lunes, 25 de marzo de 2013

Ángel Pariente (1937 )

 

El río de Heráclito

que pasa y olvida ayudó, como el árbol ayuda a la yedra, a escribir estas poesías al que no puede ser ya el mismo, viajero de su sombra, ni la canción la misma en su oscuro comienzo.

Y por si algo queda y para que el río de Heráclito no sea río de olvido (de la vacilación y de la duda) corrijo con ojos de ayer, que ni esperan ni encuentran, lo que éste no cambió pues vuelve al que fue al pasar de los años. Créer l’oeuvre par élimination, dice todavía Mallarmé.

Poesía, delicada señora, viene y desaparece, amarga y dulce como el rencor compromete una vida, rescata del olvido la región más clara y más pura de la que nunca se regresa con las manos vacías. Llega y desaparece. Rescata del olvido un momento de soledad, la soledad del río que pasa y del árbol que queda.

2004
 
(texto tomado del sitio "portal de poesía".)

   

No hay comentarios: