más murciélagos

El atardecer arrojaba sombras sobre la calle
y doraba el cuerpo de los murciélagos
Revoloteaban sobre las puertas descascaradas
pero nada tenían para decir sobre el destino

Entre las cosas antiguas un murciélago
es de aquellas que generan una especie de nostalgia.
Su actitud indolente hizo que me detuviera un largo tiempo
en ese barrio, en la calle donde crecí.


 (texto tomado del blog "otra iglesia es imposible", traducción de Miguel Angel Petrecca)

jueves, 5 de diciembre de 2013

Leonardo Sinisgalli (1908/1981 )

A manos llenas...

A manos llenas se me hace el día
y el alba tarda en levantarse
como una vela fresca sobre mi cuerpo,
la sangre es feliz y me corre
la brisa, me crece la mañana sobre el mar.
En la vigilia las voces de la regata
tienen cadencias de aventura extrema.
El agua es un prado bajo los pies
florecida, la luz en las manos
es fría como una uña.



(texto tomado del sitio "otra iglesia es imposible", versión  de Alberto Girri y Carlos Viola Soto)

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Eduardo Lizalde (1929 )

Pobre Desdémona


La espalda de esta luz
son esos sueños tuyos, amada,
que duelen al soñarse
y que hacen florecer las prímulas
y azahares en tus flancos.

Y caen del lecho moras
de grueso jugo, cuando sueñas;
y zarzarrosas crecen
bajo el cojín de pluma;
y tiernos gansos pican,
bajo el tálamo, hierbas prodigiosas
del sueño enternecido.

Despiertas luego: me miras,
descubres en mis ojos la muerte;
ves en mi mano flores
arrancadas al sueño que soñabas
y se deshacen lentas,
como el mundo del sueño
que pasa a la vigilia,
como el flotante polen del jardín distraído
hacia los muladares.

Los pelos de la burra
en esta mano
que ha de cortar tu vida.

Vuelve a dormir, te digo,
en un dormir sin sueño
y sin campánulas.

Las flores se diluyen plenamente;
vuelven a ser remate de las telas.
Los gansos vuelan torpes hacia el azul del techo.

Las moras son tranquilas manchas
de sangre remolida
que el tigre deja ahora
al balancear su hocico.
Y ya no existe el sueño.


(texto tomado del sitio "el poeta ocasional")                       

martes, 3 de diciembre de 2013

Juan Manuel Roca (1946 )

Corpus delicti

Los que esconden
Un libro
Que les prohíben leer.

Los que cantan en clave
Una canción
Que no entiende el enemigo.

Los que envejecen
Sin perder el saco incoloro
Del desaparecido.

Los que llevan carteles
Que preguntan
Por sus sombras.

Los que tocan un violín
En el centro
De la ausencia.

Los que dan a la muerte
La dirección
Equivocada.

Los que siempre serán,
Madre,
Su propio cuerpo del delito.

(texto tomado de Lugar de apariciones, antología personal 1973-2007, ed. Aurora, Colombia, 2007, 2a.ed.)

lunes, 2 de diciembre de 2013

Mascha Kaléko, poeta

                                                                                                                                                                                                                                                                
 Señal
Cuando los tres
cruzamos la calle
incluso
el semáforo
se puso en rojo.
Con los coches resoplando
gas y rodeados por el
tumulto de personas
me agarré del brazo de aquel
que estaba a mi derecha.
Y no de aquel, por quien
llevaba el anillo.
Cuando los cuatro
nos encontramos
tras el cruce,
todos lo supieron.
El uno. El otro.
El silencio.
Y yo.
(texto tomado del sitio "emma gunst", traducción de María González de León.)

domingo, 1 de diciembre de 2013

LA ESCARCHA

Antes que los cristales
se empañen de escarcha
donde tengo la M de muerte
aparece un surco que anticipa
el invierno.

Antes que las aves emigren
en oleadas al sur
el cuerpo cobra cuerpo
en el agua cristalizada.

Antes que los niños
se arropen con ropa gruesa
la garganta se cierra,
las uñas cambian de textura.

Pero antes, todavía más atrás,
las hormigas, las moscas,
negras larvas invaden
tejidos, músculos y ojos.

Aun así maduraba tu piel
sueños, umbrales, noches perpetuas.