sábado, 9 de marzo de 2013

El último suspiro de Hugo

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, entró en coma el lunes, un día antes de morir por un fallo respiratorio después de que el cáncer que padecía se extendiera a sus pulmones. Aunque el estado de salud y la ubicación exacta de su tumor fue uno de los secretos mejor guardados desde que en junio de 2011 confirmara que estaba enfermo, tras su fallecimiento han empezado a conocerse detalles de su dura batalla contra el cáncer.
También de cómo pasó sus últimos días en el hospital, tan sólo acompañado de su familia y de los miembros más allegados de su gabinete, "quienes utilizaban iPads y otras herramientas para mostrarle presentaciones de los planes políticos", según confirma una fuente gubernamental, que hace referencia a las visitas de sus ministros a los hospitales de La Habana y Caracas, donde pasó sus últimas semanas, ya sin poder hablar y respirando a través de un tubo.
Cuando el Gobierno debía nombrar a un nuevo canciller, mostraban a Chávez una lista con posibles nombres y él hacía una marca al lado del elegido antes de firmar el documento, continúa la fuente.
Tras anunciar en 2011 que le habían detectado un tumor en el área pélvica y que, tras extirpárselo, tenía el tamaño de "una pelota de béisbol", Chávez exigió e insisitió en que los detalles sobre su salud se trataran con una privacidad extrema. Ésa fue una de las razones por las que eligió tratarse en Cuba, donde su amistad con los hermanos Castro le garantizaba la discreción que quería.
Chávez se sometió allí a su cuarta y última operación el 11 de diciembre, la más complicada de todas. Sus últimas palabras antes de viajar a la isla para entrar en quirófano fueron: "Volveré, seguro".

 

Metástasis en los pulmones
Y en efecto, Chávez regresó a Caracas, pero en tal mal estado que no pudo mostrarse en público. Según dos fuentes médicas, falleció de un fallo respiratorio después de que el cáncer hubiera provocado una metástasis en los pulmones.
Durante sus dos primeras operaciones a mediados de 2011, al comandante le extirparon un tumor de los intestinos y le diagnosticaron un sarcoma en el músculo psoas ilíaco, que se extiende desde la parte baja de la columna vertebral hasta la pelvis.
Gracias a las sesiones de quimioterapia y radioterapia, los médicos lograron mantener la enfermedad a raya y que él estuviera a punto para presentarse a la reelección en octubre de 2012. Tomó muchas medicinas para soportar la campaña electoral y llevó como pudo los fuertes dolores que padecía.
El último día de campaña, tras estar durante horas bajo la lluvia, Chávez no pudo aguantar más y tuvo que cancelar su último acto electoral. Después de vencer los comicios, apareció muy pocas veces en público antes de viajar a La Habana para su cuarta operación, que duró seis horas y dejó como secuelas una hemorragia y un severa infección respiratoria. Perdió el pulso varias veces durante la intervención, pero los doctores lograron recuperarlo.
Los médicos cubanos diseñaron antibióticos especiales para curarle la infección, pero con todo, no pudieron evitar la traqueotomía, para facilitarle la respiración a través de un tubo.
En sus últimos días, Chávez sólo estuvo acompañado por sus familiares y ayudantes más cercanos, a pesar del clamor popular y de las peticiones de la oposición por verle. Ni siquiera su amigo Evo Morales pudo ir a visitarle.


(nota de Reuters/Caracas, tomada del sitio "el mundo".)